Internacionales
Un golpe en la cabeza bastó para que se volviera todo un genio matemático
Hasta sus 30 años Jason Padgett era un hombre al que le gustaba vivir enfiestado, comúnmente se la pasaba en un bar con amigos sin importar que fuera mitad de semana o día laboral, despertarse tarde y con resaca era algo que podía permitirse ya que trabajaba en la mueblería de su padre.
«Mi vida consistía en salir a bares en busca de chicas, beber, ir al trabajo y al día siguiente despertar con resaca. El estereotipo del idiota que ves entrando a un bar… ese era yo», confesó entre risas de esa vida pasada, el hombre que se convirtió en un genio de las matemáticas después de sufrir una golpiza.
Jason Padgett solía mantener un look ochentero y comportamiento adolescente, actualmente confiesa sentir un poco de vergüenza al hablar de su juventud.
«Llevaba una vida muy superficial. Solo me interesaban las chicas, las fiestas y el alcohol», recuerda.
Hoy Padgett es considerado un genio de las matemáticas, con una habilidad muy inusual: puede «ver» los números y la geometría; para él no son solo abstracciones.
¿Cómo pasó este estadounidense de ser un «fiestero» empedernido a convertirse en un matemático obsesivo? Ocurrió literalmente de golpe.
Padgett le contó su historia al programa Outlook, del Servicio Mundial de la BBC, como parte de la serie especial Sentidos extraordinarios.
Relató cómo fue su juventud creciendo en Alaska, donde la vida estaba desfasada con respecto al resto del mundo.
«Me había quedado en los 80… seguía usando el estilo de pelo corto (en la parte de) arriba y largo atrás y vestía chalecos de cuero sin camiseta», recuerda, avergonzado.
Pero esa vida de «cabeza hueca» terminó repentinamente la noche del viernes 13 de septiembre de 2002, en la ciudad de Tacoma, estado de Washington, donde Padgett se había mudado hace poco.
La noche que le cambió la vida
Fue con una amiga y un chico con el que ella salía a un karaoke. La pasaron bien. Él -fiel a los 80- cantó «Blaze of Glory» de Bon Jovi, a quien le encantaba imitar.
Mientras estaba en el escenario vio a un par de hombres sentados en una esquina pero no le dio mayor importancia. Poco sabía que esos hombres le cambiarían la vida para siempre.
Cuando salieron del lugar, Padgett recuerda que sintió un fuerte golpe repentinamente. Los hombres le habían golpeado por detrás en la cabeza y él cayó de rodillas.
«Vi una luz blanca, como si alguien hubiera sacado una foto».
Los atacantes siguieron golpeándolo y pateándolo. Él intentó morder las piernas a uno de ellos.
«Extrañamente la cosa que más recuerdo es pensar: ‘Quiero lastimar a estos tipos antes de morir'».
Mientras era atacado, miró a su amiga, que observaba todo y estaba en shock. El chico con el que salía levantó los brazos y se fue corriendo. Notó que varias de las personas dentro de local de karaoke miraban la escena por la ventana pero nadie hizo nada.
«De pronto uno de los hombres me dijo: ‘Dame tu chaqueta’ y fue recién ahí que me di cuenta de que era un asalto».
Se sacó la chaqueta («era una chaqueta de cuero de apenas US$99 y había quedado dañada durante la golpiza»). Se la dio a los hombres y salieron corriendo.
Padgett tuvo la suerte de que hubiera un hospital cercano donde llegó arrastrándose. Ahí le dijeron que tenía una conmoción cerebral y que le sangraba el riñón, pero lo mandaron a casa después de inyectarle un analgésico.
Secuelas desagradables
La pesadilla de Padgett comenzó poco después. Desarrolló un trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
El temor a lo ocurrido -y al hecho de que nadie lo hubiese ayudado- lo llevó a tener miedo a salir y a estar con otros.
Vivía encerrado en su casa y allí desarrolló una obsesión con la limpieza.
«Tenía un miedo irracional a los gérmenes. Me lavaba las manos cientos de veces al día. Desarrollé un miedo irracional».
