Internacionales
Biden y la primera dama Jill rinden tributo a víctimas de masacre Texas
Con un evidente pesar, el presidente Joe Biden y la primera dama,Jil, viajaron a Texas para liderar varios eventos para rendir tributo a las 21 víctimas de la masacre en Uvalde, Texas.
El mandatario y su esposa acudieron al memorial de las víctimas, incluidos los 19 niños, donde saludaron al gobernador republicano, Greg Abobott, quien fue abucheado por los asistentes, mismos que le pidieron “hacer algo”.
Ese mismo mensaje entregó el presidente al gobernador Abbott, “hacer algo” por la violencia contra armas.
“Necesitamos cambiar. Nuestros niños no merecen esto”, expresó Biden, según un reporte del equipo de prensa oficial que acompaña la comitiva.
Now Texas Governor Greg Abbott has arrived. Recieved a few boos and jeers from the crowd gathered here. pic.twitter.com/qK7IlTmwh4
— Robert Sherman (@RobertShermanTV) May 29, 2022
La caravana presidencial llegó al plantel del colegio Robb pasado el mediodía en la hora del Este, donde ya había decenas de personas, muchas de las cuales levantaron sus teléfonos celulares y tomaron fotos.
La multitud que se había reunido cerca de la escuela aplaudió a los Biden mientras caminaban hacia el monumento, pasaron las cruces blancas con el nombre de cada víctima y luego colocaron un ramo de flores en el memorial.
La pareja presidencial también saludó al superintendente del distrito escolar, Dr. Hal Harrell, y a la directora del colegio, Mandy Gutierrez, con quienes hablaron durante algunos minutos, pero la conversación no fue de acceso a la prensa.
El presidente Biden y su esposa se mostraron conmovidos y se reporta que el mandatario se secó una lágrima. Ambos leyeron los nombres de cada una de las víctimas y tocaron las fotografías colocadas en las cruces.
El presidente Biden se reuniría con sobrevivientes del tiroteo y con los familiares de las víctimas en el Uvalde County Arena –en un encuentro de más de tres horas sin acceso a prensa–, pero tras acudir a una misa, algunos asistentes le gritaron al mandatario: “¡Haga algo!”. Él respondió a lo lejos: “¡Lo haré”.
Durante la ceremonia religiosa –donde acudieron unas 600 personas– se reportó que el arzobispo Gustavo Garcia-Siller pidió a niños del colegio Robb sentarse frente al altar, donde se habló de sus compañeros muertos. La ceremonia fue en inglés y español.
“[Jesús] preparó el lugar para los 19 pequeños que perdimos”, dijo. “Nuestra respuesta debe ser esperanza y sanación”.
La visita ocurrió al tiempo que el Departamento de Justicia (DOJ) informó este domingo que habría una revisión sobre la acción de las agencias policiacas en el tiroteo.
“A petición del alcalde de Uvalde, Don McLaughlin, el Departamento de Justicia de los EE.UU. llevará a cabo una revisión de incidentes críticos de la respuesta policial al tiroteo masivo en Uvalde”, dijo portavoz Anthony Coley.
Desde el martes, cuando dio su primer discurso tras la matanza en Uvalde, el presidente Biden ha expresado su preocupación sobre la falta de regulación contra armas y ha pedido acción al Congreso.
“[Hay] demasiada violencia. Demasiado miedo. Demasiado dolor”, dijo Biden. “Seamos claros: el mal llegó a ese salón de clases de la escuela primaria en Texas, a esa tienda de comestibles en Nueva York, a demasiados lugares donde han muerto inocentes”.
El presidente dijo lo anterior el sábado ante más de 6,000 graduados de la Universidad de Delaware, su alma máter, donde pidió que ayudaran a curar las heridas del país, “ahora es su hora”, les expresó.
“Su generación, más que nadie, tendrá que responder a las preguntas: ¿Quiénes somos? ¿Qué representamos? ¿Qué creemos? ¿Quiénes seremos?”, dijo “Pueden marcar la diferencia, pueden levantar al país, pueden enfrentar los desafíos de nuestro tiempo… Necesitamos que todos ustedes participen en la vida pública y la vida de esta nación”.
Cómo van los heridos
University Health reportó el estado de salud de tres de las personas heridas en el tiroteo en Uvalde, incluida la abuela del tirador, a quien disparó cuando ella intentó detenerlo para realizar el ataque.
La mujer de 66 años es reportada en condición “estable”, aunque un primer reporte se indicó que había estado “grave”.
Sin embargo, una de las niñas está en condición “seria”. Se trata de una pequeña de 10 años de edad.
Mientras otra niña de 9 años, de la que tampoco se reveló el nombre, es reportada en “buena condición”.
Update on the shooting at Robb Elementary in Uvalde: at University Hospital we currently have three patients:
— University Health (@UnivHealthSA) May 29, 2022
66-year-old woman, fair condition
10-year-old girl, serious condition
9-year-old girl, good condition
Una amplía comitiva acompaña a la pareja presidencial durante el viaje de varias horas que concluiría a las 7:00 p.m. de este domingo, cuando retorne a Washington, D.C.
