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Malasia censuró «Hustlers», la película de Jennifer Lopez por excesiva obscena

La película «Hustlers» que protagoniza Jennifer Lopez fue censurada en Malasia. Así lo dieron a conocer las autoridades del país.
Las personas que criticaron la película aseguraron que tiene «contenido obsceno» no apto para la audiencia de ese país, ya que cuenta con imágenes relacionadas con bailes eróticos.
La historia de «Hustlers» trata de cómo varias bailarinas de Nueva York sacaron provecho de los empresarios ricos durante la crisis financiera. Está basada en una historia real.
En el bar donde se desarrolla la historia se encargaban de aumentar el consumo del alcohol para los hombres antes de vaciar sus cuentas bancarias.

Solo que esta historia no fue del gusto de la junta cinematográfica de Malasia, por lo cual decidió retirar la película. Como pretexto, mencionó que los cortes de la escena serían demasiados, ya que hay sucesos elevados de nivel y si se corta todo ya no habría qué proyectar.
«Esta película contiene demasiadas escenas con demasiado contenido obsceno excesivo y no es adecuada para la proyección pública», dijo a la AFP el presidente de la junta, Mohamad Zamberi Abdul Aziz.
«Podemos ver los senos de las mujeres y las partes privadas de los hombres. También hay bailes eróticos que son demasiado, y escenas con drogas», detallaron.
Square Box Pictures, el distribuidor de la película en Malasia confirmó su prohibición en una publicación de Instagram: «Nos disculpamos profundamente por los inconvenientes causados a nuestros queridos seguidores, fanáticos de la película, medios y socios».

Según los informes, la película debía estrenarse en los cines el jueves.
Es común que los auditores en el país, de mayoría musulmana prohíban las películas por completo o corten escenas relacionadas con temas que consideran delicados.
Otras películas que fueron censuradas en los cines de Malasia incluyen «The Shawshank Redemption» y la película infantil «Barney’s Great Adventure».
A principios de este año, los censores cortaron escenas de sexo gay de la película «Rocketman», el musical de la película basado en la vida del cantante británico Elton John, lo que provocó la ira de los críticos de arte.
Cardi B se convertirá en stripper, junto a Jennifer Lopez, en la película «Hustlers»

Jennifer Lopez confesó en febrero, durante el programa nocturno Jimmy Kimmel Live, que estaba aprendiendo a bailar como una stripper para el papel que interpretaría en su próxima película, Hustlers.
Este martes, a través de su cuenta de Instagram, la rapera de origen latino Cardi B confirmó los rumores y avanzó que estará junto a la diva del Bronx en el set de rodaje y que debutará en la pantalla grande.
López y Constance Wu, la protagonista de Crazy Rich Asians (2018), ya figuraban en el reparto de esta película, a la que, además de Cardi B, se han incorporado ahora las actrices Lili Reinhart, Keke Palmer y Julia Stiles.
Se trata del primer papel en la gran pantalla para Cardi B, artista estadounidense de ascendencia dominicana que se ha convertido en toda una revelación del hip-hop gracias a su disco Invasion of Privacy (2018) y a canciones muy exitosas como «Bodak Yellow» o «I Like It».