Incluso llegó a desinfectar su dinero, limpiando cada billete, uno por uno.
El hecho de que estuviera lejos de su familia y sus amigos hizo que su trastorno pasara desapercibido. Vivió tres años así.
Pero el traumatismo en la cabeza también le dejó otra mella… cambió su forma de ver todo.
«Todo lo veía ligeramente pixelado. Las nubes, el Sol… Miraba el agua irse por el desagüe y veía tangentes, con líneas como olas, que se cruzaban».
Padgett empezó a ver todo pixelado. Luego descubriría que se trataba de fractales.
«Era hermoso pero al mismo tiempo daba miedo», recuerda.

El mundo a través de las matemáticas
Padgett notó que todas estas formas pixeladas parecían moverse dentro de una cuadrícula.
«Era como un videojuego y se veía como figuras geométricas».
Curioso, recurrió a internet y allí aprendió sobre la geometría fractal,una forma matemática descubierta por el francés Benoit Mandelbrot.
Son figuras que se repiten, para formar otras figuras más grandes.
Padgett lo explica así: «Es como la pantalla de una televisión… los pequeños cuadraditos de color van formando cuadraditos mas grandes. Así se forma todo».
Él se daba cuenta de que de pronto todo lo que veía «podía separarlo en pedazos más chicos, pero idénticos». Veía patrones en todo. Empezó a dibujar estas figuras fractales. Obsesivamente

El proceso de descubrimiento de un genio
Por suerte, su interés por entender esto que veía lo llevó a salir de su aislamiento.
Buscó ayuda psicológica para su TOC y se inscribió en un curso de matemáticas en una universidad cercana.
Esto no sólo le permitió salir de su casa. En la universidad también conoció a quien luego se convertiría en su esposa. «Mi vida mejoró drásticamente», cuenta.
Al ver un programa de televisión finalmente entendió lo que le estaba pasando.
Era una entrevista con Daniel Tammet, un hombre que tiene Asperger(un trastorno del espectro autista) y es un genio de las matemáticas y la lingüística.
Tammet es considerado un savant, como se conoce a las personas con competencias mentales extraordinarias.
«Era la primera vez que alguien, además de mí, hablaba de cómo los números se ven», cuenta Padgett.
Decidió contactar con una experta para saber si él también tenía el llamado síndrome del sabio o savant.
Una serie de resonancias cerebrales lo confirmaron. También se le diagnosticó sinestesia, como se conoce al trastorno por el que los sentidos se mezclan.
Estudios de su cerebro permitieron confirmar que tiene el síndrome del sabio o savant. Esto confirmaba y explicaba cómo podía «ver» las matemáticas. Para Padgett recibir un diagnóstico fue un alivio.
Uno de sus atacantes lo contactó
Padgett escribió un libro sobre sus experiencias: Struck by genius(Un golpe de genialidad) y viajó por el mundo contando su historia.
Su fama tuvo una consecuencia inesperada… uno de los hombres que lo atacó -a quienes les juró venganza por muchos años- se puso en contacto con él y mostró un enorme arrepentimiento por lo que había ocurrido, que atribuyó al alcohol y las drogas.
Le contó que al igual que él, también había empezado una nueva etapa, libre de violencia.
Padgett aceptó sus disculpas y lo felicitó por haber cambiado su vida.
«Es fenomenal lo que ocurre a nuestro alrededor todo el tiempo y no lo notamos», dice Padgett, sobre las figuras fractales que solo él puede ver.
Pese a que el ataque le causó años de dolor y problemas severos, Padgett lo tiene claro.
«Volvería a pasar por todo lo mismo para lograr este despertar matemático. Es mágico».
Síndrome del sabio o savant
Padgett es sólo una de las 40 personas en el mundo con síndrome savant adquirido, una condición en la cual prodigiosos talentos en matemáticas, el arte o la música surgen en individuos previamente normales después de una lesión cerebral o enfermedad.
El investigador Darold Treffert, por su parte, lo define como un estado patológico según el cual algunas personas con desórdenes mentales y pese a sus discapacidades físicas, mentales o motrices, poseen capacidades absolutamente excepcionales.
