Internacionales
Piden 30 años de cárcel contra la expresidenta Jeanine Áñez por «genocidio»
El fiscal general del Estado de Bolivia, Juan Lanchipa, informó que se presentó la acusación formal contra la expresidenta de facto Jeanine Añez por el delito de genocidio durante la masacre de Sacaba y Senkata en noviembre de 2019, que provocó 20 muertos y múltiples heridos, y pedirá que se aplique la pena máxima de 30 años de cárcel.
En rueda de prensa, Lanchipa detalló que se solicitará la pena máxima condenatoria porque hubo una «grave vulneración a los derechos humanos» y «ejecuciones sumarias».
Además de Añez, también se acusa al exministro de Gobierno, Arturo Murillo; de Defensa, Luis Fernando López; y de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora. En la lista también están altos mandos militares y policiales durante la gestión de la expresidenta de facto.
Áñez fue condenada en junio de 2022 a 10 años de prisión por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución durante los acontecimientos de 2019, cuando se llevó a cabo el golpe de Estado en contra de Evo Morales.
Los hechos
El 15 de noviembre de 2019, apenas tres días después de que Áñez tomara la Presidencia de Bolivia, hubo una represión y masacre por parte de policías y militares en la localidad de Huayllani, en el municipio de Sacaba del departamento de Cochabamba, cuando miles de campesinos de la región de Chapare caminaban en dirección a La Paz, donde tenían previsto manifestarse en contra la administración de facto.
«En esas circunstancias, el comandante departamental de la Policía de ese entonces, Jaime E.Z.T., habría exigido a los marchistas despojarse de sus banderas y palos para dejarlos transitar el puente Huayllani rumbo a su destino», indicó en un comunicado de la Fiscalía.
El texto indicó que, sin embargo, el comandante ordenó «al personal policial a su mando, el empleo de gases lacrimógenos generando una especie de cortina de humo, para dar paso a los efectivos militares especializados, que hicieron uso de sus armas con munición de guerra en contra de la población civil, sin haber sido rebasados, ni existir circunstancia alguna que amerite una intervención de esas características».
Cuatro días después, el 19 de noviembre, ocurrió una nueva masacre, esta vez en Senkata, en la ciudad de El Alto, cuando un violento operativo policial y militar contra manifestantes acabó con la vida de 10 personas.
Lanchipa explicó que efectivos policiales y militares se desplazaron de manera conjunta hasta el lugar y «se ejecutaron acciones desproporcionadas de represión a través del uso de armas con municiones de guerra y vehículos mecanizados blindados, además de helicópteros y aviones-caza, todo ello, en contra de manifestantes civiles desarmados».
Internacionales
Brote de sarampión provocó la muerte de más de 500 niños en Bangladés desde marzo
Los hospitales de la capital, Daca, se han visto desbordados por los casos y han habilitado salas específicas para recibir pacientes, pero luchan contra la escasez de camas de cuidados intensivos.
Las muertes siguen en aumento: 13 niños fallecieron solo en las últimas 24 horas, elevando el balance del desastre a 512, de acuerdo con las cifras del departamento de salud desde el 15 de marzo.
Bangladés puso en marcha una campaña masiva de vacunación para combatir el brote, y la jefa de UNICEF en el país, Rana Flowers, dijo esta semana que la campaña ya ha alcanzado a 18 millones de niños.
Sin embargo, el departamento de salud afirmó que el impacto pleno de las vacunaciones tardará meses en sentirse.
El sarampión es altamente contagioso, se propaga a través de la tos y los estornudos, y no tiene un tratamiento específico una vez contraído.
Las complicaciones pueden incluir inflamación cerebral y graves problemas respiratorios. Aunque la enfermedad puede afectar a cualquier persona, es más común entre los niños.
Los trabajadores de la salud señalan que los niños más afectados suelen estar desnutridos y pertenecer a familias de bajos ingresos.
