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Revelan el origen del meme viral del momento: La mujer gritándole al gato angora
El meme de la mujer gritándole a un gato sentado en la mesa está en camino de convertirse en uno de los más populares de 2019 . Los usuarios de distintas redes sociales han compartido la imagen con un texto que describe situaciones comunes que muchos han vivido.
En todas ellas una mujer llorando le reclama a un minino blanco que parece sorprendido por la situación, mientras una amiga intenta darle consuelo. Cada escena pertenece a dos situaciones diferentes y si no fuera por el meme, las mujeres y el felino probablemente nunca hubieran estado juntos.
Una de las dos imágenes que aparecen pertenece a la serie de telerrealidad «The Real Housewives of Beverly Hills», donde se da seguimiento a la vida de mujeres ricas de Los Ángeles, California. Taylor Armstrong y Kyle Richards, tía de Paris Hilton, son dos de las mujeres que aparecen en ese programa y quienes protagonizan la escena del meme.
En el episodio 14 de la segunda temporada de «The Real Housewives of Beverly Hills», emitido en 2011, Taylor Armstrong lloró durante una discusión y su colega Kyle Richards la intentó tranquilizarla. Ese momento fue incluido por el periódico británico Daily Mail en un texto sobre el capítulo.
La segunda foto está protagonizada por un gato blanco detrás de un plato con ensaladaen lo que parece una mesa de restaurante. La fotografía fue tomada por Miranda y Zach Raymond, sus cuidadores. De hecho es la primera publicación en la cuenta de Instagram Smudge Table Cat, dedicada a este minino donde se le ve disgustado por comer vegetales o dormido en algún sillón, quien tiene más de 400,000 seguidores.
El famoso gato es de raza angora y vive en Ottawa, Canadá, con sus papás Miranda y Zach Raymond, quienes se dedican a tomarle fotos. El meme donde aparece comenzó a circular por redes sociales desde junio de este año, pero antes ya habían comenzado a juntar las fotos en una publicación.
El 1 de mayo la usuaria de Twitter @MISSINGEGIRL publicó ambas imágenes juntas y dijo «estas fotos juntas me están haciendo perder la cabeza», pero todavía no estaban unidas en un solo montaje y tampoco tenía texto. Al día siguiente un tuitero unió las fotos y las publicó, sin embargo, seguía faltando el mensaje que detonó el meme.
Pasó casi un mes para que se otro persona publicara en Twitter el meme con todos los elementos con los que se hizo famoso: las imágenes unidas en un collage y el texto que siempre comienza con la frase «me dijiste que…» seguido de una expectativa y el gato contesta a todas las reclamaciones.
El meme se ha vuelto tan popular que hasta el ex presidente Vicente Fox Quesada lo utilizó en una publicación reciente en su cuenta de Twitter, pero en lugar de la cara del gato puso la del actual mandatario, Andrés Manuel López Obrador.
La fama del gato ha llegado a tanto que ya sacaron productos con el famoso rostro del minino, hay desde stickers, tazas y playeras. Los usuarios se han encariñado con el animal que han hecho dibujos donde él es el protagonista.
Internacionales
El Vaticano expresa su «profundo dolor» por consagración no autorizada de obispos
La Fraternidad San Pío X consagró este miércoles, por su cuenta, a cuatro nuevos obispos durante una ceremonia celebrada en Écône, Suiza, pese al llamado del papa León XIV para desistir de la decisión. El Vaticano calificó el acto como «cismático» y advirtió que conlleva sanciones como la excomunión.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, expresó ante periodistas el «profundo dolor» que la decisión provocó en el seno de la Iglesia católica.
«Ignoro cuándo y cómo se pronunciará esta excomunión, pero espero que, pese a lo ocurrido hoy, el diálogo pueda reanudarse y que se pueda encontrar una verdadera solución», afirmó.
Antes de la ceremonia, el papa León XIV había dirigido un mensaje a la Fraternidad San Pío X para pedir que renunciara a su proyecto.
