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Comió el pimiento picante más potente del mundo durante un concurso y terminó en el hospital
Tras comer un Carolina Reaper, la guindilla más picante en la escala de Scoville, al hombre se le diagnosticó el síndrome de vasoconstricción cerebral reversible, que consiste en una contracción temporal de los capilares de la cabeza
Los médicos advirtieron el martes sobre los efectos devastadores del pimiento picante más potente del mundo, que le provocó una explosiva migraña a un estadounidense que había participado en un concurso.
Los síntomas que aquejaron al hombre de 34 años comenzaron con arcadas secas «inmediatamente después de su participación en un concurso de pimientos picantes en el que comió un Carolina Reaper» en 2016, describió un artículo publicado en la revista médica BMJ Case Reports.
Esta guindilla cuyo nombre significa en español la «Parca Carolina» fue especialmente seleccionada para ser lo más agresiva posible y fue reconocida en los récords de Guinness como «la más picante en la escala de Scoville».
Después del concurso, el hombre sufrió un dolor intenso en el cuello y en la cabeza y durante varios días experimentó cefaleas «en trueno», episodios extremadamente dolorosos de varios segundos de duración.
Entonces, decidió ir a un hospital para someterse a pruebas neurológicas que no mostraron ninguna anomalía y los médicos descartaron que hubiera sufrido un aneurisma.
Posteriormente, se le diagnosticó el síndrome de vasocontricción cerebral reversible,que consiste en una contracción temporal de los capilares de la cabeza.
Según los autores del estudio, esta es la primera vez que un pimiento picante es el origen de este síndrome, que se ha observado después de la ingesta de medicamentos o de drogas.
«Esto fue una gran sorpresa para todos», comentó uno de los autores del estudio, el médico Kulothungan Gunasekaran, que se desempeña en el hospital Henry Ford de Detroit.
Los síntomas cedieron y un examen de control hecho cinco semanas después mostró que las arterias habían recuperado su tamaño normal.
Un pimiento picante Carolina Reaper tiene de media un valor de 1,6 millones en la escala de Scoville, según las pruebas realizadas por la Universidad de Winthrop en Carolina del Sur (Estados Unidos).
En esa escala, un normal jalapeño tiene un valor de entre 2.500 y 8 mil.
El récord del mundo, marcado en una feria de Arizona en 2016, es de una ingesta de 120 gramos de Carolina Reaper en un minuto. El BMJ Case Reports no precisó si el ganador del concurso fue quien sufrió el extraño síndrome.
Los autores del informe recordaron que uno de los efectos conocidos de los pimientos picantes son los ataques cardíacos.
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Miguel Bosé confirma concierto en El Salvador como parte de su gira por Latinoamérica
El cantante Miguel Bosé anunció que incluirá a El Salvador en su próxima gira por Latinoamérica, con un concierto programado para el 7 de mayo en San Salvador, según confirmó el propio artista a través de sus redes sociales.
El anuncio forma parte de la lista oficial de fechas del tour que recorrerá varios países de la región entre febrero y mayo.
«Latinoamérica, ¡estamos listos para la gira!», publicó el cantante en su cuenta oficial de Instagram, junto a un video promocional en el que aparece en el escenario con bailarines y destacado las fechas en las que se presentará.
La gira arrancará en Santiago de Chile los días 25 y 26 de febrero, así como el 1 de marzo, continuará por Perú, Ecuador y Colombia, y luego llegará a Centroamérica, con presentaciones en Costa Rica, Honduras, El Salvador y Guatemala.
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El atípico y polémico documental de Melania Trump llega a los cines
«Melania», el documental producido por Amazon y MGM que sigue a la habitualmente reservada primera dama de Estados Unidos mientras se prepara para la segunda investidura de su esposo, Donald Trump, se estrenó en los cines el viernes.
El lanzamiento general llegó un día después de una lujosa premiere en el Kennedy Center, recientemente rebautizado como Trump-Kennedy Center, en Washington. Allí, el presidente aseguró que el documental es «glamuroso, muy glamuroso».
La película de una hora y 44 minutos sigue a la exmodelo de 55 años durante los 20 días previos a la toma de posesión de Trump, el 20 de enero de 2025.
Desde la propiedad de la pareja presidencial en Florida hasta la Torre Trump en Nueva York y la Casa Blanca, la primera dama asiste a reuniones, mientras prepara sus atuendos para el Día de la Investidura y decide la decoración para su regreso a Washington.
No hay grandes revelaciones en la historia, pero cuenta con invitados sorpresa, como la primera dama de Francia, Brigitte Macron, con quien tiene una videollamada.
«En contraste con lo que vemos del presidente Trump a diario, es otro aspecto que los humaniza un poco más», dice a la AFP Savannah Harrison, quien asistió al estreno en Washington, donde una tormenta de nieve ha paralizado el transporte.
«Creo que todo el mundo debe verlo», aseguró Jannet Iglesias en Florida, antes de calificar la película como «increíble».
A diferencia de Harrison e Iglesias, los críticos de los medios estadounidenses han sido menos entusiastas con sus reseñas.
The Atlantic calificó el documental como «una desgracia» y la revista Variety lo describió como «un infomercial descarado».
La audiencia prevista para la película también ha sido muy debatida en línea, y muchos anticipan ventas débiles.
