Principal
#VIDEO l Rescantan a bello perrito de las garras de sus crueles dueños en San Salvador
Oliver, un bobtail o antiguo pastor inglés, vivía al sur de San Salvador, cerca de un reconocido cementerio. Estaba encadenado a un poste de tendido eléctrico. Allí, en la intemperie, pasaba sus días. Bajo el viento, la lluvia o el ardiente sol, solo veía pasar a sus propietarios entrar a casa, pero él jamás puso una patita dentro. El maltrato era evidente.
Doris Grijalba había escuchado de Oliver por un amigo cercano, quien transitaba todos los días frente al lugar donde estaba atado, y donde ese perro, casi en huesos, giraba buscando acomodarse en un reducido espacio debido a que la cadena que lo sujetaba no tenía más de un metro de extensión.
Luego de un año de verlo en terribles condiciones, este hombre decidió hablar con los dueños para llevarse al can, pero ellos no lo entregaron. Fue hasta que les ofreció dinero que Oliver fue cedido. Ese mismo día, él llegó a casa de Grijalba. Ella no quería tener más mascotas (recién se había despedido para siempre de dos), pero al ver al peludo en esas desastrosas condiciones le prometió a su amigo que se lo recuperaría.
Este perro no tenía nada del grandioso aspecto de su raza. Llegó lleno de parásitos, por dentro y fuera; su pelaje estaba cubierto de excremento, no podía mantenerse en pie, era extremadamente delgado y tenía una cubierta blanca sobre uno de sus ojos debido a una asepsia.
“Lo llevé al siguiente día al veterinario, y lo dejé todo un día para que lo atendieran y le quitaran el pelo. Tenía una herida en su cuello por la cadena, tenía fracturadas unas costillas y una parte de la patita de los golpes que le daban. Yo pensé que no iba a resistir, que se iba a morir”, rememoró
El veterinario le dijo a Grijalba que le diera mucho amor, sin imaginar que ella solo estaba recuperándolo. Un lengüetazo en la mano, que ella traduce como beso, fue suficiente para entender que este ser le agradecía. Su corazón se estremeció y aceptó a Oliver en casa.
Los primeros días no se movía de una esquina de la sala, no entraba a ninguna habitación ni orinaba ni defecaba dentro de la propiedad, él esperaba a que su nueva propietaria llegara de su trabajo para que lo sacara a hacer sus necesidades. Esa obediencia y sumisión solo eran producto de la intensa violencia a la que fue sometido.
“A través del tiempo vemos que es sociable y muy amigo. Él no era afectuoso, pero con los ojos sentía que me decía ‘gracias’. Felicito el avance que se ha tenido en materia animalista porque ha sido de la noche a la mañana. Es algo tan positivo y bueno para los animalitos, y uno dice animalitos, pero a veces son más humanos que nosotros”, señaló esta salvadoreña que dio una nueva vida a un animal sometido al maltrato.
Jetset
Los Hermanos Flores conquistan Coachella 2026 y hacen historia por El Salvador
El Salvador volvió a decir presente en la escena internacional con la histórica participación de Los Hermanos Flores en Coachella 2026, uno de los festivales más influyentes del planeta. Su presentación no solo fue un espectáculo musical, sino una muestra de identidad cultural que conquistó a miles de asistentes en el desierto de California.Con más de seis décadas de trayectoria, la dinastía musical de Los Hermanos Flores llevó su cumbia al escenario Outdoor Theatre, el segundo más grande del festival, donde ofrecieron un show de 50 minutos que dejó claro que su repertorio trasciende generaciones. Lejos de un simple recorrido de éxitos, la orquesta estructuró su presentación en cinco bloques de «trencitos», como llaman a sus emblemáticas mezclas de canciones.
Frente a una multitud diversa, donde banderas con el azul y blanco se mezclaban con públicos de distintas nacionalidades, la cumbia salvadoreña encontró su lugar. A pocas horas del concierto de Justin Bieber, la energía latina dominó el ambiente y reflejó el espíritu multicultural que define a Coachella.
El espectáculo arrancó con una introducción audiovisual que repasó la historia de la orquesta, seguida por «Yo viviré», tema con el que se celebraron los 50 años de carrera de Nory Flores. A partir de ahí, clásicos como «Linda muchachita» y «El momento» marcaron el ritmo inicial, antes de elevar la intensidad con «Estás bien buena» y «La cumbia es una hembra».El calor del desierto —superó los 30 grados— no fue impedimento para que el público se entregara por completo. «Cumplí el sueño de ver al grupo con el que crecieron mis padres. Es la primera vez que los veo en vivo y ha sido increíble», comentó Javier, un joven salvadoreño residente en Estados Unidos que viajó hasta Indio para presenciar el concierto.