«Les suplico desde lo más hondo del corazón: ¡reconsideren su decisión!», escribió el pontífice, quien además advirtió que, en caso de concretarse un «acto cismático», los sacramentos administrados por los nuevos obispos, como el matrimonio o la confesión, dejarían de ser reconocidos por la Iglesia católica.
La ceremonia se llevó a cabo al aire libre, en la pradera de Écône, con la asistencia de miles de fieles procedentes de distintos países. Durante el acto fueron consagrados cuatro obispos: dos franceses, un estadounidense y un suizo.
El superior general de la Fraternidad San Pío X, el sacerdote Davide Pagliarani, calificó la jornada como un día «histórico».
La Fraternidad defiende su decisión
Entre los asistentes estuvo Luz Dussan, una fiel colombiana de 57 años residente en Estados Unidos, quien viajó para participar en la ceremonia.
«Pensé que nunca en la vida viviría esto, pero mira, Dios me trajo acá», declaró.
La mujer manifestó su respaldo a la decisión de la Fraternidad y aseguró que la comunidad, especialmente la latina, continúa creciendo.
Al continuar con las consagraciones sin la aprobación del papa, los dos obispos que ya pertenecían a la comunidad y los cuatro nuevos obispos quedan, de hecho, excomulgados de la Iglesia católica romana.
No obstante, al inicio de la ceremonia, el secretario general de la sociedad, Foucault Leroux, afirmó que la Fraternidad considera que «todas las penas y censuras (…) son nulas y sin efecto».
La Fraternidad San Pío X fue fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991) y reúne, según estimaciones, a unos 600,000 fieles que mantienen una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica de la Iglesia.
La organización rechaza los cambios impulsados desde el Concilio Vaticano II, celebrado en la década de 1960, y defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático.
«Para mantener la fe, ¿acaso estamos rompiendo con la Iglesia? Este dilema es falso. Pertenecemos a la Iglesia, en primer lugar por la fe, por la profesión integral de la fe de la Iglesia», sostuvo Pagliarani.
La misa de consagración tuvo una duración de cuatro horas y fue celebrada íntegramente en latín, en el mismo lugar donde Marcel Lefebvre ordenó a los primeros cuatro obispos de la Fraternidad en 1988.
Durante el rito, los cuatro sacerdotes permanecieron postrados boca abajo mientras se entonaba la Letanía de los Santos, antes de recibir la imposición de manos del obispo y la unción.
Antecedentes del conflicto
Para el Vaticano, la consagración de un obispo sin autorización del papa constituye un acto de insubordinación directa que implica la excomunión automática de los obispos y es considerado un «acto cismático».
Sin embargo, el sacerdote Michel Rion, profesor de Teología en el seminario de Écône, rechazó esa interpretación.
«No es un acto de rebelión: es un acto que nace del amor por la Iglesia», declaró a la AFP.
Asimismo, aseguró que la Fraternidad no considera que sus acciones sean cismáticas.
«No hay absolutamente nada cismático o contrario a la Iglesia en nuestras acciones. Esperamos que llegue el día en el que el papa vea esto. Para nosotros, ser cismáticos es lo peor que podría ocurrir, preferiríamos morir a ser cismáticos», afirmó.
La situación recuerda a lo ocurrido en 1988, cuando el papa Juan Pablo II también pidió a la Fraternidad que desistiera de ordenar nuevos obispos. En aquella ocasión, las consagraciones derivaron en una excomunión inmediata que posteriormente fue levantada por Benedicto XVI en 2009.
Actualmente, la Fraternidad San Pío X asegura tener presencia en más de 75 países de seis continentes. Según la propia organización, cuenta con 751 sacerdotes, 264 seminaristas y cerca de 800 lugares de culto distribuidos en 77 países, aunque sigue siendo un grupo minoritario frente a los más de 1,300 millones de fieles que integran la Iglesia católica en el mundo.
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Venezolana confirma la muerte de su madre tras cuatro días de búsqueda entre los escombros en Caracas
Durante cuatro días, María Pessina y sus hermanos, residentes en Ecuador, Suiza y Alemania, buscaron información sobre el paradero de su madre tras el derrumbe del edificio donde vivía, provocado por el doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio. La búsqueda concluyó el sábado, cuando una fotografía confirmó la muerte de Magnolia, de 79 años.
