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Policías de Nueva York golpean a un preso que murió un día después, según video difundido por fiscalía
En un video recién publicado de una fatal golpiza en una prisión de Nueva York, varios guardias penales maltratan repetidamente a un hombre esposado, golpeándolo en el pecho con un zapato y levantándolo por el cuello para luego dejarlo caer.
Las imágenes de la cámara corporal de la agresión cometida el 9 de diciembre contra Robert Brooks fueron hechas públicas el viernes por el fiscal general del estado, que investiga el uso de la fuerza por parte de los agentes.
https://twitter.com/amilcarrock/status/1873080741073945083?t=zwEKm8RU2Dz-THlDWcTZGQ&s=19
Brooks, de 43 años, fue declarado muerto en un hospital la mañana siguiente al ataque en la Instalación Correccional de Marcy, una prisión estatal del condado de Oneida, donde estaba encarcelado.
Trece guardias penales y una enfermera implicados en el ataque podrían ser despedidos, según la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, quien se dijo “indignada y horrorizada” por los videos del “asesinato sin sentido”.
El metraje, hecho público el viernes, muestra a los guardias golpeando repetidamente a Brooks en la cara y en la entrepierna mientras está esposado en una mesa de exploración médica.
Uno de los oficiales usa un zapato para golpear a Brooks en el estómago, mientras otro lo levanta por el cuello y lo deja caer de nuevo sobre la mesa. Luego, los oficiales le quitan la camisa y los pantalones mientras yace inmóvil y ensangrentado boca arriba.
“Estos videos son impactantes y perturbadores, y aconsejo a todas las personas que tomen las debidas precauciones antes de decidir verlos”, dijo la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
Los resultados finales de la autopsia de Brooks aún están pendientes.
Posible asfixia
Los hallazgos preliminares de un examen médico indican “preocupación por asfixia debido a la compresión del cuello como causa de muerte, así como el fallecimiento debido a las acciones de otra persona”, según los documentos judiciales.
Los videos no incluyen audio porque las cámaras corporales no habían sido activadas por los agentes que las llevaban. El Departamento de Correcciones y Supervisión Comunitaria del estado emitió una directiva tras la muerte de Brooks, según la cual el personal debe usar cámaras corporales en cada interacción con las personas encarceladas.
James dijo que su oficina ya investiga el uso de la fuerza que produjo la muerte de Brooks, pero no reveló si alguno de los guardias sería acusado de cometer algún delito.
Con la publicación de los videos, “el público ahora puede ver por sí mismo la naturaleza horrorosa y extrema del mortal ataque contra Robert L. Brooks”, dijo una abogada de su familia, Elizabeth Mazur.
“Como pueden ver los espectadores, el señor Brooks fue golpeado fatal y violentamente por un grupo de guardias cuyo trabajo era mantenerlo seguro”, dijo Mazur.
“Merecía vivir, y todas las demás personas que viven en la Instalación Correccional de Marcy merecen saber que no tienen que vivir con miedo a la violencia por parte del personal de la prisión”.
Integridad socavada
El sindicato de guardias penales estatales, que vio el metraje de la agresión antes de su divulgación, dijo en un comunicado: “Lo que presenciamos es, por decir lo menos, incomprensible y ciertamente no refleja el gran trabajo que la gran mayoría de nuestros elementos realiza todos los días”.
“Este incidente no solo pone en peligro a todos nuestros miembros, sino que socava la integridad de nuestra profesión. No podemos ni vamos a tolerar este comportamiento”, dijo el sindicato, la Asociación Caritativa de Guardias Penales y Policías del Estado de Nueva York.
Brooks cumplía una condena de 12 años de prisión por agresión en primer grado desde 2017. Había llegado a la Instalación Correccional de Marcy unas horas antes de la golpiza, tras ser trasladado de otra prisión estatal cercana, dijeron autoridades.
Internacionales
Wall Street abre con fuertes pérdidas por guerra en Oriente Medio
En las primeras operaciones, el Dow Jones caía un 1,75 %, el Nasdaq retrocedía un 1,98 % y el índice ampliado S&P 500 perdía un 1,67 %.
Wall Street había cerrado la víspera sin grandes cambios, a diferencia del resto de mercados que sucumbieron a las amenazas que sobrevuelan la economía mundial por la guerra en Oriente Medio.
«Se observa una reacción diferida» por parte de los inversores estadounidenses, explica a la AFP Steve Sosnick, de Interactive Brokers.
Acostumbrados a mantener la calma ante las noticias de conflictos geopolíticos, los inversores «finalmente se han dado cuenta de que esta situación no va a desaparecer tan rápidamente».
El día anterior, Wall Street había resistido la tendencia bajista que había arrastrado a la mayoría de las demás bolsas.
Desde la embajada estadounidense en Riad hasta los centros de datos del gigante Amazon en los Emiratos Árabes Unidos y Baréin, Teherán multiplicó el martes las represalias contra objetivos vinculados a Estados Unidos en el golfo Pérsico, en respuesta a los ataques lanzados el sábado por Israel y Estados Unidos contra Irán.
Ante la subida de los precios del petróleo y el gas, los operadores se muestran preocupados por el «impacto inflacionista» de esta guerra en la economía estadounidense, señala Patrick O’Hare, de Briefing.com.
El analista también menciona las posibles repercusiones en los beneficios de las empresas ante «el aumento de los costes operativos y la posible ralentización del gasto de consumo», añade O’Hare.
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Declaran culpable de asesinato a padre de menor autor de tiroteo en escuela de EE.UU.
