Internacionales
Ejército israelí retiró su tropa del sur de la Franja de Gaza
El ejército israelí retiró este domingo toda su tropas del sur de Gaza, al cumplirse seis meses de una devastadora guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamas. Ahora deben de reanudarse las negociaciones para una tregua.
El cuerpo armado indicó sin embargo que una “fuerza significativa” seguirá operando en el asediado territorio palestino para “realizar operaciones precisas basadas en inteligencia”.
Poco después, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que Israel estaba “a un paso de la victoria” en Gaza e insistió en que no habrá un alto el fuego hasta que Hamas libere a todos los rehenes.
“Simplemente no ocurrirá”, sentenció ante el consejo de ministros, en un momento en que deben reanudarse las negociaciones en El Cairo con vistas a una tregua.
El ejército israelí afirmó haber retirado a sus fuerzas del sur de Gaza tras meses de encarnizados combates. Los enfrentamientos destruyeron entre otros a Khan Younis, la principal localidad de la zona y ciudad natal del líder de Hamás, Yahya Sinwar.
“Hoy, domingo 7 de abril, la 98ª división de comandos de las IDF [fuerzas de defensa de Israel] concluyó su misión en Khan Younis”, declaró el ejército.
Actualmente solo queda una brigada israelí en el enclave palestino que se ocupa de asegurar un corredor entre el sur de Israel y la costa gazatí, bloqueando el paso al norte de la Franja y facilitando las operaciones en el centro y norte del territorio.
Asimismo, el Ejército israelí informó este domingo de que, antes de su retirada, sus unidades de combate llevaron a cabo las últimas operaciones en el barrio de Al Amal para terminar de “desmantelar la infraestructura terrorista”.
Regreso de los desplazados
La guerra comenzó el 7 de octubre, cuando Hamas irrumpió en el sur de Israel y mató a 1.170 personas, en su mayoría civiles, según un cómputo basado en datos oficiales israelíes.
Los combatientes palestinos capturaron también a 250 personas, de los cuales 129 siguen retenidos en Gaza, incluyendo 34 que se cree han muerto, según las autoridades israelíes.
La ofensiva aérea y terrestre lanzada por Israel en respuesta dejó al menos 33.175 muertos en Gaza, según el último balance del Ministerio de Salud del territorio, gobernado por Hamas desde 2007.
El conflicto también dejó miles de desplazados internos, según la ONU, y la mayoría se refugió en Rafah, en la cerrada frontera con Egipto. La ONU calcula que cerca de 1,5 millones de palestinos se hacinan en esa localidad.
Tras el anuncio del ejército israelí, decenas de palestinos refugiados en Rafah emprendieron el camino de vuelta a Khan Younis a pie, en carro o en carretas, según imágenes de AFP.
Camiones cargados con ayuda humanitaria entraron este domingo en Rafah desde Egipto. En el complejo médico Kamal Adwan de Beit Lahia, en el norte del territorio, llegaron también insumos médicos.
Nueva ronda de negociaciones
El presidente estadounidense Joe Biden, reclamó el jueves a Netanyahu un acuerdo para un alto el fuego e insistió en la necesidad de aumentar el ingreso de ayuda a Gaza.
Biden — cuyo gobierno es el principal proveedor de armas de Israel — también sugirió por primera vez condicionar la ayuda estadounidense a Israel a una reducción en la muerte de civiles y más entrada de ayuda humanitaria.
Las conversaciones entre ambos dirigentes se dieron luego de que Israel anunciara la destitución de dos oficiales responsables de la muerte de siete trabajadores humanitarios, en su mayoría extranjeros, en un ataque contra un convoy de una oenegé en la Franja de Gaza.
Las negociaciones para una tregua deben reanudarse este domingo en El Cairo. El director de la CIA estadounidense, Bill Burns, y el primer ministro catarí, Mohamed bin Abdulrahman bin Al Thani, se encontrarán el domingo con los mediadores egipcios para las conversaciones indirectas entre las delegaciones de Israel y Hamas, según Al Qahera News, de Egipto.
El grupo terrorita palestino Hamas confirmó previamente que sus demandas principales son un alto el fuego total en Gaza, el retiro de las fuerzas israelíes y el regreso de los desplazados palestinos.
Netanyahu enfrenta crecientes presiones internas para liberar a los rehenes. Decenas de miles de personas se manifestaran anoche para pedir su renuncia y el domingo, familiares de rehenes se congregaron en Tel Aviv para reclamar su liberación.
Internacionales
Mercado petrolero, optimista por charlas
El mercado petrolero mostró señales optimistas ante la reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque no anticipó una pronta reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en junio, subió un 0.25 %, hasta los $105.33 por barril.
Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), también para entrega en junio, cayó por su lado 1.51 %, hasta los $94.40 por barril.
«El mercado está bajo presión y a la espera de las negociaciones previstas para este fin de semana entre Estados Unidos e Irán», declaró a la AFP Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
Teherán y Washington anunciaron el viernes el envío de negociadores a Islamabad, la capital pakistaní.
