Internacionales
Hallan esqueleto de mujer en apartamento NYCHA en Queens; tenía casi dos años muerta
El esqueleto de una mujer de Queens que fue reportada desaparecida en enero fue descubierto recientemente de manera accidental por trabajadores de NYCHA, mientras hacían mantenimiento afuera de la ventana de su habitación en South Jamaica Houses.
“Aparentemente, sus ventanas estaban abiertas, por lo que los hombres en el andamio la vieron en su cama, muerta” a finales de abril, dijo Simone Best Jones, una de las hermanas de crianza de Marilyn McMichael, la mujer desaparecida de 54 años.
Pix11 ahora se enteró de que McMichael podía haber estado muerta desde agosto de 2020, la última vez que se pasó una página en su calendario.
NYCHA workers see skeleton through window — three months after woman reported missing https://t.co/o8tWkh7Fr2 #TheMissing #MarilynMcMichael #NYCHA #TheForgottenWoman
— Mary Murphy (@MurphyPIX) May 23, 2022
El hallazgo en el Apartamento 7-H se realizó el pasado 26 de abril. Jones y otra hermana de crianza, Sharman McElrath, dijeron que se preocuparon por McMichael en junio de 2020, cuando la primera ola de la pandemia estaba disminuyendo.
Recuerdan que McMichael los llamó diciendo que quería ir al hospital. Tenía un historial de problemas emocionales, agregaron. “Quería que la llevara al hospital”, dijo McElrath. “Ella no sonaba enferma en absoluto. Parecía un poco maníaca y yo estaba tratando de explicarle que no aceptaban personas en el hospital”.
McElrath dijo que ella y Jones fueron a su apartamento y llamaron a la puerta. Siguieron tocando y no obtuvieron respuesta. Al parecer ese no era un comportamiento inusual de McMichael. “Ella no quiso hablar con nosotros durante años”.
“No era raro no tener noticias de ella”, acotó Jones. “Pasarían un par de años. Ella era particular y peculiar”.
Las hermanas sólo se preocuparon otra vez cuando la pandemia se extendió más allá del segundo año. El pasado 26 de enero McElrath y Jones decidieron presentar un informe de personas desaparecidas y llamaron al 911, reuniéndose con agentes de la policía de viviendas en 106-56 160th Street en la oficina del sótano de NYCHA.
McElrath dijo que el personal de NYCHA les informó que McMichael “no había pagado el alquiler en más de un año”. Las hermanas dijeron que encontraron resistencia cuando intentaron presentar un informe policial, porque NYCHA dijo que no eran parientes de ella.
“Dijeron que mis padres estaban en la tarjeta de emergencia”, señaló Jones, “y les hice saber que ambos habían estado muertos durante más de veinte años”. “Crecimos en un hogar de acogida… éramos una familia. Cuatro chicas”, enfatizó.
Las hermanas convencieron a los gerentes de NYCHA y al oficial para que las acompañaran al séptimo piso, pero según Jones la llave maestra de la puerta no funcionaba. “Y nunca más lo intentaron… dijeron que lo harían. Dijeron que tenían un investigador que la encontraría”.
Cuando los trabajadores de la construcción vieron el esqueleto tres meses después, un vecino de McMichael les notificó el descubrimiento a las hermanas. “Para mí ella fue tratada menos que humana”, dijo McElrath. “Tratas a un perro mejor que eso”.
Los vecinos le dijeron a la policía que no habían visto a McMichael en más de un año. NYCHA tiene un equipo de servicios de emergencia que puede romper una puerta para hacer un control de bienestar, pero en este caso no se hizo.
La oficina forense confirmó que está realizando pruebas en el esqueleto de McMichael y adelantó que podrían pasar de cuatro a seis meses antes de que se confirme la causa y tiempo de la muerte.
Cuando se contactó el lunes, la secretaria de prensa de NYCHA, Barbara Brancaccio, indicó a Pix11 “comunicarse con la policía de Nueva York para obtener más información, ya que éste es un asunto policial”. También se le preguntó por qué NYCHA no tendría algún papel en supervisar a una inquilina que no había pagado el alquiler en más de un año. No hubo respuesta.
Internacionales
Houston, hemos tenido un problema… con el baño
Todo marcha bien en el viaje de retorno a la Tierra de la nave Orion, excepto por «el equipo más importante a bordo».
La NASA plantea ahora que una reacción química en el tratamiento de la orina podría haber atascado el sanitario.
El problema con el baño fue reportado a pocas horas del despegue desde Cabo Cañaveral, en Florida. La astronauta Christina Koch ajustó los controladores del sistema, los reinició con ayuda del centro de control y resolvió inicialmente el asunto.
«Me enorgullece llamarme fontanera espacial. Me gusta decir que [el baño] probablemente sea el equipo más importante a bordo», contó en su primera conferencia desde la nave que orbitó la Luna y que debe amarizar en las costas del Pacífico este viernes, en el final de la misión Artemis II.
Sin embargo, la situación persistió cuando trataron de evacuar las aguas residuales -que habitualmente son liberadas al espacio- y el sistema no funcionó correctamente. La NASA pensó inicialmente que se podría tratar de algún tipo de congelamiento en los filtros.
Koch describió el aroma que despedía el denominado Sistema Universal de Gestión de Residuos como «un olor a quemado de calefacción».
Entonces se activó el plan B y los astronautas fueron instruidos para usar los «dispositivos plegables de contingencia para la eliminación de orina», unos recipientes personales y reutilizables.
El dilema es para los orines. El sistema para las heces, en otro conducto, funciona sin problemas.
