Internacionales
Qué es la CPAC, el gran evento político que reúne a Trump, Milei, Bukele y Abascal en Washington
Washington es el escenario de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), organizada por la Unión Conservadora Estadounidense (ACU), desde el miércoles 21 hasta el sábado 24. Este evento anual busca discutir y promover los valores conservadores en los Estados Unidos y cuenta con la participación de figuras políticas de relevancia global. En la edición de este año, se destaca la presencia de Donald Trump, ex presidente y aspirante a la candidatura republicana, quien dará su discurso este sábado.
La CPAC es conocida por ser el foro conservador más antiguo y prestigioso de los Estados Unidos, fundado en 1964. Su objetivo es salvaguardar principios como la vida, la libertad y el derecho a la propiedad.
Trump es sin lugar a dudas la estrella del evento, que servirá para terminar de trazar sus alianzas y fidelidades a apenas 8 meses de los comicios presidenciales, en los que muy probablemente repetirá como candidato republicano.
El enfoque principal del evento es la política nacional; sin embargo, su importancia radica también en su capacidad para reunir a un espectro amplio de figuras conservadoras en un año lleno de elecciones clave en los Estados Unidos.
Este año, el encuentro ha atraído a líderes internacionales, entre ellos al argentino Javier Milei – que habla este sábado por la tarde- y al salvadoreño Nayib Bukele, así como a la ex primera ministra británica Liz Truss. Y la presencia de tan destacados líderes latinoamericanos demuestra los esfuerzos del trumpismo para acercarse al electorado latino, tradicionalmente votante demócrata, pero entre el que ya se abrió paso en los comicios de 2020.
Bukele fue recibido el jueves pasado entre vítores por decenas de asistentes a la conferencia. Durante su intervención defendió su victoria en las pasadas elecciones presidenciales y legislativas del país, donde recibió un 84% del apoyo en medio de denuncias de irregularidades por parte de la oposición. El mandatario resaltó su política de seguridad y animó a los estadounidenses a “seguir el ejemplo de El Salvador”.
El último viernes fue el turno del presidente del partido español VOX, Santiago Abascal, quien abrazó el eslogan de Donald Trump “Make America Great Again” y afirmó, ante el público de la convención anual que su lucha es por “hacer a España grande de nuevo”.
“Trabajamos para hacer a España grande de nuevo, como cada uno de los invitados internacionales de este congreso que trabajan para fortalecer y defender sus naciones y su propia soberanía”, afirmó el político español.
Durante los veinte minutos que duró el discurso, que pronunció en español, Abascal se dedicó a lanzar duras críticas contra el socialismo que “amenaza” y “dicta la forma de pensar” e intenta “esparcir el odio”.
“Tenemos una gran batalla por delante para hacer a Occidente grande de nuevo, y quiero decir que deben tener la seguridad de que los patriotas españoles estamos preparados para pelear junto a los patriotas americanos”, afirmó.
La CPAC se celebra en un centro de convenciones dentro de un hotel en National Harbor, Maryland, a media hora de la capital estadounidense, y por sus pasillos circulan estos días figuras nacionales e internacionales
La clausura del evento, el sábado, verá discursos de Rick Santorum, Kari Lake, y Eduardo Bolsonaro, marcando la diversidad de perspectivas conservadoras presentes. La conferencia también espera la participación de reconocidos analistas y empresarios como Steve Bannon y Mike Lindell, resaltando la intersección entre política, medios y negocios en la agenda conservadora.
La CPAC servirá como un barómetro para el futuro político conservador, focalizándose en temas críticos como inmigración, valores democráticos, y la lucha contra la trata de personas.
Internacionales
La violencia pandillera trastoca la vida en una Guatemala bajo estado de sitio
Indignados, temerosos y con calles semivacías, los guatemaltecos vivieron el lunes el primer día de un estado de sitio decretado por el gobierno tras el asesinato de diez policías a manos de pandilleros, para quienes exigen ahora el máximo castigo.
El miedo se disparó entre los habitantes de la capital y sus localidades vecinas, donde el domingo se registraron varios ataques contra instalaciones policiales y patrullas en represalia por la retoma de tres cárceles donde jefes pandilleros mantenían como rehenes a 46 personas.
«Es preocupante porque no se puede salir tranquilo sin que pase nada», dijo el lunes a la AFP Alondra Flores, estudiante universitaria de 26 años.
Diez agentes, entre ellos dos mujeres y varios de reciente graduación, fallecieron en estos ataques.
Las autoridades afirman que las agresiones a la policía y los motines en tres prisiones se dieron para presionar el traslado de Aldo Dupie alias «El Lobo», un líder de la temida pandilla Barrio 18, a una cárcel de menor seguridad.
Dupie es señalado de orquestar los motines. El domingo, este cabecilla fue mostrado en televisión rodeado de agentes con armas largas, jadeante, arrodillado y con manchas de sangre.
También «deseaba que en el pabellón (donde estuviera preso) se instalara aire condicionado, que se dejara ingresar una cama «king size», que se dejara ingresar comida de ciertos restaurantes», denunció el ministro de gobernación, Marco Antonio Villeda.
Para el maestro Erwin Oliva, esos privilegios otorgados en el pasado por gobiernos «permisivos» envalentonaron a los criminales.
