Internacionales
Israel recupera seis cadáveres de rehenes en túnel de Rafah
Los cadáveres de seis rehenes secuestrados durante el ataque terrorista del grupo Hamás en Israel el 7 de octubre fueron recuperados en Gaza, entre ellos el del estadounidense de origen israelí Hersh Goldberg-Polin, anunció el sábado (31.08.2024) el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
«A primera hora de hoy, en un túnel bajo la ciudad de Rafah, las fuerzas israelíes han recuperado seis cadáveres de rehenes en manos de Hamás», declaró el mandatario en un comunicado. «Hemos confirmado que uno de los rehenes era un ciudadano estadounidense, Hersh Goldberg-Polin», añadió.
Por su parte, el Ejército israelí confirmó este domingo haber recuperado los cadáveres de seis rehenes de un túnel subterráneo en el área de Rafah, sur de la Franja de Gaza, y confirmó su retorno a territorio israelí.
La entidad castrense informó que identificó los restos de los seis rehenes y reveló que fueron asesinados «poco antes» de que sus cuerpos fueran encontrados el sábado.
Familias anuncian protesta contra Netanyahu
Los fallecidos han sido identificados como Carmel Gat, Eden Yerushalmi, el estadounidense-israelí Hersh Goldberg-Polin, Alexander Lobanov, Almog Sarusi y Ori Danino.
Alrededor de 100 rehenes permanecen en cautividad en el asediado territorio palestino y 33 han sido declarados muertos por el ejército israelí.
Tras conocerse la noticia, representantes del Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas emitieron una declaración anunciando una movilización sin precedentes de protesta, a tiempo que el país se sume en una semana de manifestaciones a nivel nacional que tuvieron su primera convocatoria el mismo sábado por la noche.
«Netanyahu abandonó a los rehenes. Ahora es un hecho. A partir de mañana el país temblará, invitamos a la población a prepararse», dijo la organización en un comunicado a la prensa local.
La historia de Hersh
El joven Hersh Goldberg-Polin tenía 23 años y era una de las 251 personas capturadas por Hamás durante el ataque de octubre contra el sur de Israel que desencadenó la guerra en Gaza.
Sus padres confirmaron este domingo su deceso mediante una publicación en Facebook.
«Con el corazón roto, la familia Goldberg-Polin está devastada al anunciar la muerte de su amado hijo y hermano, Hersh. La familia les agradece a todos por su amor y apoyo y pide privacidad en este momento”, escribió la familia.
Los padres de Goldberg-Polin, que fue tomado como prisionero durante el festival de música Supernova, se dirigieron el mes pasado a los delegados de la Convención Nacional Demócrata celebrada en Chicago, en el norte de Estados Unidos.
Su hijo se había escondido en un refugio antiaéreo con otras personas el 7 de octubre, pero fue rodeado por hombres armados, que lo atacaron con granadas.
Un video divulgado por Hamás de ese día mostraba cómo lo subían a una camioneta sin parte de su brazo izquierdo, que le fue arrancado en el ataque. Apareció luego en una grabación de prueba de vida difundida por el grupo el 24 de abril, en la que decía que los cautivos vivían «en el infierno». Le habían amputado el brazo izquierdo por debajo del codo.
Hace tan solo cuatro meses, en otro video propagandístico publicado por Hamás el pasado 24 de abril, Hersh pudo ser visto en buen estado de salud, leyendo a cámara un mensaje dirigido al primer ministro Benjamín Netanyahu por no hacer suficiente para liberar a los rehenes.
«Benjamín Netanyahu y su gobierno deberían avergonzarse”, dijo entonces el joven.
Su familia es, además, una de las más activas en la lucha por el retorno de los cautivos. En noviembre, su madre Rachel fue uno de los 12 familiares que se reunieron con el papa Francisco en el Vaticano, y los dos progenitores siempre han sido muy explícitos con la urgencia de alcanzar un acuerdo de tregua.
Internacionales
La violencia pandillera trastoca la vida en una Guatemala bajo estado de sitio
Indignados, temerosos y con calles semivacías, los guatemaltecos vivieron el lunes el primer día de un estado de sitio decretado por el gobierno tras el asesinato de diez policías a manos de pandilleros, para quienes exigen ahora el máximo castigo.
El miedo se disparó entre los habitantes de la capital y sus localidades vecinas, donde el domingo se registraron varios ataques contra instalaciones policiales y patrullas en represalia por la retoma de tres cárceles donde jefes pandilleros mantenían como rehenes a 46 personas.
«Es preocupante porque no se puede salir tranquilo sin que pase nada», dijo el lunes a la AFP Alondra Flores, estudiante universitaria de 26 años.
Diez agentes, entre ellos dos mujeres y varios de reciente graduación, fallecieron en estos ataques.
Las autoridades afirman que las agresiones a la policía y los motines en tres prisiones se dieron para presionar el traslado de Aldo Dupie alias «El Lobo», un líder de la temida pandilla Barrio 18, a una cárcel de menor seguridad.
Dupie es señalado de orquestar los motines. El domingo, este cabecilla fue mostrado en televisión rodeado de agentes con armas largas, jadeante, arrodillado y con manchas de sangre.
También «deseaba que en el pabellón (donde estuviera preso) se instalara aire condicionado, que se dejara ingresar una cama «king size», que se dejara ingresar comida de ciertos restaurantes», denunció el ministro de gobernación, Marco Antonio Villeda.
