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«Deberán enfrentar la justicia salvadoreña»: Presidente Bukele sobre colombianos que se dedican a actividades ilícitas
El Presidente de la República, Nayib Bukele, enfatizó este lunes que el grupo de colombianos señalados de actividades ilícitas deberán enfrentar la justicia salvadoreña como cualquier persona que no cumpla con lo establecido en la ley dentro del territorio nacional.
Estas palabras de Bukele llegaron luego de que el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, señalara que se ha dado un plazo de 72 horas para abandonar al país a más de 400 colombianos señalados de efectuar actividades para estructuras del lavado de dinero, de carteles de narcotráfico internacional.
Además, hizo énfasis en que El Salvador considera a Colombia como una nación hermana, pero que todos los que estén dentro del territorio salvadoreño deben respetar la ley o, caso contrario, enfrentarán las consecuencias de sus acciones.
«Los colombianos son nuestros hermanos, pero como en toda sociedad, siempre existe un pequeño porcentaje que quiere aprovecharse de los demás; algunos de ellos han venido a delinquir a nuestro país. Esas personas deberán enfrentar la justicia salvadoreña, reclame quien reclame», publicó el mandatario tras la conferencia de prensa del Gabinete de Seguridad.
El presidente reiteró su invitación al país a los «colombianos de bien», enfatizando los lazos de hermandad entre ambas naciones. «Invitamos a los colombianos de bien a que vengan a El Salvador, ya sea para vacacionar, invertir, trabajar o emigrar. Aquí tendrán seguridad jurídica, estabilidad política y seguridad física para ustedes y sus seres queridos; además de un país hermoso con gente amable y trabajadora. Pero los delincuentes, los narcos, los estafadores y algunos de los mal llamados “gestores de paz”, es mejor que no vengan a nuestro país a buscar problemas, porque nuestras cárceles los esperan», publicó el mandatario.
Las autoridades de Seguridad Pública señalaron que este grupo de colombianos realiza acciones a favor del sistema «Gota a Gota», una organización criminal transnacional emergente que nació en los carteles colombianos en 1998 y que se ha colocado en diversas partes de América Latina y El Caribe.
Estos centenares de colombianos han sido señalados de cometer diversas acciones ilícitas en el país, tales como estafas, lavado de dinero, coacción y estafas informáticas. Las autoridades destacaron también que continuarán las investigaciones para determinar los hechos criminales en que estos sujetos han participado.
Ante este tipo de acciones criminales de carácter internacional, el presidente Bukele se ha expresado tajantemente condenando la forma en cómo algunos gobiernos deciden no combatir a estas estructuras, ya sea por beneficiarse de ellas o por mantener vínculos directos con las mismas.
«Casi todos los gobiernos del mundo son entre 10 y 1000 veces más fuertes que todos sus criminales combinados. La razón por la que no acaban con el crimen es porque están coludidos con él o porque se benefician de él. Tú eliges el motivo», publicó el presidente vía Twitter el pasado domingo.
El mandatario añadió: «Algunos podrían argumentar que aunque los Gobiernos son más poderosos, en realidad son más débiles porque deben respetar los derechos humanos… ¡Sí, seguro! Dígales eso a las docenas de familias asesinadas en cada edificio en Irak porque había la posibilidad de que un terrorista estuviera dentro», indicó.
Bajo el mandato de Bukele, El Salvador pasó de ser uno de los países más inseguros del mundo a convertirse en uno de los más seguros de América, algo que se ha logrado gracias a iniciativas como el Plan Control Territorial y el régimen de excepción aún vigente en El Salvador.
Durante el mandato del presidente Bukele se han contabilizado más de 400 días con cero homicidios, lo que equivale a más de un año sin asesinatos o muertes provocadas por la violencia en todo el territorio salvadoreño.
ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
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Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
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Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