Se «está cosechando lo que se ha estado sembrando durante tantos años, con darles privilegios a los pandilleros, con tenerlos cómodos dentro de las cárceles», lamenta Oliva.
Dupie está condenado por varios homicidios y, según la prensa local, tiene estrechos vínculos con una familia de políticos.
Barrio 18 fue declarada el año pasado organización terrorista por el presidente estadounidense, Donald Trump, junto con su enemiga la Mara Salvatrucha.
Ambas operan además en Honduras y El Salvador, donde el gobierno de Nayib Bukele ha logrado someterlas con una estrategia de mano dura, aunque criticada por organizaciones de derechos humanos.
En medio de escenas desgarradoras, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, presidió el lunes el funeral de siete de los policías acribillados en la sede del ministerio de Gobernación.
Abrazó a varios de los familiares y, visiblemente compungido, pronunció un discurso junto a los féretros de quienes llamó «héroes».
Hay «indignación por la crueldad en contra de quienes están dispuestos a matar a quemarropa, de forma traicionera. No vamos a descansar ni a escatimar recursos para castigar a los responsables», afirmó el mandatario, quien denuncia que detrás de las pandillas hay poderosas mafias políticas a las que promete derrotar.
Arévalo decretó el estado de sitio la noche del domingo por 30 días.
La medida, que fue ratificada este lunes por el Congreso, autoriza detenciones e interrogatorios sin orden judicial y suspende derechos de reunión y manifestación, aunque no se observaba aún un aumento de los patrullajes.
El presidente también declaró tres días de luto nacional, por lo que la bandera guatemalteca lucía a media asta en Gobernación y demás edificios públicos. Los empleados del poder judicial tampoco trabajaron por orden gubernamental.
Como medidas preventivas, la Policía recomendó además a la población permanecer en casa, en tanto el ministerio de Educación suspendió clases en escuelas privadas (las públicas están en vacaciones) y la embajada de Estados Unidos en Guatemala emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos.
Algunos colegios optaron por hacer clases virtuales.
Se estima que los operativos de seguridad aumenten en los próximos días con la coordinación de las fuerzas policiales y militares.
Sentado en una banca del centro histórico de Ciudad de Guatemala, un octogenario dice que apoya el estado de excepción, pero reclama medidas más radicales.
«Hay que volver a los tiempos de antes. Delincuente agarrado, delincuente muerto porque ya no hay de otra. Si no se le pone freno a esto, esto va a continuar», expresó el hombre, quien por temor prefirió reservarse su identidad.
Internacionales
España inicia tres días de luto por el accidente ferroviario que dejó al menos 41 muertos
En un nuevo balance difundido a primera hora de la mañana, el gobierno regional andaluz informó que se había hallado un nuevo cadáver entre los restos de uno de los trenes, con lo que el saldo de fallecidos subió a 41.
«La cifra de muertos se ha elevado a 41, tras recuperarse anoche el cuerpo sin vida de una persona de uno de los vagones» del tren de la compañía Iryo, informó el gobierno andaluz sobre el siniestro ocurrido en Adamuz, provincia de Córdoba, en un balance que aún podría aumentar porque siguen en curso las tareas de búsqueda.
Además, «en los distintos hospitales andaluces continúan ingresadas 39 personas, 35 adultos y cuatro niños. En UCI permanecen 13 pacientes, todos adultos», añadieron las autoridades.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, aventuró este martes que la cifra definitiva de fallecidos podría acabar asemejándose a las denuncias de desaparecidos, 43.
«Lo que hay que hacer es cruzar los desaparecidos o las denuncias por desaparición con los fallecidos y ayer, al menos a última hora, la cifra era más o menos coincidente», explicó en la radio Onda Cero.
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Australia registra el cuarto ataque de tiburón en dos días
El hombre surfeaba en la zona de Mid North Coast, en el noreste de Nueva Gales del Sur, cuando fue mordido por lo que las autoridades creen que fue un tiburón toro.
Logró escapar con heridas «menores», indicó el servicio de salvavidas de Nueva Gales del Sur.
«Un surfista reportó haber visto un tiburón y emergió del agua con heridas en la parte baja del cuerpo. Las heridas fueron reportadas como menores», indicaron los socorristas en un comunicado.
Se trata de la cuarta persona atacada por un tiburón en las últimos 48 horas en Nueva Gales del Sur.
Dos personas fueron atacadas el lunes cuando surfeaban en playas del norte de Sídney y uno de ellos quedó en condición crítica.
Horas antes, un niño de 11 años logró escapar ileso cuando un tiburón mordió su tabla de surf.
La tarde del domingo, un menor de 12 años fue herido de gravedad por un tiburón cuando nadaba en una playa del puerto de Sídney y se encuentra hospitalizado en condiciones críticas.
Todas las playas del norte de esa ciudad australiana fueron cerradas hasta nuevo aviso, indicaron las autoridades.
Las fuertes lluvias han enturbiado el agua en la zona, lo que según los salvavidas crea condiciones propicias para la presencia de tiburones toro.
«Mejor vayan a una piscina local porque en este momento estamos avisando que las playas son inseguras», dijeron en su comunicado.


