Internacionales
Estados Unidos superó 8 millones de casos de coronavirus y 220,000 muertes
Estados Unidos alcanzó el martes 8,258,568 casos confirmados del coronavirus SARS-CoV-2 y la de 220,806 fallecidos por la enfermedad de la COVID-19, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.
La incidencia diaria de COVID-19 continúa aumentando, ahora con un promedio de hasta 55,323 nuevos casos por día, la más alta desde el 5 de agosto.
El sábado (datos correspondientes al 16 de octubre), el CDC reportó 70,078 nuevos casos, la mayor incidencia diaria desde el 24 de julio y el sexto total diario más alto hasta la fecha.
La mortalidad por COVID-19 en EE. UU. continúa estable en aproximadamente 700 muertes por día.
El martes, Estados Unidos reportó 58,387 nuevos casos y 445 nuevas muertes.
Estados Unidos superó los 8 millones de casos acumulados. Desde el primer caso reportado en los EE. UU. el 22 de enero, se necesitaron 96 días para llegar a 1 millón de casos. Desde allí:
- 1 millón a 2 millones: 44 días
- 2 millones a 3 millones: 27 días
- 3 millones a 4 millones: 15 días
- 4 millones a 5 millones: 17 días
- 5 millones a 6 millones: 22 días
- 6 millones a 7 millones: 25 días
- 7 millones a 8 millones: 21 días
Más de la mitad de todos los estados de EE. UU. han informado más de 100,000 casos, incluidos 10 con más de 200,000 casos:
- 800,000: California y Texas
- 700,000: Florida
- 400,000: Nueva York
- 300,000: Georgia e Illinois
- 200,000: Arizona, Nueva Jersey, Carolina del Norte y Tennessee
Peligrosa oleada en zonas rurales
Dado que gran parte de EE. UU. continúa enfrentando otro resurgimiento de COVID-19, los hospitales rurales están luchando por gestionar la demanda de los pacientes.
La epidemia de COVID-19 de EE. UU., que se concentró en gran medida en poblaciones urbanas de mayor densidad al principio (por ejemplo, la ciudad de Nueva York, Boston, Detroit), se ha desplazado hacia las poblaciones rurales de todo el país.
De hecho, la mortalidad per cápita por COVID-19 en pueblos pequeños y áreas rurales es ahora más del doble de la mortalidad en las grandes ciudades.
A diferencia de las áreas urbanas, que pueden tener muchos hospitales cercanos para brindar atención a sus grandes poblaciones y para distribuir una mayor carga de pacientes, los hospitales y otras instalaciones de atención médica en las áreas rurales están más separados, cubriendo áreas geográficas mucho más grandes. En algunos casos, el hospital más cercano puede estar a cientos de millas de distancia.
El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para final de año Estados Unidos llegará a los 315,000 fallecidos.
Internacionales
Mercado petrolero, optimista por charlas
El mercado petrolero mostró señales optimistas ante la reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque no anticipó una pronta reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en junio, subió un 0.25 %, hasta los $105.33 por barril.
Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), también para entrega en junio, cayó por su lado 1.51 %, hasta los $94.40 por barril.
«El mercado está bajo presión y a la espera de las negociaciones previstas para este fin de semana entre Estados Unidos e Irán», declaró a la AFP Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
Teherán y Washington anunciaron el viernes el envío de negociadores a Islamabad, la capital pakistaní.
Cada vez que se anuncian negociaciones, el mercado espera que conduzcan a una resolución del conflicto, incluyendo la reapertura del estrecho de Ormuz y, en consecuencia, la liberación de millones de barriles de petróleo del Golfo, añadió el analista.
Pero al mismo tiempo «el mercado ha aprendido a ser muy cauteloso», dijo a la AFP Ole R. Hvalbye, de SEB.
Las negociaciones anteriores fracasaron, y esta vez el vicepresidente de Estados Unidos, quien lideró las conversaciones iniciales, permaneció en su país, según la Casa Blanca.
A pesar de la prórroga indefinida de la tregua por parte de Donald Trump, la ecuación para el mercado petrolero es complicada.
