Ciencia
Científicos aseguran que para ganar músculos solo se necesitan trece minutos diarios
Ganar masa muscular puede parecer una misión casi imposible para cualquier mortal que no sea un modelo fitness de Instagram. Pero un nuevo estudio llevado adelante por el Lehman College del Bronx, publicado en la edición de agosto de la revista científica Medicine & Science, asegura que sólo se necesita de la rutina correcta y trece minutos al día para lograr los resultados deseados.
A diferencia de lo que se venía tomando como cierto hasta la fecha, con rutinas de ejercicios de un mínimo de una hora de duración marcadas por la repetición de un ejercicio asociado a un mismo grupo muscular, la mejor manera de ganar un cuerpo tallado sería una completamente opuesta. Según el nuevo hallazgo, se pueden obtener los mismos beneficios musculares con una combinación de ejercicios breves pero bien realizados.
¿Cuál es la única contra? Los mismos deben ser absolutamente extenuantes. La creencia popular hasta el momento era que se deben realizar al menos tres sets de entre 8 y 12 repeticiones de cada ejercicio para ganar desarrollo muscular. El objetivo es cansar al músculo hasta el punto en que no se pueda realizar una sola repetición más.
Esto representa una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo que muchas personas no están dispuestas a sacrificar en pos de un mejor físico. Los expertos del Lehman College decidieron comprobar científicamente cuánto entrenamiento con pesas es necesario para, continuamente, hacer crecer y fortalecer los músculos.
Luego de analizar en profundidad las rutinas de 34 hombres jóvenes y en forma, que no llegan a calificar como levantadores de pesas, los resultados fueron sorprendentes. Más allá de que todos ganaron masa muscular tras realizar dos meses de entrenamientos de distintas cantidades de repeticiones y extensión, las mejoras registradas fueron esencialmente las mismas, independientemente del número de sets realizados.
Los hombres que solo hacían un set de cada grupo muscular ganaron tanta fuerza como aquellos que realizaban tres o cinco. Los índices de resistencia muscular también fueron similares y solo se vieron diferencias en el tamaño de los músculos. Aquellos que completaron cinco sets por sesión ganaron más masa que los que solo completaron uno, a pesar de no ser significativamente más fuertes per se.
Los resultados sugieren que existe una brecha entre la fortaleza muscular y la hipertrofia, o lo que se conoce como el agrandamiento de los músculos. El gran aprendizaje radica en que los músculos de alguien aparentemente normal, pueden ser igual de poderosos a los de un enorme culturista. La clave radica en darlo absolutamente todo en el menor tiempo posible, para alcanzar esa fatiga muscular que permitirá ganar fortaleza.
«Al parecer, solo 13 minutos en el gimnasio pueden llevar a mejoras significativas», aseguró Brad Schoenfeld, autor principal del estudio.
«Eso es menos de un cuarto del horario de almuerzo promedio, cualquiera de nosotros puede hacerse de ese tiempo durante el día», concluyó.
Ciencia
Trabajar sin ventanas afecta el sueño, el ánimo y el rendimiento
Pasar la jornada en una oficina o en casa sin luz natural altera el ritmo circadiano, reduce la vitalidad y puede bajar la vitamina D, según reportes de los CDC y estudios citados por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
Trabajar todo el día en un espacio sin ventanas no es solo un tema de comodidad. La luz natural regula procesos básicos del organismo, entre ellos el ciclo del sueño y el estado de alerta. Cuando esa exposición falta, el cuerpo pierde una de las señales que usa para saber cuándo estar despierto y cuándo descansar.
El ritmo circadiano se sincroniza sobre todo con la luz del día. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que las jornadas largas, con poca luz diurna y horarios de iluminación irregulares, pueden desajustar ese ciclo. El resultado habitual es peor sueño de noche, somnolencia durante el día y más dificultad para concentrarse.
Un estudio difundido por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos comparó a personas que trabajan con ventanas y sin ellas. Quienes no tenían acceso a luz natural mostraron menor rendimiento y menor vitalidad. El grupo con ventanas tendió a dormir mejor y durante más tiempo.
