Internacionales
Estados Unidos, el Reino Unido y Francia bombardean Siria tras el ataque químico
El presidente de EEUU hizo el anuncio desde la Casa Blanca, mientras en Damasco se ejecutaba la operación militar conjunta orquestada por las tres naciones occidentales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes «ataques de precisión» conjuntos con el Reino Unido y Francia contra las «capacidades de armamento químico» del gobierno de Bashar al Assad en Siria.
«Ordené a las fuerzas armadas de Estados Unidos que lancen ataques de precisión a blancos asociados con la capacidad de armas químicas del dictador Bashar al Assad«, dijo Trump en un discurso a la nación desde la Casa Blanca y agregó que los bombardeos «están en marcha en este momento».
La operación conjunta entre las tres naciones combina ataques aéreos y misiles desde buques en el Mediterráneo, según fuentes militares citadas por la CNN.

Mientras el presidente estadounidense pronunciaba su discurso, se escucharon explosiones en Damasco, dijeron testigos a Reuters.
Con estos ataques, Occidente responde al presunto ataque químico ocurrido el pasado sábado en la ciudad de Duma, del que culpan a la dictadura siria.
«Estas no son las acciones de un hombre. Al contrario, son crímenes de un monstruo«, dijo Trump, refiriéndose a Assad.
Rusia e Irán, dijo Trump, son «responsables por apoyar, equipar y financiar al régimen criminal» de Siria. Por ello, Rusia ha «incumplido sus promesas» de impedir que el gobierno de Assad use armas químicas, añadió.
Trump también dijo que Estados Unidos está preparado para presionar de manera «sostenida» a Assad hasta que dé fin a lo que describió como un patrón criminal de asesinar a su propio pueblo con armas químicas.

«El propósito de nuestras acciones esta noche es establecer un fuerte elemento de disuasión contra la producción, distribución y uso de armas químicas», afirmó Trump.
La televisión siria reportó que las defensas aéreas de Siria han respondido a los ataques conjuntos de EEUU, Francia y Reino Unido.
En el Pentágono, un funcionario informó que el ataque ordenado por Trump fue dirigido contra «numerosos objetivos» y que fueron utilizados «diversos tipos de bombas».
Por su lado, un funcionario de la Casa Blanca dijo que los ataques fueron dirigidos a unidades de fabricación de productos químicos.
Luego del anuncio de Trump, la primera ministra británica Theresa May aseguró que «no había alternativa al uso de la fuerza en Siria».
Luego del anunció de May, el ministro de Defensa Británico dijo que «indicios preliminares» muestran un «ataque exitoso» contra instalación militar siria.

Tras los ataques, el dictador Assad tuiteó: «Las almas de Dios no serán humilladas”.
Por su parte, Emmanuel Macron dijo que la operación en curso contra Siria para atacar «las capacidades del régimen sirio para producir y usar armas químicas».
Desde el Pentágono, el secretario estadounidense de Defensa, el general Jim Mattis, afirmó que ha llegado el momento de que la comunidad internacional se una para poner fin al baño de sangre que se arrastra por varios años en Siria.
«Es momento de que las naciones civilizadas se unan con urgencia para poner punto final a la guerra civil, apoyando el proceso de paz apoyado por las Naciones Unidas«, dijo el general Mattis durante una conferencia de prensa en el Pentágono.
Además, dijo que el fin de los ataques es acabar con la capacidad del régimen sirio de producir más armas químicas y reveló que por el momento no está en los planes más ataques.

En Perú, el vicepresidente estadounidense Mike Pence abandonó este viernes prematuramente la ceremonia de inauguración de la VIII Cumbre de las Américas y regresó a su hotel en Lima para escuchar el anuncio de Trump.
Pence, que debía asistir a la ceremonia de inauguración y después a un banquete, se dirigió a su hotel poco después de llegar al Gran Teatro Nacional de Lima, mientras la Casa Blanca convocaba en Washington a los periodistas para el anuncio.