El psicólogo Arturo Torres considera que este síndrome ofrece pistas acerca del funcionamiento del sistema nervioso humano y de cómo un funcionamiento anómalo del encéfalo no tiene por qué ser sinónimo de deficiencias.
Esto concuerda con una concepción del cerebro como un conjunto de recursos limitados que deben ser bien administrados. Si muchas áreas del encéfalo se disputan constantemente los recursos necesarios para funcionar y se da una descompensación en la manera de distribuirlos, es comprensible que algunas capacidades crezcan a costa de otras.
Se cree que la expansión de algunas áreas funcionales del hemisferio derecho que aparece para compensar algunas deficiencias en el hemisferio izquierdo podría ser la causa de un conjunto de síntomas tan variado. Sin embargo aún queda bastante por investigar de este complejo fenómeno neurológico.
En muchos casos viene asociado a déficits en otros aspectos, como malas habilidades sociales o problemas en el habla, y algunos investigadores creen que está relacionado con el espectro autista o con el Síndrome de Asperger.
Tener el síndrome es, en parte, percibir el mundo de una manera muy distinta a como lo hace el resto de personas.
Internacionales
Asciende a 2,295 la cifra de muertos una semana después de los terremotos en Venezuela
El balance de víctimas por los dos potentes terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 2,295 fallecidos y más de 11,000 heridos, informó este miércoles el jefe parlamentario, Jorge Rodríguez.
De acuerdo con el funcionario, los sismos también dejaron 12,841 personas damnificadas. El reporte anterior, divulgado el martes, registraba 1,943 muertos y 10,571 heridos.
Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó este miércoles siete días de duelo nacional en homenaje a las víctimas del doble sismo.
«Venezuela tiene el alma rasgada por las pérdidas humanas causadas por los devastadores terremotos. (…) En homenaje a la memoria de las víctimas, he decidido decretar Duelo Nacional por siete (7) días, a partir de las 6:00 p.m. de hoy», escribió Rodríguez en su cuenta de Telegram.
Según el texto oficial, el doble terremoto ocurrido el 24 de junio deja casi 2,000 muertos y alrededor de 50,000 desaparecidos.
Internacionales
El Vaticano expresa su «profundo dolor» por consagración no autorizada de obispos
La Fraternidad San Pío X consagró este miércoles, por su cuenta, a cuatro nuevos obispos durante una ceremonia celebrada en Écône, Suiza, pese al llamado del papa León XIV para desistir de la decisión. El Vaticano calificó el acto como «cismático» y advirtió que conlleva sanciones como la excomunión.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, expresó ante periodistas el «profundo dolor» que la decisión provocó en el seno de la Iglesia católica.
«Ignoro cuándo y cómo se pronunciará esta excomunión, pero espero que, pese a lo ocurrido hoy, el diálogo pueda reanudarse y que se pueda encontrar una verdadera solución», afirmó.
Antes de la ceremonia, el papa León XIV había dirigido un mensaje a la Fraternidad San Pío X para pedir que renunciara a su proyecto.
«Les suplico desde lo más hondo del corazón: ¡reconsideren su decisión!», escribió el pontífice, quien además advirtió que, en caso de concretarse un «acto cismático», los sacramentos administrados por los nuevos obispos, como el matrimonio o la confesión, dejarían de ser reconocidos por la Iglesia católica.
La ceremonia se llevó a cabo al aire libre, en la pradera de Écône, con la asistencia de miles de fieles procedentes de distintos países. Durante el acto fueron consagrados cuatro obispos: dos franceses, un estadounidense y un suizo.
El superior general de la Fraternidad San Pío X, el sacerdote Davide Pagliarani, calificó la jornada como un día «histórico».
La Fraternidad defiende su decisión
Entre los asistentes estuvo Luz Dussan, una fiel colombiana de 57 años residente en Estados Unidos, quien viajó para participar en la ceremonia.
«Pensé que nunca en la vida viviría esto, pero mira, Dios me trajo acá», declaró.
