Internacionales
Líder de republicanos en la Cámara, Kevin McCarthy, anticipa posible acuerdo hoy sobre el tope de la deuda
El líder de la mayoría republicana de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, afirmó este sábado que el acuerdo con el Gobierno de Joe Biden con el fin de subir el techo de deuda “está cerca”, pues las negociaciones han avanzado notablemente durante las últimas horas.
“Me siento más cerca que nunca de un acuerdo“, afirmó el republicano esta mañana a la prensa a su llegada al Capitolio estadounidense, donde se llevan a cabo las negociaciones.
Aunque el acuerdo “todavía no ha llegado” y hay “algunas cosas” todavía por terminar, afirmó, está convencido de que se logrará antes del día límite, el 5 de junio.
De hecho, podría incluso anunciarse hoy, aunque cuando se logre se tendrá que seguir la regla de las 72 horas, que otorga a los legisladores tres días para leer el texto antes de votarlo. Por tanto, aunque hoy se llegara a un acuerdo, no se votaría hasta el próximo martes, detalló McCarthy.
Estas palabras de optimismo van en sintonía con las pronunciadas el viernes por la noche por el presidente Joe Biden quien dijo sentirse “muy optimista” sobre la posibilidad de que pronto se alcance un acuerdo con los republicanos para elevar el techo de deuda.
“Las cosas tienen buena pinta, soy muy optimista”, dijo el mandatario antes de partir en helicóptero hacia Camp David, residencia de descanso del presidente estadounidense.
Estos comentarios son los primeros que realizó después de que la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, actualizara su estimación de la fecha límite después de la cual el país podría verse abocado a una suspensión de pagos, si el Congreso no acuerda antes elevar o suspender el techo de deuda.
Yellen informó este viernes al Congreso de que la fecha será el 5 de junio, cuatro días más tarde de las estimaciones que había hecho previamente.
El posible acuerdo elevaría el techo de deuda por dos años e impondría máximos al gasto discrecional del Gobierno, según han publicado en los últimos días medios como el diario The New York Times.
El límite de deuda es la cantidad total de dinero que el Gobierno de los Estados Unidos está autorizado a pedir prestado para cumplir con sus obligaciones legales existentes y poder pagar los beneficios del Seguro Social y Medicare, los salarios militares, los intereses sobre la deuda nacional, los reembolsos de impuestos y otros pagos.
Cada cierto tiempo, Estados Unidos se asoma al impago de la deuda nacional porque, a diferencia de otros países, el Gobierno solo puede emitir deuda hasta el límite establecido por el Congreso, que tiene el poder de elevar ese techo según crea conveniente.
El país alcanzó el pasado 19 de enero su límite de deuda legal, de $31.4 billones de dólares (millones de millones o trillions en inglés), equivalentes a 29 billones de euros, lo que llevó al Departamento del Tesoro a recurrir desde entonces a medidas extraordinarias para pagar las cuentas, suspendiendo algunos pagos a los fondos de jubilación de empleados federales y al seguro social de empleados postales, entre otros.
El uso de estas herramientas financieras especiales puede extenderse hasta el próximo 5 de junio, momento en el que Estados Unidos entraría en suspensión de pagos, si republicanos y demócratas no llegan a un acuerdo.
Internacionales
Dos accidentes mortales en 48 horas desatan las dudas sobre el sistema ferroviario español
A 9:00 locales (20H00 GMT) del martes, «un muro de contención se derrumbó sobre las vías, provocando un accidente en el que se vio involucrado» un tren de cercanías en el municipio de Gelida, a unos 40 kilómetros de Barcelona, informó la agencia de protección civil catalana.
Un maquinista en prácticas, que se encontraba en la cabina junto a otros compañeros y al conductor principal, falleció, y 37 personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, según indicaron fuentes del gobierno catalán.
Las primeras hipótesis apuntan a que un muro se desprendió a causa del temporal de lluvias que afectó en los últimos días a Cataluña e impactó contra el tren.