«Hustlers», que se traduce al español como Estafadoras, se basa en el artículo publicado por Jessica Pressler en New York Magazine.
«La película es una mirada empática a las mujeres y a los hombres, a nuestros roles de género, a por lo que somos valorados, a lo que nos han dicho que es nuestro valor en cada película, serie de televisión y en cada rincón de nuestra cultura», dijo Scafaria cuando se dio a conocer el proyecto en agosto de 2018.
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Almodóvar dice que se siente como «un pintor»
El autor de filmes tan emblemáticos como «Todo sobre mi madre» o «Volver» desgranó el sábado algunos aspectos de su filmografía, en una charla con estudiantes ante una sala abarrotada de un cine de París.
Pocos días después de que se anunciara que su última película, «Amarga Navidad», competirá por la Palma de Oro en el próximo Festival de Cannes, el cineasta manchego celebró que, desde el inicio de su carrera, el cine para él es «una gran fiesta».
«Cuando estoy rodando, me siento como un pintor, como un artista plástico», dijo el director, de 76 años, en esta charla, en el marco de una retrospectiva integral que le dedica el Centro Pompidou hasta el 26 de mayo.
«De algún modo estoy pintando con elementos de tres dimensiones», añadió. «Los colores para mí son un elemento esencial a la hora de narrar una película».
Almodóvar atribuye este entusiasmo por los colores brillantes a las primeras películas que vio, en tecnicolor.
Según él, también podría ser una reacción al hecho de que su madre tuvo que ir de luto durante su infancia y hasta que tuvo más de 20 años, incluso estando embarazada de él.
«La explosión de los colores en mis películas es la respuesta que mi madre engendró a una tradición tan brutal como condenar a la gente a que vista de negro casi de por vida», dijo, en alusión a la costumbre ya extinta en su región natal de llevar prendas oscuras debido al duelo.
El resultado son esas tonalidades intensas que le ayudan a plasmar esos «personajes barrocos y excesivos» que habitan sus historias, como Leo Macías (Marisa Paredes) en «La flor de mi secreto» o Raimunda (Penélope Cruz) en «Volver».
«Acompañar»
Almodóvar, que ha rodado cerca de una treintena de películas, habló de la «fascinación» que siente por los intérpretes.
«Entre todas las opciones narrativas que se te ofrece en una película a través de la imagen, yo siempre elijo al actor», afirmó quien ha trabajado con Carmen Maura, Antonio Banderas, Victoria Abril, Javier Bardem o más recientemente con Tilda Swinton y Julianne More.
«El actor es el que porta el mensaje. Son los ojos de los actores los que ves, el rostro de los actores, los cuerpos de los actores», insistió.
Almodóvar también habló sobre las historias dolorosas y traumáticas que abundan en su filmografía.
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Justin Bieber regresa con fuerza y nostalgia en su show de Coachella 2026
Con un set minimalista y un viaje a su pasado musical, el astro del pop Justin Bieber regresó oficialmente al escenario este sábado, cuando encabezó el segundo día del Coachella.Bieber se presentó ante una multitud que colmó el Empire Polo Club vistiendo suéters, camisetas y gorros alusivos al cantante canadiense que no subía a un escenario similar desde 2022, cuando canceló su gira mundial debido a temas personales y de salud.
Bieber fue adentrándose en las búsquedas de YouTube que no sólo le mostraron sus antiguos clips sino también momentos particulares capturados por las cámaras que suelen perseguirlo, así como a su esposa, Hailey Bieber.
El cantante, vestido de suéter rojo, bermudas y botas negras, estableció de inmediato una conexión con su público en la arena, pero también con quienes estaban viéndolo en casa gracias a la transmisión en vivo de YouTube.
Bieber, que comenzó su carrera publicando videos de niño en la plataforma, fungió este sábado como una suerte de DJ invitando a los seguidores que lo veían virtualmente a sugerir las canciones que querían escuchar.
Tras un repaso por varias canciones de su más reciente álbum Swag II, lanzado el año pasado, Bieber se sentó al computador y comenzó un viaje al pasado buscando sus videos en YouTube y cantando retazos de varios éxitos como That Should Be Me, Beauty and a Beat, Never Say Never y el himno pop adolescente Baby, que se convirtió en la banda sonora de una generación.
Bieber fue adentrándose en las búsquedas de YouTube que no sólo le mostraron sus antiguos clips sino también momentos particulares capturados por las cámaras que suelen perseguirlo, así como a su esposa, Hailey Bieber.
Pero su paseo virtual no alteró su interacción con la gente en directo. «Esto es especial», dijo a la audiencia el artista de 32 años. «Esta es una noche que soñé por mucho tiempo, estar aquí es increíble», agregó.
Bieber no se presenta en un espacio de las dimensiones de Coachella desde 2022, cuando participó en el Rock in Rio en Brasil, pero en el último año ha protagonizado un regreso paulatino a la escena. El anuncio de su participación en Coachella surgió poco después de los lanzamientos de Swag y «Swag II».Este sábado, el cantante invitó a la tarima a Tems, Dijon, Wizkid y el productor y guitarrista Mk.gee, y también entonó éxitos como Sorry, Stay, Where Are Ü Now y Daisies, con la cual se despidió de la audiencia.«Teloneros de Justin Bieber»