FUENE: INFOBAE
Internacionales
Se eleva a 180 la cifra de muertos en la escuela bombardeada en Irán
Autoridades de Salud iraníes informaron hoy que la cifra de muertes provocada por el ataque de Estados Unidos e Israel a la escuela de Minap, se elevó a 180.
Asimismo, las fuentes médicas persas denunciaron que la víspera fue atacado también el Hospital Gandhi en Teherán que sufrió serios daños y ya se inició la evacuación de pacientes y personal sanitario.
Según organismos humanitarios y autoridades iraníes el balance provisional de víctimas tras los dos primeros días de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán asciende a centenares de muertos y heridos.
La escalada se produjo con los bombardeos lanzados este sábado por Estados Unidos e Israel, en los cuales también murió el líder supremo de la Revolución islámica, el ayatolá Alí Jamenei.
Ante estos acontecimientos, la República Islámica aseguró que responderá con “toda la fuerza y determinación” al asesinato del dirigente, mientras las autoridades activan mecanismos para garantizar la estabilidad institucional en la etapa posterior al magnicidio.
El asesor del Líder Supremo, Mohammad Mokhbar, indicó que la transición será supervisada por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, y un miembro del Consejo de Guardianes.
Internacionales
EE. UU. destruye cuartel de los Guardianes de la Revolución en Irán
Estados Unidos informó ayer que destruyó el cuartel general de los Guardianes de la Revolución en Irán, tras reportar las primeras bajas estadounidenses en el segundo día de ataques dirigidos a derrocar al Gobierno iraní. El presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que prevé que las operaciones militares se prolonguen «unas cuatro semanas», después del inicio de la ofensiva el pasado sábado.
«Calculamos que serán unas cuatro semanas de ataques», declaró al periódico británico «Daily Mail», y prometió vengar la muerte de los militares estadounidenses caídos. Además, confirmó que abatieron a 48 líderes iraníes durante los ataques. Irán intensificó sus ataques de represalia a países del golfo y a Israel, tras jurar vengar la muerte de su líder supremo Alí Jamenei.
En los bombardeos del sábado también fallecieron el jefe de los Guardianes de la Revolución, el ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor iraní. El ejército de Irán aseguró haber lanzado un ataque «a gran escala contra el enemigo», concentrándose en bases estadounidenses sin dañar a países vecinos. Por su parte, la televisión estatal reportó bombardeos en Teherán, y los medios locales informaron que hubo daños en el hospital Gandhi.
El ejército israelí afirmó haber asestado un «duro golpe» a los centros de mando y control de Irán. Tres barcos fueron atacados en el estrecho de Ormuz, puerta estratégica del golfo por donde transita el 20 % del crudo mundial.
Los Guardianes de la Revolución declararon el paso cerrado «de facto». Para contener la escalada de precios, Arabia Saudita, Rusia y otros seis miembros de la OPEP+ aumentaron sus cuotas de producción en 206,000 barriles diarios. Israel reportó nueve muertos y 11 desaparecidos en Bet Shemesh, además de víctimas en Tel Aviv y Jerusalén tras impactos directos de misiles iraníes.
En Emiratos Árabes Unidos murieron tres personas y 58 resultaron heridas desde el sábado. Israel movilizó 100,000 reservistas y anunció la intensificación de sus operaciones aéreas en Teherán.
La OTAN ajusta sus fuerzas en Europa ante posibles ataques con misiles o drones desde Oriente Medio. Alemania, Francia y Reino Unido declararon estar dispuestos a defender sus intereses y los de sus aliados en la región. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea advirtió que Oriente Medio «tiene mucho que perder» en caso de una guerra prolongada.
El anuncio de la muerte de Jamenei, de 86 años, a quien Trump calificó como «una de las personas más malvadas de la historia», generó reacciones encontradas en Irán, con manifestaciones tanto de apoyo al Gobierno como de rechazo: «¡Muerte a Estados Unidos!», coreaban algunos ciudadanos.
