Internacionales
Lula da Silva se entrega a la Policía Federal
El exmandatario de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva decidió entregarse a la Policía Federal tras permanecer a lo largo de los últimos días en la sede del Sindicato de los Metalúrgicos en São Bernardo do Campo, en la provincia de São Paulo.
En un primer intento Lula no logró abandonar las inmediaciones del sindicato. Sus seguidores no querían que se entregara a las autoridades e impidieron el paso de su vehículo.
Finalmente, el expresidente de Brasil salió del sindicato sin auto, rodeado de una multitud de seguidores, que lo llevaron en andas antes de que se entregara.
Lula fue trasladado a una sala reservada de la superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde permanecerá detenido separado de los demás presos.
Los vehículos del convoy que lo transportan son oscuros y sin escudos de la institución, según lo habían solicitado los abogados del exmandatario.
Este jueves el juez Sergio Moro ordenó el arresto del expresidente brasileño luego de que un día antes el Supremo Tribunal Federal (STF) del país rechazara el pedido de “habeas corpus” presentado con carácter preventivo por sus abogados, en el caso de presunta corrupción que se le sigue por la adquisición de un departamento triplex.
El mandatario fue condenado a 12 años y un mes de prisión por delitos de corrupción. Lo acusaron de aceptar un lujoso departamento triplex frente a la playa, en el Condominio Solaris, en Guarujá (municipio del estado de São Paulo), a cambio de beneficiar a la constructora OAS en sus contratos con la estatal petrolera Petrobrás.
Sin embargo, durante el juicio no se logró demostrar que Lula sea el propietario del inmueble, y tampoco se identificó cuál sería el acto o la omisión que habría dado origen al recibimiento del inmueble.
Por ese hecho, Lula fue acusado bajo el cargo de corrupción pasiva, delito que supone que un funcionario público realiza o deja de cumplir un acto de su competencia a cambio de algún beneficio.
Internacionales
Sheinbaum y Trump hablan por teléfono sobre seguridad y comercio
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, habló este viernes por teléfono con su par estadounidense, Donald Trump, sobre asuntos de seguridad y comercio, informó la mandataria.
Este nuevo diálogo se da en momentos en que Washington acusa a una década de políticos del oficialismo mexicano de nexos con el narcotráfico y en el marco de la revisión del tratado de libre comercio de América del Norte (T-MEC), en el que también participa Canadá.
«Tuve una cordial y excelente conversación con el presidente Trump, reafirmamos el trabajo que estamos haciendo en seguridad y las plásticas sobre comercio», escribió Sheinbaum en un mensaje en la red social X.
La mandataria detalló que acordaron seguir manteniendo nuevas conversaciones vía telefónica y que en la próxima fecha funcionarios estadounidenses visitarán México.
Las relaciones entre ambos países se han tensado luego que a finales de abril una corte de Nueva York acusara a una decena de políticos oficialistas por presuntos nexos con el narcotráfico.
Estados Unidos pidió la captura con multas de extradición de los imputados, entre ellos Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa (noroeste) y quien el 2 de mayo se separó temporalmente del cargo.
Esta es la primera vez que un político en funciones es acusado de narcotráfico por Estados Unidos. También son designados un senador y un alcalde, quien también se separó del cargo.
La fiscalía general mexicana analiza la solicitud de extradición, mientras que el presidente Sheinbaum ha pedido que Estados Unidos fundamente su acusación.
«Tiene que haber pruebas, no dichos, no inventos», dijo Sheinbaum la semana pasada.
El pasado martes, la cancillería informó que siguen a la espera de que Washington responda a una nota diplomática en la que el gobierno mexicano solicitó esas pruebas.
Rocha Moya, cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha rechazado las acusaciones de presuntos vínculos con el poderoso cártel de Sinaloa.
Internacionales
El perro considerado «el más viejo del mundo» muere a los 30 años
AFP se puso en contacto con los organizadores del Guinness World Records para averiguar si Lazare había alcanzado el récord antes de fallar el jueves, pero no obtuvo una respuesta inmediata.
Lazare, un «spaniel toy» con unas orejas erguidas en forma de mariposa, nació el 4 de diciembre de 1995, según la trabajadora de un albergue de perros Anne-Sophie Moyon.
Pasó la gran parte de su vida con la misma dueña hasta que murió y fue entregada a un refugio de animales.
Ophelie Boudol, una madre soltera de 29 años, se encandiló del perro un año mayor que ella en el albergue y lo adoptó.
Boudol había planeado encontrar inicialmente una mascota para su madre, le dijo a la AFP, pero en su lugar decidió invitar a Lazare a unirse a su familia.
El animal murió apenas unas semanas después.
«Eras nuestro pequeño bebé abuelito», escribió Boudol en una publicación de despedida en Instagram.
«Elegiste emprender tu último vuelo en mis brazos la noche del 14 de mayo, para reunirte con tu dueña, que te tanto quería», dijo.
Con 30 años y cinco meses, Lazare usaba pañales, ya no podía oír ni ver y dormía casi todo el día.
Sin embargo, Boudol dijo que tenía un carácter encantadoramente vivaz.
«De verdad tiene una personalidad muy entrañable», dijo a la AFP mientras lo acunaba en su casa de la localidad del sureste de Francia, Villy-le-Pelloux, a principios de esta semana.
Cuando Moyon descubrió la edad de Lazare, ella y sus compañeros del refugio creyeron que «podría ser el perro más viejo del mundo».
Después de verificar su fecha de nacimiento en dos registros, rellenaron la documentación para inscribirlo para un posible registro a modo de broma, agregó ella.
Un perro portugués de la raza «Rafeiro do Alentejo» llamado Bobi fue considerado el perro más viejo cuando murió en 2023, supuestamente a los 31 años, según el sitio web del Guinness World Records.
Pero una revisión en 2024 consideró que no había suficientes pruebas concluyentes sobre su edad.
Internacionales
República del Congo confirma nuevo brote de ébola en el país
La República Democrática del Congo enfrenta un nuevo brote de ébola en la provincia de Ituri, ubicada en el este del país africano, donde las autoridades sanitarias ya reportan al menos 246 casos sospechosos y 65 personas fallecidas.
De acuerdo con los informes preliminares, los contagios se concentran principalmente en las localidades de Mongwalu y Rwampara, aunque también se han detectado casos en Bunia, una ciudad cercana a las fronteras con Uganda y Sudán del Sur, situación que ha generado preocupación por una posible expansión regional.
Especialistas confirmaron que 13 de 20 muestras analizadas dieron positivo al virus del ébola. Además, las investigaciones apuntan a que podría tratarse de una variante distinta a la cepa Zaire, la más conocida y contra la que existen vacunas y tratamientos más avanzados.
Las autoridades de salud también señalaron que la situación se complica debido a la violencia armada, el desplazamiento de comunidades y la intensa actividad minera en la zona afectada, factores que dificultan el rastreo de contactos y el control de la enfermedad.
El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite mediante el contacto con fluidos corporales infectados. Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta, vómitos, diarrea, debilidad extrema y hemorragias internas o externas. La tasa de mortalidad puede ser elevada dependiendo de la cepa y de la rapidez con que se brinde atención médica.




