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Presidente de ANDA destaca avance de un 75 % de la Planta Potabilizadora Las Pavas y las mejoras en el servicio de agua potable a través de los pozos
El Presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), Frederick Benítez, brindó detalles sobre el avance en la rehabilitación de la planta potabilizadora de Las Pavas; así como el progreso en la perforación y habilitación de pozos, proyectos que están permitiendo mejorar y dignificar a paso seguro el servicio del agua potable en los hogares del Gran San Salvador, y son acciones que preceden a una gran intervención en el área rural, desatendida por las administraciones gubernamentales pasadas.
Benítez informó que se ha logrado un avance del 75 % de Las Pavas y se preve que para diciembre, el actual flujo de 1.1 metros cúbicos por segundo ascienda hasta los 1.8, y finalmente en el 2021 se logre eficientar el servicio para diferentes hogares que en la actualidad solo lo reciben una vez por semana.
De acuerdo al titular de la autónoma, ya se nota el progreso en Las Pavas, en cuanto a la obra civil, instalación de motores y bombas; próximamente vendrá la instalación de una planta de energía y siete boyas ultrasónicas que permitirán el control digital en tiempo real de la calidad del agua, potenciando su salubridad.
Los únicos detalles que a la fecha han relantizado el avance son la exportación de equipos fabricados en Francia y la visita de técnicos internacionales, pero cuando todo se complete acabará por ser una obra óptima y legado del Gobierno del Presidente Nayib Bukele para la población.
Benítez agregó que el próximo viernes, junto al Comisionado Presidencial de Proyectos Estratégicos, Luis Rodríguez, se visitará Las Pavas para constatar los avances y amplió la invitación para que la población y de ser posible hasta diputados, puedan asistir al lugar.
Esto último sobre invitar a congresistas, es como respuesta a los constantes señalamientos que provienen desde la oposición en la Asamblea Legislativa, buscando dañar la imagen y el trabajo del personal de la autónoma, que sigue en el campo dando soluciones a los habitantes.
ANDA, a través del Plan Nacional de Agua, ha logrado la perforación y habilitación de pozos en diferentes puntos en Soyapango, Ilopango, Santa Tecla, Apopa y otros sectores de la zona central del país, que históricamente sufrían de un servicio irregular, pero ahora con distintos planes de acción con base en estudios especializados de hidrólogos de la institución, se está logrando un servicio diario y eficiente de agua potable.
Mientras tanto, se trabaja para solventar problemas puntuales heredados de las administraciones anteriores, como las conexiones ilegales y concesiones de servicios a directivas, como en el caso de la colonia Santa Eduviges, en Soyapango, donde se hizo creer a la gente que ya no padecerían escasez; lo que no fue así, y en la actualidad, es esta administración la que ya está solucionando la problemática.
Benítez pidió, en ese sentido, «paciencia a la población que aún no tiene un servicio eficiente ya que este Gobierno está trabajando para dar respuesta» y recordó que la autónoma está con «las puertas abiertas para escuchar y dar salida a las denuncias».
Consultado sobre otros temas, como la remoción de personal de plazas aclaró que todo está dentro del marco legal y en beneficio de la población.
«Se hicieron cambios en puestos de confianza, como el director técnico, gerentes de regiones, y otros nombres con una plaza donde no se hacía nada, el trabajador solo llegaba a marcar o no, esas plazas han desaparecido, la población merece respeto, la ANDA acuerpaba a una fracción política, se les daba plaza fantasma y ellos llegaban con un garbo hasta mandar al jefe», dijo.
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Ulloa se reune con delegación de alto nivel de Costa Rica
El vicepresidente de la República de El Salvador, Sr. Félix Ulloa, sostuvo un importante encuentro con una delegación de alto nivel de la República de Costa Rica, integrada por el Ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos; el Ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar; y la Embajadora de Costa Rica en El Salvador, Samy Araya.