Cada vez que se anuncian negociaciones, el mercado espera que conduzcan a una resolución del conflicto, incluyendo la reapertura del estrecho de Ormuz y, en consecuencia, la liberación de millones de barriles de petróleo del Golfo, añadió el analista.
Pero al mismo tiempo «el mercado ha aprendido a ser muy cauteloso», dijo a la AFP Ole R. Hvalbye, de SEB.
Las negociaciones anteriores fracasaron, y esta vez el vicepresidente de Estados Unidos, quien lideró las conversaciones iniciales, permaneció en su país, según la Casa Blanca.
A pesar de la prórroga indefinida de la tregua por parte de Donald Trump, la ecuación para el mercado petrolero es complicada.
Internacionales
Posible reanudación de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos
Irán y Estados Unidos podrían retomar en breve las negociaciones para poner fin al conflicto en Oriente Medio y ambos países anunciaron ayer el envío de negociadores a Pakistán, que actúa como mediador.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que los emisarios del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, parten hoy hacia Pakistán «con el fin de mantener conversaciones […] con representantes de la delegación iraní».
Leavitt, en declaraciones a Fox News, expresó su esperanza en que sea «una conversación fructífera».
Previamente, la agencia IRNA oficializó el viaje del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, este mismo viernes a Islamabad, la capital pakistaní.
Las conversaciones entre los beligerantes empezaron hace dos semanas, pero quedaron interrumpidas al cabo de unas horas. Pese a ello, Estados Unidos prorrogó unilateralmente el alto el fuego de forma indefinida.
Araqchi continuará con una gira regional que lo llevará después a Mascate, la capital de Omán, y a Moscú para «consultas bilaterales» sobre la situación regional, según la agencia oficial iraní.
La guerra fue provocada por el ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero.
Desde entonces, el conflicto ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, donde se enfrentan Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
El conflicto también entorpeció la navegación en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la contienda circulaba el 20 % del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se consumen a nivel mundial. Ahora, esa vía marítima crucial está sometida a un doble bloqueo: iraní y estadounidense.
La reapertura inmediata de Ormuz es «vital para el mundo entero», destacó el viernes el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
Internacionales
EE. UU. reinstaura pelotones de fusilamiento en ejecuciones federales
El Departamento de Justicia estadounidense anunció ayer una ampliación de los métodos de aplicación de la pena de muerte en casos federales, que incluye los pelotones de fusilamiento, la electrocución y el gas letal.
La pena de muerte se aplica normalmente a nivel estatal en Estados Unidos, pero el gobierno federal también puede solicitar la ejecución para ciertos delitos.
«La administración anterior incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a solicitar e implementar el castigo máximo contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y asesinos de policías», declaró el fiscal general interino Todd Blanche.
Bajo el presidente Donald Trump, «el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a ponerse del lado de las víctimas», dijo Blanche en un comunicado.
El presidente republicano puso fin en 2020, durante su primer mandato, a una pausa de 17 años en las ejecuciones federales.
Antes de dejar la Casa Blanca en enero de 2025, el presidente demócrata Joe Biden, opositor a la pena de muerte, conmutó las sentencias de muerte de 37 de los 40 reclusos condenados a la pena capital a nivel federal.
Trump, en su primer día en la Casa Blanca de su segundo mandato, pidió ampliar el uso de la pena de muerte «para los crímenes más viles».
Actualmente, cinco estados de Estados Unidos autorizan el pelotón de fusilamiento para las ejecuciones, pero solo uno —Carolina del Sur— ha utilizado este método en los últimos años.
Nueve estados permiten la electrocución, pero este método no se ha usado desde 2020.
Dos estados han ejecutado recientemente a reclusos mediante hipoxia de nitrógeno, que consiste en bombear gas nitrógeno a una mascarilla, provocando la asfixia del preso.
El uso del gas nitrógeno como método de pena capital ha sido denunciado por expertos de las Naciones Unidas como cruel e inhumano.
La pena de muerte ha sido abolida en 23 de los 50 estados de Estados Unidos, mientras que otros tres —California, Oregón y Pensilvania— mantienen moratorias.
Los tres hombres cuyas sentencias de muerte no fueron conmutadas por Biden fueron uno de los autores del atentado del maratón de Boston de 2013, un hombre armado que asesinó a 11 fieles judíos en 2018 y un supremacista blanco que mató a nueve feligreses negros en una iglesia en 2015.
El Departamento también busca agilizar el proceso para solicitar la pena de muerte y reducir el número de años entre la condena y la ejecución, según indica el comunicado.
«Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a apoyar a las víctimas», dijo Blanche.
El Gobierno de Trump le apuesta a castigar con dureza y a toda costa a los criminales que han puesto en peligro a la sociedad estadounidense, una política que dista de la visión de Biden.





