Internacionales
La izquierda vuelve al poder en Brasil de la mano de Lula
La izquierda vuelve este domingo al poder en Brasil con la investidura de Lula da Silva, en una ceremonia en Brasilia vigilada por un operativo de seguridad inédito y en ausencia del presidente saliente, Jair Bolsonaro.
El ultraderechista abandonó Brasil el viernes y viajó a Estados Unidos, dos días antes de finalizar su período de gobierno. Por primera vez desde 1985, un mandatario entrante no recibirá la banda presidencial de manos de su predecesor y todavía es una incógnita quién se la entregará a Lula.
Se esperan unas 300, 000 personas en las calles de la capital para acompañar de cerca la investidura y un megaconcierto con más de 60 músicos en la emblemática Explanada de los Ministerios.
Al grito de «¡Lula, guerrero del pueblo brasileño!» y «¡Aha, uhu, la Explanada es nuestra!», miles de seguidores empezaron a concentrarse desde primeras horas de la mañana, constató la AFP.
Dos bandas carnavalescas de la ciudad de Olinda, en el estado natal de Lula, Pernambuco, cantaban y danzaban sobre la avenida donde se encuentran los principales edificios del ejecutivo. La mayoría iba vestida de rojo, los colores del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula.
Algunos se pasaron primero por el hotel donde se hospeda el presidente electo, como Valter Gildo, quien desplegó una banderola que rezaba «Bienvenido de vuelta a la capital, presidente Lula».
«Es un día histórico, el regreso de un trabajador a la Explanada que defiende las causas sociales, las minorías, las cuestiones raciales», dijo este operador de maquinaria, de 46 años.
Luiz Inácio Lula da Silva, de 77 años, será proclamado por tercera vez presidente tras haber gobernado entre 2003 y 2010, junto a su vice, Geraldo Alckmin, en una ceremonia en el Congreso prevista a las 15H00 locales (18H00 GMT).
Poco después, llegará el momento álgido: se espera que descienda del tradicional Rolls Royce negro descapotable frente al palacio presidencial de Planalto, camine por la rampa del edificio y reciba la faja, una cinta de seda verde y amarilla, los colores de la bandera nacional, bordada en oro y diamantes.
Al izquierdista lo arroparán además una veintena de jefes de Estado, el mayor número para una toma de posesión en Brasil.
Entre estos, figuran los mandatarios de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Honduras y Uruguay, además del rey de España, Felipe VI.
Washington envió a la secretaria de Interior, Deb Haaland, la primera indígena en integrar un gabinete en Estados Unidos y dura crítica de Bolsonaro, mientras que por parte de China asistirá el vicepresidente Wang Qishan.
Pese a que el viernes Bolsonaro levantó la prohibición que regía sobre el ingreso de Nicolás Maduro a territorio brasileño, Venezuela estará representada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, según confirmó a la AFP la asesoría de prensa de Itamaraty.
Lula prevé restablecer las relaciones diplomáticas con Caracas, rotas en 2019 cuando Brasilia reconoció al opositor Juan Guaidó como presidente encargado.
– Desafíos inmediatos –
El presidente izquierdista tendrá desafíos inmediatos mayores a los que enfrentó en sus otras dos presidencias, que dejó con una inusual popularidad del 87%.
Unos 30 millones de los 215 millones de brasileños pasan hambre y la economía a duras penas logra recuperarse tras el golpe de la pandemia.
«En los primeros 100 días deberá demostrar qué rumbo tomará el gobierno. La victoria electoral fue apretada y enfrentará un país dividido con una oposición aguerrida. Necesita liderar un gobierno de pacificación y unión nacional», explicó Leandro Consentino, politólogo del instituto Insper de Sao Paulo.
Lula se impuso a Bolsonaro en el balotaje del 30 de octubre por 50,9% de los votos frente a 49,1%, un resultado que dio cuenta de una sociedad profundamente polarizada.