El vicepresidente Ulloa agradeció la visita de la delegación costarricense y resaltó el carácter histórico de los vínculos entre El Salvador y Costa Rica, los cuales continúan fortaleciéndose a través de una agenda común orientada a la seguridad, el desarrollo económico y la asistencia técnica recíproca.
Durante la reunión, compartió la experiencia salvadoreña con el Plan Control Territorial y el fortalecimiento institucional y a la voluntad del pueblo salvadoreño. En esa línea, resaltó el #PlanCeroOcio como una estrategia clave para transformar el sistema penitenciario, mediante la incorporación de actividades productivas, técnicas, artísticas y agrícolas, incluyendo la elaboración de mobiliario para #2EscuelasXDía, en beneficio de la comunidad estudiantil.
Además, destacó que, tras consolidar el denominado milagro de la seguridad, el país avanza hacia una etapa orientada al crecimiento económico, la innovación y la atracción de inversiones. Mencionó los avances normativos vinculados a sectores estratégicos como fintech, activos digitales y criptomonedas, así como el papel de la Comisión Nacional de Activos Digitales como parte del ecosistema que posiciona al país como referente regional en transformación tecnológica.
Por su parte, el Ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Sr. Gerald Campos, reconoció el trabajo articulado con el Presidente Bukele en materia de seguridad y señaló que ambas naciones comparten un mismo norte en esta área, por lo que la visita busca reforzar la cooperación y conocer de primera mano las acciones implementadas por el Gobierno salvadoreño. De igual manera, agradeció la apertura de las autoridades nacionales, entre ellas el ministro de SeguridadSV, Gustavo Villatoro, y el M¿ministro de Defensa, Merino Monroy.
A su vez, el Ministro de Justicia y Paz, Sr. Gabriel Aguilar, señaló que Costa Rica enfrenta desafíos importantes en esta materia y expresó el interés de retomar ideas del modelo salvadoreño para tropicalizarlas a la realidad costarricense. También reiteró la disposición de su país de fortalecer el apoyo mutuo, reconociendo que El Salvador puede compartir su experiencia en seguridad, mientras Costa Rica puede aportar conocimientos en áreas vinculadas al desarrollo económico.
Esta visita reviste especial importancia al constituir el primer acercamiento oficial de alto nivel de la nueva gestión del Gobierno costarricense, con la participación de dos ministros, reafirmando el interés de fortalecer los lazos históricos de amistad y cooperación entre ambos países. En la reunión también participó el Viceministro de Justicia y Paz, Sr. Nils Alonso Ching Vargas.
ENTREGA ESPECIAL
Viejo Lin murió como vivió: encerrado, enfermo y derrotado. Fin del mito que bañó de sangre a El Salvador
La muerte de Carlos Ernesto Mojica Lechuga, alias “Viejo Lin”, ocurrida este día mientras permanecía bajo custodia estatal, cierra uno de los capítulos más oscuros y sangrientos de la historia reciente de El Salvador. Durante décadas, su nombre provocó miedo en colonias, mercados, rutas de buses y cárceles. Para muchos salvadoreños fue más que un pandillero: fue el símbolo del ascenso del Barrio 18 como una maquinaria de terror que convirtió comunidades enteras en territorios de guerra.
Carlos Ernesto Mojica Lechuga, alias el «Viejo Lin», histórico cabecilla de la pandilla Barrio 18, nació el 4 de junio de 1962 en San Salvador, según la Fuente de consulta oficial: Expediente Judicial de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador. Las autoridades atribuyeron su muerte a complicaciones derivadas de una cirrosis hepática y un fallo multiorgánico. En los últimos años su estado de salud se había deteriorado gravemente. Reportes médicos hablaban de encefalopatía hepática, hemorragias y un progresivo desgaste físico dentro del penal de máxima seguridad de Zacatecoluca. El hombre que durante años ordenó asesinatos y controló estructuras criminales terminó consumido por la enfermedad, aislado y derrotado.