Tras el accidente, que dejó la parte delantera del convoy completamente abollada, la circulación de cercanías de esta poblada región del noreste español, que cada día utilizan miles de usuarios, quedó «suspendida (…) ante los efectos que el temporal está provocando en la infraestructura», indicó el gestor de la red Adif.
Este nuevo accidente se produjo mientras el país sigue conmocionado por la colisión de dos trenes, con alrededor de 500 pasajeros a bordo, que dejó al menos 42 muertos el domingo, cerca de la localidad cordobesa de Adamuz.
Los expertos todavía tratan de buscar las causas de la peor tragedia ferroviaria del país desde que en 2013 otro descarrilamiento causara la muerte de 80 personas poco antes de llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela.
La sucesión de tragedias puso en el punto de mira al servicio ferroviario español y al gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, que el lunes había prometido desde Adamuz dar con la verdad sobre un accidente del que todavía quedan muchos interrogantes.
El sindicato de conductores ferroviarios SEMAF anunció su intención de convocar una huelga general al considerar «inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril», según indicó en un comunicado.
«Esto es demasiado», escribió Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, principal partido de la oposición (PP, derecha), en X tras conocerse el accidente en Gelida, expresando su preocupación por lo ocurrido.
«Retrasos constantes, trenes llenos, averías, excusas y accidentes. Lo advertimos desde hace mucho tiempo. Ya basta», criticó de su lado la formación independentista catalana Junts per Catalunya en su cuenta de X.
El ministro de Transportes español, Óscar Puente, indicó que espera dialogar con los maquinistas para desconvocar la huelga y defendió que el accidente de Cataluña ocurrió por causas que «nada tienen que ver con el servicio ferroviario», sino más bien «meteorológicas».
Internacionales
Japón reactiva la central nuclear más grande del mundo
La central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, reanudó el miércoles su actividad por primera vez desde la catástrofe de Fukushima de 2011 y pese a las persistentes preocupaciones de la población.
La puesta en marcha se llevó a cabo a las 19h02 hora local (10h02 GMT), indicó a la AFP Tatsuya Matoba, portavoz de la compañía Tokyo Electric Power (Tepco).
El gobernador de la prefectura de Niigata, donde se encuentra la central, había dado el mes pasado su visto bueno a la reanudación, pese a una opinión pública dividida: según una encuesta realizada en septiembre por la propia prefectura, el 60% de los habitantes se oponía al reinicio, frente al 37% que lo apoya.
El martes, varias decenas de manifestantes desafiaron el frío para protestar bajo la nieve cerca de la entrada de la central, a orillas del mar de Japón.
«La electricidad de Tokio se produce en Kashiwazaki, ¿y solo los habitantes de aquí deberían estar en peligro? No tiene ningún sentido», lamentó a la AFP Yumiko Abe, una vecina de 73 años.
La central de Kashiwazaki-Kariwa quedó detenida cuando Japón cerró todos sus reactores nucleares tras el triple desastre —terremoto, tsunami y accidente nuclear— de Fukushima, en marzo de 2011.
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Auroras boreales se verán en el centro de Estados Unidos por tormenta geomagnética
La tormenta es el resultado de «una erupción de material solar y campos magnéticos» que salieron del sol el domingo y se espera que lleguen a la Tierra entre el lunes y el martes, explicó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).
Advirtió que la severa tormenta geomagnética también puede causar problemas tecnológicos, incluyendo dificultades con el control de voltaje e impacto en las operaciones satelitales.
Funcionarios de la NOAA aseguraron que las personas en los estados del norte y del centro de Estados Unidos continental pueden ver la aurora en la noche si las condiciones climáticas lo permiten».
«Es posible que las auroras sean visibles en gran parte de la mitad norte del país y quizá tan al sur como Alabama hasta el norte de California», indicaron.
La severidad de esta tormenta geomagnética es «muy rara», señaló la NOAA.
Shawn Dahl, del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, dijo que la última vez que una tormenta de radiación solar de esta intensidad afectó la Tierra fue en 2003.