La mujer manifestó su respaldo a la decisión de la Fraternidad y aseguró que la comunidad, especialmente la latina, continúa creciendo.
Al continuar con las consagraciones sin la aprobación del papa, los dos obispos que ya pertenecían a la comunidad y los cuatro nuevos obispos quedan, de hecho, excomulgados de la Iglesia católica romana.
No obstante, al inicio de la ceremonia, el secretario general de la sociedad, Foucault Leroux, afirmó que la Fraternidad considera que «todas las penas y censuras (…) son nulas y sin efecto».
La Fraternidad San Pío X fue fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991) y reúne, según estimaciones, a unos 600,000 fieles que mantienen una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica de la Iglesia.
La organización rechaza los cambios impulsados desde el Concilio Vaticano II, celebrado en la década de 1960, y defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático.
«Para mantener la fe, ¿acaso estamos rompiendo con la Iglesia? Este dilema es falso. Pertenecemos a la Iglesia, en primer lugar por la fe, por la profesión integral de la fe de la Iglesia», sostuvo Pagliarani.
La misa de consagración tuvo una duración de cuatro horas y fue celebrada íntegramente en latín, en el mismo lugar donde Marcel Lefebvre ordenó a los primeros cuatro obispos de la Fraternidad en 1988.
Durante el rito, los cuatro sacerdotes permanecieron postrados boca abajo mientras se entonaba la Letanía de los Santos, antes de recibir la imposición de manos del obispo y la unción.
Antecedentes del conflicto
Para el Vaticano, la consagración de un obispo sin autorización del papa constituye un acto de insubordinación directa que implica la excomunión automática de los obispos y es considerado un «acto cismático».
Sin embargo, el sacerdote Michel Rion, profesor de Teología en el seminario de Écône, rechazó esa interpretación.
«No es un acto de rebelión: es un acto que nace del amor por la Iglesia», declaró a la AFP.
Asimismo, aseguró que la Fraternidad no considera que sus acciones sean cismáticas.
«No hay absolutamente nada cismático o contrario a la Iglesia en nuestras acciones. Esperamos que llegue el día en el que el papa vea esto. Para nosotros, ser cismáticos es lo peor que podría ocurrir, preferiríamos morir a ser cismáticos», afirmó.
La situación recuerda a lo ocurrido en 1988, cuando el papa Juan Pablo II también pidió a la Fraternidad que desistiera de ordenar nuevos obispos. En aquella ocasión, las consagraciones derivaron en una excomunión inmediata que posteriormente fue levantada por Benedicto XVI en 2009.
Actualmente, la Fraternidad San Pío X asegura tener presencia en más de 75 países de seis continentes. Según la propia organización, cuenta con 751 sacerdotes, 264 seminaristas y cerca de 800 lugares de culto distribuidos en 77 países, aunque sigue siendo un grupo minoritario frente a los más de 1,300 millones de fieles que integran la Iglesia católica en el mundo.
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Venezolana confirma la muerte de su madre tras cuatro días de búsqueda entre los escombros en Caracas
Durante cuatro días, María Pessina y sus hermanos, residentes en Ecuador, Suiza y Alemania, buscaron información sobre el paradero de su madre tras el derrumbe del edificio donde vivía, provocado por el doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio. La búsqueda concluyó el sábado, cuando una fotografía confirmó la muerte de Magnolia, de 79 años.
«La agonía terminó», expresó Pessina, investigadora venezolana radicada en Quito, luego de identificar la ropa que llevaba su madre en una imagen de uno de los cuerpos recuperados entre los escombros.
María había permanecido tres semanas de visita en Venezuela y abordó el vuelo de regreso a Ecuador apenas unas horas antes de que ocurrieran los sismos.
«El terremoto ocurrió cuando yo volaba», relató a la AFP por vía telefónica. Al aterrizar, aseguró que comenzó a recibir numerosos mensajes porque muchas personas pensaban que aún permanecía en Caracas. Antes de reencontrarse con su familia, recibió un video que mostraba el edificio reducido a escombros.