Internacionales
Posible reanudación de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos
Irán y Estados Unidos podrían retomar en breve las negociaciones para poner fin al conflicto en Oriente Medio y ambos países anunciaron ayer el envío de negociadores a Pakistán, que actúa como mediador.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que los emisarios del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, parten hoy hacia Pakistán «con el fin de mantener conversaciones […] con representantes de la delegación iraní».
Leavitt, en declaraciones a Fox News, expresó su esperanza en que sea «una conversación fructífera».
Previamente, la agencia IRNA oficializó el viaje del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, este mismo viernes a Islamabad, la capital pakistaní.
Las conversaciones entre los beligerantes empezaron hace dos semanas, pero quedaron interrumpidas al cabo de unas horas. Pese a ello, Estados Unidos prorrogó unilateralmente el alto el fuego de forma indefinida.
Araqchi continuará con una gira regional que lo llevará después a Mascate, la capital de Omán, y a Moscú para «consultas bilaterales» sobre la situación regional, según la agencia oficial iraní.
La guerra fue provocada por el ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero.
Desde entonces, el conflicto ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, donde se enfrentan Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
El conflicto también entorpeció la navegación en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la contienda circulaba el 20 % del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se consumen a nivel mundial. Ahora, esa vía marítima crucial está sometida a un doble bloqueo: iraní y estadounidense.
La reapertura inmediata de Ormuz es «vital para el mundo entero», destacó el viernes el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
Internacionales
EE. UU. reinstaura pelotones de fusilamiento en ejecuciones federales
El Departamento de Justicia estadounidense anunció ayer una ampliación de los métodos de aplicación de la pena de muerte en casos federales, que incluye los pelotones de fusilamiento, la electrocución y el gas letal.
La pena de muerte se aplica normalmente a nivel estatal en Estados Unidos, pero el gobierno federal también puede solicitar la ejecución para ciertos delitos.
«La administración anterior incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a solicitar e implementar el castigo máximo contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y asesinos de policías», declaró el fiscal general interino Todd Blanche.
Bajo el presidente Donald Trump, «el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a ponerse del lado de las víctimas», dijo Blanche en un comunicado.
El presidente republicano puso fin en 2020, durante su primer mandato, a una pausa de 17 años en las ejecuciones federales.
Antes de dejar la Casa Blanca en enero de 2025, el presidente demócrata Joe Biden, opositor a la pena de muerte, conmutó las sentencias de muerte de 37 de los 40 reclusos condenados a la pena capital a nivel federal.
Trump, en su primer día en la Casa Blanca de su segundo mandato, pidió ampliar el uso de la pena de muerte «para los crímenes más viles».
Actualmente, cinco estados de Estados Unidos autorizan el pelotón de fusilamiento para las ejecuciones, pero solo uno —Carolina del Sur— ha utilizado este método en los últimos años.
Nueve estados permiten la electrocución, pero este método no se ha usado desde 2020.
Dos estados han ejecutado recientemente a reclusos mediante hipoxia de nitrógeno, que consiste en bombear gas nitrógeno a una mascarilla, provocando la asfixia del preso.
El uso del gas nitrógeno como método de pena capital ha sido denunciado por expertos de las Naciones Unidas como cruel e inhumano.
La pena de muerte ha sido abolida en 23 de los 50 estados de Estados Unidos, mientras que otros tres —California, Oregón y Pensilvania— mantienen moratorias.
Los tres hombres cuyas sentencias de muerte no fueron conmutadas por Biden fueron uno de los autores del atentado del maratón de Boston de 2013, un hombre armado que asesinó a 11 fieles judíos en 2018 y un supremacista blanco que mató a nueve feligreses negros en una iglesia en 2015.
El Departamento también busca agilizar el proceso para solicitar la pena de muerte y reducir el número de años entre la condena y la ejecución, según indica el comunicado.
«Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a apoyar a las víctimas», dijo Blanche.
El Gobierno de Trump le apuesta a castigar con dureza y a toda costa a los criminales que han puesto en peligro a la sociedad estadounidense, una política que dista de la visión de Biden.





