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Hispano que mató a su examante en Queens enfrenta cadena perpetua; aunque podría ser deportado
Aunque se negara a declarar ante el gran jurado sobre su caso, el proceso judicial contra David Bonola avanza y podría enfrentar mínimo 25 años de prisión o hasta cadena perpetua, así como un proceso de deportación, por el asesinato de Orsolya Gaal.
La fiscal de Distrito de Queens, Melinda Katz, dijo que Bonola, de 44 años, fue acusado de homicidio tras presuntamente confesar que apuñaló a su examante de 51 años, en casa de la víctima en Forest Hills, Queens.
Bonola tuvo una audiencia con el juez el 26 de abril, donde estuvo poco más de un minuto, pero enfrenta hasta 25 años de prisión si es declarado culpable.
Al leer los cargos, la fiscal Katz describió parte de cómo ocurrió el homicidio y las consecuencias para la familia de Gaal –dos adolescentes y su viudo– por las acciones de Bonola.
“Dos niños se quedaron sin madre y un joven adolescente enfrenta el trauma adicional de estar en casa cuando ocurrió este atroz asesinato”, indicó Katz en referencia al menor de los hijos de Gaal, quien dormía en la vivienda estilo Tudor cuando su madre era asesinada en el sótano.
La fiscal confirmó que fueron más de 50 puñaladas las que recibió la víctima, a quien Bonola le cortó el cuello, lo cual habría provocado su muerte.
El asesinato ocurrió el 16 de abril, luego de que Gaal, de 51 años, regresara a su casa de Forest Hills alrededor de las 12:30 a.m. El acusado habría entrado a la vivienda, la cual conocía bien al haber trabajado en mantenimiento en varias ocasiones.
Ambos entablaron una discusión verbal por la relación que había terminado, pero la situación se intensificó y Bonola supuestamente cortó la garganta de la mujer y la apuñaló más de 50 veces; para deshacerse del cuerpo, el hombre utilizó una bolsa de lona de hockey que pertenecía a uno de los hijos de la víctima y metió el cuerpo de Gaal dentro, el cual arrastró a un parque cercano.
ICE revisa el caso
La oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están involucradas en el caso de Bonola, luego de revelarse que el hombre es de origen mexicano y ha vivido en el EE.UU. como indocumentado por más de 20 años.
Bonola fue procesado el 21 de abril ante el juez del Tribunal Penal de Queens, Anthony M. Battisti, por asesinato en segundo grado, manipulación de pruebas físicas y posesión delictiva de un arma.
“El acusado apuñaló a la víctima más de 50 veces y luego intentó deshacerse del cuerpo metiéndolo en una bolsa de lona y arrastrándolo por un vecindario residencial tranquilo, dejando un rastro de sangre y una comunidad aterrorizada”, expresó Katz. “El acusado ahora está bajo custodia y tendrá que rendir cuentas por este horrible crimen”.
Bonola residía en la calle 114 en South Richmond Hill, a donde fueron captados sus presuntos familiares del inmueble.
ICE incluso presentó una orden de detención en Queens Central Booking contra Bonola desde su arresto, lo cual significa que si sale libre en algún momento, la agencia migratoria puede retenerlo y procesarlo para deportación.
“Eso significa que no está aquí con permiso y que está sujeto a deportación”, dijo el experto legal Stuart Slotnick a CBS News.
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La «desintoxicación digital» avanza entre los jóvenes de EE.UU.
Desplazarse sin Google Maps, dejar de deslizar el dedo por Instagram, guardar los auriculares para escuchar el canto de los pájaros: durante un mes, un grupo de jóvenes estadounidenses cambió sus teléfonos inteligentes por sencillos aparatos de tapa y se embarcó en una desintoxicación digital.
«Estaba esperando el autobús y no sabía cuándo llegaría», recordó Jay West, de 29 años, quien participó en el desafío «Un mes offline», organizado por una pequeña startup con el apoyo de un grupo comunitario local.
Los viejos hábitos son difíciles de erradicar, y West —que trabaja como analista de datos para el sistema de metro de Washington— comentó que a menudo se encontró metiendo la mano en el bolsillo para buscar su teléfono móvil, pese a que no lo llevaba encima.
Pero finalmente resultó ser una experiencia liberadora, asegura.
«A veces me aburría, y eso está bien!», recordó una tarde reciente en una huerta comunitaria de la ciudad donde los participantes de la experiencia se reunieron para compartir las dificultades y las alegrías de desconectarse. «Está bien aburrirse», dijo West.
Sentada a su lado estaba Rachael Schultz, de 35 años, quien tuvo que pedir indicaciones a desconocidos que pasaban en bicicleta. También Lizzie Benjamin, de 25, que desempolvó viejos CD que su padre había grabado para poder escuchar música sin recurrir a Spotify.
Antes de la desintoxicación, a Bobby Loomis —trabajador del sector inmobiliario de 25 años— le costaba ver siquiera un episodio completo de una serie de televisión sin mirar su teléfono.
Vida social «enriquecedora»
Desde hace tiempo, los científicos vienen alertando que la adicción a los teléfonos móviles está asociada con una menor capacidad de atención, problemas de sueño y ansiedad.
En un fallo histórico de fines de marzo, un tribunal de California dictaminó que Instagram y YouTube son responsables de la naturaleza adictiva de sus plataformas.
Un número creciente de jóvenes estadounidenses está, por fin, tomando nota de ello.
