Internacionales
Niño perdió la vida al ser atacado por perros rottweilers en Idaho y su madre fue gravemente lesionada
Un niño de siete años fue mutilado hasta la muerte durante el ataque de dos perros rottweilers y dos mestizos en Boise, Idaho, reportaron las autoridades.
El menor, llamado Kellan, y su madre, Emily Islas, se encontraban alojándose en una casa rodante en Sandy Road, dentro de la reserva Fort Fall, cerca del centro de Boise, cuando ocurrió la tragedia durante el fin de semana.
De acuerdo con las investigaciones hechas hasta el momento por las Tribus Shoshone Bannock, el niño había salido de la casa solo y no regresó.
Los socorristas fueron alertados del ataque; cuando llegaron trasladaron a madre e hijo al hospital más cercano, allí el niño fue declarado muerto mientras su madre fue operada de emergencia.
“La policía de Fort Hall informa que las dos víctimas no tribales involucradas, una madre y su hijo, fueron llevadas al Centro Médico Portneuf en Pocatello”, dijeron las autoridades.
Una amiga cercana de Islas, Samantha Lenay, creó una página de GoFundMe para solicitar apoyo económico para cubrir los gastos de hospitalización, funeral del pequeño Kellan y para poder cuidar a su otra hija durante estos momentos.
En el sitio, Samantha contó que su amiga había sufrido severos daños en los nervios, una arteria rota en el brazo derecho y varias lesiones en la cabeza y en la espalda.
Agregó que hizo todo lo que estuvo en sus manos para proteger a su hijo, aún poniéndose en peligro de muerte.
“Conozco a Emily, y sé que hizo todo lo que estuvo a su alcance para proteger a Kellan de ese ataque. Ella es una mujer y madre increíble y se sacrificó para tratar de salvar a su pequeño niño”.
Las tribus dijeron en un comunicado que los cuatro perros fueron sacrificados. Por su parte, los dueños fueron citados por 15 violaciones de la Ordenanza de animales de las tribus, incluidos los ataques de “animales viciosos” y “exceso de mascotas caninas o felinas”.
Internacionales
Hallan una tumba de más de mil años en Panamá
Una tumba de más de mil años de antigüedad con restos humanos y piezas de oro y cerámica fue descubierta en una región de Panamá donde arqueólogos desarrollan excavaciones desde hace dos décadas, informó este viernes a la AFP la investigadora a cargo del proyecto.
El hallazgo tuvo lugar en El Caño, en el distrito de Natá, a unos 200 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá, donde científicos y arqueólogos ya han descubierto otros vestigios de culturas prehispánicas.
Los restos óseos están rodeados de objetos de oro y vasijas de cerámica decoradas con imágenes tradicionales, lo que indica que correspondería a personas de «alto estatus», dijo a la AFP la arqueóloga Julia Mayo, quien detalló que la tumba fue construida «entre los años 800 y 1000 después de Cristo».
«La persona con el oro es la persona de mayor estatus del grupo», añadió.
El cuerpo del ocupante principal «fue vestido con dos brazaletes, dos pectorales y dos orejeras, los pectorales tienen representaciones de murciélagos y cocodrilos», detalló Mayo.
El sitio arqueológico de El Caño está relacionado con las sociedades que habitaron las provincias centrales de Panamá entre los siglos VIII y XI.
Mayo señaló que en el lugar ya se han excavado otras nueve tumbas «similares» a la anunciada este viernes.
«Han estado enterrando ahí a su gente durante 200 años», indicó la investigadora.
La tumba constituye un descubrimiento de «gran relevancia para la arqueología panameña y el estudio de las sociedades prehispánicas del istmo centroamericano», destacó el Ministerio de Cultura en un comunicado.
Según los expertos, esta excavación demuestra que para estas culturas la muerte no representaba un final, sino una transición hacia otra fase donde el estatus social continuaba teniendo relevancia.
El descubrimiento aportará nueva información sobre la organización social, el poder político, las redes de intercambio y las prácticas rituales, entre otros aspectos, apuntó el Ministerio.
Internacionales
Gobierno venezolano: La amnistía es clave para «la estabilidad»
El gobierno venezolano aseguró el viernes que la ley de amnistía aprobada la víspera, que puede conceder la libertad a cientos de presos políticos, es clave para «la estabilidad de la nación», pero expertos advierten que excluye a muchos detenidos.
Aunque el gobierno interino de Delcy Rodríguez otorgó libertad condicional a 448 opositores tras la captura de Nicolás Maduro en una incursión estadounidense a inicios de enero, aún quedan casi 650 presos políticos encarcelados, según la oenegé Foro Penal.
Expertos dudan del alcance de esta ley, iniciativa de Rodríguez y aprobada la noche del jueves en el Parlamento por consenso: cientos de detenidos como militares implicados en actividades «terroristas» pueden quedar fuera.
«Muchos estamos conscientes de que la ley de amnistía no acobija a nuestros familiares», dijo a la AFP Hiowanka Ávila, de 39 años. Su hermano Henryberth Rivas, de 30 años, fue detenido en 2018 acusado de participar en un intento de magnicidio con drones contra Maduro. «Nos toca esperar alguna otra medida, indulto pudiera ser», lamentó a las afueras de la cárcel Rodeo I, a unos 40 km de Caracas. Varios de los detenidos allí son militares o policías, acusados de «terrorismo».
La ley «debe interpretarse como una señal de madurez y fortaleza política, al representar un paso trascendental para lograr la estabilidad de la nación», dijo el ministro de Defensa y general en jefe de la Fuerza Armada, Vladimir Padrino.
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Fallece en Italia un niño que recibió de trasplante un corazón dañado
Un niño italiano que en diciembre había recibido el trasplante de un corazón con problemas falleció este sábado, en un caso que ha generado viva indignación en Italia a raíz de la presunta negligencia médica.
Domenico, de dos años, recibió un corazón que aparentemente resultó dañado durante el transporte, por haber entrado en contacto directo con hielo seco. Desde entonces, el niño se encontraba conectado a un respirador artificial en un hospital de Nápoles, en el sur de Italia.
«Se acabó. Domenico se ha ido», declaró el sábado a los medios italianos Patrizia Mercolino, al anunciar la muerte de su hijo. Además, anunció que se creará una fundación en su nombre.
El corazón del donante habría sido transportado desde Bolzano, en el norte del país, hasta Nápoles, 800 kilómetros al sur, en un contenedor inadecuado, sin un termómetro que pudiera alertar sobre la temperatura excesivamente baja.
La fiscalía local ha abierto una investigación contra seis miembros del personal médico.
Een un comunicado citado por los medios italianos, el ministro de Salud, Orazio Schillaci, apuntó que el caso «ha conmocionado a toda Italia».
El ministro había expresado previamente su preocupación por que las donaciones de órganos disminuyan a raíz de este caso. También había pedido «claridad» para garantizar la confianza en los servicios médicos del país.


