Nacionales
Pandilleros evolucionan en sus ataques contra policías, ahora usan explosivos
De los ataques en contra de las fuerzas de seguridad no se ha registrado muertes, pero sí policías lesionados.
Los atentados terroristas en contra de policías han dado un giro y en lo que va del año se registran tres hechos con explosivos, siendo el de la madrugada del domingo en Panchimalco el más reciente. Este se suma a uno ocurrido en la carretera al Puerto de La Libertad y uno más en Aguilares.
Los tres tienen características similares, como el uso de explosivos cuyo manejo no es usual, que tienen un mayor poder destructivo y que van dirigidos directamente contra autoridades de seguridad. Antes de los tres eventos mencionados, los ataques eran con armas cortas y largas, cuerpo a cuerpo.
Las tácticas usadas por los criminales han ido cambiando con el tiempo.
En horas de la madrugada del 28 de abril, la base rural de la Policía Nacional Civil (PNC) del cantón Mil Cumbres de Panchimalco reportó un ataque con explosivos que provocó un agujero en una de las paredes y lazó por los aires el techo de la delegación, además de provocar daños en mobiliario y pertenencias de los uniformados.
Al momento del ataque no había personal en el lugar, por lo que nadie resultó lesionado.
El subdirector de Seguridad Pública, Hugo Armando Ramírez, señaló que el artefacto utilizado era «casero o artesanal» y aclaró que tienen las sospechas apuntan a que el aparato pudo ser lanzado o estaba dentro de la vivienda, sin ahondar más en los detalles.
Hasta la tarde del sábado, las autoridades policiales no se habían pronunciado para dar mayor información.

Pero el del sábado fue uno de varios ataques con características similares. En febrero e inicios de abril se dieron otras agresiones que sí dejaron personas afectadas.
Era la mañana del sábado 7 de abril del 2018, tres agentes de la PNC en el municipio de Aguilares, San Salvador, fueron lanzados al suelo después de que un explosivo simulado como cadáver estallara. Fuentes policiales aseguraron que el atentado fue una trampa preparada por la pandilla 18 con el objetivo de asesinar a los agentes, quienes atendían una falsa alarma en la zona. De los tres policías heridos, uno resultó con mayor afectación.
El supuesto fallecido era en realidad un tambo de gas propano al que habían puesto ropa para que pareciera un cuerpo humano, pero «era una trampa, una emboscada para los agentes» dijo una fuente consultada por El Salvador Times ese día.

El domingo 11 de febrero de este año, dos agentes del CAM resultaron heridos después que un coche bomba estallara sobre el kilómetro 14 de la carretera al Puerto de La Libertad, en el sentido que conduce hacia San Salvador. La Fiscalía General de la República (FGR) informó ese día que el vehículo con reporte de robo fue encontrado en estado de abandono, lo que se hizo extraño para los agentes, por lo que decidieron bajarse e inspeccionarlo, pero al momento de abrir las puertas, el automóvil estalló.
Después de las indagaciones policiales concluyeron que el automóvil estaba cargado con el componente C-4, un explosivo plástico de uso militar.
Los agentes del CAM fueron trasladados a un centro asistencial con heridas leves.