El exsindicalista deberá conquistar «credibilidad» sobre el manejo de las cuentas públicas ante una situación fiscal delicada, pese a que sus promesas de campaña requieren un aumento del gasto para financiar programas sociales, según Consentino.
Según una encuesta del instituto Datafolha del sábado, solo 51% de los brasileños considera que Lula gobernará mejor que Bolsonaro, informó el diario Folha de Sao Paulo.
– Preocupación por la seguridad –
Brasilia movilizará para la asunción de Lula el 100% de su policía y podría desplegar hasta 8.000 agentes.
Mil agentes realizarán tareas de «inteligencia y seguridad», el mayor contingente para una investidura.
Y el porte de armas para varias categorías de civiles estará prohibido.
Los preparativos para la toma de posesión se vieron sacudidos luego de la detención de un bolsonarista que colocó un explosivo cerca del aeropuerto de Brasilia para «causar caos», provocar la declaración de un estado de sitio y evitar así la asunción, según su propia confesión.
Desde el balotaje, miles de seguidores de Bolsonaro se movilizaron en varias ciudades para rechazar el resultado en las urnas y pedir una intervención militar.
Entre tanto, el ultraderechista, que desde que perdió la elección se ha mantenido prácticamente en silencio, se instaló en Florida para un viaje previsto hasta el 30 de enero.
Según Folha de Sao Paulo, Bolsonaro se aloja en la casa del exluchador de artes marciales brasileño José Aldo, en la ciudad de Kissimmee.
Internacionales
Trump le pide a Hamás que proceda a un desarme «total e inmediato»
El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió al movimiento Hamás que avance en su desarme, dentro del plan de posguerra para Gaza, y anunció que los integrantes de su llamada «Junta de Paz» han comprometido 5,000 millones de dólares para la reconstrucción de ese territorio palestino.
«Muy importante, Hamás tiene que cumplir con su compromiso de desmilitarización total e inmediata», dijo Trump en la plataforma Truth Social este domingo.
El desarme es un elemento clave de la segunda fase del plan de alto el fuego negociado por Estados Unidos, sellado en octubre entre Israel y el grupo palestino para poner fin a la guerra desencadenada por el ataque de Hamás contra Israel de octubre de 2023.
Naciones Unidas aprobó el plan en noviembre. La segunda fase estipula que las fuerzas israelíes se retiren gradualmente de Gaza y que Hamás se desarme, con el despliegue de una fuerza internacional de estabilización para garantizar la seguridad.
Hamás ha afirmado repetidamente que el desarme es una línea roja, aunque indicó que podría considerar la entrega de sus armas a una futura autoridad gobernante palestina.
Ambas partes se acusan mutuamente a diario de violaciones del alto el fuego.
Aunque originalmente se concibió para supervisar la reconstrucción de Gaza, el estatuto de la Junta de Paz no parece limitar su función al territorio palestino.
«La Junta de Paz tiene un potencial ilimitado», declaró Trump el domingo en su publicación.
Tras una reunión inicial en el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en enero, la junta se reunirá el jueves en la capital estadounidense.
Trump afirmó que los 5.000 millones de dólares prometidos por los Estados miembros se anunciarían formalmente en ese momento, y que esos países también «han comprometido a miles de personas en la Fuerza Internacional de Estabilización y la Policía Local para mantener la seguridad y la paz de los gazatíes».
Se ha solicitado a los países el pago de 1.000 millones de dólares para ser miembros permanentes de la junta. La invitación al presidente ruso Vladimir Putin, cuyo país invadió Ucrania en 2022, ha suscitado críticas.
Aliados clave de Estados Unidos, como Francia o Reino Unido, manifestaron dudas al respecto.
Trump sostuvo que la organización trabajará «en conjunto» con Naciones Unidas. «La Junta de Paz demostrará ser el organismo internacional más trascendental de la historia», afirmó.
