Internacionales
Revelar cuentas de redes sociales, los números de teléfono usados en los últimos cinco años, entre las nuevas exigencias del Gobierno de Trump a inmigrantes
Cualquier aplicante de visas, incluidas las llamadas “green card”, debe revelar sus cuentas de redes sociales, como una de las nuevas exigencias a los inmigrantes y no inmigrantes por parte del Gobierno del presidente Donald Trump.
Abogados de la firma Greenberg Traurig LLP escribieron en lexology.com que esa acción amplifica una medida tomada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en su propuesta de septiembre de 2017, impulsada originalmente por el Gobierno de Barack Obama.
A diferencia de ese momento, ahora esa acción es obligatoria para todos los extranjeros.
“Esto marca un cambio significativo respecto de la política anterior bajo la administración de Obama, que solicitó a los solicitantes de visa que presenten registros de redes sociales de manera voluntaria”, indican los expertos.
Los abogados advierten que ahora los solicitantes deben utilizar el Centro de Solicitud Electrónica Consular (CEAC) del Departamento de Estado para completar los formularios en línea de visas de no inmigrantes (DS-160) o inmigrantes (DS-260).
Ahí deberán revelar todas las cuentas de redes sociales que tienen activas en al menos 20 plataformas, como Facebook, Twitter, Instagram, Reddit, YouTube, entre otras.
También deberán revelar los números telefónicos que se tuvieron en los últimos cinco años. Informar las cuentas de correo electrónico que se tienen en distintas plataformas. Indicar los viajes al extranjero que se han realizado. Reportar si el no inmigrante o inmigrante fue deportado anteriormente. Revelar si algún miembro de la familia ha estado involucrado en actividades terroristas.
Es importante que los interesados en aplicar por cualquier beneficio migratorio soliciten previamente la asesoría de un abogado o expertos de alguna organización civil reconocida.
Internacionales
Violencia y cierres de tiendas por venta de colección de relojes Swatch-Audemars Piguet
Frente a la tienda de Swatch en Times Square, en Nueva York, «la gente empujaba y se abalanzaba» para poder entrar en la tienda cuando esta abrió, a las 10H00 locales (14H00 GMT), contó a la AFP John McIntosh, un neoyorkino de 44 años que llevaba haciendo fila desde el miércoles.
El objetivo de los interesados era comprar relojes -vendidos por entre 400 y 420 dólares- para revenderlos inmediatamente con un importante margen de ganancia.
En Francia, se formaron largas filas de cientos de personas durante la noche en numerosas ciudades, y hubo momentos de tensión con los equipos de seguridad en algunas tiendas.
Según una fuente policial francesa, unas 300 personas que acudieron antes de la apertura de una tienda Swatch en un centro comercial de la región parisina fueron dispersadas por los agentes con gases lacrimógenos.
De acuerdo con la misma fuente, una persiana metálica y dos pórticos de seguridad resultaron dañados, y policías y agentes de seguridad fueron agredidos.
La venta fue cancelada sin anunciar una nueva fecha, ya que «los organizadores habían subestimado el dispositivo de seguridad».
Consultado por AFP, Swatch declinó hacer comentarios. En su cuenta de Instagram, Swatch Francia indicó simplemente que, debido a «consideraciones de seguridad pública», sus tiendas de Lyon, Deauville, Rennes, Lille, Saint Tropez y Montpellier permanecerían cerradas durante el día.
En Italia, la operación también salió mal en Milán, donde se produjo una pelea frente a una tienda de Swatch en el momento de la apertura, según imágenes difundidas por los medios.
También hubo tensiones frente a otro establecimiento de la marca cuando los vendedores anunciaron que el stock se había agotado.
En el Reino Unido, por motivos de «seguridad» para clientes y empleados, el grupo suizo cerró durante toda la jornada sus tiendas de Londres, Liverpool, Mánchester, Birmingham, Sheffield, Glasgow y Cardiff.
Internacionales
Islandia confirma éxito de la semana laboral de cuatro días
Desde 2019, Islandia comenzó a implementar jornadas laborales reducidas, permitiendo que gran parte de sus trabajadores pasaran de 40 a 36 horas semanales sin disminución salarial.
Lo que inicialmente generó dudas sobre posibles pérdidas económicas y baja productividad, hoy es considerado por muchos como un caso exitoso. Actualmente, cerca del 86% de la población trabajadora del país cuenta con jornadas reducidas o flexibles.
Según reportes sobre el modelo islandés, la productividad no solo se mantuvo estable, sino que incluso registró un crecimiento anual cercano al 1.5%. Además, la economía del país experimentó un crecimiento del 4.9% en 2025, superando el promedio europeo.
Uno de los cambios más destacados ha sido la reducción del estrés y el agotamiento laboral, así como una mejor conciliación entre la vida personal y el trabajo. Esto ha permitido que las personas tengan más tiempo para sus familias, actividades recreativas y descanso.
Para lograr que el sistema funcionara, empresas y empleados realizaron ajustes importantes en la organización laboral. Entre las medidas implementadas estuvieron reuniones más cortas, eliminación de tareas innecesarias y un mayor enfoque en la eficiencia.
La tecnología y la digitalización también jugaron un papel clave en esta transformación. Islandia fortaleció el uso de herramientas digitales y promovió desde la educación el desarrollo de habilidades tecnológicas para adaptarse a las nuevas dinámicas laborales.
El modelo islandés ha sido visto por muchos como una validación de las ideas impulsadas principalmente por la Generación Z, cuyos integrantes han defendido durante años jornadas más flexibles, mejor salud mental y equilibrio entre trabajo y vida personal.
Además, expertos señalan que este tipo de esquemas también ha favorecido una distribución más equitativa de las tareas domésticas y familiares, impulsando una mayor participación de los hombres en el hogar.
Internacionales
Putin viaja a China días después de Trump
China considera a Rusia como un socio prioritario para crear un nuevo orden mundial multipolar postoccidental.
Durante el viaje, Putin abordará con su homólogo chino Xi Jinping la manera de «fortalecer aún más la relación global y la cooperación estratégica», anunció este sábado el Kremlin.
Ambos hablarán sobre «los principales temas internacionales y regionales» y firmarán una declaración conjunta, según precisó en un comunicado.
Según la misma fuente, también está previsto un encuentro con el primer ministro chino, Li Qiang, para examinar la cooperación económica y comercial bilateral.




