Irán acusó a Estados Unidos de haber violado el frágil alto al fuego este martes, después de que los bombardeos nocturnos de Washington contra instalaciones iraníes de lanzamiento de misiles y embarcaciones pusieran en peligro los esfuerzos para poner fin a la guerra.
El alto el fuego acordado el 8 de abril entre Estados Unidos e Irán fue seguido de semanas de estancamiento y amenazas, hasta que en los últimos días ambas partes informaron de avances en las conversaciones.
Sin embargo, las esperanzas de paz se truncaron con el anuncio de Israel el lunes de que intensificará su ofensiva en Líbano y el ataque estadounidense a Irán.
Según el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), el ataque del martes tuvo como objetivo instalaciones de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban colocar minas.
Pese a los ataques, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró durante una visita oficial a India que el acuerdo sigue siendo posible y evocó negociaciones «sobre el lenguaje específico en el documento, así que tomará unos días».
Según la agencia marítima británica UKMTO, una «explosión externa» dañó un petrolero frente a las costas de Omán, pero tanto la tripulación como el buque están a salvo.
Medios estatales iraníes reportaron explosiones nocturnas en Bandar Abás, una ciudad costera del sur cercana al estrecho de Ormuz, y los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron que sus fuerzas habían derribado un dron estadounidense que penetró en su espacio aéreo, y también que dispararon contra un avión de combate F-35.
«El ejército terrorista estadounidense, que continúa con sus acciones ilegales e injustificadas desde el alto el fuego […] ha cometido en las últimas 48 horas una grave violación del alto el fuego en la provincia de Hormozgan», afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní en un comunicado.
La Cancillería agregó que Irán «no dejará sin respuesta ningún acto hostil y no dudará en defenderse», sin dar más detalles.
Los precios del petróleo retomaron su tendencia alcista el martes, tras ataques estadounidenses en Irán y amenazas de Teherán que empañan los aparentes avances hacia un alto al fuego duradero en Oriente Medio.
Los precios del oro negro siguen siendo inferiores a los de finales de la semana pasada, pero las pérdidas del lunes se recortaron notablemente.
El barril de Brent del mar del Norte, para entrega en julio, rozó los $100 ($99.58, +3.58 % con respecto al cierre de la víspera).
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, terminó en $93.89. Esto supone una baja frente al último cierre oficial del viernes, pero un alza con relación a las transacciones del lunes, feriado en EE. UU.
«El mercado asimila la idea de un acuerdo que está en negociación, en un contexto en el que la oferta se ha visto gravemente comprometida» en los últimos meses, aseguró Mark Malek, de Siebert Financial.
«Es poco probable que los precios bajen de los $95 el barril (en el caso del Brent) mientras las dos partes no lleguen a un acuerdo, debido a la inseguridad que reina en el estrecho» de Ormuz, anticipó Gregory Brew, de Eurasia Group.
Este paso crucial para las exportaciones de hidrocarburos del Golfo sigue prácticamente bloqueado.
En caso de reapertura, «los flujos deberían recuperar entre el 30 % y el 50 % de su volumen anterior a la guerra en el plazo de un mes», estimó Brew
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado