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El recibimiento a Dibu Martínez en Mar del Plata
Damián Emiliano Martínez nació el 2 de septiembre de 1992 en Mar del Plata. De su tierra natal se fue rápido: a los trece años se probó y quedó en Independiente, donde hizo las inferiores. De su país natal también se fue rápido: el Arsenal inglés lo compró en 2009, cuando solo tenía 16 años.
Ya con 30 y una carrera consagrada en el fútbol europeo, volvió la noche del 20 de diciembre de 2022 a su ciudad. Volvió distinto: campeón del mundo, ídolo popular y protagonista de una de las atajadas más importantes de la historia de los mundiales.
Su regreso a Mar del Plata no pasó desapercibido en la población. Un grupo de personas hizo guardia en su casa del barrio privado Rumencó para recibirlo ya en la noche del martes, cuando el futbolista cargaba el cansancio y el éxtasis de haber celebrado cuatro horas al rayo del sol en una caravana multitudinaria que fracasó por el desborde de hinchas. El helicóptero que lo levantó en una escuela de cadetes de policía lo depositó en el predio de la AFA en Ezeiza y de ahí el viaje hacia La Feliz junto a su familia.
A la mañana siguiente, en la puerta y las paredes de su casa del barrio privado marplatense, sus vecinos pegaron carteles, dibujos y cartas de niños, remeras de Independiente y de Argentina, banderas argentinas, con leyendas en las que, básicamente, agradecían haber traído la tercera copa del mundo al país. Uno de los mensajes escrito por un niño decía: “Gracias Dibu, dios del arco”.
Pero la llegada no fue indiferente tampoco para las autoridades gubernamentales. Apenas unas horas después de su bienvenida, circularon ideas para honrar la gesta del Dibu Martínez. Sobre la calle Corrientes, entre las Diagonales Alberdi Norte y Sur, a metros del balneario La Perla, se construyó un arco en la Plazoleta Astor Piazzolla en el marco de la organización de la Cumbre de las Américas de 2005, que recibió tanto a George W. Bush como a una contracumbre llamada Cumbre de los Pueblos, con la presencia magnética de Diego Maradona.
Ese arco fue premonitorio. Más allá de que ya haya un proyecto de ordenanza para colocar allí una estatua de bronce, durante la madrugada del miércoles apareció una gigantografía de Emiliano Martínez atajando un penal. En la imagen tiene el buzo negro y es de cuando atajó tres penales en la definición contra Colombia por las semifinales de la Copa América. Nadie sabe quién, cómo y cuándo la instaló, pero ya se trata de un paseo turístico. Los vecinos pasan y se retratan con la volada del arquero campeón del mundo.
Ya se presentó un proyecto para que se emplace allí un monumento escultórico y permanente de Dibu: sería una estatua de bronce que se construirá a partir de la recolección de llaves en distintos puestos distribuidos por la ciudad. Lo redactó el concejal Fernando Muro y la iniciativa ya vio luz verde dentro del Concejo Deliberante de General Pueyrredón. La propuesta supone que el Ejecutivo tenga la facultad de la contratación del escultor para el diseño y desarrollo del monumento. Entre los argumentos del edil, se subraya que Martínez es “un ícono del fútbol mundial y un embajador marplatense que representó a nuestra ciudad con esfuerzo, dedicación, compromiso y pasión; que se ha consagrado campeón del mundo en Qatar 2022 junto al seleccionado argentino de fútbol; que ha recibido el Guante de Oro a mejor arquero del mundial”.
La gente se acerca a la Plazoleta Astor Piazolla para sacarse fotos con la imagen de Dibu Martínez (Télam)
“Es un orgullo para los marplatenses que “El Dibu” sea oriundo de nuestra ciudad y, en tal sentido, consideramos menester otorgarle la siguiente distinción por todo lo que consiguió, inmortalizando su figura con una escultura”, sostuvo Muro, según apuntó el medio local 0223.
El monumento a Emiliano Martínez ya había circulado en modo de meme por las redes sociales, en una campaña viral y divertida en la que se proponía reemplazar las estatuas de los lobos marinos de La Rambla por una del arquero. Incluso en una entrevista le comentaron la idea al marplatense y entre risas respondió: “Al ladito del lobito o arriba, o a cocochito no estaría mal”.
