Judicial
Ocho meses en bartolinas le sirvieron a un mesero para arrepentirse de su pasado y comenzar una nueva vida
Los ocho meses que pasó encerrado en bartolinas policiales han sido la mejor terapia que recibió un mesero que tras ser absuelto por cargos de portación de drogas aseguró tratará de comenzar una nueva etapa en su vida.
William tiene 25 años de edad, durante tres años laboró como mesero en un restaurante del cual fue despedido luego de ser capturado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) quienes le encontraron marihuana y cocaína valorada en $50.
Sin saberlo, ese fue el inicio de un largo proceso de rehabilitación que culminó el pasado 13 de septiembre cuando esposado de manos y píes pidió una nueva oportunidad a la jueza que conoció su caso.
Con el pelo desarreglado y una expresión de cansancio. William hizo un repaso de su vida la cual ha estado marcada por amistades con miembros de grupos delincuenciales que lo influenciaron a tal punto de convertirlo en un adicto.
Según lo que recordó el joven, la llegada de estructuras criminales a la zona en la que residía facilitaron el acceso a las drogas, ya que dice que estas estaban en cada espacio por donde se caminaba.
Las drogas fueron el refugió perfecto luego de que sus padres se separar a causa de diferencias en la relación cuando apenas tenía 15 años de edad y desde ese entonces las había mantenido como un pasatiempo.
“Yo quería pasarla bien en el mundo que andaba supuestamente pero esto no trae nada bueno”, explicó con una voz pausada el mesero quien según el registro de la Policía Nacional Civil (PNC) no es miembro de pandillas.
En palabras dirigidas al juzgado que lo procesó en la etapa de Sentencia, William manifestó su arrepentimiento, yo trabajo y extraño a mi madrecita. Yo trabajo y mi familia dependen de mi”, declaró.
Tras escuchar la postura de la defensa de William -que pidió trabajo de utilidad como condena- y del fiscal a cargo del proceso, quien solicitó una pena de tres años de prisión, el juez tardó 10 minutos para tomar una decisión.
El tiempo de deliberación del juzgador sirvió para que el mesero con la mirada hacia abajo siguiera reflexionando sobre su vida. Sin moverse, el joven esperó hasta el ingreso del juez quien finalmente ordenó que fuera puesto en libertad. William soltó el aliento y celebró junto con su abogado.
Con una nueva oportunidad él sostiene que desea seguir estudiando gastronomía y conseguir un nuevo empleo así como también el abandono de las drogas a pesar de regresar al mismo lugar donde fue arrestado.
Por: El Salvador Times.
Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.
Judicial
Solicitó un viaje, amenazó al conductor y terminó robándole sus pertenencias
La Fiscalía General de la República (FGR) logró una condena de 13 años de prisión contra José David Villanueva, quien fue encontrado culpable de los delitos de robo y daños.
De acuerdo con la información proporcionada, Villanueva solicitó un viaje a través de una plataforma digital. Durante el trayecto, amenazó a la víctima con un arma blanca para despojarla de sus pertenencias y posteriormente robó el vehículo en el que se transportaban.
Tras el atraco, la víctima interpuso la denuncia de inmediato, lo que permitió a las autoridades localizar el vehículo. Este había sido chocado y posteriormente abandonado.
Villanueva fue identificado y posteriormente capturado.
La condena de 13 años de cárcel fue impuesta por el Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla.
Judicial
PNC captura en Sesori a mujer de 26 años de la MS13 por extorsión agravada gracias al sistema ONI





