Internacionales
La botella de vino más antigua del mundo es segura para beber, probablemente
Historiadores contemporáneos llevan unos años debatiendo si deben abrir la botella de vino de Speyer, que se cree que tiene unos 1,700 años de antigüedad, lo que la convierte en la más antigua del mundo.
Según afirman algunos expertos, la botella (ánfora) del siglo IV, que permanece desde hace unos 100 años en el Museo Histórico del Palatinado, en Speyer (Alemania), y que se ha mantenido sellada gracias a una mancha solidificada de aceite de oliva y cera –y no con un corcho– en la parte superior, aún puede beberse.
The world’s oldest unopened bottle of wine.🍷
— Following Hadrian (@carolemadge) April 23, 2021
Dated to AD 325, the so-called Speyer wine bottle is a sealed vessel, presumed to contain liquid wine. It was found in 1867 when archaeologists discovered a Roman tomb near Speyer. The bottle has handles shaped like dolphins. #Vinalia pic.twitter.com/SRI7ZR6q8G
Sin embargo, su aspecto es, cuando menos, sospechoso, ya que la mayor parte del contenido parece sólido, a pesar de que todavía parece haber algunos sorbos en su interior.
Lo que sí está claro es que, contrario a lo que es común en los vinos, que cuanto más vieja es una botella de vino, mejor sabe su contenido, en este caso, el vino de esta legendaria botella seguramente tenga un sabor un tanto excéntrico.
La botella Römische Wein von Speyer (vino romano de Speyer), o vino de Speyer, de 1.5 litros tiene asas con forma de delfín y fue enterrada en la tumba de un noble romano, que data de alrededor del año 325 d.C., cerca de la actual ciudad de Speyer, algo común entre los romanos, que depositaban los cadáveres en sarcófagos con ajuares funerarios, que incluían objetos de uso cotidiano, entre ellos vino.
Una botella de vidrio, el llamado “vino romano”, puede verse en Speyer, en el Museo Histórico del Palatinado.
Durante los últimos años, los investigadores están debatiendo si deben abrirla o no, ya que muchos microbiólogos insisten en que la apertura de la botella podría ser peligrosa, por lo que hasta ahora ningún equipo de investigación se ha atrevido a abrirla. Además, si somos sinceros, una vez abierta, la botella perdería todo valor. Aun así, el debate continúa.
“No estamos seguros de si soportaría o no el choque con el aire. Todavía está líquido y hay quien cree que debería someterse a nuevos análisis científicos, pero no estamos seguros”, declaró hace unos años, según Futurism, el conservador del departamento de vinos del museo, Ludger Tekampe.
“Microbiológicamente probablemente no esté estropeado, pero no daría alegría al paladar”, aseguró, por su parte, la catedrática de vino Monika Christmann.
En definitiva, hasta que no se abra la botella y se hagan los estudios respectivos, no se sabrá a ciencia cierta si el vino puede ser tomado de manera segura. En cuanto al sabor, habría que encontrar a alguien dispuesto a semejante reto. ¿Estaría usted preparado para hacerlo?
Internacionales
Dos accidentes mortales en 48 horas desatan las dudas sobre el sistema ferroviario español
A 9:00 locales (20H00 GMT) del martes, «un muro de contención se derrumbó sobre las vías, provocando un accidente en el que se vio involucrado» un tren de cercanías en el municipio de Gelida, a unos 40 kilómetros de Barcelona, informó la agencia de protección civil catalana.
Un maquinista en prácticas, que se encontraba en la cabina junto a otros compañeros y al conductor principal, falleció, y 37 personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, según indicaron fuentes del gobierno catalán.
Las primeras hipótesis apuntan a que un muro se desprendió a causa del temporal de lluvias que afectó en los últimos días a Cataluña e impactó contra el tren.