«La agonía terminó», expresó Pessina, investigadora venezolana radicada en Quito, luego de identificar la ropa que llevaba su madre en una imagen de uno de los cuerpos recuperados entre los escombros.
María había permanecido tres semanas de visita en Venezuela y abordó el vuelo de regreso a Ecuador apenas unas horas antes de que ocurrieran los sismos.
«El terremoto ocurrió cuando yo volaba», relató a la AFP por vía telefónica. Al aterrizar, aseguró que comenzó a recibir numerosos mensajes porque muchas personas pensaban que aún permanecía en Caracas. Antes de reencontrarse con su familia, recibió un video que mostraba el edificio reducido a escombros.
Tras conocer la tragedia, ella y sus hermanos iniciaron una intensa búsqueda. Activaron grupos familiares y de vecinos en aplicaciones de mensajería y contrataron a un motorizado para revisar los listados de personas vivas, heridas y desaparecidas en hospitales de Caracas.
Un grupo de WhatsApp permitió que vecinos del edificio Petunia, de 14 pisos, restablecieran contacto con familiares que viven en Miami, España, República Dominicana, Panamá y Ecuador.
El viernes, un mensaje informó sobre el hallazgo de un cuerpo con características similares a las de Magnolia. Un día después, María confirmó que se trataba de su madre.
«Pasé tres semanas limpiando y doblando su ropa, por eso pude reconocer lo que llevaba puesto en esa foto», explicó la investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.
Familias buscan respuestas
La situación de la familia Pessina se repite entre millones de venezolanos que residen en el extranjero, quienes continúan buscando a familiares entre los cerca de 2,000 fallecidos y decenas de miles de desaparecidos que dejaron los terremotos ocurridos hace una semana, sin posibilidad de viajar ni de participar en los funerales en su país.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 7.9 millones de venezolanos han abandonado el país durante la última década, en el mayor éxodo de la historia reciente de América Latina.
Desde ciudades como Miami, Madrid y Santiago, integrantes de la diáspora organizaron redes de apoyo para enviar medicinas, pañales y fórmulas infantiles, además de difundir solicitudes de rescate.
Desde Miami, Andre, quien prefirió no revelar su apellido por motivos profesionales, relató a la AFP que continúa buscando a su cuñado, Jorge Sedano, desaparecido tras el colapso del edificio Vallarta, en Playa Grande.
«Mi cuñado Jorge Sedano está en el edificio Vallarta, en Playa Grande, y todavía no sabemos nada de él», expresó.
Según su testimonio, en esa zona de La Guaira los vecinos iniciaron por cuenta propia las labores de búsqueda hasta la llegada, el fin de semana, de rescatistas salvadoreños.
Andre aseguró que no ha dormido desde la tragedia debido a que permanece difundiendo solicitudes de ayuda y coordinando donaciones.
Asimismo, manifestó su indignación al señalar que el martes fueron suspendidas las labores de rescate en el edificio donde se encontraba su cuñado, luego de que vecinos sorprendieran a agentes de policía robando dólares entre los escombros.
«No llegaron a tiempo para salvar vidas. Quizá mi cuñado estaba vivo en las primeras horas. Pero sí llegaron a robar», afirmó.
Un adiós a la distancia
Desde España, Broli Rumbos relató que conoció la tragedia mientras un amigo buscaba desesperadamente a su familia entre los escombros de un edificio en La Guaira.
«Es raro estar tan lejos, seguir la rutina. Estamos viviendo aquí, con la cabeza allá», escribió en un chat con amigos.
Por su parte, María Pessina afirmó que las nuevas tecnologías permiten seguir en tiempo real lo que ocurre en Venezuela.
«Para bien y para mal ahora vivimos en tiempo real lo que pasa al otro lado del mundo», expresó.
Según explicó, en el edificio Petunia, ubicado en un sector de clase media y acomodada de Caracas, la mayoría de los residentes tenía familiares viviendo en el extranjero.