El país ahora queda en manos de un triunvirato de transición compuesto por el presidente Masud Pezeshkian, el jefe del poder judicial Gholamhosein Mohseni Ejei y Alireza Arafi, dignatario religioso miembro de la Asamblea de Expertos y del Consejo de los Guardianes de la Revolución. La muerte de Jamenei y la ofensiva de Estados Unidos e Israel obligan al poder iraní a redefinir su estrategia.
Analistas advierten que los Guardianes de la Revolución podrían asumir un rol aún más central en la conducción del país. «La alternativa es la toma de poder por parte de los Guardianes de la Revolución», señaló Pierre Razoux, de la Federación Mediterránea de Estudios Estratégicos.
Aunque su jefe, Mohamad Pakpour, murió en los bombardeos, los Guardianes son una fuerza bien organizada que controla sectores enteros de la economía iraní y mantiene la cohesión del régimen. «El reequilibrio del poder en beneficio de los Guardianes ya se ha producido de manera progresiva», indicó Théo Nencini, investigador de Sciences Po, en Francia.
Una posible transición podría dar lugar a un régimen más militarizado, bajo la dirección de los Guardianes, conservando únicamente la fachada religiosa chiita. «El liderazgo de los Guardianes no eliminaría por completo la estructura religiosa, pero reforzaría su poder militar y económico», explicó Nencini.
Mientras tanto, el aparato represivo y las milicias basiji mantienen la vigilancia y el control de la población, evitando manifestaciones masivas. Sin embargo, la muerte de Jamenei podría generar rivalidades internas entre los Guardianes y los civiles, aunque de momento ambos sectores trabajan en conjunto para mantener el sistema en pie, según la socióloga Azadeh Kian.
Los ataques también provocaron retrasos masivos en el transporte aéreo y la suspensión temporal de operaciones navieras en el golfo por parte de Maersk y MSC, afectando la logística internacional y el tránsito de crudo.
Internacionales
Israel e Irán escalan conflicto tras ataque a instalaciones nucleares y represalias con misiles
Israel e Irán atraviesan uno de los momentos más tensos de su historia reciente, luego de un ataque israelí sin precedentes contra instalaciones nucleares y militares iraníes que desató una fuerte represalia y elevó la alarma internacional ante una posible escalada regional.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la “Operación León Ascendente” impactó la principal planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, además de científicos nucleares y estructuras vinculadas al programa de misiles balísticos iraní. Medios estatales iraníes informaron que entre los fallecidos estaría Hossein Salami, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Como respuesta, Irán lanzó cientos de misiles y drones hacia ciudades israelíes, especialmente Tel Aviv, intensificando el intercambio de ataques. En paralelo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Washington no participó ni brindó asistencia en la ofensiva israelí.
La nueva crisis se suma a episodios recientes de alta tensión. En abril de 2024, Irán atacó directamente a Israel con más de 300 proyectiles, en represalia por un bombardeo contra una sede diplomática iraní en Damasco. Israel respondió posteriormente con ataques selectivos en territorio iraní.
De aliados estratégicos a rivales irreconciliables
Aunque hoy son enemigos declarados, ambos países mantuvieron estrecha cooperación hasta 1979. Durante el gobierno del sha Mohammad Reza Pahlavi, Irán fue un socio clave de Israel en materia energética y militar, incluyendo acuerdos petroleros y proyectos conjuntos de defensa.
La Revolución iraní de 1979 marcó el punto de quiebre. Con la llegada al poder del ayatola Ruhollah Jomeini, la nueva República Islámica adoptó una postura abiertamente hostil hacia Israel y Estados Unidos, redefiniendo el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.
Actualmente, el enfrentamiento se desarrolla en un contexto regional ya tensionado por la guerra entre Israel y Hamas desde octubre de 2023. Potencias occidentales buscan evitar que la confrontación derive en un conflicto de mayor escala que involucre a otros actores del Medio Oriente.




