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En un estallido de celos con su esposa, la asesina a pisotones y la quería obligar a tragarse el anillo de bodas
Shaun Dyson enfrenta juicio en Inglaterra por pisotear hasta la muerte a su esposa Lucy-Anne Rushton en un ataque reportado en junio pasado.
Dyson, de 28 años, está acusado de asesinar a Rushton, de 30, el pasado 23 de junio en la casa de ambos en Andover, Hampshire.
El fiscal Simon Jones argumentó en la Corte Real de Winchester que la fallecida tenía un historial de violencia doméstica y detalló en corte que el hombre estalló en celos contra su pareja por la llamada de un individuo con el que la víctima había mantenido una relación.
Jones alegó que el acusado había golpeado a Rushton la noche antes del ataque mortal.
Relató que el sujeto incluso le puso el anillo de bodas a la mujer en la boca en un intento para que se lo tragara.
“Trágate el anillo porque ya no estamos juntos”, le habría dicho Dyson a su pareja.
La mujer no lo tragó; posteriormente, la sortija fue hallada en las escaleras de la vivienda.
Los fiscales mostraron al jurado visuales de un incidente en el que se ve al hombre escupiendo y agrediendo Rushton en el pasillo de un hotel en Bournemouth en septiembre de 2018.
“No hay justificación para un golpe tras otro golpe, una patada tras otra, estampida tras estampida a Lucy. Esto fue confirmado por la rabia celosa de un hombre violento”, planteó el fiscal según citado por The Mirror.
La pareja se había casado en el 2010.
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Irán amenaza con atacar infraestructuras energéticas tras el ultimátum de Trump
Irán amenazó este domingo con destruir infraestructuras claves en Oriente Medio tras el ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que atacaría centrales eléctricas iraníes si no se reabre el estrecho de Ormuz en 48 horas.
El cruce de amenazas avivó la preocupación sobre las plantas nucleares, tras más de tres semanas de una guerra que reta a la economía global por la posibilidad de que la fuerte alza del petróleo genere inflación.
Trump —bajo una fuerte presión por el alza de los precios de los combustibles en un año de elecciones de mitad de mandato— dio un ultimátum a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz.
Irán impone un bloqueo casi total a esta vía marítima pero un número relativamente reducido de buques ha podido transitar por ella, alrededor de un 5 % de su volumen previo a la guerra, según la consultora Kpler.
Si no se reabre esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos, «Estados Unidos atacará y arrasará sus diversas CENTRALES ELÉCTRICAS, ¡EMPEZANDO POR LA MÁS GRANDE!», dijo el presidente de Estados Unidos en un mensaje en Truth Social.
Irán replicó de inmediato. El poderoso presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir «irreversiblemente» las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.
Además advirtió que esto hará subir los precios del petróleo por «mucho tiempo».
El mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya amenazó asimismo con cerrar «completamente» el estrecho, si Trump ejecuta sus amenazas.
En paralelo, el ejército israelí dijo llevar a cabo ataques en el corazón de Teherán.
«Todos hemos perdido nuestro trabajo, ya no tenemos ingresos y no sabemos cuánto tiempo podremos seguir así», contó a la AFP Shiva, una habitante de Teherán de 31 años.
«No nos esperábamos esto»
En otro frente, Hezbolá, un movimiento islamista proiraní libanés, afirmó que lanzó una salva de cohetes contra soldados israelíes en el norte de Israel.
En la frontera norte de Israel, un civil falleció el domingo por un disparo de cohete lanzado desde Líbano.
El ejército israelí recibió la orden de destruir «todos los puentes» del sur de Líbano que se usen con fines «terroristas», declaró el ministro de Defensa, Israel Katz.
Añadió que el ejército deberá «acelerar la destrucción de las casas libanesas en las aldeas de contacto», tal y como se hizo en la Franja de Gaza.
En el sur de Israel, dos ataques de misiles iraníes dejaron el sábado más de un centenar de heridos y provocaron el pánico.
El primero alcanzó una zona residencial de Dimona, una ciudad que alberga un centro estratégico de investigación nuclear, en el desierto del Néguev, y causó una treintena de heridos.
En el lugar del impacto, la magnitud de las destrucciones es espeluznante. Hay escombros por el suelo hasta donde alcanza la vista.
«No nos esperábamos esto», comentó Gali Amir, de 50 años, responsable de una residencia para personas con trastornos cognitivos y mentales cercana al lugar del impacto.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió que atacará «personalmente» a todos los dirigentes de Irán.
«Vamos a ir a por el régimen», dijo.
«Fase peligrosa»
Irán justificó los misiles lanzados hacia Dimona – a cinco kilómetros del centro de investigación nuclear israelí – como una «respuesta» a un ataque «enemigo» contra uno de sus complejos nucleares en Natanz.
Sin embargo, el ejército israelí aseguró «no tener conocimiento» del ataque de Natanz. La televisión pública Kan lo atribuyó a las fuerzas estadounidenses.
Tanto la organización iraní de energía atómica como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) dijeron que no se ha detectado ningún nivel anormal de radiación.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), advirtió que con estos ataques contra instalaciones nucleares, el conflicto entró en una «fase peligrosa».
Israel está considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio pero mantiene una política de «ambigüedad estratégica» por la cual no lo confirma ni lo desmiente.
Irán busca además desestabilizar el suministro mundial de hidrocarburos con sus ataques contra los países del Golfo. Irak sufrió ataques nocturnos y tres misiles balísticos apuntaron a la región de la capital saudita, Riad. Emiratos Árabes Unidos dijo haber respondido a ataques de misiles y drones.
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Trump amenaza con recurrir a agentes de ICE para seguridad en aeropuertos
El presidente Donald Trump amenazó con usar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) en los aeropuertos ante la falta de pago a los agentes de seguridad por un bloqueo presupuestal parcial.
Trump escribió en su red Truth Social que si los demócratas no acuerdan de inmediato para que se liberen los fondos para pagar a los funcionarios, recurrirá al ICE.
«Trasladaré a nuestros brillantes y patrióticos agentes de ICE a los aeropuertos, donde se encargarán de la seguridad como nadie ha visto nunca», lanzó al mandatario.
Desde el 14 de febrero, los recursos para el Departamento de Seguridad Interior (DHS) están congelados por la disputa entre demócratas y republicanos en el Congreso por las prácticas del ICE. El DHS es responsable de los puestos de seguridad en aeropuertos.
Debido a este cierre parcial, miles de funcionarios federales del DHS están en desempleo técnico, mientras que muchos otros, cuyas funciones se consideran esenciales, siguen trabajando. En ambos casos, no reciben salarios.
Los cerca de 65.000 empleados de la TSA no han recibido su salario completo desde el 13 de marzo.