El martes, mediante el grupo de vecinos, conocieron que un matrimonio y su hija también fallecieron en el derrumbe. El único sobreviviente de esa familia era otro de sus hijos, quien se encontraba estudiando en Italia.
Ahora, la familia Pessina analiza cómo despedir a Magnolia desde la distancia. La ceremonia podría realizarse por streaming una vez que las hermanas de la fallecida reciban sus cenizas.
«No sabemos cuándo, todo eso es ahora mismo un caos», comentó María.
Indicó que será una ceremonia con música porque a su madre le gustaba cantar y considera que probablemente la seguirán por streaming, como ya es habitual para quienes han construido su vida fuera de Venezuela.
Pessina añadió que también le gustaría participar en un homenaje junto a los vecinos del edificio Petunia, lugar donde nació y que, tras la tragedia, adquirió un significado especial para todos.
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Joven venezolano agradece al presidente Bukele tras ser rescatado con vida de entre los escombros
El presidente de la República, Nayib Bukele, informó que rescatistas salvadoreños lograron liberar al joven venezolano Aaron Levi Cantillo Vargas, de 21 años, quien permanecía atrapado entre los escombros del edificio OPP 25, ubicado en el sector de Tanaguarena, parroquia Caraballeda, en el estado de La Guaira, Venezuela.
El rescate fue posible tras un trabajo coordinado entre equipos de búsqueda y rescate de El Salvador, Venezuela y México. Luego de ser liberado, Aaron Levi Cantillo Vargas fue trasladado para recibir atención médica especializada.
«Aaron ya recibe atención médica especializada. Gracias Dios por permitir este milagro. Seguimos trabajando con la esperanza de poder salvar más vidas», publicó el presidente Bukele en sus redes sociales.
Desde la cama de una clínica donde permanece bajo atención médica, el joven venezolano agradeció al mandatario salvadoreño por la labor humanitaria que desarrolla en Venezuela.
«Gracias, presidente, por todo lo que está haciendo por mí. Dios me lo bendiga grandemente. Se le quiere de verdad. Dios bendiga su vida, sus proyectos, todo lo que usted se proponga como presidente, como siervo de Dios», expresó Cantillo Vargas.
El contingente salvadoreño, integrado por 300 rescatistas, continúa desarrollando labores de búsqueda y rescate de víctimas tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que azotaron Venezuela el pasado 24 de junio.
Según la información compartida, El Salvador respondió a la emergencia y ha logrado rescatar a más de cinco personas con vida. Este lunes, las brigadas del USAR-ES continuaban una intensa búsqueda en el área de la playa Los Cocos, en Caraballeda, estado de La Guaira, donde, de acuerdo con una publicación del presidente Bukele, recibieron cientos de mensajes que alertaban sobre la posible presencia de niños soterrados en el edificio Coral Beach. Mientras tanto, cientos de familias mantienen la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos.
Otro equipo de rescatistas salvadoreños trabajó en el edificio Palafito junto con rescatistas venezolanos, luego de que un padre asegurara que su hijo, Andrés Krauter, de 17 años, permanecía con vida bajo los escombros del inmueble de cinco pisos.
Intenso operativo de rescate
El rescate de Aaron Levi Cantillo Vargas requirió más de 20 horas de trabajo ininterrumpido, en medio del riesgo constante de réplicas y de las dificultades generadas por la presencia del cuerpo de una persona fallecida entre los rescatistas y el joven atrapado.
«Lamentablemente, entre nuestros rescatistas y Aaron se encuentra el cuerpo de una persona fallecida, lo que dificulta las labores para llegar hasta él. En este momento trabajamos para recuperar el cuerpo con el mayor respeto y cuidado posible, con la esperanza de poder llegar hasta Aaron en las próximas horas», había informado previamente el presidente Bukele.
Durante las labores, el personal de rescate contó con el apoyo de la Unidad Canina y utilizó maquinaria para agilizar la remoción de escombros.
De forma paralela a las operaciones de búsqueda en estructuras colapsadas, otra parte del contingente salvadoreño realizó la entrega de paquetes con insumos básicos, artículos de higiene personal y alimentos como parte de la ayuda humanitaria brindada a la población afectada.






