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Britney Spears confiesa que se hizo adicta al medicamento Adderall en sus días más oscuros
Los adelantos del libro de memorias de Britney Spears, The Woman in Me, siguen llegando a tan sólo unos días que este esperado material llegue a las tiendas. La nueva revelación, compartida por The New York Times, se remonta a los días de exceso de Britney, antes de que la tutela de su padre le prohibiera incluso tomar café.
Según el libro, Britney nunca fue fanática de las drogas fuertes como la cocaína o el éxtasis, además de que el alcohol “nunca fue un problema para ella”. Sin embargo, había cierta droga de la que Spears disfrutaba más que todas: el Aderall, un medicamento recetado que se usa para tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tanto de niños como de adultos.
La cantante asegura que el medicamento hacía que, por un rato, los pensamientos depresivos no la invadieran, y de esta forma, podía convivir con el resto de personas sin problemas.
“Lo que me parecía mucho más atractivo era que me daba unas horas para sentirme menos deprimida”.
En el momento más complicado de su vida, cuando los tabloides seguían cada paso que daba, Britney era vista constantemente con otras dos chicas que generaron una enorme controversia: Lindsey Lohan y Paris Hilton. De este trío de celebridades se dijo toda clase de cosas, pero Britney asevera que “Nunca fue tan salvaje como lo pintó la prensa”.
Sin embargo, sus salidas con Paris y Lindsey tuvieron consecuencias. Anteriormente, la intérprete de Toxic declaró que la primera vez que su madre la golpeó fue cuando llegó a altas horas de la madrugada después de una noche de fiesta con su par de amigas.
“La primera vez que me abofetearon fue la única noche que Paris y Lindsay me dejaron en mi casa de la playa con mis bebés. Mi madre estaba vigilando (a mis hijos) Jayden y Preston… Sí, estuve de fiesta hasta las 4 de la mañana ¡Y mi madre estaba cabreada! Entré, me miró y me pegó tan fuerte que nunca lo olvidaré”, compartió Britney en su Instagram en 2022.
Sin lugar a dudas, un parteaguas en la vida de Britney fue cuando se rapó la cabeza frente a decenas de paparazzis. Igualmente, se especularon toda clase de cosas de la cantante en ese momento, muchas de ellas asegurando que estaba completamente alcoholizada cuando tomó la maquina de rasurar y la pasó por toda su cabeza para posteriormente destrozar el parabrisas de uno de los paparazzis.
En el libro, Britney explica con más detalle la tormenta emocional que vivía en ese entonces. Aquel escandaloso momento que protagonizó, lo hizo completamente sobria, pero definitivamente, no estaba del todo cuerda.
“Con la cabeza rapada, todo el mundo me tenía miedo, incluso mi madre. Agitándome esas semanas sin mis hijos, me volví loca, una y otra vez. Ni siquiera sabía cuidar de mí misma. Estoy dispuesta a admitir que en la agonía de una severa depresión posparto, el abandono de mi marido, la tortura de estar separada de mis dos bebés, la muerte de mi adorada tía Sandra y el constante bombo de la presión de los paparazzi, empezaría a pensar en algunos aspectos como una niña”.
Después de todas estas conductas erráticas, la tutela llegó, y aunque al principio parecía la medida necesaria para que Britney enderezara su camino, poco a poco se fue convirtiendo en un infierno.
“Bajo la tutela me hicieron entender que esos días habían terminado. Tenía que dejarme crecer el pelo y volver a ponerme en forma. Tenía que acostarme pronto y tomar la medicación que me dijeran… En cuanto a mi pasión por cantar y bailar, en ese momento era casi una broma”, escribe Britney en The Woman in me.
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El arte contemporáneo de El Salvador destaca en Türkiye
El Salvador reafirmó su presencia en el escenario artístico global al participar en la 12° Feria Internacional de Arte Contemporáneo – Art Ankara, celebrada recientemente en el Centro de Congresos y Exposiciones ATO. Este encuentro se consolida como uno de los espacios más relevantes para el intercambio cultural a nivel regional, logrando atraer en su edición 2026 a una audiencia masiva de más de 88,000 visitantes y la participación de 1,500 artistas provenientes de 45 países.
La representación salvadoreña, coordinada por la Embajada de El Salvador en Türkiye, se materializó en un stand dedicado a exhibir la riqueza estética y simbólica del país. La muestra estuvo protagonizada por las creaciones de dos figuras emblemáticas de la plástica nacional: los maestros Fernando Llort y Miguel Ángel Ramírez. A través de una cuidada selección de 16 piezas de Llort, que incluyeron pinturas, serigrafías y litografías, y 9 obras de Ramírez, entre pinturas y litografías, el público internacional pudo apreciar la identidad visual y el colorido que caracterizan al arte salvadoreño.
Más allá de la exhibición de piezas, la feria ofreció un entorno dinámico de aprendizaje y difusión con una agenda que integró 33 charlas, 34 talleres y 39 conciertos. Este marco permitió que el arte salvadoreño dialogara con las tendencias contemporáneas del mundo, facilitando un espacio de visibilidad para el talento nacional ante coleccionistas, galerías y especialistas de diversos continentes.
El embajador de El Salvador en Türkiye, Héctor Jaime, destacó que «la participación en el ARTANKARA representó una valiosa oportunidad para fortalecer el posicionamiento de El Salvador como un país creativo, dinámico y con una identidad cultural vibrante. Asimismo, permitió estrechar vínculos culturales y promover el talento salvadoreño en escenarios internacionales de alto nivel».
