Nacionales
Ministro de Salud supervisa jornada de desinfección de alto nivel en Hospital El Salvador
Como parte de las estrategias implementadas para prevenir contagios de COVID-19 en la red hospitalaria del país, este martes se desarrolló una jornada de desinfección en las diferentes áreas del Hospital El Salvador, el centro de atención especializado de pacientes con dicha enfermedad, cuyo funcionamiento ha sido fundamental en la lucha contra la pandemia.
El ministro de Salud, Francisco Alabi, supervisó la desinfección de dicho nosocomio y destacó que este tipo de acciones son en beneficio de la población salvadoreña, así como del personal de primera línea que labora en dicho lugar.
“Continuamos verificando las estrategias que han demostrado resultados positivos en el manejo de la pandemia; parte de ello han sido todas las jornadas de desinfección que se han venido realizando, no solo en la red nacional de hospitales, también en unidades de salud y en diferentes albergues instaurados en el marco de las emergencias que ha pasado el país”, declaró el funcionario.
Alabi informó que estas desinfecciones de alto nivel permiten tener áreas más limpias y libres de bacterias por un periodo aproximado de 90 días, ya que el producto que es utilizado se adhiere a las superficies donde es aplicado, lo que disminuye la posibilidad que una persona entre en contacto con el virus.
Las labores de higienización iniciaron en el área de farmacia, laboratorio y en la zona de transferencia, que es por donde se hace el ingreso a los diferentes sectores del hospital. Posteriormente, se realizó en el resto de áreas.
“Son estrategias que se complementan y se integran, no solo en el marco de la pandemia, son deudas históricas, porque esto disminuye la posibilidad de infecciones nosocomiales o infecciones dentro de las zonas hospitalarias donde se está dando una mejor calidad en la oferta de servicios de salud y una atención al personal sanitario que labora en estas instituciones”, sostuvo Alabi.
El titular de Salud reiteró que continuarán ejecutando todas las acciones para combatir el virus, así como el resto de enfermedades que afectan a los salvadoreños, como parte de las estrategias acertadas y oportunas que se han desarrollado desde el inicio de la pandemia.
El Hospital El Salvador brinda atención exclusiva a pacientes con coronavirus y ha sido una de las principales apuestas del Gobierno del Presidente Nayib Bukele para enfrentar la enfermedad en el país. Este centro de salud especializado es reconocido internacionalmente como un centro hospitalario de primer nivel contra el COVID-19.
Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




