El papa León XIV visitó este sábado la Mezquita Azul de Estambul, uno de los templos más emblemáticos de la ciudad turca, en donde a diferencia de su predecesor Francisco no se detuvo a rezar.
En el tercer día de su visita a Turquía, el pontífice estadounidense y peruano cumplió con el hábito de quitarse los zapatos antes de entrar, y caminó con calcetines blancos dentro de este imponente edificio otomano del siglo XVII, recubierto en su interior de cerámica de Iznik.
Con este simbólico gesto, León XIV efectuó su primera visita a un lugar de culto musulmán desde su elección como sumo pontífice en mayo. Sus predecesores Francisco, en 2014, y Benedicto XVI, en 2006, también visitaron la mezquita.
Rodeado de dignatarios musulmanes que le explicaron la historia del lugar, el santo padre visitó el templo en un silencio interrumpido apenas por el ruido de las cámaras de foto y los graznidos de un cuervo que revoloteaba bajo las cúpulas, sin pararse a rezar.
«El Papa vivió la visita a la mezquita en silencio, en espíritu de recogimiento y escucha, con profundo respeto por el lugar y la fe de quienes se reúnen allí para rezar», indicó el servicio de prensa del Vaticano.
La mezquita otomana de Sultanahmet, conocida como la Mezquita Azul por su cerámica, es una de las mayores atracciones turísticas de Estambul. Fue construida en el lugar donde se ubicaba un palacio de los emperadores bizantinos.
Contrariamente a sus predecesores, León XIV no visitó Santa Sofía, la antigua basílica bizantina situada a apenas 300 metros.
El templo fue convertido en mezquita por los otomanos tras la toma de Constantinopla en 1453, se transformó en museo tras el advenimiento de la República turca en 1923, y en 2020 volvió a ser mezquita por iniciativa del presidente Recep Tayyip Erdogan. El papa Francisco dijo en su momento que se sentía «muy entristecido» por esta decisión.
Afuera, pese al frío y el cielo gris, decenas de personas, en su mayoría turistas, recibieron la llegada del convoy papal con vítores.
«Es positivo y sobre todo valiente. Los viajes del papa son siempre hermosos, trae la paz con él», dijo Roberta Ribola, una turista italiana.
Después de Pablo VI (1967), Juan Pablo II (1979), Benedicto XVI (2006) y Francisco (2014), León es el quinto papa que visita Turquía.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado