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Pandillero que colaboraba con FGR fue vendido por su novia a la Mara Salvatrucha por $5 mil
Durante varias semanas, un delincuente de la Mara Salvatrucha (MS) identificado con el alias de «Buda» se convirtió en aliado de la Fiscalía General de la República (FGR) para dar con la captura de seis peligrosos criminales de esa estructura que opera en una colonia de San Salvador.
Con detalle, fue revelando a las autoridades la forma de operar, delitos cometidos, ubicación y actividades de sus compinches; el trato era que él recibiría una pena menor por su participación en otros delitos. Gracias a su colaboración, fueron cayendo uno a uno seis miembros de la estructura.
Con lo que «el Buda» no contaba era con que la corrupción en el sistema de justicia le jugaría una mala pasada. Un fiscal de la Unidad Antipandillas de la FGR le informó al abogado Alejandro Amaya, quien actuaba como defensor de los pandilleros detenidos, la identidad del «soplón».
Fue la sentencia para «el Buda».
El fiscal, a quien en el proceso solo se le señala con el nombre de Israel, habría llegado a la casa del abogado para entregarle un folder que contenía la documentación del testigo criteriado; esta información no tardó en llegar a las manos de los pandilleros, que sabían que, como ley de la estructura terrorista, el costo de la traición era una sola: la muerte.
La emboscada
Tras la captura de los compinches del «Buda», este salió huyendo de su casa ubicada en una colonia de Ciudad Delgado, pero en algún momento regresó buscando a Katy, una joven con la cual sostenía una relación sentimental.
Katy le contó a los miembros de la pandilla que este la estaba buscando, supuestamente para no tener revanchismos y porque para ella, la relación ya había terminado.
A los días, la mujer recibió una llamada de «Leo», uno de los cabecillas de la estructura quien estaba recluido en las bartolinas de Ilopango, y le dijo que a cambio de la información, recibiría una «recompensa» de $5,000. Desde entonces, Katy cambió su actitud con su antiguo novio pandillero.
Según la Fiscalía, los pandilleros le daban $100 por cada cita que tenía con «el Buda». La mujer incluso utilizó parte del dinero en pagarle a un brujo para que le ayudara a reconquistar al delincuente.
Finalmente, logró que este la llevara a su casa, en una colonia de Santa Tecla, y con esto consiguió la información que tanto había esperado.
Lo demás fue cuestión de tiempo. Los delincuentes contactaron con una estructura de Santa Tecla para que asumiera «el encargo» de deshacerse del soplón a cambio de un pago de $200.
El plan incluía que Katy citara al «Buda» en la Plaza Merliot con la excusa que quería celebrar la Navidad con él.
Soborno a la policía
El asesinato del pandillero se frustró en un primer intento luego de que elementos de la Policía Nacional Civil intervinieran a los dos sicarios cuando se encontraban en una pupusería esperando el aviso de Katy.
Entre los encargados de la ejecución se encontraba el “Snaiper”, quien fue detenido por tener otras órdenes pendientes por delitos de homicidio tentado y amenazas.
Según la información judicial, el «Snaiper» tenía en su billetera $270, además de tres teléfonos celulares y una cadena de oro, las cuales le valieron al delincuente para sobornar a los agentes y no ser trasladados a una bartolina.
Tras ese primer intento, Katy volvió a citar al «Buda» y en esa ocasión, el plan se consumó. Uno, dos, tres disparos en el pecho terminaron con la vida del testigo.
Por el crimen del sujeto actualmente son procesados René Leonidas Quijano, alias «Leo»; William Erenesto Rodríguez, alias «Corrupto», y Kevin Orlando Alvarenga, alias «Maligno». En total, los sujetos son procesados por 29 casos diferentes.
La audiencia de vista pública que se desarrolla en el juzgado especializado de Sentencia “A” se encuentra en la fase de alegatos finales, los cuales se tiene previsto que finalicen en los próximos días.