Internacionales
Hallan descuartizados y quemados a cinco agentes de la Dipampco en Omoa
Honduras volvió a estremecerse luego de conocerse nuevos y escalofriantes detalles sobre el asesinato de cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), cuyos cuerpos fueron encontrados descuartizados y parcialmente quemados en una zona montañosa de Corinto, Omoa, departamento de Cortés.
Los agentes habían desaparecido durante un operativo antidrogas ejecutado en una zona fronteriza con Guatemala, donde presuntos integrantes de una estructura criminal vinculada al narcotráfico los habrían privado de libertad antes de asesinarlos con extrema violencia.
Las autoridades confirmaron que los cuerpos presentaban múltiples impactos de bala y señales de tortura, además de haber sido desmembrados y quemados posteriormente por sus atacantes.
La Secretaría de Seguridad confirmó oficialmente la identidad de los policías que murieron durante el operativo en Corinto, Omoa.
Los cinco agentes pertenecían a la Dipampco y habían salido desde Tegucigalpa para participar en una operación contra estructuras criminales dedicadas al tráfico y distribución de drogas en la zona fronteriza.
El caso ha generado una fuerte conmoción nacional debido al nivel de violencia con el que fueron asesinados los uniformados.
De acuerdo con los reportes preliminares, equipos especiales de rescate ingresaron fuertemente armados a una zona montañosa de Omoa luego de recibir información sobre el posible paradero de los agentes desaparecidos.
Las autoridades detallaron que los agentes habrían sido capturados por miembros de una organización criminal durante el operativo antidrogas y posteriormente ejecutados.
El informe preliminar indica que los cuerpos presentaban múltiples heridas de bala y signos de extrema violencia.
Las investigaciones revelaron además que los responsables desmembraron los cuerpos de los agentes, los decapitaron y posteriormente intentaron quemarlos para dificultar su identificación.
Las imágenes y detalles del crimen generaron indignación en distintos sectores del país y reavivaron el debate sobre el avance de estructuras criminales fuertemente armadas en Honduras.
Hasta el momento, las autoridades descartaron bajas civiles relacionadas con el operativo. Sin embargo, se presume que varios miembros de la estructura criminal lograron escapar hacia Guatemala tras el ataque.
Por esa razón, Honduras ya coordinó acciones con autoridades guatemaltecas para intentar ubicar a los sospechosos que cruzaron la frontera.
Las autoridades consideran que existieron fallas operativas que terminaron exponiendo a los agentes asesinados durante el operativo antidrogas.
Mientras tanto, más de 500 policías y 200 militares permanecen desplegados en la zona realizando operaciones de búsqueda, rastreo y aseguramiento del sector.
La ola de violencia ha provocado preocupación nacional e internacional por el deterioro de la seguridad en distintas regiones del país.
Internacionales
Entre lágrimas y clamor de justicia, sepultan a once de las víctimas de la masacre en Trujillo, Honduras
La comunidad de Rigores, en el municipio de Trujillo, departamento de Colón, se convirtió esta mañana de viernes 22 de mayo, en el epicentro de un dolor indescriptible y colectivo. En una atmósfera asfixiante de luto, terror e impotencia generalizada, los habitantes y familiares dieron cristiana sepultura a 11 de las víctimas identificadas de la sanguinaria masacre perpetrada ayer en una plantación de palma africana en la finca Paso Aguán.
Entre las escenas más devastadoras de la jornada fúnebre destacó el entierro de las hermanas María Linda, Mirza y Rosa Rodríguez, tres jóvenes trabajadoras cuyas vidas fueron truncadas de forma brutal mientras buscaban el sustento diario para sus hogares.
Desde las primeras horas de la mañana, una multitud compungida acompañó los féretros hacia el cementerio local. El llanto fúnebre y los gritos de auxilio se entrelazaron en un eco de desesperación que estremece a todo el país. A través de medios locales hondureños y diversas plataformas digitales, han comenzado a circular videos desgarradores que muestran la magnitud de la tragedia.
Escenas de profundo dolor se viven en el cementerio de Trujillo, Colón, donde familiares y amigos dan el último adiós a 11 de las víctimas de la reciente masacre.
Las imágenes, de una crudeza desgarradora, registran a madres desvanecidas sobre los ataúdes, hermanos abrazando la madera inerte y a una comunidad entera sumida en el pánico y el quebranto, exigiendo a viva voz que este crimen no quede en la impunidad.
“Me prometiste que nunca me ibas a dejar”, resonaba el clamor desesperado de una mujer que se aferraba con fuerzas a uno de los cinco féretros que, debido a las dimensiones inéditas de la tragedia, tuvieron que ser colocados juntos en una sola fosa común dentro del campo santo.
