Internacionales
Mujer dominicana muere en una celda tras ser llevada por error a cárcel en vez de al hospital
La familia de la dominicana Damaris Rodríguez, quien murió en una cárcel de Washington en 2017, entabló una demanda contra las autoridades en la que piden una compensación millonaria por el “trato negligente” contra la detenida.
El viudo de Rodríguez, Reynaldo Gil; y José Marte, uno de los cinco hijos de la mujer, figuran como los principales demandantes contra la Entidad Correccional del Sur (SCORE).
La demanda en la que se alega tortura y violación de derechos civiles que incluye a la empresa “NaphCare of Birmingham” de , Alabama, a cargo del cuidado médico de la institución.
Rodríguez, de 43 años, murió luego de que fuera detenida por policías, el 30 de diciembre del referido año, por una disputa doméstica por la que su marido tuvo que llamar a las autoridades.
Supuestamente, la llamada al 911 pedía ayuda médica. Sin embargo, agentes llegaron hasta la vivienda familiar y la detuvieron.
Imágenes de vigilancia desde la sala de reclusión muestran cuando oficiales arrastran como bolsa a la mujer, hasta que la dominicana se revuelca y convulsiona desnuda por la celda.
A la prisionera también se le ve caminando en círculos, gritando y pidiendo ayuda.
También se le ve bebiendo agua desesperadamente del grifo del lavamanos de la celda.
Esa acción que realizó sin cesar durante cuatro días relacionado con una cetoacidosis, padecimiento en el que el cuerpo empieza a descomponer la grasa demasiado rápido, fue la causa oficial de la muerte.
El abogado que representa a la familia, Nate Bigaham, dijo a la cadena CBS News esta semana que, en vez de ayudar a Rodríguez, los guardias cubrieron con trapos las ventanillas y pusieron toallas en la abertura de la puerta de la celda para que el vómito no se filtrara.
“Los funcionarios correccionales y de salud de la cárcel ignoraron los síntomas de un padecimiento fácil de diagnosticar como un trastorno metabólico tratable que la hizo beber tanta agua durante un período de cuatro días que le causó la muerte”, se plantea en la demanda.
“Mi madre nunca había sido arrestada”, indicó a la cadena José Marte quien reconoció que su madre había sido diagnosticada previamente con problemas de desorden bipolar.
Internacionales
¡Le juró amor y acabó con ella en su propia casa!
La tarde del martes 13 de octubre de 2026, en una vivienda de la colonia Praderas, al norte de Piedras Negras, Coahuila, Karla Berenice Hernández de la Cruz, de entre 35 y 40 años según distintos reportes, fue hallada sin vida. Su pareja, Ángel de Jesús N., de 45 años, fue quien llamó al 911 para reportar lo ocurrido y se entregó a las autoridades en el lugar.
La necropsia confirmó la extrema violencia del ataque: más de 20 heridas de arma blanca y la amputación de una de sus manos. El caso se investiga bajo protocolo de feminicidio. Personal de la Fiscalía de las Mujeres y la Niñez, encabezado por Katy Salinas, se desplazó desde Saltillo para apoyar las diligencias. El presunto agresor fue ingresado al Centro Penitenciario para Varones de Piedras Negras y enfrenta proceso.
Vecinos de la colonia contaron que la pareja se veía “amorosa” en el día a día, aunque reconocían discusiones frecuentes y celos. Familiares de Karla señalaron problemas por adicciones —se mencionó consumo de metanfetaminas por parte del hombre, pendiente de confirmar con toxicológicos— y desacuerdos económicos, pues él habría perdido el empleo. No existían denuncias formales previas ante el Centro de Justicia y Empoderamiento de la Mujer.
En redes, la hija de la víctima, Bere Mendoza, publicó mensajes de dolor e indignación exigiendo justicia: “Maldito seas mil veces. Te prometo que te voy a hacer justicia, eso no se va a quedar así”. El contraste con las fotos de la pareja en las que aparecían abrazados y sonrientes generó aún más rechazo en la comunidad.