En virtud del plan de alto el fuego, también se ha creado un comité tecnocrático palestino con el objetivo de asumir el gobierno en la devastada Franja de Gaza.
Internacionales
Rubio afirma que Estados Unidos no pide a Europa que sea un «vasallo»
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirmó este domingo que Estados Unidos no pide a Europa que sea un «vasallo», durante una gira por Eslovaquia y Hungría, dos países aliados de Donald Trump.
En Múnich, durante un discurso pronunciado el sábado ante la Conferencia de Seguridad en Alemania, Rubio instó a los europeos a alinearse con la visión del presidente estadounidense sobre el orden mundial, al tiempo que abogó por revitalizar las relaciones con una Europa «fuerte».
Rubio quiso tranquilizar a sus aliados y este domingo afirmó: «No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo de Estados Unidos».
«Queremos ser su socio. Queremos trabajar con Europa. Queremos trabajar con nuestros aliados», aseguró.
Ante la crispación que generaron sus declaraciones Rubio ya declaró el sábado que Estados Unidos desea una «alianza revitalizada» con Europa.
Este domingo, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, rechazó declaraciones estadounidenses que denigren al bloque, y celebró el cambio de tono de Rubio en Múnich, antes del cierre de la Conferencia de Seguridad.
«Cada vez que escucho denigrar a la región, algo que está muy de moda en este momento, pienso en todo lo que Europa nos ha aportado», dijo.
«Contrariamente a lo que dirían algunos, Europa no es decadente ni ‘woke’, ni su civilización está amenazada», dijo Kallas en alusión a críticas del presidente Trump, quien considera que la región está bajo amenaza, como Estados Unidos, por la inmigración masiva.
Rubio realizó una visita relámpago de pocas horas a Eslovaquia para reunirse con el primer ministro Robert Fico, quien comparte la misma ideología soberanista y nacionalista que el presidente estadounidense.
Durante una reciente visita a Florida, Fico habría expresado su preocupación por el estado mental del presidente estadounidense, según el medio Politico, que cita a diplomáticos europeos anónimos.
Sin embargo, Washington y Bratislava lo han desmentido categóricamente.
Tras aquel encuentro en Florida, el dirigente eslovaco declaró haber mantenido con Trump intercambios «extremadamente importantes» sobre energía nuclear.
Un tema importante en la agenda fue Ucrania, ya que Eslovaquia colinda con el país en guerra. El primer ministro Fico elogió el «enfoque» de Trump sobre el conflicto, pero afirmó que no cree que este se resuelva en un «futuro próximo».
Rubio dijo que aprecia estas declaraciones y subrayó que «el rol de Estados Unidos es intentar facilitar el fin de una guerra muy mortífera, muy sangrienta, extremadamente costosa y que implica un sufrimiento horrible».
Encuentro con Orbán
El secretario de Estado estadounidense viajará después a Budapest donde prevé reunirse el lunes con el primer ministro Viktor Orbán.
Trump no oculta su apoyo al dirigente nacionalista húngaro, a quien califica de «hombre fuerte y poderoso», con vistas a las elecciones legislativas previstas para el 12 de abril.
Orbán afronta su mayor desafío desde su regreso al poder en 2010, y su partido, Fidesz, va por detrás del partido opositor TISZA en los sondeos previos a los comicios.
El primer ministro húngaro también manifestó su intención de viajar a Washington para asistir la próxima semana a la reunión inaugural de la llamada «Junta de Paz» promovida por Trump.
Orbán es muy cercano a la administración Trump por su política migratoria desde la crisis de los refugiados sirios hace diez años.
La diplomacia de la energía
Durante una visita de Orbán a la Casa Blanca el año pasado, Hungría también obtuvo una exención de las sanciones estadounidenses sobre las importaciones de petróleo y gas rusos.