De acuerdo con medios estadounidenses, Amazon, de Jeff Bezos, pagó 40 millones de dólares en el acuerdo de licencia para la película, de los que Melania, quien figura como productora ejecutiva, recibirá el 70 %.
Tras su paso por los cines, podrá verse en la plataforma de streaming de Amazon, Prime Video.
La película también ha sido duramente criticada por su director Brett Ratner, quien fue acusado en 2017 de agresión sexual en pleno auge del movimiento #MeToo. Él ha negado cualquier conducta indebida.
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Bad Bunny listo para hacer historia en los Grammys y en el Super Bowl de Estados Unidos
Pero sus miles de millones de reproducciones y su monumental serie de conciertos el año pasado en su natal Puerto Rico son, de alguna manera, solo el comienzo de una carrera que no para de romper récords.
Benito arranca 2026 con la posibilidad de hacer historia en los Grammys el domingo, y con todas las miradas encima de cara a su muy aguardado show en el medio tiempo del Supertazón, la final de la Liga de fútbol americano, que será la próxima semana.
Bad Bunny compite en seis categorías de los Premios Grammy, incluyendo la codiciada álbum del año.
Su aclamado «DeBÍ TiRAR MáS FOToS» es el segundo trabajo en español nominado para esta estatuilla, la más importante de la noche. ¿El primero? También de Bad Bunny: «Un verano sin ti», en 2022.
Una victoria sería histórica.
Pero las nominaciones ya lo son: es la primera vez que una producción totalmente en español compite a mejor álbum, grabación y canción, destaca Petra Rivera-Rideau, profesora de estudios americanos en el Wellesley College.
El éxito de Bad Bunny retumba con más fuerza en el marco de la arremetida migratoria de la administración de Donald Trump, que en buena parte apunta contra los latinos.
«Tenemos las redadas de la policía migratoria, vemos videos a diario de gente que es blanco por hablar español, sean o no ciudadanos estadounidenses», dijo a AFP Rivera-Rideau, coautora de «P FKN R: Bad Bunny y la música como un acto de resistencia».
«El momento político actual simplemente eleva el nivel de lo que ya es algo profundamente significativo», agregó la académica especializada en música latina y políticas raciales.
«Profundamente político»
El «Conejo Malo», de 31 años, creció cerca de San Juan, la capital de Puerto Rico, entrenando sus cuerdas vocales en el coro infantil de una iglesia antes de convertirse en el adolescente que crearía ritmos en su computadora.
Se volvió viral en la plataforma SoundCloud, donde comenzó su rápido ascenso a la cima musical.
Y a medida que su fama crecía, más se aferraba a sus raíces y a su herencia cultural.
Su presencia en eventos como los Grammys y el Supertazón tienen un componente «profundamente político», dijo Jorell Meléndez-Badillo, historiador de la Universidad de Wisconsin-Madison, quien colaboró con Bad Bunny en elementos visuales de su último álbum.
Puerto Rico está bajo control de Estados Unidos desde 1898, por lo que sus ciudadanos son estadounidenses.
Bad Bunny explora la perspectiva del colonialismo en «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», que mezcla ritmos tradicionales como salsa, bomba y plena con el más contemporáneo reguetón, sostiene el académico.
Y su compromiso de cantar en español en una industria que históricamente ha marginalizado a las voces latinas hace que su éxito sea aún más simbólico.
Para Meléndez-Badillo, el idioma se ha convertido en «un código para referirse a una concepción más amplia y racial de los inmigrantes y la inmigración (…) una especie de idea nacionalista sobre quién puede pertenecer a Estados Unidos».
Atractivo multigeneracional
Desde el 2000, la Academia Latina de la Grabación celebra los Grammys Latinos para honrar la música en español y portugués.
Y los Grammys también tienen categorías para premiar la música latina.
Ambos espacios son importantes para garantizar representación, pero también han facilitado a los votantes de la Academia ignorar la popularidad de la música latina en el mercado general.
Este año, miembros de la Academia Latina de la Grabación podrán votar por las principales categorías de los Grammys, en un intento de diversificación.
Esto podría marcar la diferencia para Bad Bunny, pero nada está escrito en piedra, subrayó Rivera-Rideau.
Así como los votantes del Grammy han dejado de lado el hip-hop, sus pares de los Grammy Latinos han hecho lo propio con el reguetón y el trap, géneros en los cuales Bad Bunny se hizo un nombre.
Pero su último trabajo ha tocado a varias generaciones, lo que podría aumentar sus posibilidades como un álbum «más digerible», opinó Rivera-Rideau.
Camino al Supertazón
En una semana, Bad Bunny alcanzará otro hito como estrella del medio tiempo del Supertazón, uno de los espacios musicales más codiciados de Estados Unidos.
Su contratación generó polémica, con fuertes críticas de los conservadores estadounidenses que ven la elección demasiado progresista.
Meléndez-Badillo sostuvo que se trata de la apuesta de la Liga de fútbol estadounidense por globalizar su marca.
«Benito vende entradas. Benito atrae multitudes», dijo.
Bad Bunny no parece intimidarse por los señalamientos.
No sólo ironizó sobre las críticas, ensalzó el papel de la comunidad latina en Estados Unidos y recomendó a sus ciudadanos aprender español, sino que anticipó que «el 8 de febrero, el mundo bailará».


