Judicial
Pandillero condenado a 21 años de cárcel por extorsionar en Cuscatlán
Por exigir dinero a la víctima con amenazas a muerte por nueve meses y obligarla a entregar productos de consumo básico, Edwin Sarael Rochac García, integrante de la pandilla 18 sureños, fue sentenciado a 21 años cuatro meses, por el delito de extorsión agravada y organizaciones terroristas.
La fiscal del caso de la Unidad de Patrimonio Privado de la oficina de Cojutepeque demostró con diferentes pruebas de tipo pericial, documental y testimonial la existencia de los delitos y la participación del imputado.
El Juez de Sentencia de Sensuntepeque validó las pruebas y le impuso 13 años cuatro meses por el delito de extorsión agravada, a los que se le sumó ocho años, por su pertenencia a la pandilla 18 sureños.
El juicio se desarrolló en el departamento de Cabañas, porque los tres jueces de sentencia de Cojutepeque ya habían condenado a otros seis pandilleros en los años 2018 y 2019 por extorsión agravada.
La víctima, bajo el régimen de protección, identificada con la clave “Perla Negra”, fue obligada a entregar 10, 15 y 20 dólares semanales, bajo amenazas a muerte, desde octubre del año 2014 hasta agosto de 2015.
Los chantajes fueron realizados por un grupo de terroristas, que operaban en varios cantones del municipio de El Carmen, que portando armas de fuego se presentaban ante “Perla Negra”, y la coaccionaban a entregar diferentes productos de consumo básico.
También, en enero del año 2015 le dejaron un anónimo debajo de la puerta de su casa donde le exigían $150.00, pero llegaron al acuerdo de que siguiera entregando 20 dólares semanales.
Cuando la víctima ya no pudo seguir entregando el dinero ni dándoles los productos, decidió interponer la denuncia, que permitió iniciar una investigación, capturarlos y procesarlos penalmente hasta culminar con una sentencia condenatoria.

Judicial
Ordenan captura de mujer acusada de agredir sexualmente a menores de edad y grabar material pornográfico
La Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Policía Nacional Civil (PNC), ordenó la captura de Olinda Madai Claros Rivera, a quien se le acusa de agredir sexualmente a menores de edad y grabar material pornográfico infantil.
La mujer fue detenida este miércoles en su casa de habitación en San Miguel Centro, San Miguel. En el mismo lugar se encontraron a las dos víctimas menores de edad, quienes fueron rescatados y a quienes la Fiscalía les garantizará la debida atención sicológica.
Esta investigación inició en mayo de 2026, cuando se recibió una denuncia y se indicaba que Claros Rivera generaba material pornográfico infantil.
Durante el operativo se incautaron dos dispositivos celulares que ayudarán a robustecer la investigación en curso.
Rivera es acusada de los delitos de utilización de niños/as y adolescentes a través de las tecnologías de la información y la comunicación y agresión sexual en menor en incapaz continuada en perjuicio de los menores identificados. La mujer será presentada ante las autoridades competentes en los próximos días.

Judicial
FGR desarticula a estructuras de narcomenudeo en Morazán y La Unión
La Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Policía Nacional Civil (PNC), desarticuló una estructura dedicada a almacenar, distribuir y vender crack, cocaína y marihuana en los distritos de San Francisco Gotera, Lolotiquillo, Cacaopera, Chilanga y El Divisadero, todos del departamento de Morazán, y en el distrito de Santa Rosa de Lima, La Unión.
La FGR realizó 22 registros y ordenó la captura de 16 sujetos perfilados como distribuidores, intermediarios, transportistas y vendedores de droga.
El fiscal del caso explicó que la investigación se realizó entre el 26 de mayo de 2025 y el 20 de mayo de 2026, tiempo en el que se efectuaron 18 detenciones en flagrancia y se identificaron aproximadamente 453 transacciones de droga, logrando individualizar a los miembros de las estructura de narcomenudeo.



La investigación determinó que esta estructura estaba conformada por tres células, donde Irma del Rosario Villatoro Hernández (capturada), era la distribuidora principal de dos estructuras que vendían crack y marihuana.
Villatoro Hernández le vendía la droga a Luis Antonio Gómez (primera célula). Este, a su vez, coordinaban a cuatro colaboradores que vigilaban, vendían, distribuían y buscaban compradores para la droga en los distritos de Lolotiquillo, Cacaopera y Delicias de Concepción, todos de Morazán.
Los colaboradores de esta célula fueron identificados como: José Santos Lucio Romero, Rigoberto Luna Romero Granados, Antonio del Cid Chicas y Ricardo Antonio Ganuza Ramos.
Además, Villatoro Hernández le distribuía droga a su hijo José Omar Rosales Villatoro, a Edwin Jeovanny Rosales Cruz y a Zoila Esperanza Ordóñez, los tres fueron capturados. Estos sujetos vendían y suministraban la droga en distintos sectores de Santa Rosa de Lima, La Unión (segunda célula).














La tercera célula vendía marihuana en la colonia La Paz, de San Francisco Gotera, y en Delicias de Concepción, y por eso hechos la FGR capturó a Rolando Wilber Medrano, James Douglas Sorto Castro y los hermanos Edwin Javier Escobar Claros y Douglas Alexander Escobar Claros.
También capturaron a Ruben Ernesto Álvarez Gómez, y José Nextalí Sorto, por vender droga en Santa Rosa de Lima.
Asimismo, fue capturado Mario Enrique Hernández Coca, quien utilizaba como fachada la comercialización de cuadros de pinturas para vender marihuana en Delicias de Concepción y en San Francisco Gotera.
Al momento de las capturas a los imputados se les decomisaron celulares, dinero en efectivo, una báscula electrónica, porciones pequeñas de marihuna y un vehículo (el cual, al realizarle las pruebas respectivas dio positivo a cocaína).
Todos los detenidos serán procesados por siembra y cultivo; agrupaciones ilícitas; tráfico ilícito; actos preparatorios, proposición, conspiración, y asociaciones delictivas.









Judicial
Hombre deberá cumplir ocho años de prisión por tráfico ilegal de personas
Por el delito de tráfico ilegal de personas, Alejandro Pascual Rivera fue condenado a ocho años de prisión.
El fiscal del caso dijo que Rivera engañó a cuatro personas de nacionalidad ecuatoriana y les cobró $1,000 dólares para llevarlos de manera ilegal a los Estados Unidos de América. El imputado les dijo que los pasaría por puntos ciegos (puntos fronterizos no autorizados)
La investigación indica que el día ocho de octubre del 2022, agentes policiales hacían un control vehicular a la altura de la carretera que de Santa Ana conduce a Candelaria de la Frontera y al intervenir el autobús donde viajaban las víctimas con el imputado, les localizaron y Rivera fue capturado.