El predecesor de Trump, el demócrata Joe Biden, mantenía relaciones mucho más tensas con Orbán, a quien acusaba de «tender hacia la dictadura», especialmente por silenciar a los medios independientes y hacer campaña contra los derechos LGTB+.
Tanto Eslovaquia como Hungría son países de Europa Central sin litoral, con estrechos vínculos con Rusia y que siguen dependiendo de los combustibles fósiles rusos a pesar de las sanciones derivadas de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Los dos países europeos están en un pulso con la Unión Europea por su política de eliminar progresivamente las importaciones de gas ruso, una oportunidad que Estados Unidos quiere aprovechar para estrechar los vínculos.
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Al menos 12 muertos en ataques israelíes en Gaza, reporta la Defensa Civil
Varios ataques israelíes en la Franja de Gaza dejaron este domingo al menos 12 muertos, denunció la Defensa Civil del territorio palestino, unas hostilidades que el ejército de Israel afirma que fueron una respuesta a violaciones del cese al fuego.
Pese a un alto el fuego que rige desde el 10 de octubre, que entró en su segunda fase el mes pasado, persisten las hostilidades en el territorio palestino donde Israel y el movimiento islamista Hamás se acusan mutuamente de violar el acuerdo.
La Defensa Civil, una organización de primeros auxilios que opera bajo la autoridad del gobierno de Hamás, informó que uno de estos ataques alcanzó una carpa que albergaba a desplazados en Jabaliya el norte de Gaza y dejó cinco muertos.
Osama Abu Askar perdió a su sobrino en Jabaliya, donde otros cuatro civiles palestinos murieron mientras dormían.
«Israel no entiende lo que es un alto el fuego o una tregua. Llevamos meses viviendo bajo una tregua, pero nos atacan. Dicen una cosa y hacen otra», afirmó.
Decenas de personas se reunieron en el Hospital Naser donde algunos de los fallecidos fueron velados envueltos en sudarios blancos.
Otras cinco personas murieron y varias resultaron heridas en otro ataque en la madrugada en Jan Yunis, en el sur del territorio, afirmó la Defensa Civil. Además, falleció una persona por disparos israelíes en Ciudad de Gaza y otra en Beit Lahia, también en el norte del territorio.
Los hospitales Al Shifa, en Ciudad de Gaza, en el norte, y Naser, en Jan Yunis, confirmaron la recepción de los cadáveres de varias personas.
«Instalaciones subterráneas»
El ejército afirmó haber llevado a cabo ataques tras identificar a «varios terroristas armados que se refugiaban bajo los escombros» cerca de soldados israelíes, «probablemente tras haber salido de instalaciones subterráneas», en el sector de Beit Hanun, en el norte.
El ejército israelí dijo haber respondido a una «violación» de la tregua por parte del movimiento islamista palestino en el norte del territorio.
El ejército añadió en un comunicado que estos hombres habían cruzado la Línea Amarilla, que delimita la zona todavía ocupada por los soldados israelíes desde la entrada en vigor del alto el fuego.
El portavoz de Hamás, Hazem Qasem, acusó al ejército israelí de haber violado la tregua.
«Apuntar contra desplazados en sus carpas es una grave violación del acuerdo de alto el fuego», señaló en un comunicado.
El Ministerio de Salud de Gaza, que opera bajo la autoridad del gobierno de Hamás, afirma que al menos 601 personas murieron asesinadas desde la entrada en vigor del cese el fuego. Estas cifras son consideradas fiables por la ONU.
Por su lado, Israel reporta que al menos cuatro de sus soldados fallecieron en el mismo periodo.
Dadas las restricciones impuestas a los medios en Gaza y las dificultades de acceso en el terreno, AFP no puede verificar de forma independiente la información y los balances de ambos bandos.
Estados Unidos anunció en enero el inicio de la segunda fase del plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para Gaza, que prevé una retirada progresiva israelí del territorio, el desarme de Hamás y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.