Pero la historia del Viejo Lin no comenzó en una celda. Comenzó en un país golpeado por la pobreza, la migración y la violencia de posguerra. Nacido en El Salvador, pasó buena parte de su juventud en Estados Unidos, especialmente en Los Ángeles, donde absorbió la cultura de las pandillas callejeras que dominaban barrios marginales. Fue en ese entorno donde se vinculó a la Calle 18, una pandilla nacida en California que luego se expandió agresivamente por Centroamérica.
Cuando fue deportado a El Salvador en la década de los noventa, regresó a un país que apenas salía de la guerra civil y que no tenía capacidad para enfrentar el fenómeno de las maras. Ahí comenzó su verdadero ascenso. Viejo Lin se convirtió en uno de los principales organizadores del Barrio 18 en territorio salvadoreño. Importó códigos, estructuras, disciplina y métodos criminales aprendidos en Estados Unidos. Las pandillas dejaron de ser pequeños grupos de barrio y comenzaron a transformarse en organizaciones con jerarquías, territorios y poder armado.

Con el tiempo, Mojica Lechuga se convirtió en uno de los máximos líderes de la facción Sureños del Barrio 18. Su figura adquirió un peso casi mítico dentro de la estructura criminal. Desde prisión continuó ejerciendo influencia sobre homicidios, extorsiones y castigos internos. Investigaciones policiales y fiscales lo señalaron durante años como un estratega violento, temido incluso por miembros de su propia organización.
Toda una vida de crímenes
Hablar del Viejo Lin es hablar de una época en la que El Salvador llegó a convertirse en uno de los países más violentos del mundo. Su nombre apareció ligado a homicidios agravados, agrupaciones ilícitas, extorsiones, tráfico de armas y asesinatos ordenados desde prisión.
Uno de los casos más recordados ocurrió en 2003, cuando fue acusado junto a otros pandilleros del asesinato brutal de una joven de 16 años, un crimen que conmocionó al país por su nivel de violencia. Posteriormente recibió condenas que sumaron décadas de prisión. Las autoridades lo identificaban como uno de los cabecillas que daban órdenes de ejecución tanto contra rivales como contra miembros de su propia pandilla considerados “traidores”.

Durante los años más duros de la guerra entre pandillas, miles de salvadoreños quedaron atrapados entre fronteras invisibles, amenazas y asesinatos. Comerciantes pagaban extorsión para sobrevivir; conductores de autobuses eran asesinados por no pagar renta; jóvenes eran ejecutados simplemente por cruzar el territorio equivocado. Aunque muchas de esas órdenes jamás pudieron probarse judicialmente de forma directa contra Viejo Lin, su nombre aparecía constantemente en expedientes policiales e informes de inteligencia vinculados al crecimiento del terror pandillero.
El Barrio 18, bajo liderazgos como el suyo, evolucionó de una pandilla callejera a una estructura criminal con control territorial, reglas internas y capacidad de intimidar comunidades completas. La cárcel se convirtió en centro de mando. Desde ahí surgían órdenes, negociaciones y castigos. En Zacatecoluca, el penal de máxima seguridad conocido como “Zacatraz”, Viejo Lin pasó gran parte de sus últimos años.
Uno de los episodios más polémicos de su vida fue su participación en la llamada “Tregua” entre pandillas durante el gobierno de Mauricio Funes. Entre 2012 y 2014, líderes de la MS-13 y Barrio 18 negociaron con intermediarios cercanos al gobierno para reducir homicidios a cambio de beneficios carcelarios. Viejo Lin fue identificado como uno de los voceros y actores clave dentro de esas negociaciones.
La tregua redujo temporalmente los asesinatos, pero también fue acusada de fortalecer el poder de las pandillas. Mientras los homicidios bajaban, las estructuras criminales consolidaban territorios, reorganizaban sus mandos y mantenían las extorsiones. Para muchos críticos, aquella negociación legitimó a criminales responsables de miles de muertes.

