Judicial
Tres policías son enviados a juicio por golpearon y lanzar de la patrulla a un travesti que falleció el pasado 3 de febrero en el hospital
Carlos Valentín Rosales Carpio, Jaime Geovany Mendoza Rivas y Luis Alfredo Avelar Sandoval son los tres policías enviados a juicio acusados de matar y lanzar desde un vehículo a “Camila”, un travesti salvadoreño.
El homicidio ocurrió el 31 de enero de 2019, pero fue hasta el 3 de febrero que Nelson Arquímedes Díaz Córdova (alias “Camila”) murió en un hospital.
Según la Fiscalía, los agentes atendieron una llamada de emergencia en la que denunciaban que “Camila” estaba haciendo desórdenes.
Cuando los policías llegaron a la 33a. Avenida Norte, de San Salvador, se llevaron al travestido, lo golpearon y lo lanzaron desde un vehículo al final del bulevar Constitución, según los señalamientos fiscales.
La víctima fue encontrada en plena calle la madrugada del día siguiente, fue llevada al hospital Rosales y murió días después por la gravedad de las heridas.
Estos señalamientos fiscales parten de la información que proporcionó un médico forense, quien consideró que los múltiples golpes que tenía la víctima se debían a la caída cuando fue lanzada.
Después de analizar las pruebas fiscales y los peritos forenses, el Juzgado ordenó apertura a juicio contra los agentes por homicidio agravado, con el agravante de abuso de autoridad.
El juzgador los liberó del delito de privación de libertad porque “no se ofrecieron suficientes (pruebas) que acrediten la existencia del delito”, estableció.
Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.
Judicial
Solicitó un viaje, amenazó al conductor y terminó robándole sus pertenencias
La Fiscalía General de la República (FGR) logró una condena de 13 años de prisión contra José David Villanueva, quien fue encontrado culpable de los delitos de robo y daños.
De acuerdo con la información proporcionada, Villanueva solicitó un viaje a través de una plataforma digital. Durante el trayecto, amenazó a la víctima con un arma blanca para despojarla de sus pertenencias y posteriormente robó el vehículo en el que se transportaban.
Tras el atraco, la víctima interpuso la denuncia de inmediato, lo que permitió a las autoridades localizar el vehículo. Este había sido chocado y posteriormente abandonado.
Villanueva fue identificado y posteriormente capturado.
La condena de 13 años de cárcel fue impuesta por el Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla.
Judicial
PNC captura en Sesori a mujer de 26 años de la MS13 por extorsión agravada gracias al sistema ONI