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La biodiversidad salvadoreña se toma la capital japonesa
La Embajada de El Salvador en Japón inauguró recientemente la exposición artística titulada «Nueva Esperanza: Vida Silvestre de El Salvador», una muestra que traslada los paisajes y la esencia natural del país centroamericano al corazón de la metrópoli nipona. La exhibición, protagonizada por la artista Ruriko Escobar, busca estrechar los lazos culturales entre ambas naciones y fortalecer la identidad de la diáspora salvadoreña residente en el país asiático.
La colección se compone de una serie de pinturas al óleo sobre tela y madera que capturan con detalle la flora y fauna representativas de El Salvador. Entre las piezas destacan representaciones de aves exóticas, flores de pascua y escenas cotidianas de la naturaleza, como el dinamismo de los cusucos y el colorido de los marañones, elementos que transportan al espectador a los ecosistemas salvadoreños.
La autora de las obras, Ruriko Escobar, posee una conexión profunda con El Salvador, país donde residió entre 1976 y 1984. Durante su estancia, Escobar no solo se integró a la vida nacional, sino que formó su familia antes de regresar a Japón. Desde su retorno, y junto a su hija Sakurako, se ha dedicado a difundir la riqueza histórica y cultural salvadoreña, labor que le ha permitido obtener galardones en cuatro exhibiciones previas en territorio japonés.
El evento no solo se limitó a la apreciación visual. Para ofrecer una experiencia sensorial completa, la jornada incluyó una degustación de gastronomía tradicional, permitiendo que los asistentes profundizaran en el patrimonio culinario de la nación.
A la inauguración asistieron miembros destacados de la comunidad salvadoreña, integrantes del cuerpo diplomático acreditado en Japón y funcionarios de organismos culturales y políticos locales. Este encuentro sirvió como plataforma para reavivar el sentido de arraigo entre los salvadoreños en el exterior, a la vez que proyecta una imagen positiva del país ante el público internacional.
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«La reina de la Ketamina» será sentenciada por la muerte de Matthew Perry
Javeen Sangha podría enfrentar hasta seis décadas de cárcel tras haber admitido una serie de cargos, incluido uno por distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones corporales graves.
Sangha, quien es ciudadana estadounidense y británica, está bajo custodia federal desde agosto de 2024.
La mujer de 42 años es una de las cinco personas condenadas en relación a la muerte del querido actor, quien luchó durante décadas con problemas de adicción a las drogas.
Perry fue encontrado muerto a los 54 años en el jacuzzi de su casa de Los Ángeles en octubre de 2023. La autopsia reveló que tenía altos niveles de ketamina en su organismo.
Su muerte conmocionó a los fans de «Friends» y dio lugar a una investigación policial que desarticuló una red de proveedores y cómplices, entre los cuales figuraban médicos que lucraban con la adicción de Perry, quien era su paciente.
El doctor Salvador Plasencia, quien admitió cuatro cargos por distribuir ketamina en las semanas previas a la muerte de Perry, fue sentenciado a 30 meses de cárcel el año pasado.
Otro doctor, Mark Chavez, fue condenado a prisión domiciliaria y a cientos de horas de servicio comunitario. Ambos entregaron su licencia para ejercer la medicina.
Plasencia compraba la ketamina de Chavez y se la vendía al actor a precios elevados.
«Me pregunto cuánto pagará este imbécil», le escribió Plasencia a Chavez en un mensaje de texto revelado en el caso.
Los fiscales dijeron que Perry pagaba más de 2.000 dólares por un frasco de ketamina, algo que a sus traficantes les costaba apenas una fracción de ese valor.
Sangha trabajó con un intermediario, Erik Fleming, para venderle 51 frascos de ketamina al asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa.
Iwamasa le administró la sustancia a Perry en varias ocasiones, incluyendo el 28 de octubre de 2023, cuando le inyectó al menos tres dosis de la ketamina suministrada por Sangha, lo cual le provocó la muerte.
Cuando Sangha escuchó las noticias sobre la repentina muerte de Perry, intentó cubrir su rastro.
«Borra todos nuestros mensajes», instruyó a Fleming.
Cuando los investigadores allanaron la casa de Sangha en North Hollywood, encontraron metanfetaminas, ketamina, éxtasis, cocaína y relajantes, así como una máquina para contar dinero, una balanza, y artefactos para detectar señales inalámbricas y cámaras escondidas.
Iwamasa y Fleming deben ser sentenciados este mes.
Sangha se declaró culpable de un cargo por mantener un local relacionado con drogas, tres cargos por distribución de ketamina y un cargo por distribución de ketamina resultante en muerte o lesiones corporales graves.
También reconoció que le vendió cuatro frascos de ketamina a otro hombre, Cody McLaury, de 33 años, en agosto de 2019.
McLaury murió horas después por sobredosis.
«Ella asumió la responsabilidad de sus acciones», dijo anteriormente su abogado Mark Geragos a AFP.
Perry había estado tomando ketamina como parte de una terapia supervisada para la depresión. Sin embargo, los fiscales afirman que se volvió adicto a la sustancia, que también tiene propiedades psicodélicas.
La serie «Friends», que se emitió entre 1994 y 2004 y que seguía la vida de seis jóvenes neoyorquinos, atrajo a una audiencia masiva.
El papel de Perry como el sarcástico e infantil Chandler le llevó a hacer fortuna. Pero el actor ocultaba una oscura lucha contra la adicción a los analgésicos y al alcohol.
En 2018, tuvo que ser operado varias veces tras una perforación de colon relacionada con el consumo de drogas.
En su libro «Amigos, amantes y aquello tan terrible», Perry narró haber pasado decenas de veces por procesos de desintoxicación.
«Me he mantenido mayoritariamente sobrio desde 2001», escribió Perry. «Excepto por unos sesenta o setenta pequeños contratiempos».