SAN SALVADOR (EL SALVADOR), 19/01/2013.- El líder de la pandilla 18, Carlos Mójica Lechuga, alias “Viejo Lin” habla hoy, sábado 19 de enero de 2013, durante una rueda de prensa en el penal de «La Esperanza», cerca de San Salvador, donde fue leído un boletín conjunto de las maras Barrio 18, la MS, Mao-Mao, Máquina y Mirada Locos EFE/Roberto Escobar
Con la llegada del régimen de excepción y la ofensiva masiva contra las maras, el viejo liderazgo pandillero comenzó a desplomarse. Muchos murieron, otros fueron capturados y algunos perdieron completamente su influencia. El Viejo Lin terminó convertido en una sombra del personaje temido que una vez controló estructuras criminales enteras. Enfermo, envejecido y aislado, pasó sus últimos días lejos del poder que durante años ejerció mediante el miedo.
La vida del Viejo Lin deja una lección brutal sobre cómo la violencia puede devorar generaciones enteras. Detrás del mito criminal quedaron miles de víctimas: familias destruidas, jóvenes asesinados, comunidades sometidas y un país marcado por el terror. Durante años, las pandillas convirtieron la sangre en una forma de control social. Y aunque algunos dentro de esas estructuras buscaron presentarse como líderes, negociadores o figuras políticas, la realidad es que detrás de ese discurso hubo muerte, dolor y miedo.
El final de Viejo Lin no tuvo gloria. No murió como un rey criminal ni como una leyenda invencible. Murió enfermo, encarcelado y derrotado. Su historia es también la historia de un país que permitió durante demasiado tiempo que las pandillas crecieran hasta convertirse en monstruos sociales. Y es, al mismo tiempo, una advertencia para las nuevas generaciones: el camino de la violencia puede dar poder momentáneo, pero termina consumiendo incluso a quienes un día parecieron intocables.

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Pavimentan calle de tierra en la zona oriental
E l Gobierno inauguró una nueva carretera que pavimentó desde el cantón Anchico, en San Miguel, hasta el distrito de Yayantique, en La Unión Sur. El proyecto fue una promesa del presidente Nayib Bukele, y la ejecutó el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
La calle era de tierra, y en el pasado los habitantes eran afectados por las acumulaciones de agua por las lluvias; mientras que en la época seca soportaban el polvo que se levantaba cuando transitaban los vehículos.
El acto de inauguración de la nueva carretera fue presidido por el titular del MOP, Romeo Rodríguez; la alcaldesa de La Unión Sur, Victoria Gutiérrez; diputados de la Asamblea Legislativa y los habitantes beneficiados.
«En algunos tramos era una calle más angosta, más difícil de transitar. Ahora es una calle más amplia; es decir, se abrió la calle, se hicieron una serie de drenajes, tanto longitudinales como transversales. Se tuvieron que hacer excavaciones en varios puntos para colocar tuberías y cajas, entre otro tipo de obras», detalló el ministro Rodríguez.
La obra comprende un tramo de más de nueve kilómetros y se desarrollaron obras de drenaje en la vía. También el MOP construyó dos puentes, que incluso no tenía la anterior calle de tierra.
«Era un sueño tener esta carretera que estaba en pésimas condiciones, pero hoy es una realidad, sobre todo es una promesa cumplida de nuestro presidente, Nayib Bukele», señaló la alcaldesa Gutiérrez.
La obra beneficiará el tránsito vehicular en la zona y también a los habitantes, así como a los estudiantes que asisten a sus prácticas profesionales al campo experimental de la Universidad de Oriente (Univo) en el cantón Anchico.
La obra se inició en julio del año pasado y fue ejecutada con una inversión superior a los $9 millones, cuyos fondos provienen de un préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
«Este invierno [sic] no van a tener las mismas complicaciones que tenían antes; los buses, los pick-ups, los camiones ya no se van a quedar en este sector, sino que ahora el tránsito va a ser más ágil y seguro para todos», puntualizó el titular del MOP.




