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Robert Downey Jr. revela que cuando tenía 6 años su papá le ofreció drogas
Robert Downey Jr. hizo nuevas e impactantes revelaciones en su nuevo documental, llamado Sr., sobre sus adicciones, diciendo que su padre fue quien le ofreció drogas por primera vez a los seis años.
Su padre, el director de cine Robert Downey Sr. lo vio probar una copa de vino blanco durante una noche de póquer familiar en su casa de Nueva York, pero en lugar de quitarle el alcohol o regañarlo, le ofreció un porro de marihuana y le pidió que lo probara frente a él.
“Estábamos todos sentados, fumando hierba y jugando al póquer en el antiguo loft de West Village, y Robert me miraba un poco divertido. Robert siempre fue un observador de todo, incluso a una edad muy temprana”, recordó Downey Sr. “Y le dije: ‘Sabes, deberías probar un poco de esto en lugar de beber’”, agregó.
El actor de Iron Man agregó en que ese ofrecimiento por parte de su padre fue un momento decisivo en su vida que dio paso a una experiencia de drogadicción y excesos que duró décadas, así como los constantes problemas con la ley.
A los ocho años, Jr. ya era adicto y acompañaba a su padre a las grabaciones de sus películas de clasificación X, poco aptas para niños, incluso participó en algunas de las películas con escenas y diálogos subidos de tono para un niño de cinco años.
Asimismo, el actor, de ahora 57 años, dijo que fue influenciado a una vida de excesos al “crecer en una familia donde todos consumían drogas” y a la extraña educación que le dio su padre. “Creo que sería negligente no discutir su efecto en mí”, dijo Robert Jr. durante una charla con su padre.
La familia del actor de Avengers no tuvo tanto éxito con las películas X y de culto que hacían, lo que la llevó a mudarse constantemente en busca de trabajo para pagar las cuentas; vivió en Connecticut, Los Ángeles, Nueva York, México y Londres.
Cuando tenía 13 años, los padres de Downey Jr. se divorciaron y sus problemas se intensificaron cuando iba a la secundaria en Santa Mónica, con consumo desmedido de drogas y alcohol, fiestas y comportamientos erráticos.
A los 16 dejó la escuela para dedicarse a la actuación, dos años después sus padres le cortaron sus ingresos económicos y él tuvo que valerse por sí solo en Nueva York.
Sus adicciones hicieron que Robert Downey Jr. tuviera conflictos en sus relaciones personales y amorosas, cuando era joven y apenas comenzaba en la actuación salió con Marisa Tomei y después con Sarah Jessica Parker, con ésta última vivió cinco años en una relación formal hasta que terminaron por las adicciones de él.
Durante la década de los noventa Robert Jr. intentó dejar las drogas, pero sólo empeoró su situación, varias veces fue detenido por posesión de cocaína, heroína, crack y un arma descargada.
Cuando estaba completamente perdido, entraba a la casa de sus vecinos y se desmayaba dentro y era común que fuera golpeado con brutalidad cuando era encerrado en la cárcel.
En uno de los arrestos que tuvo en 1999, Jr. le dijo al juez que su padre era el culpable de sus adicciones y que sustancias como la cocaína o la heroína eran “como si tuviera una escopeta en la boca, y tengo el dedo en el gatillo, y me gusta el sabor del metal de las armas”.
Su redención llegó tras conocer a su esposa Susan Levin con quien se casó en 2005 con la condición de que se rehabilitara; Robert entró a terapia, hizo un programa de 12 pasos, meditó, practicó kung fu y se enfocó en su familia y trabajo.
Tan solo tres años después firmó un millonario contrato para interpretar a Tony Stark en Iron Man y el resto es historia.
Con la franquicia, producida y dirigida por Marvel, Robert se convirtió en el actor mejor pagado de esa década, ganando más de $350 millones de dólares.
Las reflexiones que hicieron padre e hijo sobre la vida que tuvieron y la forma en que Jr. fue criado forma parte de la “reconciliación” hecha película que el actor grabó con su padre antes de que este falleciera en 2021, a los 85 años, a causa del Parkinson. Sr. fue lanzado a través de Netflix.
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¡Escándalo en redes! Stanley denuncia públicamente presuntas intimidaciones y amenazas con señas de pandillas por parte de Yeik y su grupo
Un video que se ha viralizado rápidamente en Facebook está generando conmoción en las redes sociales. Se trata de un reel publicado en la página ITR Noticias Oficial, donde un joven identificado como Stanley rompe su silencio para denunciar una situación que califica de extremadamente grave: presuntas intimidaciones y amenazas realizadas mediante señas asociadas a pandillas.
En el clip, que ya acumula cientos de miles de reproducciones y miles de reacciones, Stanley aparece visiblemente afectado mientras relata los hechos. Según su testimonio, Yeik y sus amigos habrían utilizado gestos y señales típicamente vinculadas a estructuras pandilleriles para intimidarlo, en lo que él interpreta como un intento claro de amedrentamiento.
La denuncia ha encendido las alarmas entre los usuarios, quienes se preguntan si se trata de un caso aislado o si refleja una problemática más profunda en la que símbolos y códigos de pandillas se utilizan para ejercer presión o control sobre personas en entornos cotidianos o digitales.