«El inodoro sigue funcionando. El problema que estamos resolviendo es la evacuación del tanque de aguas residuales», dijo el martes el director de vuelo, Rick Henfling. «Así que tenemos que recurrir a otros medios alternativos, además del inodoro», agregó.
Reacción química, no hielo
El asunto ha sido materia de consultas constantes en las conferencias de prensa que se realizan en el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas, aquel que en 1970 recibió el mensaje del astronauta Jack Swigert en la misión Apolo 13: «Houston, hemos tenido un problema», tras la explosión de un tanque de oxígeno que abortó el alunizaje.
«Inicialmente, pensábamos que podría tratarse de una formación de hielo en una boquilla, en la línea exterior de la nave espacial. Tenemos certeza de que no se trata de una formación de hielo; hemos colocado la nave en una posición orientada hacia el sol para eliminar cualquier hielo, hemos activado calentadores, y aún observamos una obstrucción», explicó Henfling.
«La teoría más reciente está relacionada con algún proceso químico que se utiliza para garantizar que las aguas residuales no desarrollen biopelículas (microorganismos), y es posible que se esté produciendo una reacción química en la que se generen algunos residuos como parte de dicha reacción, y estos se estén obstruyendo en un filtro», agregó.
Lori Glaze, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA aseguró que «tan pronto como pongamos a la nave en el suelo, podremos entrar y llegaremos a la raíz del problema».
¿Dónde está?
Este trono, valorado en unos 23 millones de dólares, es similar al que se utiliza en la Estación Espacial Internacional, pero es la primera vez que se utiliza en un viaje tripulado al espacio profundo.
Los astronautas de las misiones Apolo no tenían baño y usaban unas bolsas especiales para los deshechos.
En la nave Orion, con un diámetro de cinco metros y un poco más de tres metros de alto, el baño está bajo el piso. Para usarlo deben abrir una puerta y colocarse de lado. Dentro tienen unos pasamanos y unas correas de sujeción.
Es un área donde hace mucho ruido, por lo que deben protegerse los oídos. Cuenta con sistemas de succión para compensar la microgravedad.
Tiene una vía para la evacuación de la orina, que es tratada antes de ser soltada al espacio. De hecho, Koch mostró hace unos días cómo podía apreciarse desde una ventana de la nave, la forma en que las partículas de orina eran liberadas.
El otro sistema es para las heces, que son colocadas en bolsas desechables que se compactan y que amarizarán junto con los astronautas, cuando vuelvan a la Tierra.
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Rescatan con vida a minero tras dos semanas atrapado en derrumbe en México
Un minero fue rescatado con vida este miércoles tras dos semanas atrapado por un derrumbe dentro de un yacimiento en el noroeste de México, que cobró la vida de dos trabajadores, informó el gobierno.
El pasado 25 de marzo, la estructura interna de una mina de oro y plata, localizada en el estado de Sinaloa, colapsó y dejó atrapados a cuatro hombres que laboraban en el lugar.
Dos mineros fallecieron, uno más fue rescatado con vida el 30 de marzo y el último fue ubicado el martes por la noche por un buzo en la zona del accidente.
El hombre logró sobrevivir 14 días.
«Increíblemente y afortunadamente se encontró con vida», dijo en su conferencia de prensa matutina la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con las autoridades, el colapso de la mina ocurrió tras la falla de la capa de impermeabilización, que provocó la infiltración descontrolada de los líquidos que debilitaron la estabilidad de las galerías.
Cientos de rescatistas, personal técnico, militares, protección civil y buzos trabajaron día y noche durante dos semanas, con equipos especializados de extracción de agua, para llegar hasta donde se encontraban los mineros.
Varios percances se han registrado en minas de México. Algunas trabajan de manera clandestina o con equipos y condiciones de seguridad precarias.
En agosto de 2022, el colapso de una mina en el norteño estado de Coahuila dejó 10 trabajadores muertos y sepultados.
En ese mismo estado, en febrero de 2006, se registró la mayor tragedia del sector cuando 65 mineros murieron por la explosión en la mina de carbón Pasta de Conchos.
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Acusado de brutal asesinato en tren es declarado incompetente para enfrentar juicio en EE. UU.
Un hombre acusado de asesinar brutalmente a una joven en un tren en Carolina del Norte fue declarado incompetente para enfrentar juicio, según un informe revelado recientemente. El sospechoso, identificado como Decarlos Brown Jr., no estaría en condiciones mentales de comprender el proceso judicial ni de colaborar en su defensa, de acuerdo con evaluaciones médicas, publica el N Y Post.
El crimen ocurrió en agosto, cuando la víctima, una joven refugiada ucraniana de 23 años, fue atacada con un cuchillo dentro de un tren ligero en la ciudad de Charlotte. El hecho, captado en video, generó indignación nacional por la violencia del ataque y la aparente falta de reacción inmediata de otros pasajeros.
Según documentos judiciales, la defensa solicitó retrasar la audiencia sobre su capacidad mental por 180 días, petición que no fue objetada por los fiscales. Mientras tanto, el acusado permanece bajo custodia federal, ya que también enfrenta cargos por violencia en un sistema de transporte que resultó en muerte.
La ley en Carolina del Norte establece que, si un acusado es declarado incompetente, los cargos pueden ser suspendidos hasta que recupere su capacidad mental. En algunos casos, incluso pueden ser desestimados temporalmente, aunque podrían retomarse si la persona es considerada apta en el futuro.
El historial del sospechoso incluye múltiples arrestos desde 2007 por delitos como agresión, robo y posesión de armas. Además, familiares han señalado que padece esquizofrenia. Autoridades también indicaron que estaba en libertad bajo fianza al momento del ataque.