En los tres casos los artefactos explosivos utilizados son tipificados por las autoridades como de carácter artesanal es decir que personas con un conocimiento básico o avanzado en explosivos los elabora con el propósito de provocar de dañar a la autoridad policial.
Este periódico buscó la versión de la División de Armas y Explosivos de la PNC para indagar sobre la evolución de este tipo de ataques y como ha sido que los pandilleros han logrado tal nivel de evolución, sin embargo, señalaron que no podía hablar sobre el tema sino hasta el día lunes.
FUENTE: EL SALVADOR TIMES . NOTA AQUÍ
Judicial
Condenan a 43 integrantes de la MS-13 a penas de hasta 85 años de prisión
El Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador condenó a 43 integrantes de la clica Dalmacia Criminal Locos Salvatruchos a penas de hasta 85 años de prisión por diversos delitos.
De acuerdo con la información del proceso, todos los condenados fueron capturados el 27 de marzo de 2022, cuando inició el régimen de excepción, luego de años de delinquir en Ciudad Dolores y Sensuntepeque, en el departamento de Cabañas.
El principal cabecilla de la estructura, identificado como Edwin Ricardo Guzmán Segovia, alias «Scrappy», quien ostentaba el rango de corredor, fue sentenciado a un total de 85 años de prisión. La condena comprende 15 años por tenencia ilegal de arma de fuego, 10 años por posesión y tenencia de droga y 60 años por el delito de agrupaciones ilícitas.
Asimismo, el juez impuso condenas de 75 años de prisión a los corredores de clica Carlos Pineda y José Amaya, quienes recibieron 60 años por agrupaciones ilícitas y 15 años por tenencia ilegal de armas.
El tribunal también condenó a otros nueve homeboys, quienes desempeñaban funciones de cabecillas de la célula territorial, a 35 años de prisión. Además, dos chequeos recibieron penas de 40 años, mientras que nueve paros y 20 colaboradores fueron sentenciados a 25 años de cárcel.
Según el proceso judicial, este grupo forma parte de una estructura criminal más amplia que ha comenzado a ser procesada por delitos de crimen organizado mediante una audiencia única abierta, la cual permanecerá activa durante los próximos dos años.
La Ley contra el Crimen Organizado faculta a la Fiscalía General de la República para solicitar al juez de los expedientes únicos el procesamiento de integrantes de estructuras criminales cuando existan suficientes pruebas para instalar la audiencia única.
En el caso de estos 43 imputados, la Fiscalía delimitó las pruebas presentadas para su enjuiciamiento, permitiendo al tribunal aplicar las herramientas legales contempladas en el régimen de excepción, entre ellas la posibilidad de condenar por el delito de agrupaciones ilícitas derivado de su pertenencia a una estructura pandilleril.
Judicial
12 años de prisión a pandillero que extorsionó a un comerciante de Mejicanos
El Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador condenó a 12 años de prisión a Mario Rigoberto Pineda Arias por el delito de extorsión agravada en perjuicio de un comerciante del distrito de Mejicanos.
De acuerdo con la resolución judicial, Pineda Arias, identificado como integrante de la pandilla 18, permanece prófugo. Tras declararlo responsable del delito, el tribunal giró una orden de captura en su contra. Las autoridades informaron que otro de los implicados en el caso ya fue condenado y cumple una pena de prisión.
Durante la vista pública, la Fiscalía General de la República expuso que el 22 de abril de 2019 un grupo de extorsionistas llegó al negocio de la víctima, quien declaró bajo régimen de protección. Los sujetos se identificaron con sus alias y le manifestaron que pertenecían a la pandilla 18, indicándole que a partir de ese momento debía pagar una cuota periódica.
Según la acusación fiscal, los pandilleros afirmaron que controlaban varias colonias de Mejicanos y exigieron al comerciante el pago de 400 dólares. Además, le advirtieron que, si no entregaba el dinero, lo asesinarían junto con sus empleados.
La víctima explicó que no tenía la capacidad económica para pagar esa cantidad, por lo que los extorsionistas redujeron la exigencia a 200 dólares y le informaron que regresarían al día siguiente para retirar el primer pago.
Posteriormente, el comerciante denunció los hechos ante las autoridades, lo que permitió iniciar las investigaciones que llevaron a la captura de Mario Rigoberto Pineda Arias. Sin embargo, el imputado recibió inicialmente medidas alternas a la detención y posteriormente se dio a la fuga.
Durante el juicio, la Fiscalía General de la República demostró que Pineda Arias fue quien recibió los 200 dólares entregados por la víctima, siendo ese el único pago realizado. Asimismo, se estableció que el comerciante cerró su negocio por temor, luego de que sus empleados dejaran de asistir a trabajar tras ser amenazados de muerte por los pandilleros si residían en territorios contrarios.
Nacionales
PNC captura a delincuente que robó y causó múltiple accidente
La Policía Nacional Civil (PNC) informó sobre la captura de Moisés Antonio Mondragón Castro, acusado de cometer diversos delitos, entre ellos un robo en una gasolinera, provocar un múltiple accidente de tránsito y conducción peligrosa.
Según las autoridades, el hombre arrebató a una empleada de una gasolinera el dinero que tenía en sus manos cuando le entregaba el cambio a un cliente y posteriormente huyó del lugar. El hecho ocurrió sobre la avenida Jerusalén, en San Salvador.
«Nuestros equipos fueron alertados e iniciaron la búsqueda y persecución del responsable», informó la PNC.
Durante la fuga, Mondragón Castro chocó contra un vehículo en el redondel Italia, sobre la avenida Revolución, en la colonia San Benito. Posteriormente, colisionó con otro automotor que circulaba sobre la calle hacia Santa Tecla, en el desvío a Santa Elena.
Las autoridades indicaron que más adelante impactó otros cinco vehículos que se encontraban estacionados en las inmediaciones de Multiplaza.
La captura fue realizada en el kilómetro 5 ½ de la carretera Panamericana, cerca de la comunidad La Cuchilla, en Antiguo Cuscatlán, departamento de La Libertad.
La PNC informó que el detenido será remitido a las autoridades correspondientes para ser procesado por los delitos de robo, daños y conducción peligrosa.
Tras la captura, también comenzó a circular en redes sociales un video en el que Mondragón Castro aparece, presuntamente en estado de ebriedad, siendo expulsado de un restaurante. En las imágenes sostiene una discusión con un mesero que deriva en un altercado físico al negarse a abandonar el establecimiento. Sobre ese incidente, las autoridades no han brindado información.
«El Salvador ya no es un país en el que podés delinquir libremente, responderás por tus acciones», expresó la Policía tras la detención.
Accidente de tránsito
El accidente de mayor magnitud atribuido a Mondragón Castro ocurrió el lunes por la mañana en la carretera Panamericana, en las inmediaciones de la comunidad La Cuchilla, frente al centro comercial Multiplaza, en Antiguo Cuscatlán.
De acuerdo con el informe, el conductor, señalado por las autoridades como ebrio, provocó un múltiple percance vial en el sentido que conduce de San Salvador hacia Santa Tecla. Preliminarmente, ocho conductores resultaron afectados con golpes en diferentes partes del cuerpo.
El Viceministerio de Transporte informó: «Brindamos apoyo en la atención de siniestro vial múltiple en la carretera Panamericana, en el sector del centro comercial Multiplaza. Nuestro equipo de grúas se encuentra en el lugar para movilizar los vehículos involucrados».
Como consecuencia del accidente, el paso vehicular fue restringido mientras la Policía Nacional Civil realizaba la inspección correspondiente.






