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El ISSS reporta 65 mil cotizantes menos debido la pandemia por coronavirus
El Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) ha elaborado el informe de coyuntura del mes de julio donde establece que más de 64 mil trabajadores dejaron de cotizar a la institución por la pandemia del coronavirus.
El informe inicia desde el mes de enero, pero la institución establece desde febrero para medir el impacto económico de la enfermedad ya que ese mes fue el último “relativamente normal”.
Las medidas de restricción en el país se iniciaron a mediados de marzo y con el paso de los meses el confinamiento se fue endureciendo, esto provocó la reducción del número de cotizantes.
Para el caso, al final del mes de enero el número de trabajadores que cotizaban en la institución era de 692,411; este número se redujo en febrero a 684,893, una reducción de poco más del 1%.
Con la llegada de la enfermedad y las primeras restricciones impuestas para evitarla, el número de empleados beneficiados cayó en marzo a 676,205, lo que implica una reducción de 8,688.
La reducción en abril iba a ser drástica en comparación a los otros meses ya que se contabilizaban 646,971, una caída de 29,234 trabajadores.
El desplome en mayo iba a ser el peor de todos ya que a finales del mes los trabajadores cotizantes se redujeron en 34,788 para un total general de 612,183.
Si se compara el número que se registraba en marzo (676,205), al inicio del confinamiento, con el total en mayo se obtiene que desde el inicio de la emergencia 64,022 personas dejaron de cotizar.
Con menos trabajadores, las cotizaciones también bajaron ya que el marzo estas estaban en $32,802,494, pero cayeron en mayo hasta los $26,354,623, una pérdida de $6,654,882.
“El impacto se concentra básicamente en el sector privado, ya que el sector público registra un leve incremento en el número de trabajadores y en el monto de las cotizaciones”, es una de las consideraciones que hace el ISSS en el informe.
Otro dato importante que se recoge es que al inicio del año había 33,053 patronos registrados en el ISSS, pero ese número fue bajando en los meses de febrero (31,903), marzo (31,092), abril (30,411) para finalmente caer en mayo a los 29,338.
El sector más golpeado es el de la industria manufacturera ya que dejaron de cotizar 20,221 personas y en segundo lugar el de comercio y restaurantes con 18,051 cotizantes menos.
Desde junio El Salvador inició la reapertura económica y por el momento se mantiene en la fase I ya que se ha atrasado el avance a la siguiente fase en tres ocasiones por el crecimiento exponencial de los casos de Covid-19.
“Las perspectivas por el momento, siguen siendo inciertas ya que la reapertura económica está enfrentando algunos tropiezos”, valora la institución y agrega esperanza al conocerse los avances en las vacunas contra la enfermedad.
El número de personas que dejan de cotizar es uno de los indicadores que se utilizan para medir la cantidad de personas desempleadas, en conjunto con los listados de los cotizantes de las AFP.
Por: El Salvador Times.
ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
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Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
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Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