Muchos no habían recibido las vacunas de rutina o tenían una inmunidad debilitada a raíz de la mala alimentación, o ambas cosas.
El balance de muertes del departamento de salud se conoció después de que el gobierno afirmara que el brote está contenido.
La mayoría de los casos registrados en Bangladés durante el brote actual se han dado en niños de entre seis meses y cinco años.
Médicos afirman que muchos de los niños que llegan a los hospitales ya están en estado crítico.
«Aunque el sarampión es altamente contagioso, un bebé sano y sin complicaciones puede sobrevivir con medicación mínima», declaró a la AFP Ainul Islam Khan, pediatra del Hospital y Facultad de Medicina Shaheed Suhrawardy, de Daca.
Internacionales
Irán afirma que está en «fase de finalización» de un protocolo de acuerdo con EE.UU.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai, afirmó el sábado que su país se encontraba en la «fase de finalización» de un protocolo de acuerdo con Estados Unidos con miras a poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Baqai indicó a la televisión estatal Irib que su país había querido «primero redactar un protocolo de acuerdo (…) compuesto por 14 cláusulas».
«Actualmente nos encontramos en la fase de finalización de estos protocolos de acuerdo», añadió.
Poco antes de conocerse esta declaración, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, consideró que existe «una posibilidad» de que Irán acepte un acuerdo destinado a poner fin a la guerra incluso este mismo sábado.
«Existe la posibilidad de que, ya sea más tarde hoy, mañana o dentro de un par de días, tengamos algo que anunciar», dijo Rubio a periodistas en Nueva Delhi, y añadió que esperaba «buenas noticias».
No obstante, el jefe de la diplomacia estadounidense dijo que aunque hubo avances en las negociaciones, no descartó que el presidente Donald Trump reanude los ataques contra Irán.
Internacionales
Policías se enfrentan con gases a manifestantes para desbloquear carreteras en Bolivia
Policías antimotines se enfrentaron este sábado en Bolivia con manifestantes para abrir carreteras y permitir el paso de alimentos, medicinas y combustibles a la ciudad de La Paz, bloqueadas desde hace tres semanas por protestas contra el gobierno.
Los agentes, que iniciaron el operativo a primera hora de la mañana, lanzaron gases lacrimógenos cuando grupos de manifestanbtes con hondas y petardos intentaron retomar puntos de bloqueo en la ciudad de El Alto (oeste), vecina a La Paz, y en la carretera hacia Oruro (sur), según imágenes de medios locales.
En El Alto, manifestantes mantienen al menos dos autopistas tomadas, y se retiraron de otra importante vía donde los vehículos pasan entre los escombros que dejaron, constató la AFP.
Los manifestantes piden la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, con seis meses en el poder, pero las protestas de campesinos, obreros, mineros, maestros y transportistas iniciaron hace tres semanas con reclamos de alzas salariales, combustibles de calidad y estabilización de la economía.
«Tengo fe de que a partir de este corredor humanitario ya se levanten los bloqueos (…). Pensamos que las demandas (sociales) de estos sectores son válidas y es por eso que el diálogo es el mejor camino», dijo Mauricio Zamora, ministro de Obras Públicas, al inicio del operativo a la televisora Unitel.
Maquinaria pesada del gobierno, resguardada por contingentes de policías, remueve los montículos de tierra, rocas y otros objetos que obstruyen las autopistas, donde se forman largas filas de vehículos varados.
Al menos 57 puntos de bloqueo se registran en seis de los nueve departamentos del país, según la estatal Administradora Boliviana de Carreteras.
En La Paz, los precios de los alimentos se dispararon. Largas filas de espera se forman en las gasolineras y faltan medicamentos en los hospitales.
El gobierno se ha visto obligado a organizar vuelos desde Santa Cruz (este) y Cochabamba (centro) para abastecer de carnes y vegetales a la ciudad altiplánica.




