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Organizan boda improvisada en un hospital para cumplir el último deseo de un padre moribundo
Un padre moribundo pudo cumplir su último deseo, el cual era presenciar la boda de su hija, gracias a un equipo de trabajadores de la Unidad de Cuidados Intensivos Médicos de UMC y la empresa de planificación de bodas Eventfully Yours.
El pasado 8 de marzo por la mañana, las enfermeras del centro hospitalario se pusieron en contacto con la propietaria de Eventfully Yours, Julie Hodges, para organizarle una boda a una pareja, Michelle Ávila y Antonio Moreno, ya que el padre de Michelle se encontraba internado en el hospital en ese momento y había expresado su anhelo de ver a su hija casarse.
La dueña de la empresa, Hodges, se conmovió de la historia y, por lo tanto, se puso manos a la obra con su equipo, estos se movilizaron de inmediato, para transformar una sección del hospital en un encantador espacio nupcial con flores, globos y decoraciones festivas.
El padre de Michelle se vistió para la ocasión y ocupo un lugar en el pasillo del hospital para ver a su hija avanzar hacia el altar, cumpliendo su sueño de estar presente en ese momento tan especial para ambos.
La novia pudo mostrar su gratitud a quienes organizaron el evento y cumplieron el sueño de su padre, ya que sin ellos no hubieran podido tener ese día tan conmovedor.
Sin embargo, desafortunadamente, el 9 de marzo, la salud de José Antonio Ávila, el padre de Michelle, empeoró, y poco tiempo después falleció, sin embargo, la familia pudo encontrar consuelo en el hecho de que no partió sin haber cumplido su último deseo.
“Nos da paz al corazón saber que su último deseo se cumplió. Por favor, continúen manteniendo a nuestra familia en sus oraciones mientras intentamos procesar y navegar los próximos pasos”, agradeció Michelle.
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Confusión en Cabañas: reportan a hombre como fallecido, pero solo estaba bajo efectos del alcohol
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Motociclista lesionado tras fuerte accidentarse en bulevar Venezuela
Un motociclista resultó lesionado la tarde de este día tras perder el control de su vehículo al tomar una curva sobre el bulevar Venezuela, a la altura del barrio San Esteban.
Socorristas que atendieron la emergencia en el lugar evaluaron al conductor y confirmaron que presentaba lesiones de consideración, por lo que será trasladado al Hospital Nacional Zacamil para recibir atención médica especializada.
Mientras tanto, autoridades de tránsito permanecen en la zona regulando el paso vehicular y brindando apoyo a los equipos de emergencia, con el objetivo de garantizar la seguridad y agilizar la circulación.
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Una pizza, dos sonrisas y toda una vida juntos: la tierna imagen que dejó San Valentín
Entre flores, globos y cenas elaboradas que marcaron la celebración del 14 de febrero, una imagen sencilla se abrió paso como una de las postales más emotivas de la jornada. En ella, una pareja de esposos de avanzada edad comparte una pizza sentados en la acera, ajenos al bullicio y concentrados únicamente en su mutua compañía.
La escena, captada sin artificios ni poses preparadas, retrata un instante cotidiano cargado de significado. Ella sostiene la caja abierta; él sonríe mientras toma una rebanada. Sus miradas, serenas y cómplices, hablan de años compartidos, de desafíos superados y de un afecto que ha aprendido a expresarse en los detalles más simples.
Lejos de los escenarios lujosos o de las demostraciones ostentosas, la fotografía evoca la esencia más genuina del amor: permanecer. Permanecer cuando pasan las décadas, cuando cambian las circunstancias y cuando la celebración ya no depende de grandes gestos, sino de la certeza de estar juntos.
La imagen, difundida en redes sociales, ha sido interpretada por muchos como un recordatorio de que el romanticismo no tiene fecha de caducidad. Con respeto a la intimidad de la pareja, la escena trasciende lo individual y se convierte en símbolo universal: el amor también se celebra en una acera, compartiendo una pizza y la tranquilidad de saberse acompañados.
En un día asociado al consumo y a las expectativas, esta postal devuelve la mirada hacia lo esencial: el verdadero privilegio no está en el lugar ni en el precio, sino en la posibilidad de seguir escribiendo, juntos, una misma historia.