Este miércoles es un día de descanso y refugio familiar para el arquero que hoy juega en el Aston Villa inglés y que a partir de su desempeño en el Mundial es pretendido por el Bayern Munich. Será homenajeado el jueves en el Arena Fest ubicado en Playa Las Toscas de Mar del Plata a partir de las 16 horas: por la multitud que se espera se dispuso un operativo de seguridad con interrupción de tránsito en las calles Patricio Peralta Ramos y La Costa, en Bolívar y sus intersecciones con Mendoza, Viamonte, Alvear y Güemes y en Olavarría y Colón, informó la Municipalidad de General Pueyrredón.
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Real Madrid gana al Rayo 2-1 con gol de Mbappé de penal en el descuento
Un tanto de penal de Mbappé en el tiempo de prolongación dio la victoria al Real Madrid que se impuso 2-1 al Rayo Vallecano este domingo en el Bernabéu, lo que permite al club blanco seguir el ritmo del líder FC Barcelona, que ganó el sábado al Elche (3-1).
Tras la derrota en Lisboa el pasado miércoles en Liga de Campeones, los hinchas madridistas recibieron a sus jugadores al salir a calentar y durante el anuncio de las alineaciones con una sonora pitada, con Vinícius y Jude Bellingham una vez más como protagonistas del descontento de la afición, como ya ocurrió en el duelo ante el Levante hace dos semanas, tras la derrota en la final de la Supercopa frente al Barça y el cese del entonces entrenador Xabi Alonso.
El brasileño Vinícius (15′) adelantó a los merengues, ventaja que contrarrestó Jorge Frutos (49′) y que Mbappé (90+10′) acabó por decantarlo a favor de los merengues en los últimos instantes.
El Real Madrid, que llegaba tras tras caer ante el Benfica (4-2) en la última fecha de Champions y quedarse fuera de los ocho primeros clasificados en la fase de liguilla, por lo que deberá jugar los playoffs de acceso a octavos, también ante el equipo de José Mourinho.
Con esta victoria, el club madrileño alcanza los 54 puntos en la clasificación de LaLiga, uno menos que el Barça.
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Trinidad y Tobago el muro que separa a la Azulita Sub-17 del Premundial
Hoy más que nunca la Sub-17 femenina urge de mantener su portería en cero. Las pupilas de Debbie Gómez están a las puertas de la antesala del cielo y un resbalón resultaría carísimo para los sueños de las chicas de la Azulita.
El representativo cuscatleco camina con paso de modelo en la pasarela del Clasificatorio al Premundial de Concacaf en Curazao: ha firmado dos victorias en dos salidas a la cancha, ocho goles a favor y cero en contra.
En su partido de estreno le pegó 0-6 a Barbados y la noche del viernes sirvió un 0-2 a costa del anfitrión. El esfuerzo, sin embargo, podría valer únicamente para las estadísticas si no firman este domingo al menos el empate ante Trinidad y Tobago que saldrá en plan de amenaza.
Las triniteñas acumulan por ahora cuatro puntos y son el equipo más goleador de este grupo: 10 dianas a favor y dos en contra, lo que le vuelve un rival peligroso sobre todo en ataque.
De ahí que si El Salvador consigue mantener su portería en cero automáticamente estaría conquistando su boleto para asistir al Premundial de Concacaf donde se repartirán los boletos a la Copa del Mundo Sub-17 Marruecos 2026.
El crucial encuentro de la Azulita será es domingo cuando se mida a las triniteñas a la 1:00 de la tarde.
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Mourinho saca los colores al Madrid
El Benfica de Mourinho colocó en cuarentena el efecto Arbeloa y frenó en seco el crecimiento del Madrid. Volvió la versión blanda y desconectada del equipo blanco, perdiendo todos los duelos, recordando los partidos del Metropolitano o Anfield. Fue de mal en peor en un partido que empezó ganando y que perdió con todo merecimiento, recibiendo incluso un gol del portero contrario, Trubin, en el 98′, cuando los madridistas ya estaban con nueve por expulsiones de Asencio y Rodrygo. En Da Luz, donde conquistó la gloria europea, y ante ‘O Glorioso’, el Madrid se despidió del top 8 mostrando todos sus defectos. Que no son pocos.
