Judicial
CONTROVERSIA: Peritaje acusa a mujer de usar sus conocimientos en leyes para reclamar a su expareja pensión alimenticia para sus hijas
La violencia psicológica y económica es un tipo de delito establecido dentro de la Ley Integral para una Vida Libre de Violencia contra las Mujeres, y es uno de los que pasan desapercibidos en muchos hogares del país.
Un peritaje socioeconómico del Tribunal Especializado para una vida de Violencia contra las Mujeres ha puesto entre la espada y la pared a una madre que dice solo busca que su expareja se haga responsable de sus hijas.
En enero de 2018, Sandra inició su recorrido lleno de obstáculos para que Samuel (ambos nombres modificados a petición) le brinde la asistencia socioeconómica a las dos niñas producto de una relación de siete años.
La mujer interpuso la denuncia contra su excompañero por episodios de violencia económica y psicológica que este ejerció sobre ella mientras vivieron juntos en una colonia de San Salvador.
La jueza del tribunal que recibió el caso ordenó que los peritos iniciaran un estudio a las finanzas de ambos para verificar los hechos denunciados, algo que no fue favorable para la supuesta víctima.
El examen concluyó que Sandra se había aprovechado de sus conocimientos en leyes de género para señalar a su excompañero como el responsable de ejercer violencia económica y psicológica.
“Decía que prácticamente yo vulneraba los derechos de mi pareja, que yo lo agredía a él. Eso no fue así”, explicó la mujer mientras analizaba sobre el verdadero papel que dicha instancia ha tenido en el caso.
Este no sería el único golpe para la madre quien no fue informada de los avances de las investigaciones, lo único que supo fue que el lunes 4 de marzo había una audiencia para la que no contó con ningún abogado que la representara, algo que provocó la reprogramación de esta para el 16 de mayo.
Según lo dicho por la mujer a El Salvador Times, cuando solicitó una abogada para su caso en la Procuraduría General de la República (PGR), el colaborador jurídico le explicó que no podía acceder a este servicio debido a que Samuel ya contaba con uno de la misma institución.
Dos días después y tras asesoramientos y constantes presiones a la PGR a Sandra le fue asignado un defensor público que poco ha podido hacer por la mujer que teme represalias de Samuel ya que las medidas de protección que se le brindaron vencen el 8 de mayo y hasta el momento no han sido renovadas.
“Él está empecinado en querer ver a mis hijas; me manda correos diciéndome que ama, que me quiere y en otros me insinúa que se va a suicidar. Cuando me dice que se va a llegar a mis hijas entro en pánico porque yo sé sus niveles de alcoholismo, me genera miedo”, señaló angustiada la mujer
Las deudas por amor a él
Pago de vehículo, proyectos fracasados y una casa, son el fruto que la mujer ha recogido de su relación con ese hombre por quien se endeudó con más de $50,000 que tienen comprometido más de la mitad de su salario.
“Me tocó aguantar cosas difícil económicamente. Él decía que iba a hacer proyectos de los cuales nunca daban buenos resultados, nos íbamos endeudado y no me permitía avanzar en mis cosas”, recordó Sandra.
La deuda por una casa valorada en $39,000 la tuvo que asumir la mujer en su totalidad cuando su todavía pareja se quedó sin trabajo, situación que se repitió con el préstamo de $2,230 que la mujer adquirió para recuperar un carro que habían perdido y que nunca volvió a ver.
“A veces decía que no tenía dinero para el supermercado y yo extralimite la tarjeta de crédito porque ya tenía un crédito anterior pero al final financió la deuda”, comentó a El Salvador Times.
Sandra explicó que lo único que busca es justicia para sus hijas y que el padre no deje de llevarle el sustento a su casa. Así como también el compromiso de pagar las deudas.
Ella se espera la fecha de la nueva audiencia con la esperanza que el abogado asignado le ayude a agilizar una estrategia que le sea favorable a sus hijas.
Nota tomada de El Salvador Times
Judicial
100 años de prisión para pandilleros de Chalchuapa
Walter Alexander Martínez Mendoza y Rubén Alexander Mendoza Luna, perfilados como terroristas de la pandilla Barrio 18, fueron condenados a 100 años de prisión por el homicidio de dos personas en Santa Ana.
La Fiscalía General de la República explicó que ambos fueron condenados por homicidio (35 años por cada víctima) y por agrupaciones ilícitas (30 años).