Según una encuesta de YouGov realizada el año pasado, más de dos tercios de las personas de entre 18 y 29 años desearían reducir su tiempo de uso de pantallas.
Y existen nuevas herramientas disponibles para lograrlo: aplicaciones, dispositivos para bloquear el teléfono y grupos —como el de Washington— que promueven desintoxicaciones de un mes.
En los campus universitarios se han popularizado las dietas de redes sociales de varias semanas, y las reuniones sin pantallas entre amigos se han convertido en una tendencia en las grandes ciudades.
Prescindir del teléfono inteligente, aunque sea solo por un par de semanas, conduce a un «mayor bienestar y a una mejor capacidad para mantener la atención», afirmó Kostadin Kushlev, investigador de psicología en la Universidad de Georgetown.
Los estudios preliminares sugieren que esos efectos perduran en el tiempo, añadió.
Josh Morin, uno de los organizadores de los programas de desintoxicación en Washington, considera que simplemente dejar de usar el teléfono no es suficiente y que resulta vital ofrecer una alternativa atractiva.
Su programa incluye una sesión semanal de debate para los participantes, en un bar de karaoke situado en un barrio de moda de la capital estadounidense.
«Para romper realmente con ese hábito, es necesario ofrecer una vida social, comunitaria y enriquecedora», señaló Morin.
«El comienzo de algo importante»
«Un mes offline» fue lanzado hace un año por una empresa llamada Dumb.co.
Participar cuesta aproximadamente 100 dólares por persona, tarifa que cubre el préstamo de un celular viejo precargado con herramientas esenciales —llamadas telefónicas, mensajes de texto y la aplicación Uber- que se sincronizan con el teléfono inteligente del usuario.
Hasta la fecha, la «startup» ha avanzado a paso lento. Espera superar la marca de mil participantes en mayo.
Pero los expertos vislumbran una tendencia más amplia.
Graham Burnett, profesor de historia en la Universidad de Princeton, cree estar frente al «amanecer de un movimiento auténtico», similar al surgimiento de la ola ecologista en la década de 1960, que dio lugar a importantes leyes de protección medioambiental.
Kendall Schrohe, de 23 años y empleada en una organización de vigilancia de la privacidad digital, completó el programa mensual de desintoxicación en Washington en enero.
Ahora es capaz de orientarse por su barrio sin depender de Google Maps; además, eliminó su cuenta de Instagram y organizó su propio grupo de «sobriedad digital».
«Adopté una perspectiva optimista y siento que realmente estamos ante el comienzo de algo importante», comentó.
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Seis muertos tras ataque armado en Guatemala
Un fatídico hecho de sangre se registró este lunes en un restaurante ubicado sobre la 18.ª avenida y 8.ª calle, de la Zona 6, de la capital guatemalteca. Clientes y empleados de la cevichería «Viña del Mar» fueron atacados a balazos por dos hombres que ingresaron con los rostros cubiertos. En el lugar fallecieron cinco personas, mientras que los lesionados fueron trasladados al Hospital San Juan de Dios, posteriormente uno murió en el nosocomio, informó el periódico Prensa Libre.
Entre los heridos se encuentra un menor de cinco años que fue movilizado a una unidad de emergencias pediátricas.
Bomberos Voluntarios y Bomberos Municipales fueron los primeros en llegar a la escena del crimen, tras recibir llamadas de emergencias de los vecinos, quienes escucharon los disparos.
Actualmente la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ministerio Público (MP) investigan el móvil de la masacre.
Según una publicación en la web del medio guatemalteco La Hora, citando versiones de testigos, los atacantes se movilizaban en motocicletas.
En las redes sociales comenzaron a circular las posibles identidades de las víctimas entre ellas Kimberly Pérez Ramos, su pareja Isaías Boch y el hijo en común que resultó herido; los tres residentes de Buena Vista, Santa María Ixhuatán, Santa Rosa.
Noemí Sinay Hernández ha sido identificada entre las víctimas mortales. La mujer contaba con récord delictivo por asociaciones ilícitas, portación de arma hechiza y conspiración para asesinato, confirmó el vocero de la PNC, Jorge Aguilar. De todos los fallecidos era la única que contaba con antecedentes policiales, añadió.
Una de las hipótesis de la Policía es que el ataque iba dirigido hacia Hernández por presunta rivalidad entre bandas criminales
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Consuelo Porras no podrá reelegirse como fiscal general
La fiscal general de Guatemala, Consuelo Porras, sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea por considerarla corrupta y antidemocrática, fracasó este lunes en su aspiración de lograr un tercer mandato, lo que el presidente Bernardo Arévalo rechazaba de forma rotunda.
La salida de Porras del Ministerio Público (MP) es considerada clave por activistas y juristas locales e internacionales para atacar la red de corrupción enquistada en el sistema de justicia, que ha hecho tambalear a la frágil democracia guatemalteca.
Porras quedó fuera de la lista de seis candidatos aprobada por la comisión de abogados que los seleccionó para que Arévalo designe al fiscal general que asumirá el cargo el 17 de mayo por los próximos cuatro años.
Arévalo descartó elegir a Porras por considerarla «peligrosa» para el país, pero la propia comisión evaluadora la excluyó, aunque encabezaba una tabla de puntajes que solo consideraba la experiencia y títulos académicos, no la integridad ética.
Sus críticos la consideran operadora del llamado «pacto de corruptos», la élite político-empresarial ultraconservadora que domina el país.