Tras el accidente, que dejó la parte delantera del convoy completamente abollada, la circulación de cercanías de esta poblada región del noreste español, que cada día utilizan miles de usuarios, quedó «suspendida (…) ante los efectos que el temporal está provocando en la infraestructura», indicó el gestor de la red Adif.
Este nuevo accidente se produjo mientras el país sigue conmocionado por la colisión de dos trenes, con alrededor de 500 pasajeros a bordo, que dejó al menos 42 muertos el domingo, cerca de la localidad cordobesa de Adamuz.
Los expertos todavía tratan de buscar las causas de la peor tragedia ferroviaria del país desde que en 2013 otro descarrilamiento causara la muerte de 80 personas poco antes de llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela.
La sucesión de tragedias puso en el punto de mira al servicio ferroviario español y al gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, que el lunes había prometido desde Adamuz dar con la verdad sobre un accidente del que todavía quedan muchos interrogantes.
El sindicato de conductores ferroviarios SEMAF anunció su intención de convocar una huelga general al considerar «inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril», según indicó en un comunicado.
«Esto es demasiado», escribió Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, principal partido de la oposición (PP, derecha), en X tras conocerse el accidente en Gelida, expresando su preocupación por lo ocurrido.
«Retrasos constantes, trenes llenos, averías, excusas y accidentes. Lo advertimos desde hace mucho tiempo. Ya basta», criticó de su lado la formación independentista catalana Junts per Catalunya en su cuenta de X.
El ministro de Transportes español, Óscar Puente, indicó que espera dialogar con los maquinistas para desconvocar la huelga y defendió que el accidente de Cataluña ocurrió por causas que «nada tienen que ver con el servicio ferroviario», sino más bien «meteorológicas».
Internacionales
Japón reactiva la central nuclear más grande del mundo
La central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, reanudó el miércoles su actividad por primera vez desde la catástrofe de Fukushima de 2011 y pese a las persistentes preocupaciones de la población.
La puesta en marcha se llevó a cabo a las 19h02 hora local (10h02 GMT), indicó a la AFP Tatsuya Matoba, portavoz de la compañía Tokyo Electric Power (Tepco).
El gobernador de la prefectura de Niigata, donde se encuentra la central, había dado el mes pasado su visto bueno a la reanudación, pese a una opinión pública dividida: según una encuesta realizada en septiembre por la propia prefectura, el 60% de los habitantes se oponía al reinicio, frente al 37% que lo apoya.
El martes, varias decenas de manifestantes desafiaron el frío para protestar bajo la nieve cerca de la entrada de la central, a orillas del mar de Japón.
«La electricidad de Tokio se produce en Kashiwazaki, ¿y solo los habitantes de aquí deberían estar en peligro? No tiene ningún sentido», lamentó a la AFP Yumiko Abe, una vecina de 73 años.
La central de Kashiwazaki-Kariwa quedó detenida cuando Japón cerró todos sus reactores nucleares tras el triple desastre —terremoto, tsunami y accidente nuclear— de Fukushima, en marzo de 2011.
Internacionales
Auroras boreales se verán en el centro de Estados Unidos por tormenta geomagnética
La tormenta es el resultado de «una erupción de material solar y campos magnéticos» que salieron del sol el domingo y se espera que lleguen a la Tierra entre el lunes y el martes, explicó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).
Advirtió que la severa tormenta geomagnética también puede causar problemas tecnológicos, incluyendo dificultades con el control de voltaje e impacto en las operaciones satelitales.
Funcionarios de la NOAA aseguraron que las personas en los estados del norte y del centro de Estados Unidos continental pueden ver la aurora en la noche si las condiciones climáticas lo permiten».
«Es posible que las auroras sean visibles en gran parte de la mitad norte del país y quizá tan al sur como Alabama hasta el norte de California», indicaron.
La severidad de esta tormenta geomagnética es «muy rara», señaló la NOAA.
Shawn Dahl, del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, dijo que la última vez que una tormenta de radiación solar de esta intensidad afectó la Tierra fue en 2003.


