Jetset
La meta de Bad Bunny para el próximo año es hacer «buena música, música real»
El artista puertorriqueño Bad Bunny dice que «todavía» no ha hecho su «mejor música» y que a pesar del gran éxito que ha tenido en 2018, sigue «anclado» a su familia y a su isla.
«Estoy seguro de que las mejores canciones mías aún no han salido», indicó a la prensa en Miami, después de interpretar su tema «MIA» junto al canadiense Drake en la final del reality de Univision «Nuestra belleza latina», en el que la venezolana Migbelis Castellanos se llevó la corona.

La meta de Bad Bunny para el próximo año es hacer «buena música, música real».
«Me los mantiene (ubicados) la gente, me mantiene la crianza que me dieron mis padres, el amor que siento por lo que hago, que me mantiene enfocado en eso, solo en hacer lo que me toca», aseguró.
«Yo no hago esto por fama. Yo solo soy un chamaquito que cumplió sus sueños y sigue trabajando para eso», señaló.

«MIA», la canción publicada en octubre que el domingo por la noche interpretó en «Nuestra belleza latina», es una de las colaboraciones más exitosas del cantante de trap con artistas anglo y pop en 2018, entre ellos Jennifer López, Enrique Iglesias, Cardi B., Will Smith y Marc Anthony.
Esta semana «MIA» está en el primer lugar de las canciones latinas «hot» de la cartelera Billboard y es la más escuchada vía streaming. Además, es la segunda canción más vendida en español en Estados Unidos.
También entre las más populares está su remix de «Te Boté», su éxito con Nicky Jam, Ozuna, Casper Mágico, Nío García y Darell, que ya lleva 28 semanas en cartelera, y «Te gusté», su sencillo con Jennifer López.
Bad Bunny pareció restarle importancia a las sensuales imágenes que grabó con López para acompañar la canción con un «yo me disfruto todos los vídeos que hago».
«Me disfruto estar colaborando con gente que yo veía en la televisión cuando era chiquito y yo ahora salgo en la televisión con ellos», reconoció con una gran sonrisa.
Se refería, además de los vídeos musicales, a su aparición como invitado a icónicos programas de televisión en inglés como The Tonight Show con Jimmy Fallon.
Asimismo, este noviembre se convirtió en el primer artista en cantar en español en el desfile de Acción de gracias en la ciudad de Nueva York.
Para las próximas semanas su mente ya está en su Puerto Rico natal, que describió como el «único sitio» para pasar las Navidades, en familia y «comiendo lechón».
Aseguró que no espera nada especial de Santa Claus. «Ya tengo todo lo que quiero», afirmó.
«Ahora lo que falta es salud para disfrutarlo, salud para mi familia y que todos se gocen lo que está pasando».
A sus 24 años, Bad Bunny parece haber aprendido a manejar los efectos secundarios de su éxito, como las críticas a las letras de sus canciones, a menudo sexualmente explícitas y hasta con toques de violencia, y al interés por sus atuendos.
«En verdad yo ‘cacho’ (agarro) lo que está en ‘sale’ (rebajas en inglés)», respondió divertido al artículo que hizo la edición estadounidense de la revista de moda Vogue sobre su estilo de vestir.
Antes de que termine el año tiene dos conciertos en Estados Unidos, en las ciudades de Minneapolis y Broomfield.
Para 2019 tiene previsto participar en el festival Calibash en Las Vegas en enero y dará dos conciertos en Puerto Rico en marzo.
Como novedades musicales tiene en el tintero un anunciado álbum con J.Balvin, pero rechazó dar más detalles.
«El 2018 fue bueno y el 2019 va a ser mejor, amén», sentenció.
Jetset
Los Óscar se irán de Hollywood
La mayor fiesta de Hollywood, que habitualmente se celebra en el Teatro Dolby en el Paseo de las Estrellas, se mudará a partir de su 101ª edición al Teatro Peacock, en el centro de Los Ángeles, detalló la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en un comunicado.
La mudanza es parte de un acuerdo de diez años con la compañía de entretenimiento y deportes AEG.
«Estamos encantados de asociarnos con una potencia global como AEG. Su trayectoria en la construcción y operación de recintos para espectáculos en vivo con tecnología de punta no tiene rival », dijeron el director ejecutivo de la Academia, Bill Kramer, y la presidenta de la Academia, Lynette Howell Taylor en el comunicado conjunto.
Jetset
Paul McCartney anuncia sus 83 años el lanzamiento de un nuevo álbum
Este disco de 14 temas titulado «The Boys Of Dungeon Lane» revive los recuerdos de su juventud en Liverpool, en el noroeste de Inglaterra, y los primeros años de los Beatles, antes de que el grupo, formado en 1960, alcanzara la fama mundial.
«Dungeon Lane» es un lugar situado cerca de la casa de su infancia, en las afueras de esa ciudad.
Un primer tema lanzado el jueves, «Days We Left Behind» (Los días que dejamos atrás), está marcado por esa melancolía.
El álbum reunirá varias nuevas canciones de amor, así como reflexiones del artista sobre el período previo a su ascenso a la fama.
«Son simplemente muchos recuerdos de Liverpool», comenta el cantante en su sitio web.
«A menudo me pregunto si solo estoy escribiendo sobre el pasado, pero luego me digo: ‘¿Cómo se podría escribir sobre otra cosa?’», añade.
En este álbum, el artista relata sus primeras aventuras junto a George Harrison y John Lennon, mucho antes de la ‘Beatlemanía’.
El trabajo en este disco, producido por el estadounidense Andrew Watt (quien colaboró con Elton John y Lady Gagá), comenzó hace aproximadamente cinco años.
«The Boys of Dungeon Lane» se describe como musicalmente «ecléctico».
Paul McCartney toca varios instrumentos en los temas del álbum y explora diferentes estilos.
El artista lanzó su primer álbum en solitario, «McCartney», en 1970, tras la separación de los Beatles.
El cantante también grabó siete álbumes de estudio con el grupo Wings, formado junto a su fallecida esposa, Linda McCartney, y el exguitarrista de los Moody Blues, Denny Laine.
Jetset
Inicia la décima edición del Festival Nómada
El Salvador reafirma su posición en el mapa cultural de la región al inaugurar la décima edición del Festival Internacional Nómada. Este encuentro, que nació en 2017, ha logrado congregar a diversos exponentes del arte corporal, abarcando disciplinas como la danza contemporánea, el teatro físico, el circo y el performance. En esta ocasión, la cartelera cuenta con la participación de creadores provenientes de España, México, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, junto con una destacada selección de artistas salvadoreños.
La programación del festival busca democratizar el acceso a la cultura mediante un despliegue que incluye más de 20 actividades, muchas de ellas gratuitas. El circuito artístico no se limitará a las salas convencionales, sino que tomará plazas emblemáticas de San Salvador, como la Morazán y la Gerardo Barrios, además del Parque Cuscatlán.
La descentralización también llega a Santa Ana, donde el parque Libertad seráel escenario de diversas propuestas urbanas. Con el respaldo de instituciones como Iberescena y el Centro Cultural de España, el evento también fomenta la profesionalización del sector a través de talleres formativos y el Encuentro de Programadores de la Red Numal.
La apertura del festival se realizó el pasado 23 de marzo en el auditorio del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán. Estuvo a cargo de los artistas españoles Marta Alonso Tejada y Pablo Reboleiro con su obra «Sofá». Esta pieza se presenta como una comedia de situación que fusiona danza, teatro, música en directo y técnicas circenses para explorar la compleja realidad de una pareja que, consumida por el trabajo y la hiperproductividad, ha perdido la capacidad de detenerse.
La trama utiliza un sofá amarillo como el eje central de sus conflictos.
Este mueble representa ese refugio cotidiano donde se supone que las parejas descansan al final del día, pero que en la obra se transforma en un campo de batalla contra el vacío y la incerteza. Los intérpretes llevan a escena fragmentos de su propia vida real, mostrando con humor y sinceridad las múltiples facetas que existen dentro de una misma relación: son amantes, pero también son productores, secretarios y gestores de su propio caos.
Bajo la dirección de Marcos PTT y con la asesoría coreográfica de figuras como Sharon Fridman y Melania Olcina, la obra se basa en el manejo del peso y la gravedad entre los cuerpos, sirve como metáfora perfecta para ilustrar la dificultad de encontrar el equilibrio en la convivencia. Mientras Pablo busca refugio en su guitarra eléctrica, Marta intenta gestionar su carga mental siguiendo las recomendaciones de su terapeuta, creando momentos que oscilan entre la complicidad de los payasos clásicos y la tensión de la vida moderna.
El espectáculo destaca por su capacidad de conectar con el espectador a través de la risa fresca y el reconocimiento de las propias manías. Al final, más allá de las peleas y el agotamiento, la obra plantea una reflexión sobre la soledad y el miedo a no ser productivo cuando el ruido externo se apaga.