Poco antes, los rockeros neoyorquinos de The Strokes se subieron a la tarima en lo que también fue una especie de regreso: la banda anunció un nuevo disco para junio, luego de una pausa de seis años.
La banda entonó varios de sus himnos, como Hard to Explain, Reptilia, Last Nite y Someday.
Julian Casablancas bromeó varias veces con el peso de tocar antes de Justin Bieber, y su bajista Nikolai Fraiture llegó a ironizar con el tema.
«Quiero agradecerles por llenar nuestro sueño de vida de abrir para Justin Bieber», dijo Fraiture, poco antes de tocar What Ever Happened, la tonada sobre el lado b del éxito, con la cual se despidieron.Mientras que, Nine Inche Noize, la colaboración de Nine Inch Nails y el productor alemán Boys Noize, tomó por asalto el escenario Sahara.
Con un dramático juego de luces y un sonido visceral, Trent Reznor, Atticus Ross y Boys Noize bombardearon la escena y pusieron a saltar a sus seguidores con versiones de éxitos como Closer, Heresy, The Warning y Copy of A.
Una de las sorpresas del segundo día de festival estuvo a cargo de Sombr, quien invitó a su set a Billy Corgan, de The Smashing Pumpkins, con quien cantó 1979.
Los nueve escenarios del festival desplegaron una diversidad de géneros con un cartel variopinto en el que se contaron, entre otros, Luísa Sonza, Addison Rae, PinkPantheress, Taemin y David Byrne.
El festival se celebra del 10 al 12 de abril, y regresa con un cartel prácticamente idéntico el siguiente fin de semana.
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Los Hermanos Flores conquistan Coachella 2026 y hacen historia por El Salvador
El Salvador volvió a decir presente en la escena internacional con la histórica participación de Los Hermanos Flores en Coachella 2026, uno de los festivales más influyentes del planeta. Su presentación no solo fue un espectáculo musical, sino una muestra de identidad cultural que conquistó a miles de asistentes en el desierto de California.Con más de seis décadas de trayectoria, la dinastía musical de Los Hermanos Flores llevó su cumbia al escenario Outdoor Theatre, el segundo más grande del festival, donde ofrecieron un show de 50 minutos que dejó claro que su repertorio trasciende generaciones. Lejos de un simple recorrido de éxitos, la orquesta estructuró su presentación en cinco bloques de «trencitos», como llaman a sus emblemáticas mezclas de canciones.
Frente a una multitud diversa, donde banderas con el azul y blanco se mezclaban con públicos de distintas nacionalidades, la cumbia salvadoreña encontró su lugar. A pocas horas del concierto de Justin Bieber, la energía latina dominó el ambiente y reflejó el espíritu multicultural que define a Coachella.
El espectáculo arrancó con una introducción audiovisual que repasó la historia de la orquesta, seguida por «Yo viviré», tema con el que se celebraron los 50 años de carrera de Nory Flores. A partir de ahí, clásicos como «Linda muchachita» y «El momento» marcaron el ritmo inicial, antes de elevar la intensidad con «Estás bien buena» y «La cumbia es una hembra».El calor del desierto —superó los 30 grados— no fue impedimento para que el público se entregara por completo. «Cumplí el sueño de ver al grupo con el que crecieron mis padres. Es la primera vez que los veo en vivo y ha sido increíble», comentó Javier, un joven salvadoreño residente en Estados Unidos que viajó hasta Indio para presenciar el concierto.
Tras un saludo dirigido a la comunidad latina e internacional por parte del cantante César Cortez, la orquesta continuó con temas como «Guanaquita», «Sin visa ni pasaporte», «El emigrante latino» y «Arriba El Salvador» que conectaron especialmente con la diáspora. El momento sorpresa llegó con «La enfermera», interpretada por Julio Roberto Hernández, histórico vocalista que regresó al escenario para reencontrarse con el público tras 28 años como parte de la agrupación.
El recorrido musical siguió con otro bloque de clásicos como «La medallita», «El mango», «Salvadoreñas» y «Somos latinos», que convirtió el espacio frente al escenario en una pista de baile improvisada entre saltos, risas y pasos de cumbia.Uno de los momentos más significativos de la presentación llegó cuando Nory Flores tomó el micrófono para enviar un mensaje a los salvadoreños dentro y fuera del país. Destacó la transformación de El Salvador y extendió una invitación a la diáspora a reconectarse con su tierra natal.«Al fin podemos vivir en paz. Los invito a visitar su país y a que disfruten de su belleza», expresó en medio de los aplausos.
El cierre fue tan enérgico como emotivo. Con la interpretación de «La bala», la fiesta alcanzó su punto máximo, lo que consolidó una presentación que combinó historia, identidad y celebración.
Más que un concierto, la participación de Los Hermanos Flores en Coachella 2026 marca un momento simbólico: la cumbia salvadoreña cruza fronteras y se posiciona en uno de los escenarios más importantes del mundo. Un hito que confirma que la música también es una forma de representar a un país.