El crimen se cometió específicamente en el distrito de Chalchuapa en febrero del 2019. La investigación fiscal reveló que los imputados llegaron armados con escopetas a la casa de las víctimas, luego de entrar por la fuerza y tener una discusión les dispararon.
Algunos vecinos intentaron auxiliar a las víctimas; sin embargo, habían fallecido por el ataque.
Martínez fue capturado en octubre de 2024. El anuncio del arresto fue dado por el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, quien dijo: «un homicida menos en nuestras calles, que pagará con décadas en prisión por sus crímenes».
En esa ocasión, el funcionario aprovechó a reiterar que se utilizarán «todos los recursos del Estado para que ningún hecho de sangre quede en la impunidad y todo aquel que atente contra la vida de otro salvadoreño será sometido a la justicia».
Las autoridades de Seguridad de la administración de Nayib Bukele han sobresalido al bajar los índices de impunidad desde 2019.
En 2019, cuando se cerró con más de 2,300 homicidios, la tasa de impunidad aún alcanzaba el 97%, sin embargo, poco a poco fue disminuyendo, al cierre del 2022 se registraron 496 homicidios y la impunidad bajo a un 35%. Para el 2023 descendió a un 5% y a la fecha se mantiene a 0%. Para el 2025, cuando se reportaron 82 homicidios, todos fueron resueltos con la captura de los responsables.
«La capacidad de salir librado se ha ido reduciendo [para los homicidas] año tras año», asegura el titular de Seguridad y es que «el modelo Bukele va de la mano con la aplicación de la justicia», reiteró.
Judicial
Fiscal general afirma que la cadena perpetua es una medida adecuada
La comisión política continuó ayer con el estudio para la ratificación del acuerdo constitucional 6 aprobado por la Asamblea Legislativa el pasado 17 de marzo.
Durante la sesión de trabajo, los diputados recibieron al fiscal general de la república, Rodolfo Delgado, quien argumentó la necesidad de ratificar la enmienda.
El funcionario explicó que la modificación al artículo 27 de la Constitución de la República que conlleva la prisión perpetua a asesinos, violadores y terroristas, «es adecuada en un contexto donde se ha realizado un combate de frente hacia el mayor enemigo que tenía la sociedad salvadoreña, identificado como pandillas».
Agregó que actualmente el 90 % de los pandilleros procesados se encuentra dentro del sistema penitenciario, que ahora tiene condiciones adecuadas para atender a los reclusos.
Delgado destacó que la iniciativa de reforma está dirigida a personas que «decidieron vivir al margen de la ley», que «son un foco de peligro persistente para la estabilidad de todo el sistema de leyes», puesto que al día de hoy no dan garantías de que en el futuro cumplirán la ley.
«Hoy por hoy, no sabemos si el día de mañana, estas personas salen de prisión, van a volver a delinquir o van a volver a enquistarse en las comunidades de donde fueron extraídos con un gran esfuerzo, donde estaban acostumbrados a delinquir», aseveró Delgado.
En ese sentido, consideró que lo más conveniente es «mantener neutralizados a todos los que forman parte de esas organizaciones a través de la custodia que debe ser adecuada al peligro que ellos representan».
Delgado aclaró que esto no es una «venganza», sino «medidas justificadas en la prevención de futuros delitos que cometan estas personas en dado caso salgan».
El presidente de la comisión, Ernesto Castro, reiteró que continuarán apoyando las medidas que garanticen la seguridad de los salvadoreños.
De forma paralela, la iniciativa de ratificación para la cadena perpetua está siendo abordada por otros actores, como el analista Marvin Aguilar.
En la entrevista Encuentro manifestó que «es más caro tener preso a alguien que educarlo, con esto no se quiere decir que liberen a los pandilleros, pero este gobierno eso está decidiendo, que reprimir a la gente es mejor que educar a las personas. El costo económico de mantener la cadena perpetua por cada preso al año en el país es entre $1,200 a $1,400».
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314 años de cárcel para estructura que asesinó a profesora y policía
Penas de hasta 314 años de prisión fueron impuestas a integrantes de una estructura criminal por 26 casos de robo y asesinar a cuatro usuarios de agencias bancarias, entre ellos a un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) y una profesora.
De los 38 condenados por el juez tres del Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, la mayor cantidad de años fue impuesta a Marvin Geovany García Sosa, cabecilla de la organización, quien recibió 314 años de cárcel por los delitos de homicidio agravado, robo agravado y agrupaciones ilícitas.