Tras un saludo dirigido a la comunidad latina e internacional por parte del cantante César Cortez, la orquesta continuó con temas como «Guanaquita», «Sin visa ni pasaporte», «El emigrante latino» y «Arriba El Salvador» que conectaron especialmente con la diáspora. El momento sorpresa llegó con «La enfermera», interpretada por Julio Roberto Hernández, histórico vocalista que regresó al escenario para reencontrarse con el público tras 28 años como parte de la agrupación.
El recorrido musical siguió con otro bloque de clásicos como «La medallita», «El mango», «Salvadoreñas» y «Somos latinos», que convirtió el espacio frente al escenario en una pista de baile improvisada entre saltos, risas y pasos de cumbia.Uno de los momentos más significativos de la presentación llegó cuando Nory Flores tomó el micrófono para enviar un mensaje a los salvadoreños dentro y fuera del país. Destacó la transformación de El Salvador y extendió una invitación a la diáspora a reconectarse con su tierra natal.«Al fin podemos vivir en paz. Los invito a visitar su país y a que disfruten de su belleza», expresó en medio de los aplausos.
El cierre fue tan enérgico como emotivo. Con la interpretación de «La bala», la fiesta alcanzó su punto máximo, lo que consolidó una presentación que combinó historia, identidad y celebración.
Más que un concierto, la participación de Los Hermanos Flores en Coachella 2026 marca un momento simbólico: la cumbia salvadoreña cruza fronteras y se posiciona en uno de los escenarios más importantes del mundo. Un hito que confirma que la música también es una forma de representar a un país.
Nacionales -deportes
Marcelo Arévalo y Mate Pavic se quedan con el subcampeonato en Montecarlo
Marcelo Arévalo y Mate Pavic desde hace 11 meses no habían estado más cerca de poder llevarse un nuevo título para sus respectivos palmarés. Pero los alemanes Kevin Krawietz y Tim Puetz lo evitaron al arrebatarles la corona del Masters 1000 de Montecarlo con parciales de 6-4, 2-6 y 8-10.
El salvadoreño y el croata tuvieron que conformarse con el segundo lugar, ubicación máxima que han logrado en casi un año en diferentes torneos, puesto que desde mayo del 2025 cuando se impusieron a los franceses Sadio Doumbia y Fabien Reboul en la final del Masters de Roma, Italia, no han vuelto a coronarse.
A pesar de la derrota llegar hasta la final de un torneo tan exigente en el inicio de la temporada sobre pista de tierra batida (arcilla o polvo de ladrillo), es un buen presagio para el centroamericano y el balcánico, que siguen teniendo como mejor año jugando juntos el 2024 cuando se coronaron campeones del Roland Garros.
3El juego de este domingo donde se disputó la corona del prestigioso torneo de Montecarlo, en Mónaco, empezó bien para Chelo y Mate, puesto que un quiebre bastó para llevarse el primer set con cifras de 6-4. Era un buen inicio ante una dupla que es fuerte y precisa, tal y como lo han demostrado en otros enfrentamientos ante estos mismos rivales.
Sin embargo, el segundo capítulo fue todo para los teutones. El sonsonateco y el balcánico apenas pudieron ganar dos games para terminar cayendo 2-6.La definición del título se tuvo que hacer por la vía del tiebreak, etapa donde los exnúmeros uno del mundo han demostrado que se crecen y vía por la que se han llevado otros partidos, pero Krawietz y Puetz pudieron borrar ese ímpetu en un set parejo de inicio a fin, pero definido con pequeños detalles aprovechados por los europeos para coronarse campeones en Mónaco.
Principal
Fiesta total: Mercado Central de San Salvador celebra 51 años con carnaval y música
Con un carnaval, mariachis, actividades infantiles y conciertos de reconocidas bandas nacionales se celebró ayer el 51.º aniversario de la fundación del mercado Central de San Salvador.Personal de la alcaldía de San Salvador Centro organizó las actividades en las que participaron comerciantes y usuarios del centro de abastos.
En los 10 edificios hubo simultáneamente música y se repartió pastel para conmemorar los 51 años del mercado. «Tengo 30 años de estar aquí, estamos muy agradecidos con el Gobierno del presidente Nayib Bukele, el alcalde Mario Durán y todo el equipo que tiene en el mercado. Han trabajado un montón y les agradecemos», dijo Évelyn Amaya, vendedora del mercado.
Los usuarios también se unieron a la celebración a la vez que hacían sus compras.Teresa Vides afirmó que tiene 45 años de visitar el mercado Central para comprar.Destacó la calidad de los productos y la atención de los comerciantes cada vez que acude a este lugar.«Aquí siempre encontramos las cosas bien baratas, verduras frescas, el pescado seco aquí lo vengo a comprar.
Los felicito porque todas las vendedoras nos atienden bien», detalló Vides durante su visita.Las actividades finalizaron en la noche con un concierto de la Platinum Orquesta y Marito Rivera y su Grupo Bravo.