Un jurado en el estado de Georgia (sureste) declaró a Colin Gray, de 55 años, culpable de asesinato en segundo grado, homicidio involuntario y otros delitos en relación con el tiroteo de septiembre de 2024 en la escuela secundaria Apalachee, cometido por su hijo Colt.
Dos estudiantes de 14 años y dos profesores murieron, y nueve personas resultaron heridas en el tiroteo ocurrido en Winder, Georgia.
Colt Gray, que entonces tenía 14 años y ahora tiene 16, fue imputado como adulto y está a la espera de fecha de juicio.
Durante los alegatos iniciales del juicio de dos semanas contra el padre, los fiscales dijeron que le compró a su hijo el rifle AR-15 utilizado en el tiroteo. Se lo regaló en la Navidad de 2023, a pesar de las advertencias de que su hijo había amenazado con llevar a cabo un tiroteo.
Según el FBI, agentes entrevistaron a Colt Gray, entonces de 13 años, ya su padre Colin, en mayo de 2023, después de recibir denuncias anónimas sobre amenazas online de cometer un tiroteo en una escuela.
«Este caso se trata de este acusado y de sus actos, al permitir que un menor que está bajo su custodia tuviera acceso a un arma de fuego y municiones después de haber sido advertido de que ese menor iba a hacer daño a otras personas», dijo el fiscal del condado de Barrow, Brad Smith.
El abogado defensor Brian Hobbs dijo al jurado que Colin Gray desconocía las intenciones de su hijo y había buscado ayuda para el deterioro de su salud mental.
Los tiroteos en escuelas son habituales en Estados Unidos, donde hay más armas que personas y las normas para comprar incluso poderosos rifles de estilo militar son laxas.
En los últimos años, la responsabilidad de los padres de menores en los tiroteos masivos ha recibido una creciente atención.
Las encuestas muestran que la mayoría de los votantes estadounidenses están a favor de controles más estrictos para la compra de armas de fuego, pero el poderoso lobby armamentista de la Asociación Nacional del Rifle se opone a restricciones adicionales y los legisladores han fracasado varias veces en tomar medidas al respecto.
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Teherán, una ciudad fantasma bajo las bombas
La bulliciosa Teherán parece ahora una ciudad fantasma. Los que no pudieron huir permanecen encerrados en sus casas, angustiados por si hay más explosiones, con Israel y Estados Unidos redoblando sus bombardeos contra los edificios vinculados a las autoridades este martes.
«Me da miedo caminar por las calles desiertas, pues las bombas siguen cayendo del cielo», dice Samireh, una enfermera de 33 años.
En la capital iraní, que en general tiene unos 10 millones de habitantes, «hay tan poca gente que parece que aquí no haya vivido nadie nunca», agrega la mujer, que prefiere no decir su apellido.
Por cuarto día consecutivo, Teherán se vio sacudida por fuertes detonaciones, que dejaron tras de sí espesas humaredas grises elevándose hacia el cielo azul, observaron periodistas de AFP.
«Cuando oímos los ruidos de los bombardeos, dependiendo de lo cerca que esté el impacto, sentimos cómo tiemblan las puertas y ventanas», cuenta Saghar, de 31 años.
Los barrios más afectados son los que albergan los centros del poder, como ministerios, tribunales o el cuartel general de los Guardianes de la Revolución, bombardeado el domingo.
Elnaz, de 39 años, dice que es «difícil» protegerse pues los ataques también apuntan contra las viviendas de los policías. «No conocemos a todos nuestros vecinos», señala.
El martes de madrugada, Israel instó a evacuar a los residentes del barrio en el que se encuentran los estudios de la televisión estatal, Irib. Pero lo hizo por la red X y muy pocos vecinos lo vieron debido al corte de internet.
La plaza Ferdowsi, una de las principales intersecciones de la ciudad, está ahora llena de edificios dañados por las explosiones. Entre los escombros, se yergue una bandera de la república islámica.
No muy lejos, un gran cartel que ocupa toda la fachada de un inmueble muestra la cara del guía supremo Alí Jamenei, que murió el sábado en los bombardeos.
En los principales cruces hay policías apostados, fuerzas de seguridad armadas y vehículos blindados, que realizan controles aleatorios de los vehículos que pasan.
El gobierno iraní instó el sábado a los habitantes de Teherán a abandonar la ciudad «manteniendo la calma», tras los primeros bombardeos israelíes y estadounidenses contra la residencia de Jamenei.
«Tengo que quedarme porque soy enfermera, si no, seguramente ya me habría ido de la capita», subraya Samireh.
En el norte de Teherán, en una zona más acogedora, parece que muchos vecinos se fueron. El maullido de los gatos y el trino de los pájaros han sustituido al jaleo habitual de los atascos.
Las cafeterías y los restaurantes de moda, en general muy animados por la noche, están cerrados.
Por las calles ya no pasea nadie y casi todos los vehículos que aún circulan son los que abastecen a las tiendas de alimentación aún abiertas, donde se forman largas filas para comprar pan.
La mayoría de los puestos del bazar de Tajrish están cerrados. Un vendedor de ropa espera con impaciencia que pase algún cliente, sentado junto a una camiseta con la bandera de la república islámica estampada.
En otras circunstancias, los bazares de la capital estarían de lo más animados ante la cercanía del Nouruz, el año nuevo del calendario persa, que se celebra en torno al 21 de marzo.
Normalmente, las semanas que lo preceden suelen ser las de más ajetreo para los comerciantes, que realizan buena parte de su facturación en esos días.
Es también un período de dicha para los iraníes, que aprovechan para juntarse con familiares y amigos e intentar olvidar los problemas del día a día, muchos de ellos a causa de la fuerte inflación.




