Vida
Mujeres sauditas practican en secreto la danza del vientre
Descalzas y con un velo en las caderas, las aprendices de la también llamada danza oriental, encadenan los pasos con entusiasmo, pero rechazan mostrar su rostro a la cámara, símbolo del enorme peso de los tabús y los prejuicios que rodean esta expresión artística de Oriente Medio.
Obtener el acceso acordado a la AFP para grabar una sesión en esta sala fue algo excepcional y llevó meses de espera. Varias mujeres, al ser preguntadas, rechazaron hablar, algunas parecían visiblemente nerviosas ante la idea de poder ser luego identificadas.
«No le digo a mi familia que tomo clases de danza oriental porque quiero mantener su reputación y dignidad, en especial porque son mayores», afirma a la AFP una participante, que pide mantenerse en el anonimato.
Teme que su pasión por esta danza «sexy» sea percibida por los suyos como un ataque a su honor. «Ninguna familia o marido aceptaría que un hombre te viera así», dice.
Incluso en un país en plena modernización, esta danza seductora, popularizada por el cine egipcio de los años 1940 y 1950, se considera demasiado provocativa para ser practicada en público.
«Miedo a ser grabada»
Las participantes, de entrada, se distancian de un universo que tiene mala reputación, a menudo asociado con mujeres promiscuas, y tratan el curso como una actividad deportiva.
Las dos formadoras, que no dieron sus verdaderos nombres, se consideran «entrenadoras de danza» y no «bailarinas», por la connotación negativa que esa palabra tiene en árabe.
«Hemos transformado la danza en un deporte», dice una de ellas, que se hace llamar Coach Ouni en las redes sociales.
«A las sauditas les gusta divertirse y disfrutar la vida, pero siempre dentro de los límites de la religión y la decencia», destaca.
Es como una «fiesta entre mujeres», «una manera de liberar estrés», profundiza su colega, Coach Roro.
«Solo doy clases a mujeres en salas exclusivamente femeninas, pero incluso en ese ambiente siempre hay miedo a que una participante lo grabe y difunda el video», afirma una tercera formadora, bajo anonimato.
«Somos un pueblo conservador, la danza oriental sigue siendo percibida como algo sensual y ningún marido o padre aceptaría que los hombres vean a una mujer bailar así», afirma.
Las tres mujeres cuentan con cuentas en la plataforma Instagram, pero solo publican fotos y vídeos sin rostros.
En el estudio de danza, el uso de teléfonos está estrictamente controlado por el personal, para evitar la difusión de imágenes en el exterior.
Una alumna reconoce a la AFP que se entrena a escondidas de su padre, quien no lo aceptaría.
«Fuerza»
Dentro de la sala, el ambiente es animado, festivo y marcado por las risas, mientras que las bailarinas se mueven bajo la mirada de una percusionista que marca el ritmo en un pequeño tambor.
Las formadoras afirman que sus clases no son solo una forma de ejercicio físico, sino también una manera de emanciparse. Contribuyen «a la autonomía de las mujeres» dando un sentimiento de «fuerza», afirma Coach Ouni.
Una escena inimaginable hace todavía algunos años en la rica monarquía del Golfo, cuna del Islam, que durante años fue conocida por su austeridad religiosa.
En el reino conservador, las mujeres han estado apartadas durante muchos años de cualquier práctica deportiva.
Bajo el impulso del príncipe heredero Mohammed bin Salmán, de 40 años, el reino ha quitado algunas de las leyes estrictas antiguamente impuestas a las mujeres, como la prohibición de conducir o la obligación de llevar puesto la abaya y el velo, pero, de manera general, la población se ha mantenido conservadora.
La danza del vientre «no viene de la península arábiga y es más provocadora que las danzas regionales», explica Lisa Urkevich, profesora de musicología y de etnomusicología en la Universidad de Georgetown.
«Así que ciertas familias pueden no querer que una joven la practique», añade.
Pero Arabia Saudita es un país grande, con opiniones diversas e incluso «dentro de una misma familia, las opiniones sobre la danza y las mujeres pueden variar», destaca esta investigadora.
Arte
#Artejoven Universitarios reflexionan sobre la pobreza y el hambre con obras pictóricas
La Sala Gabriela Mistral, de la Embajada de Chile en El Salvador, acoge desde este miércoles 13 de mayo un total de 37 obras pictóricas de 16 jóvenes universitarios quienes, además de continuar con su formación académica formal, gustan del arte y recurren a este para reflexionar sobre temas cotidianos.
“El silencio del hambre y la luz de la abundancia” es la nueva muestra de la Dirección de Cultura y Extensión Universitaria de la universidad Salvadoreña Alberto Masferrer (USAM) por medio de la cual los estudiantes muestran su sensibilidad sobre la pobreza y el hambre, dos de los grandes desafíos contenidos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (1 y 2) establecidos por Naciones Unidos.
“Más allá de los conceptos, esta muestra nos invita a mirar de frente una realidad que muchas veces permanece invisible. Nos habla de ausencias, y también de posibilidades. Nos confronta con el silencio, pero al mismo tiempo nos ofrece luz”, expresó Flor Nuila, responsable del taller de donde han surgido las obras en exposición.
“La diversidad de lenguajes pictóricos que encontramos en esta sala refleja no solo la formación técnica de los estudiantes, sino una creatividad en crecimiento, comprometida con su tiempo y con su entorno. En sus manos, el arte se vuelve conciencia social”, agregó la también promotora cultural.