La magnitud del sepelio colectivo reflejó fielmente el horror que se vivió en las plantaciones. Entre los cuerpos sepultados se encontraban también los de los jóvenes hermanos Elmer Marín y Wilmer Vidal Suchite García, dos recolectores de palma cuyos destinos quedaron sellados en la misma emboscada, dejando ambos hijos en la orfandad
Su padre, relató ante las cámaras cómo sus hijos salieron temprano con la única ilusión de laborar para subsistir. El atribulado progenitor exigió castigo inmediato para los asesinos, manifestando el desgarrador suplicio que representa para un padre ver los cuerpos de sus hijos destrozados por impactos de armas de grueso calibre.
En un emotivo testimonio, el padre de los hermanos Elmer y Wilmer Suchite García, víctimas de la masacre en Trujillo, Colón, narra su última conversación con ellos y exige justicia para los responsables. Los jóvenes eran trabajadores de la palma africana.
Entre el conflicto agrario y las pugnas criminales: La disputa por el origen de la masacre
Los testimonios de los pobladores que ingresaron a la finca Paso Aguán inmediatamente después de escuchar las detonaciones pintan un escenario de guerra.
Los trabajadores fueron cazados de manera despiadada, quedando sus cuerpos esparcidos entre los senderos y los matorrales de la plantación.
Los primeros civiles en llegar al sitio contabilizaron inicialmente más de quince cadáveres, una cifra espeluznante que posteriormente fue actualizada a veinte fallecidos por las autoridades del Ministerio Público, consolidando este hecho como una de las peores matanzas registradas en la conflictiva zona del Bajo Aguán.
Mientras el luto envuelve las calles de Rigores, la incertidumbre sobre el origen del ataque mantiene en vilo a la región. Aunque las primeras hipótesis de los defensores de derechos humanos apuntaban al histórico conflicto agrario por la tenencia de tierras que azota al departamento de Colón, las declaraciones de las autoridades de seguridad han tomado otro rumbo.
El secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, argumentó públicamente que las líneas de investigación prioritarias señalan un presunto enfrentamiento entre estructuras criminales rivales que operan en la zona, quienes habrían perpetrado el ataque frontal con la aparente finalidad de enviar un mensaje de poder y control territorial en la zona agroindustrial.
Al cierre del masivo sepelio, con la tierra cubriendo los féretros bajo un sol inclemente, la comunidad de Rigores reafirmó su exigencia de justicia. Honduras entera contempla con profunda consternación las imágenes y videos de una jornada que quedará grabada en la memoria nacional como el día en que la violencia arrebató la paz de veinte familias laboriosas.
Internacionales
Ataques del crimen organizado dejan al menos 24 muertos en Honduras
El hecho más letal se produjo en la madrugada en el municipio de Trujillo (departamento de Colón), donde al menos 19 personas fueron ejecutadas con armas largas.
Esa localidad se halla bajo el azote de dos bandas rivales que usurpan dos fincas de una empresa privada para explotar palma africana, además de pelearse rutas del narcotráfico, según las autoridades.
«Hay dos equipos trabajando en dos lugares. El primer equipo lleva ya el reconocimiento de 13 fallecidos y el segundo lleva un conteo de seis personas que perdieron la vida», dijo a la televisora local HCH Yuri Mora, vocero de la fiscalía.
En tanto, en Omoa (departamento de Cortés), región fronteriza con Guatemala, la policía nacional informó de cuatro agentes y un civil muertos el jueves en un enfrentamiento entre un escuadrón antipandillas y presuntos narcotraficantes.
«Condenamos el asesinato de al menos cuatro de nuestros policías», indicó la institución en X.
Ambos ataques ocurren en la misma semana en que el Congreso aprobó una serie de reformas para combatir la violencia criminal, que mantiene la tasa de homicidios en Honduras en más de 24 casos por cada 100.000 habitantes.
Las medidas autorizan a los militares a participar en tareas de seguridad pública. Además, crean una nueva división de lucha contra el crimen organizado y permite catalogar a pandillas y carteles de la droga como grupos terroristas.
Al parecer «las personas asesinadas (en Trujillo) eran empleados de un grupo armado», dijo telefónicamente a la AFP un líder campesino de una comunidad colindante con Rigores, la aldea donde ocurrió la matanza.
En los «alrededores se escuchan disparos (…) aquí ya no hay armonía (…), uno duerme con un ojo abierto y el otro cerrado», añadió el dirigente, que pidió mantener su nombre en reserva.
Videos difundidos más temprano por un canal regional mostraron varios cuerpos ensangrentados y esparcidos en una de las haciendas.
«Es una escena dantesca», señaló a periodistas el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, quien indicó que las víctimas al parecer fueron ejecutadas con fusiles y escopetas.
Varios de los fallecidos fueron trasladados a sus viviendas por familiares, informó la fiscalía en un comunicado, lo que ha dificultado su labor.
«Son campesinos miembros del Movimiento Campesino de Rigores», comentó por su parte a la AFP Adilia Castro, líder comunitaria de la zona.