Tras conocer la tragedia, ella y sus hermanos iniciaron una intensa búsqueda. Activaron grupos familiares y de vecinos en aplicaciones de mensajería y contrataron a un motorizado para revisar los listados de personas vivas, heridas y desaparecidas en hospitales de Caracas.
Un grupo de WhatsApp permitió que vecinos del edificio Petunia, de 14 pisos, restablecieran contacto con familiares que viven en Miami, España, República Dominicana, Panamá y Ecuador.
El viernes, un mensaje informó sobre el hallazgo de un cuerpo con características similares a las de Magnolia. Un día después, María confirmó que se trataba de su madre.
«Pasé tres semanas limpiando y doblando su ropa, por eso pude reconocer lo que llevaba puesto en esa foto», explicó la investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.
Familias buscan respuestas
La situación de la familia Pessina se repite entre millones de venezolanos que residen en el extranjero, quienes continúan buscando a familiares entre los cerca de 2,000 fallecidos y decenas de miles de desaparecidos que dejaron los terremotos ocurridos hace una semana, sin posibilidad de viajar ni de participar en los funerales en su país.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 7.9 millones de venezolanos han abandonado el país durante la última década, en el mayor éxodo de la historia reciente de América Latina.
Desde ciudades como Miami, Madrid y Santiago, integrantes de la diáspora organizaron redes de apoyo para enviar medicinas, pañales y fórmulas infantiles, además de difundir solicitudes de rescate.
Desde Miami, Andre, quien prefirió no revelar su apellido por motivos profesionales, relató a la AFP que continúa buscando a su cuñado, Jorge Sedano, desaparecido tras el colapso del edificio Vallarta, en Playa Grande.
«Mi cuñado Jorge Sedano está en el edificio Vallarta, en Playa Grande, y todavía no sabemos nada de él», expresó.
Según su testimonio, en esa zona de La Guaira los vecinos iniciaron por cuenta propia las labores de búsqueda hasta la llegada, el fin de semana, de rescatistas salvadoreños.
Andre aseguró que no ha dormido desde la tragedia debido a que permanece difundiendo solicitudes de ayuda y coordinando donaciones.
Asimismo, manifestó su indignación al señalar que el martes fueron suspendidas las labores de rescate en el edificio donde se encontraba su cuñado, luego de que vecinos sorprendieran a agentes de policía robando dólares entre los escombros.
«No llegaron a tiempo para salvar vidas. Quizá mi cuñado estaba vivo en las primeras horas. Pero sí llegaron a robar», afirmó.
Un adiós a la distancia
Desde España, Broli Rumbos relató que conoció la tragedia mientras un amigo buscaba desesperadamente a su familia entre los escombros de un edificio en La Guaira.
«Es raro estar tan lejos, seguir la rutina. Estamos viviendo aquí, con la cabeza allá», escribió en un chat con amigos.
Por su parte, María Pessina afirmó que las nuevas tecnologías permiten seguir en tiempo real lo que ocurre en Venezuela.
«Para bien y para mal ahora vivimos en tiempo real lo que pasa al otro lado del mundo», expresó.
Según explicó, en el edificio Petunia, ubicado en un sector de clase media y acomodada de Caracas, la mayoría de los residentes tenía familiares viviendo en el extranjero.
El martes, mediante el grupo de vecinos, conocieron que un matrimonio y su hija también fallecieron en el derrumbe. El único sobreviviente de esa familia era otro de sus hijos, quien se encontraba estudiando en Italia.
Ahora, la familia Pessina analiza cómo despedir a Magnolia desde la distancia. La ceremonia podría realizarse por streaming una vez que las hermanas de la fallecida reciban sus cenizas.
«No sabemos cuándo, todo eso es ahora mismo un caos», comentó María.
Indicó que será una ceremonia con música porque a su madre le gustaba cantar y considera que probablemente la seguirán por streaming, como ya es habitual para quienes han construido su vida fuera de Venezuela.
Pessina añadió que también le gustaría participar en un homenaje junto a los vecinos del edificio Petunia, lugar donde nació y que, tras la tragedia, adquirió un significado especial para todos.