María Soledad Morales, embajadora de Chile en El Salvador, destacó la participación de los jóvenes expositores y recordó que es la segunda muestra de este tipo que se recibe en su sede diplomática.

Víctor Guerra, director de la Casa de la Cultura de la USAM, de la cual dependen los talleres artísticos universitarios, destacó la herencia social del célebre salvadoreño Alberto Masferrer (periodista, ensayista) cuyo pensamiento humanista se vincula claramente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU que motivaron esta muestra pictórica. Además, su figura también se ha pintado en algunas de las obras.

Expositor invitado
Además de los 16 universitarios, en la muestra “El silencio del hambre y la luz de la abundancia” participa el expositor D. Charrutini, el nombre artístico del periodista Victor Hugo Dueñas.
La temática de su obra es libre y presenta tres piezas completamente diferentes al resto.
Este es el debut de Dueñas como artista plástico, quien agradeció a Flor Nuila por la oportunidad brindada.

“El silencio del hambre y la luz de la abundancia”, que presenta en total 40 obras (incluyendo las del expositor invitado), estará disponible al público hasta el 25 de mayo.
Puede visitar la exposición en horarios de oficina. La embajada de Chile se encuentra sobre el Paseo General Escalón #5355 de la colonia Escalón, en San Salvador. La sede diplomática se ubica a un costado del Club Campestre.



Principal
Especialista destaca la importancia del descanso en el Día Mundial del Sueño
En conmemoración del Día Mundial del Sueño, una fecha que se celebra el viernes previo al equinoccio de primavera en el hemisferio norte y que busca concienciar sobre la importancia de dormir bien para la salud y el bienestar, la neuróloga internista y especialista en medicina del sueño, Elena Majano Muñoz, explicó en la entrevista de Frente a Frente que el sueño es un proceso fundamental para recuperar energía.
Asimismo, dijo que permite que el cerebro realice funciones esenciales como consolidar la memoria, regular las emociones y mantener la concentración. Destacó que los ciclos naturales del planeta influyen directamente en el descanso.
«Durante los equinoccios, el día y la noche tienen prácticamente la misma duración, lo que simboliza el equilibrio entre las horas de actividad y las horas de descanso», explicó.
Según la especialista, en épocas antiguas las personas organizaban sus actividades de acuerdo con la salida y la puesta del sol. Sin embargo, la llegada de la electricidad y el uso prolongado de dispositivos electrónicos han alterado estos patrones naturales.
La exposición a pantallas durante la noche puede afectar la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño, lo que dificulta conciliar un descanso adecuado.
Entre las recomendaciones para mejorar la calidad del sueño, la especialista destaca la importancia de preparar el entorno antes de ir a la cama. Se sugiere cenar temprano y de forma ligera, reducir el uso de pantallas al menos una hora antes de dormir y hacer actividades relajantes.
También se recomienda crear un espacio de transición antes de entrar a la habitación, donde la persona pueda desconectarse de las preocupaciones del día mediante ejercicios de respiración, meditación o actividades tranquilas.
«Es importante que el cerebro asocie la cama únicamente con el descanso», señaló Majano.
La especialista subrayó que los hábitos de sueño comienzan a formarse desde la niñez, por lo que los padres juegan un papel clave en establecer rutinas adecuadas para dormir.
Estas rutinas pueden incluir horarios regulares, reducción de pantallas, cepillado de dientes y actividades tranquilas como la lectura de un cuento antes de acostarse.
Asimismo, se recomienda evitar utilizar la habitación o la cama como castigo, ya que esto puede generar asociaciones negativas con el momento de dormir.
En adultos, recomiendan dormir al menos seis horas por noche, aunque lo ideal es entre siete y ocho horas de sueño continuo y reparador. Dormir menos de seis horas de manera constante puede provocar irritabilidad, fatiga, dificultades de concentración y lo que se conoce como «niebla mental».
De acuerdo con los expertos, priorizar el descanso no solo mejora el rendimiento diario, sino que también contribuye a la salud física y mental a largo plazo.
Principal
La OPS ofrece curso para prevenir la obesidad y las Enfermedades No Transmisibles
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció el curso virtual de autoaprendizaje sobre políticas regulatorias para prevenir la obesidad y las Enfermedades No Transmisibles (ENT) relacionadas con la alimentación.
«Aborda etiquetado frontal, impuestos a bebidas azucaradas, regulación escolar y gestión de conflictos de interés», detalló la organización.
La OPS impulsa este curso debido a la influencia de industrias que promueven alimentos poco saludables que contribuyen al incremento de la obesidad y las enfermedades no transmisibles.
Por ello, la finalidad del curso es fortalecer la capacidad de los participantes para diseñar y promover políticas regulatorias de nutrición efectivas que reduzcan la demanda y la oferta de productos procesados y ultraprocesados.
El curso está dirigido a formuladores de políticas, profesionales de la salud pública, representantes de organizaciones de la sociedad civil, personal de la OPS, funcionarios nacionales y subregionales, defensores de salud pública e investigadores.
El curso es de autoprendizaje con una duración prevista para 10 horas, es gratuito y no tiene plazos de finalización.
Los interesados en recibir la formación pueden ingresar al enlace: https://campus.paho.org/es/curso/politicas-regulatorias-obesidad.