Con este caso, Coahuila suma al menos una docena de presuntos feminicidios en lo que va de 2026. Los funerales de Karla se realizaron en Funerales Socorro a partir del 15 de octubre. La investigación continúa para determinar si se acreditan los elementos del delito de feminicidio.
Internacionales
Detienen a adolescente por arrebatarle la vida a Dariana Valencia
Un menor de 17 años, identificado como Abraham M.G. alias “El Zancudo”, fue vinculado a proceso por feminicidio en agravio de Dariana Valencia Serrano, de 15 años, en el municipio de Teziutlán, Puebla.
pueblaonline.com.mx
Los hechos ocurrieron el 5 de octubre de 2026, cuando el adolescente citó a la estudiante de la Secundaria Federal Antonio Audirac y la llevó a una casa abandonada en el barrio de Xoloco. Ahí la sometió, la golpeó con un bloque y los puños, le provocó lesiones con tijeras y la estranguló con una corbata escolar.
El cuerpo fue localizado en la madrugada del 6 de octubre tras la búsqueda de familiares. La Fiscalía General del Estado de Puebla determinó como causas de muerte traumatismo facial, traumatismo craneoencefálico y asfixia por estrangulamiento. El imputado permanece en internamiento preventivo en el Centro Especializado de Internamiento para Adolescentes (CIEPA) mientras avanza el proceso.
unotv.com
Internacionales
¡25 AÑOS A CADENA PERPETUA! Salvadoreño es condenado en Estados Unidos por asesinar a su exsuegra durante celebración familiar
Un salvadoreño originario de Candelaria de la Frontera, Santa Ana, fue condenado a una pena de 25 años de prisión a cadena perpetua en Estados Unidos, tras declararse culpable del asesinato de su exsuegra. El sentenciado fue identificado como Erick Efrén Corado González, de 29 años, quien recibió la condena el jueves 15 de octubre de 2026, en un tribunal del condado de Nassau, Nueva York, por el crimen de Ana Ruth Espinoza, de 51 años, ocurrido en septiembre de 2024.
De acuerdo con la Fiscalía del condado de Nassau, el crimen ocurrió durante la madrugada del 29 de septiembre de 2024, cuando la víctima y varios familiares salían de una celebración de cumpleaños en el restaurante La Candela II, ubicado en West Hempstead, Long Island. Corado González, quien se encontraba separado de la hija de Espinoza y no había sido invitado a la reunión, se acercó a la mujer en el estacionamiento del establecimiento y la atacó con un arma blanca. El esposo de la víctima también resultó lesionado cuando intentó intervenir, mientras otro familiar fue amenazado durante el incidente.

Tras el ataque, Ana Ruth Espinoza fue trasladada a un hospital, donde falleció horas después debido a la gravedad de sus heridas. El responsable huyó de Nueva York, pero fue detenido ese mismo 29 de septiembre en Linden, Nueva Jersey, y posteriormente trasladado al condado de Nassau para enfrentar la justicia. Durante las investigaciones, las autoridades recuperaron un cuchillo en el estacionamiento del restaurante y un arma de imitación en el vehículo del acusado.
Corado González se declaró culpable el 3 de septiembre de 2026 de asesinato en segundo grado e intento de asesinato en segundo grado, antes de recibir su sentencia definitiva. Aunque la Fiscalía había solicitado una pena de 30 años a cadena perpetua, el tribunal estableció una condena de 25 años a cadena perpetua, lo que significa que deberá cumplir al menos ese período antes de poder optar a una eventual libertad condicional. La fiscal del condado de Nassau, Anne Donnelly, lamentó el impacto del crimen en la familia de Ana Ruth Espinoza, a quien sus seres queridos recordaron como una madre y abuela profundamente apreciada.