Por : Warner Velásquez/ El Salvador Times
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Aplican multas por consumo de alcohol en vía pública y cobros ilegales de parqueo en San Salvador Centro
El Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) de la Alcaldía de San Salvador Centro llevó a cabo una serie de intervenciones en diferentes puntos de la capital, donde aplicaron multas a personas sorprendidas consumiendo bebidas alcohólicas en espacios públicos, así como a individuos que realizaban cobros irregulares por estacionamiento sin autorización municipal.
Las operaciones formaron parte de los operativos permanentes de control en el distrito de San Salvador Centro, enmarcados en el Plan para mantener una ciudad ordenada y segura. El objetivo principal fue garantizar el estricto cumplimiento de las ordenanzas municipales, particularmente la Ordenanza para la Convivencia Ciudadana, que prohíbe expresamente el consumo de alcohol en vías públicas, aceras, parques, plazas y otros espacios no autorizados.
Según las autoridades municipales, estas acciones responden a un trabajo constante en territorio para preservar el orden público, prevenir desórdenes, evitar altercados y proteger la seguridad de los ciudadanos que transitan por la zona. El consumo de bebidas alcohólicas en lugares prohibidos puede acarrear multas que oscilan entre $51 y $900, dependiendo de los agravantes y circunstancias específicas del caso.
De igual forma, se sancionó a personas que exigían pagos por el «cuidado» o estacionamiento de vehículos en la vía pública, una práctica ilegal contemplada en el artículo 75 de la misma ordenanza, con sanciones económicas en el mismo rango ($51 a $900). La alcaldía reitera que los espacios públicos son de libre uso y que nadie está autorizado a cobrar por parquear en calles o áreas comunales.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar este tipo de irregularidades a través de los canales oficiales, como el número de atención del CAM. Estas intervenciones forman parte de una estrategia continua para fortalecer la convivencia y el respeto a las normas en la capital salvadoreña.
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Devuelven la visión y transforman vidas: jornada humanitaria beneficia a 250 salvadoreños
Cuando la solidaridad no conoce fronteras, la salud llega más lejos. Así se reflejó en una jornada de cirugías oftalmológicas gestionada por una delegación humanitaria de médicos especialistas suecos y españoles, liderada por el doctor salvadoreño residente en Suecia, Frank Riko. Esta iniciativa permitió beneficiar a 250 pacientes salvadoreños, contribuyendo de manera significativa a mejorar su calidad de vida.
La jornada fue impulsada desde la Representación de El Salvador en Suecia, evidenciando el firme compromiso de la diáspora salvadoreña con el bienestar del país. El esfuerzo conjunto demuestra cómo el talento y la vocación de servicio de los salvadoreños en el exterior continúan generando un impacto positivo en las comunidades más necesitadas.
Desde el Viceministerio de Diáspora y Movilidad Humana se destacó que este tipo de acciones fortalecen los lazos entre El Salvador y su diáspora. La viceministra Patricia Godínez señaló que se continuará trabajando para conectar solidaridad, talento y vocación de servicio, reafirmando el compromiso institucional con iniciativas humanitarias que transforman vidas.
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Cruceristas recorren sitios arqueológicos y culturales del país
El crucero Hebridean Sky, de la naviera Noble Caledonia, arribó este pasado domingo 15 de febrero al puerto de Acajutla con 179 personas a bordo, convirtiéndose en el tercer crucero que llega al país en lo que va del 2026. Desde su llegada, los pasajeros iniciaron una serie de recorridos turísticos por distintos destinos emblemáticos de El Salvador.
Entre los puntos visitados se encuentra el sitio arqueológico Joya de Cerén, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por preservar un antiguo pueblo maya. El itinerario también incluyó el parque arqueológico Tazumal, uno de los complejos más importantes de la civilización maya en el país, además de recorridos por la ciudad de Santa Ana, destacada por su arquitectura histórica y riqueza cultural.
Los turistas participaron en un taller con un artesano local en Tazumal como parte de las experiencias culturales organizadas durante su estadía. Asimismo, exploraron las ruinas del sitio arqueológico, lo que les permitió conocer de cerca la historia y el legado prehispánico que forma parte del patrimonio salvadoreño.


