Internacionales
Dos enormes explosiones causan 73 muertos y miles de heridos en Beirut
Dos enormes explosiones en el puerto de Beirut causaron este martes al menos 73 muertos y 3.700 heridos, sembrando pánico en la capital libanesa en medio de escenas de devastación.
«Era como una bomba atómica. He visto de todo (en mi vida), pero nada semejante», declaró un profesor jubilado que vive desde hace más de 60 años frente al puerto.
En torno a las 18H00 locales (8 am hora de El Salvador), se escuchó una primera explosión en Beirut, seguida de otra muy potente. Los edificios temblaron y los vidrios de las ventanas se rompieron a varios kilómetros a la redonda. La onda de choque se sintió en la isla de Chipre a unos 200 km de distancia.
Según el último saldo provisional del ministerio de Salud, 73 personas murieron y 3.700 resultaron heridas. Los hospitales de la capital están saturados.

La ONU afirmó que varios cascos azules resultaron gravemente heridos a bordo de un barco dañado por las explosiones. Miembros del personal de la embajada de Alemania también sufrieron heridas, según Berlín.
En las calles de Beirut, soldados evacuaron a habitantes aturdidos, algunos ensangrentados, con camisetas atadas alrededor de la cabeza para vendar las heridas.
Varios coches, con los airbags inflados, y autobuses quedaron abandonados en medio de las carreteras. Hay viviendas cercanas al puerto destruidas o con destrozos cuantiosos.

– «Catástrofe» –
«En el interior (del puerto) es una catástrofe. Hay cadáveres en el suelo. Las ambulancias se llevan los cuerpos», dijo a la AFP un soldado en las inmediaciones. Un hombre llora mientras pregunta a un uniformado si sabe dónde está su hijo, que se encontraba en el puerto.
Varias horas después de la tragedia, los helicópteros seguían vertiendo agua para intentar apagar las llamas.
Las fuerzas de seguridad han acordonado el sector del puerto y sólo dejan pasar a los servicios de defensa civil, las ambulancias y los bomberos.
Las fotos publicadas en las redes sociales muestran daños en el interior de la terminal del aeropuerto de Beirut, situada a nueve kilómetros del lugar de las explosiones.
Un barco amarrado frente al puerto de Beirut se incendió, pero se desconoce si había pasajeros a bordo.

Después de la tragedia, el Consejo Superior de Defensa declaró a Beirut «ciudad siniestrada», y el presidente Michel Aoun lamentó «una gran catástrofe». El primer ministro Hasan Diab decretó para el miércoles un día de duelo nacional.
– Respaldo desde el extranjero –
Un testigo estimó que la explosión era «más fuerte que la del asesinato de Rafik Hariri».
El 14 de febrero de 2005, un espectacular atentado con una camioneta cargada de explosivos se produjo al paso del convoy de Rafik Hariri.

El primer ministro Hariri y otras 21 personas murieron, en tanto más de 200 resultaron heridas. La explosión causó llamas de varios metros de alto y rompió los vidrios de las ventanas de edificios en un radio de medio kilómetro.
La tragedia del martes se suma a la difícil situación de Líbano, que atraviesa su peor crisis económica en décadas, marcada por una depreciación monetaria inédita, hiperinflación, despidos masivos y drásticas restricciones bancarias, que alimentan manifestaciones desde hace meses.
En el extranjero, Francia anunció el envío de ayuda y Estados Unidos dijo que está «dispuesto a proporcionar asistencia al pueblo libanés» para ayudarle a «recuperarse de esta horrible tragedia».