La falta de sol también reduce la producción de vitamina D. La piel la genera al recibir radiación ultravioleta B. Si esa exposición es escasa y la alimentación no la compensa, una deficiencia sostenida puede afectar huesos y músculos. La cantidad producida depende además de la estación y de otros factores.
El ánimo también cambia. Irritabilidad, apatía y menos motivación aparecen con frecuencia en quienes pasan muchas horas sin luz de día. Otro trabajo citado por los Institutos Nacionales de Salud, hecho con enfermeras de quirófano que trabajan jornadas largas y con poca exposición solar, señala que un aumento adecuado de luz natural sería beneficioso para su salud mental.
En la práctica, el cansancio se traduce en más errores, menos atención y más dificultad para sostener tareas largas o tomar decisiones. Abrir una ventana, salir unos minutos al sol en la pausa o reacomodar el puesto cerca de la luz del día son medidas simples que ayudan a reducir ese efecto.
Ciencia
Científicos chinos desarrollan «Jiuzhang 4.0» y establecen nuevo récord mundial en computación cuántica
Científicos chinos desarrollaron un prototipo de computación cuántica programable llamado «Jiuzhang 4.0» que estableció un nuevo récord mundial para la tecnología de información cuántica óptica, de acuerdo con un estudio publicado hoy miércoles en la revista Nature.
Liderado por la Universidad de Ciencia y Tecnología de China (USTC), el equipo utilizó el prototipo para resolver el problema de muestreo de bosones gaussianos a una velocidad de más de 10 elevado a la 54 que la de la supercomputadora más poderosa del mundo, señala el estudio.
Los investigadores dijeron que manipularon y detectaron estados cuánticos de hasta 3.050 fotones, un salto significativo respecto a los 255 fotones alcanzados con el anterior «Jiuzhang 3.0».
Ciencia
Tratamientos avanzados para contrarrestar el párkinson
Más allá de la farmacología existen algunos tratamientos avanzados que mejoran los síntomas del párkinson. De acuerdo con el neurocirujano y especialista en radiocirugía Eduardo Lovo, este tipo de tratamientos ayuda a controlar los movimientos de las personas que lo padecen.
«Es como la versión 2.0 de los tratamientos avanzados del párkinson. Van más allá de la medicina. A muchos de los pacientes la medicina viene y les da efectos colaterales. Dentro de los más frecuentes hay movimientos anormales que los pacientes hacen, se llaman disquinesias, pero ello viene producto del tratamiento farmacológico que ingieren», acotó.
Cuando esa fase llega en los pacientes, algunos, dependiendo de las características, son candidatos para terapias avanzadas.
En el mundo de la neurocirugía, la más clásica es la técnica de estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés).
«Básicamente lo que hace es que se te colocan unos electrodos en un sitio profundo del cerebro y esos electrodos se te conectan con un marcapasos cerebral. Ese estímulo eléctrico que genera el marcapasos cerebral hace que tú, por ejemplo, dejes de temblar una buena parte del día, o que la rigidez que estos pacientes desarrollan se elimine a través de un estímulo eléctrico conectado al marcapasos», explica Lovo.
Esta técnica la realizan en el sector privado, como también en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), siendo pioneros en la región.
Otro que se aplica es el Gamma Knife, un procedimiento de radiocirugía estereotáctica no invasivo, seguro y ambulatorio, utilizado para tratar temblores graves y el parkinsonismo avanzado.
Mediante haces de radiación gamma focalizados, crea una lesión terapéutica precisa en el cerebro (tálamo o globo pálido) para reducir síntomas motores como el temblor. Esta técnica se aplica en El Salvador solo en el Centro Internacional del Cáncer (CIC).
El tercer tratamiento es el HIFU, que es un ultrasonido focalizado de alta intensidad para párkinson. Es un procedimiento ambulatorio no invasivo guiado por resonancia magnética que utiliza ondas sonoras para crear una pequeña lesión terapéutica en el cerebro reduciendo temblores y rigidez de forma inmediata.