El tono del video es dramático y urgente. Stanley hace un llamado directo a la opinión pública para que se visibilice su caso y, según lo que expresa, busca protección ante lo que percibe como una amenaza real a su integridad física y emocional.
Expertos en seguridad y criminología consultados en redes coinciden en que el uso de señas pandilleriles fuera de su contexto original representa un fenómeno preocupante. Estas señales, originalmente diseñadas para comunicación interna de grupos delictivos, están siendo apropiadas en algunos casos para intimidar, humillar o generar miedo en personas ajenas al mundo criminal.
El hecho de que esta denuncia se haya hecho pública a través de un formato corto y altamente viral como los reels de Facebook demuestra cómo las redes sociales se han convertido en el principal canal para exponer situaciones de riesgo que, de otra forma, podrían quedar en la impunidad o en el silencio de las víctimas.
Muchos internautas han expresado solidaridad con Stanley, compartiendo el video masivamente y exigiendo que las autoridades correspondientes investiguen los hechos denunciados. Comentarios como “Esto no puede quedar así” o “Necesita protección ya” se repiten en la sección de reacciones.
Al mismo tiempo, surgen voces que piden prudencia y verificación de la información antes de sacar conclusiones definitivas. Algunos usuarios señalan que, aunque las imágenes y el testimonio son impactantes, es necesario que exista una investigación formal para determinar la veracidad y gravedad de los gestos mostrados.
Lo innegable es que este reel ha puesto sobre la mesa un tema delicado: la normalización del miedo y la intimidación a través de códigos que la mayoría de la población asocia inmediatamente con violencia organizada. El caso de Stanley podría ser solo la punta del iceberg de muchas historias similares que no llegan a viralizarse.
Mientras las autoridades no se pronuncian oficialmente, la ciudadanía sigue debatiendo en redes: ¿hasta dónde llega la libertad de expresión cuando se utilizan símbolos de pandillas para amenazar? ¿Qué mecanismos de protección existen realmente para personas que se sienten intimidadas de esta forma en la era digital?
Este video, más allá de su impacto viral, sirve como recordatorio de que las redes sociales no solo entretienen, sino que también pueden ser el último recurso —y a veces el único— para que una víctima alce la voz ante una situación que percibe como peligrosa. El caso Stanley-Yeik seguirá dando de qué hablar en los próximos días.

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Matthew McConaughey toma medidas para resguardar su imagen frente a la IA
El reconocido actor Matthew McConaughey ha decidido patentar su propia imagen para evitar su uso indebido por tecnologías de inteligencia artificial (IA). Esta acción busca frenar posibles creaciones de deepfakes u otras representaciones generadas por algoritmos sin el permiso del actor.
La iniciativa de McConaughey llega en un momento en que celebridades, figuras públicas y profesionales de distintas industrias enfrentan un creciente uso de la IA para crear contenidos falsos o manipulados que podrían afectar su reputación o ser utilizados sin su autorización.
Según fuentes especializadas, la patente de la imagen personal es un recurso legal que le permite al actor reclamar derechos sobre ciertos usos comerciales o digitales de su apariencia física, voz o expresiones faciales generadas por sistemas de inteligencia artificial.
Dicha medida no impide por completo que terceros intenten crear versiones virtuales o alteradas de personas conocidas, pero sí proporciona una base jurídica.
Esta no es la primera vez que una figura pública toma acciones legales para frenar la explotación de su imagen en las plataformas digitales.
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Salvadoreña calza a Benny Blanco en los Globos de Oro
La gala de los Golden Globes no solo es el escenario de lo mejor del cine y la televisión, sino también la vitrina de moda más importante del inicio de año. En esta edición, El Salvador dejó su huella gracias a la diseñadora Vanessa Jeréz quien fue la mente creativa detrás del calzado que lució el productor musical Benny Blanco, actual pareja de la estrella Selena Gómez.
El diseño, que captó las miradas de la prensa internacional, no solo destaca por su estética vanguardista, sino por su origen: calzado diseñado y producido 100% por manos salvadoreñas.
Vanessa Jeréz ha confirmado con entusiasmo que este proyecto representa la calidad y la capacidad de la industria artesanal de El Salvador.
«No me lo creo. Uno de mis diseños está ahorita en la alfombra roja, les cuento. En el lugar donde trabajo, hicieron la solicitud de hacerle unos diseños y unas propuestas a Benny Blanco, yo trabajé las propuestas, los diseños, se las enviamos y eligieron algunas. Comenzamos a trabajarlas, comenzamos a desarrollarlas, pero jamás me imaginé que realmente los iba a utilizar, así que aquí les presento un diseño 100% salvadoreño, elaborado 100% en El Salvador», expresa la diseñadora de producto artesanal a través de un video colgado en su cuenta de Instagram.
Ver a una figura de la talla de Benny Blanco caminar por la alfombra roja junto a Selena Gómez luciendo piezas hechas en El Salvador es un recordatorio del potencial creativo del país. Vanessa Jeréz ha logrado lo que muchos consideran un sueño: llevar la etiqueta «Hecho en El Salvador» a uno de los eventos más exclusivos del mundo.