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Internacionales
Dos accidentes mortales en 48 horas desatan las dudas sobre el sistema ferroviario español
A 9:00 locales (20H00 GMT) del martes, «un muro de contención se derrumbó sobre las vías, provocando un accidente en el que se vio involucrado» un tren de cercanías en el municipio de Gelida, a unos 40 kilómetros de Barcelona, informó la agencia de protección civil catalana.
Un maquinista en prácticas, que se encontraba en la cabina junto a otros compañeros y al conductor principal, falleció, y 37 personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, según indicaron fuentes del gobierno catalán.
Las primeras hipótesis apuntan a que un muro se desprendió a causa del temporal de lluvias que afectó en los últimos días a Cataluña e impactó contra el tren.
Tras el accidente, que dejó la parte delantera del convoy completamente abollada, la circulación de cercanías de esta poblada región del noreste español, que cada día utilizan miles de usuarios, quedó «suspendida (…) ante los efectos que el temporal está provocando en la infraestructura», indicó el gestor de la red Adif.
Este nuevo accidente se produjo mientras el país sigue conmocionado por la colisión de dos trenes, con alrededor de 500 pasajeros a bordo, que dejó al menos 42 muertos el domingo, cerca de la localidad cordobesa de Adamuz.
Los expertos todavía tratan de buscar las causas de la peor tragedia ferroviaria del país desde que en 2013 otro descarrilamiento causara la muerte de 80 personas poco antes de llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela.
La sucesión de tragedias puso en el punto de mira al servicio ferroviario español y al gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, que el lunes había prometido desde Adamuz dar con la verdad sobre un accidente del que todavía quedan muchos interrogantes.
El sindicato de conductores ferroviarios SEMAF anunció su intención de convocar una huelga general al considerar «inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril», según indicó en un comunicado.
«Esto es demasiado», escribió Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, principal partido de la oposición (PP, derecha), en X tras conocerse el accidente en Gelida, expresando su preocupación por lo ocurrido.
«Retrasos constantes, trenes llenos, averías, excusas y accidentes. Lo advertimos desde hace mucho tiempo. Ya basta», criticó de su lado la formación independentista catalana Junts per Catalunya en su cuenta de X.
El ministro de Transportes español, Óscar Puente, indicó que espera dialogar con los maquinistas para desconvocar la huelga y defendió que el accidente de Cataluña ocurrió por causas que «nada tienen que ver con el servicio ferroviario», sino más bien «meteorológicas».
Internacionales
Japón reactiva la central nuclear más grande del mundo
La central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, reanudó el miércoles su actividad por primera vez desde la catástrofe de Fukushima de 2011 y pese a las persistentes preocupaciones de la población.
La puesta en marcha se llevó a cabo a las 19h02 hora local (10h02 GMT), indicó a la AFP Tatsuya Matoba, portavoz de la compañía Tokyo Electric Power (Tepco).
El gobernador de la prefectura de Niigata, donde se encuentra la central, había dado el mes pasado su visto bueno a la reanudación, pese a una opinión pública dividida: según una encuesta realizada en septiembre por la propia prefectura, el 60% de los habitantes se oponía al reinicio, frente al 37% que lo apoya.
El martes, varias decenas de manifestantes desafiaron el frío para protestar bajo la nieve cerca de la entrada de la central, a orillas del mar de Japón.
«La electricidad de Tokio se produce en Kashiwazaki, ¿y solo los habitantes de aquí deberían estar en peligro? No tiene ningún sentido», lamentó a la AFP Yumiko Abe, una vecina de 73 años.
La central de Kashiwazaki-Kariwa quedó detenida cuando Japón cerró todos sus reactores nucleares tras el triple desastre —terremoto, tsunami y accidente nuclear— de Fukushima, en marzo de 2011.
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Auroras boreales se verán en el centro de Estados Unidos por tormenta geomagnética
La tormenta es el resultado de «una erupción de material solar y campos magnéticos» que salieron del sol el domingo y se espera que lleguen a la Tierra entre el lunes y el martes, explicó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).
Advirtió que la severa tormenta geomagnética también puede causar problemas tecnológicos, incluyendo dificultades con el control de voltaje e impacto en las operaciones satelitales.
Funcionarios de la NOAA aseguraron que las personas en los estados del norte y del centro de Estados Unidos continental pueden ver la aurora en la noche si las condiciones climáticas lo permiten».
«Es posible que las auroras sean visibles en gran parte de la mitad norte del país y quizá tan al sur como Alabama hasta el norte de California», indicaron.
La severidad de esta tormenta geomagnética es «muy rara», señaló la NOAA.
Shawn Dahl, del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, dijo que la última vez que una tormenta de radiación solar de esta intensidad afectó la Tierra fue en 2003.


