Judicial
Mecánico que había consumido cocaína fue asesinado por pandilleros que le asentaron 28 balazos
Un mecánico que descansaba en una acera de su colonia fue asesinado a manos de un grupo de gatilleros de la pandilla quienes le asestaron 28 impactos de bala en la colonia Sunzal, en el municipio de Apopa.
Tras finalizar su jornada, Edgar Alberto Sosa, de 32 años de edad, se disponía a relajare en una acera de su colonia, pero su momentos de tranquilidad le duraron muy poco ya que un grupo de cinco pandilleros confabularon para asesinarlo.
El 7 de enero de 2014, uno por uno los delincuentes se fueron juntando hasta conformar el grupo que con sigilo se dirigieron hasta donde se encontraba Sosa, quien no se percataba de lo sucedido.
Los pandilleros vigilaron que la Policía no estuviera cerca. Tres de ellos se llevaron las manos a la cintura y de su pantalón desenfundaron las pistola apuntando a la humanidad del mecánico.
Sosa descubrió las intenciones de los criminales cuando los tuvo cara a cara, pero era demasiado tarde para huir. El silencio con el que descansaba la víctima fue cortado por los 28 proyectiles que dejaron a Edgar tendido en la calle de tierra.
“¡Ey! Démosle majes”, fue la voz que cortó el ataque de los sujetos que se dispersaron por diferentes zonas de la colonia para evitar ser capturados por los agentes a quienes no hubo necesidad de que alguien les comunicara lo sucedido, ya que los estruendos de las pistolas eran más que suficientes.
Luego de varias horas de procesar la escena, las autoridades señalaron que en el examen toxicológico del Instituto de Medicina Legal (IML) la víctima dio positivo a cocaína, la que se presume consumió momentos antes de ser asesinado.
Un testigo del hecho identificó a los cinco sujetos que participaron en el ataque armado y brindó sus identidades a las autoridades quienes giraron las respectivas órdenes de captura para presentarlos ante la justicia.
El delator explicó que al intuir lo que iba a pasar, se escondió en unos arbustos a menos de 15 metros de donde se encontraba la víctima y logró ver a los atacantes del mecánico.
El testimonio del testigo permitió la captura de Gerson S., Elmer O., y Juan Daniel M., los tres de18 años de edad; además de David Antonio A., de 23, y Rolando R., de 26, todos señalados de ser miembros de la pandilla 18.
Los imputados son procesados por el delito de homicidio agravado en calidad de coautores ya que no se ha logrado determinar quienes fueron los tres que dispararon en contra de Sosa.
El documento fiscal señaló que en la vista pública, prevista para el próximo mes, se cuenta con el testimonio de un testigo críteriado (uno de los que participó en el asesinato) pero que hasta la audiencia preliminar la FGR no se ha logrado poner en contacto para que declare.
Nota de El Salvador Times
Judicial
Fiscal general afirma que la cadena perpetua es una medida adecuada
La comisión política continuó ayer con el estudio para la ratificación del acuerdo constitucional 6 aprobado por la Asamblea Legislativa el pasado 17 de marzo.
Durante la sesión de trabajo, los diputados recibieron al fiscal general de la república, Rodolfo Delgado, quien argumentó la necesidad de ratificar la enmienda.
El funcionario explicó que la modificación al artículo 27 de la Constitución de la República que conlleva la prisión perpetua a asesinos, violadores y terroristas, «es adecuada en un contexto donde se ha realizado un combate de frente hacia el mayor enemigo que tenía la sociedad salvadoreña, identificado como pandillas».
Agregó que actualmente el 90 % de los pandilleros procesados se encuentra dentro del sistema penitenciario, que ahora tiene condiciones adecuadas para atender a los reclusos.
Delgado destacó que la iniciativa de reforma está dirigida a personas que «decidieron vivir al margen de la ley», que «son un foco de peligro persistente para la estabilidad de todo el sistema de leyes», puesto que al día de hoy no dan garantías de que en el futuro cumplirán la ley.
«Hoy por hoy, no sabemos si el día de mañana, estas personas salen de prisión, van a volver a delinquir o van a volver a enquistarse en las comunidades de donde fueron extraídos con un gran esfuerzo, donde estaban acostumbrados a delinquir», aseveró Delgado.
En ese sentido, consideró que lo más conveniente es «mantener neutralizados a todos los que forman parte de esas organizaciones a través de la custodia que debe ser adecuada al peligro que ellos representan».
Delgado aclaró que esto no es una «venganza», sino «medidas justificadas en la prevención de futuros delitos que cometan estas personas en dado caso salgan».
El presidente de la comisión, Ernesto Castro, reiteró que continuarán apoyando las medidas que garanticen la seguridad de los salvadoreños.
De forma paralela, la iniciativa de ratificación para la cadena perpetua está siendo abordada por otros actores, como el analista Marvin Aguilar.
En la entrevista Encuentro manifestó que «es más caro tener preso a alguien que educarlo, con esto no se quiere decir que liberen a los pandilleros, pero este gobierno eso está decidiendo, que reprimir a la gente es mejor que educar a las personas. El costo económico de mantener la cadena perpetua por cada preso al año en el país es entre $1,200 a $1,400».
Judicial
314 años de cárcel para estructura que asesinó a profesora y policía
Penas de hasta 314 años de prisión fueron impuestas a integrantes de una estructura criminal por 26 casos de robo y asesinar a cuatro usuarios de agencias bancarias, entre ellos a un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) y una profesora.
De los 38 condenados por el juez tres del Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, la mayor cantidad de años fue impuesta a Marvin Geovany García Sosa, cabecilla de la organización, quien recibió 314 años de cárcel por los delitos de homicidio agravado, robo agravado y agrupaciones ilícitas.
Judicial
22 años de prisión para sujeto que asesinó a director de un centro escolar en Jucuarán, Usulután.
José Misael Oliva Girón es el responsable de asesinar a un director de un centro escolar del distrito de Jucuarán, Usulután.
Por este crimen, la Fiscalía General de la República (FGR) logró que sea condenado a 22 años de prisión.
Según las investigaciones, Oliva golpeó y asfixió a la víctima para robarle su celular. Luego el crimen, el sujeto confesó el asesinato al intentar vender el dispositivo.
La condena ha sido impuesta por el Tribunal de Sentencia de Usulután.