El Benfica fue fiel al estilo Mourinho. Un equipo serio, agresivo, dejándose el alma en cada duelo. El ardor encarnado y la tormenta empequeñeció a un Madrid que recordó partidos pasados. Frágil sin balón, impreciso con él. En media hora acumuló el Glorioso un puñado de ocasiones, desde un tirazo de Prestianni que exigió un paradón de Courtois sobre el larguero a un rechace de Araújo tras un córner que casi acaba en gol. No entra en la cuenta el penalti señalado por Massa al ver derribo de Bellingham en lo que fue despeje. Lo anuló, VAR mediante, y Mou entró en combustión. Le tuvieron que sujetar sus asistentes.
El caso es que el Madrid amagó con salir por izquierda, en una aparición de Bellingham, pero golpeó por la derecha. Después de una posesión larga, superada la media hora de naufragio, la jugada desembocó en Asencio en el interior derecho. El central sirvió con rosca un balón medido para la entrada de Mbappé, que cabeceó a la red.
Así que llegó el gol antes que el juego, y durante un puñado de minutos, cinco, el Madrid pareció gobernar el duelo. Incluso desvió Trubin un buen cabezazo de Asencio tras un córner. Pero el Madrid no es equipo de Mourinho, y por eso con ventaja y posesión bastó una pérdida para detonar la contra a pares, se resbaló ante Pavlidis Asencio, dos veces, y el centro estupendo del griego encontró la cabeza de Schjenderup. El mismo que tuvo el 2-1 cuatro minutos después. Lo salvó Valverde bajo palos con el muslo. Y en el córner siguiente, Barreiro, completamente solo en el segundo palo, cabeceó al lateral de la red.
Merecía ir al descanso con ventaja el Benfica por fútbol. Con Vinicius castigado por la defensa intimidante de Dedic y Prestianni, y con Mastantuono desacertado con la pelota, pareció salvar el segundo Courtois de nuevo tras un remate de Dedic, a quien no persiguió nadie. Pero fue en otro córner donde Otamendi aprovechó toda su experiencia para sacar el penalti de Tchouaméni. Se agarraron ambos, se tapó bien el argentino y se dejó caer para que Massa, achicado por un partido áspero, cobrara el penalti. Transformó Pavlidis, y el Madrid se fue al descanso dando gracias de no irse goleado al vestuario.
No hizo cambios esta vez Arbeloa en la pausa, pero su equipo pareció entrar más centrado. De hecho, tuvo la primera en un centro pasado de Mbappé que Vinicius no pudo embocar de cabeza. Pero bastó que ajustara la presión el Benfica para retomar la iniciativa. Perdonó Pavlidis tras una pérdida de Mastantuono, exigido. Y en otra salida veloz del ataque benfiquista recibió Schjenderup en izquierda, midió Asencio y el noruego sorprendió con un tiro seco por el ángulo corto. El top 8, en serio peligro.
Es cierto que la respuesta del Madrid fue inmediata. Entraron Camavinga, con cabreo manifiesto de Tchouaméni, y Rodrygo, que combinó en el ataque por derecha con Arda Güler, retrasó el centro y Mbappé remató con limpieza. Quedaba media hora larga para arreglar el desaguisado. Pero era tarde. Cuando quiso igualar la intensidad, el Benfica ya volaba. Arbeloa hizo un triple cambio y se le revolvió Güler, que iba a lanzar el córner. Es imposible contentar a todos. Sumó algunas ocasiones el Madrid, es cierto, con un par de remates lejanos que sacó Trubin.
El duelo de Da Luz iba con claro retraso respecto al resto, por la tardanza en volver al campo de los dos conjuntos. Lo que sabe Mourinho. Salvó una a quemarropa Courtois, de Barreiro, y el Madrid se despeñó en los últimos minutos. Vio la segunda amarilla Asencio, se ganó otra doble Rodrygo por protestar, y Camavinga acabó el último ataque blanco con un absurdo centro frontal. En la vuelta, Massa pitó una falta inexistente de Bellingham, Mourinho mandó al portero a rematar y en el 98, Trubin batió a Courtois en la misma portería donde recibió el gol de Ramos. De cabeza. La historia es caprichosa. El escenario donde Arbeloa tocó la gloria vivió una pesadilla ante su maestro. El fútbol es pura épica.