Para el maestro Erwin Oliva, esos privilegios otorgados en el pasado por gobiernos «permisivos» envalentonaron a los criminales.
Se «está cosechando lo que se ha estado sembrando durante tantos años, con darles privilegios a los pandilleros, con tenerlos cómodos dentro de las cárceles», lamenta Oliva.
Dupie está condenado por varios homicidios y, según la prensa local, tiene estrechos vínculos con una familia de políticos.
Barrio 18 fue declarada el año pasado organización terrorista por el presidente estadounidense, Donald Trump, junto con su enemiga la Mara Salvatrucha.
Ambas operan además en Honduras y El Salvador, donde el gobierno de Nayib Bukele ha logrado someterlas con una estrategia de mano dura, aunque criticada por organizaciones de derechos humanos.
En medio de escenas desgarradoras, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, presidió el lunes el funeral de siete de los policías acribillados en la sede del ministerio de Gobernación.
Abrazó a varios de los familiares y, visiblemente compungido, pronunció un discurso junto a los féretros de quienes llamó «héroes».
Hay «indignación por la crueldad en contra de quienes están dispuestos a matar a quemarropa, de forma traicionera. No vamos a descansar ni a escatimar recursos para castigar a los responsables», afirmó el mandatario, quien denuncia que detrás de las pandillas hay poderosas mafias políticas a las que promete derrotar.
Arévalo decretó el estado de sitio la noche del domingo por 30 días.
La medida, que fue ratificada este lunes por el Congreso, autoriza detenciones e interrogatorios sin orden judicial y suspende derechos de reunión y manifestación, aunque no se observaba aún un aumento de los patrullajes.
El presidente también declaró tres días de luto nacional, por lo que la bandera guatemalteca lucía a media asta en Gobernación y demás edificios públicos. Los empleados del poder judicial tampoco trabajaron por orden gubernamental.
Como medidas preventivas, la Policía recomendó además a la población permanecer en casa, en tanto el ministerio de Educación suspendió clases en escuelas privadas (las públicas están en vacaciones) y la embajada de Estados Unidos en Guatemala emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos.
Algunos colegios optaron por hacer clases virtuales.
Se estima que los operativos de seguridad aumenten en los próximos días con la coordinación de las fuerzas policiales y militares.
Sentado en una banca del centro histórico de Ciudad de Guatemala, un octogenario dice que apoya el estado de excepción, pero reclama medidas más radicales.
«Hay que volver a los tiempos de antes. Delincuente agarrado, delincuente muerto porque ya no hay de otra. Si no se le pone freno a esto, esto va a continuar», expresó el hombre, quien por temor prefirió reservarse su identidad.
Internacionales
España inicia tres días de luto por el accidente ferroviario que dejó al menos 41 muertos
En un nuevo balance difundido a primera hora de la mañana, el gobierno regional andaluz informó que se había hallado un nuevo cadáver entre los restos de uno de los trenes, con lo que el saldo de fallecidos subió a 41.
«La cifra de muertos se ha elevado a 41, tras recuperarse anoche el cuerpo sin vida de una persona de uno de los vagones» del tren de la compañía Iryo, informó el gobierno andaluz sobre el siniestro ocurrido en Adamuz, provincia de Córdoba, en un balance que aún podría aumentar porque siguen en curso las tareas de búsqueda.
Además, «en los distintos hospitales andaluces continúan ingresadas 39 personas, 35 adultos y cuatro niños. En UCI permanecen 13 pacientes, todos adultos», añadieron las autoridades.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, aventuró este martes que la cifra definitiva de fallecidos podría acabar asemejándose a las denuncias de desaparecidos, 43.
«Lo que hay que hacer es cruzar los desaparecidos o las denuncias por desaparición con los fallecidos y ayer, al menos a última hora, la cifra era más o menos coincidente», explicó en la radio Onda Cero.
Internacionales
Australia registra el cuarto ataque de tiburón en dos días
El hombre surfeaba en la zona de Mid North Coast, en el noreste de Nueva Gales del Sur, cuando fue mordido por lo que las autoridades creen que fue un tiburón toro.
Logró escapar con heridas «menores», indicó el servicio de salvavidas de Nueva Gales del Sur.
«Un surfista reportó haber visto un tiburón y emergió del agua con heridas en la parte baja del cuerpo. Las heridas fueron reportadas como menores», indicaron los socorristas en un comunicado.
Se trata de la cuarta persona atacada por un tiburón en las últimos 48 horas en Nueva Gales del Sur.
Dos personas fueron atacadas el lunes cuando surfeaban en playas del norte de Sídney y uno de ellos quedó en condición crítica.
Horas antes, un niño de 11 años logró escapar ileso cuando un tiburón mordió su tabla de surf.
La tarde del domingo, un menor de 12 años fue herido de gravedad por un tiburón cuando nadaba en una playa del puerto de Sídney y se encuentra hospitalizado en condiciones críticas.
Todas las playas del norte de esa ciudad australiana fueron cerradas hasta nuevo aviso, indicaron las autoridades.
Las fuertes lluvias han enturbiado el agua en la zona, lo que según los salvavidas crea condiciones propicias para la presencia de tiburones toro.
«Mejor vayan a una piscina local porque en este momento estamos avisando que las playas son inseguras», dijeron en su comunicado.


