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Expresidente de Argentina comparecerá ante juez por presunta violencia contra exesposa
El juez argentino que llamó a declarar al expresidente Alberto Fernández en un caso de violencia contra la ex primera dama consideró que había «elementos de convicción suficientes» para avanzar en el proceso y, en su citación judicial, recogió detalles de la acusación que apuntan a violencia física y psicológica durante ocho años, incluso mientras la víctima estuvo embarazada en 2021.
Según el documento al que accedió AP, dado a conocer el jueves, el exmandatario de Argentina (2019-2023) tendrá que comparecer ante el juez el próximo 11 de diciembre. La citación recoge que Fernández habría ejercido violencia física y psicológica sobre la ex primera dama Fabiola Yáñez mediante agarrones del cuello, zamarreos, bofetadas a mano abierta y golpes, de acuerdo con la investigación judicial.
El político, que enfrenta posibles cargos por violencia de género y coacción, habría además condicionado económicamente a la mujer tras la separación de la pareja este año mientras residían en Madrid.
Fernández ejerció «con habitualidad y de modo continuo, violencia psicológica contra Yáñez, bajo las formas de acoso, hostigamientos, controles, indiferencia, insultos, culpabilización, destrato, retiro de la palabra, ninguneos y hostilidad», recoge el oficio judicial.
La violencia física, según la acusación en el caso, habría «continuado y escalado» cuando Yáñez quedó embarazada a mediados de 2021, con «agarrones del cuello, zamarreos, bofetadas a mano abierta y golpes que provocaron lesiones en el cuerpo de la nombrada» durante la convivencia de la pareja en la residencia presidencial de Olivos.
Investigación en marcha
La información se desprende de la investigación liderada por el fiscal federal Ramiro González. El exmandatario deberá declarar ante el juez federal Julián Ercolini.
Al exmandatario le podrían caer hasta 18 años de prisión en caso de ser hallado culpable de los delitos de los que se le acusan, entre ellos «lesiones graves» que están «agravadas» por haberse cometido contra su entonces pareja y amenazas coactivas para que Yánez no denunciara los hechos.
El documento judicial menciona además que la violencia se sustentó en una «relación asimétrica de poder» y que se extendió por lo menos desde el año 2016 hasta el 6 de agosto del 2024.
Fernández, un peronista de 65 años que dejó el poder en diciembre de 2023, todavía no se pronunció sobre la citación judicial, pero previamente ha negado públicamente los hechos denunciados por Yáñez, de 43 años.
El expresidente puede negarse a declarar y, en su lugar, presentar un escrito.
Con los argumentos y la documentación de respaldo presentada por la fiscalía, el juez consideró «que existen elementos de convicción suficiente como para avanzar con la sujeción al proceso y convocar a Alberto Ángel Fernández a prestar declaración indagatoria», dispuso en su oficio.
Múltiples testigos han declarado
Varias personas han testificado en el marco de la causa, aportadas por las dos partes, entre ellas la madre de Yáñez, médicos y niñeras. Fueron analizadas llamadas telefónicas entre el entonces presidente y su pareja e informes psiquiátricos realizados a la denunciante.
Luego de dejar el poder en diciembre de 2023, Fernández, Yáñez y el pequeño hijo de ambos, Francisco, se radicaron en Madrid, España, y al poco tiempo la pareja se separó. Según la pesquisa judicial, el dirigente político habría condicionado a la denunciante económicamente «para manipular y continuar ejerciendo poder y control sobre aquella».
De acuerdo con lo recogido en la citación judicial, los ocho años de agresiones psicológicas y físicas a Yañez, «en forma continua y habitual en el marco de su relación de pareja», habrían dejado en la víctima «secuelas de daño psíquico, produciéndole un debilitamiento permanente de su salud».
Ésta no es la única causa judicial que enfrenta el expresidente argentino, quien también es investigado por irregularidades en la contratación de seguros para el Estado durante su mandato.
Internacionales
Dos accidentes mortales en 48 horas desatan las dudas sobre el sistema ferroviario español
A 9:00 locales (20H00 GMT) del martes, «un muro de contención se derrumbó sobre las vías, provocando un accidente en el que se vio involucrado» un tren de cercanías en el municipio de Gelida, a unos 40 kilómetros de Barcelona, informó la agencia de protección civil catalana.
Un maquinista en prácticas, que se encontraba en la cabina junto a otros compañeros y al conductor principal, falleció, y 37 personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, según indicaron fuentes del gobierno catalán.
Las primeras hipótesis apuntan a que un muro se desprendió a causa del temporal de lluvias que afectó en los últimos días a Cataluña e impactó contra el tren.
Tras el accidente, que dejó la parte delantera del convoy completamente abollada, la circulación de cercanías de esta poblada región del noreste español, que cada día utilizan miles de usuarios, quedó «suspendida (…) ante los efectos que el temporal está provocando en la infraestructura», indicó el gestor de la red Adif.
Este nuevo accidente se produjo mientras el país sigue conmocionado por la colisión de dos trenes, con alrededor de 500 pasajeros a bordo, que dejó al menos 42 muertos el domingo, cerca de la localidad cordobesa de Adamuz.
Los expertos todavía tratan de buscar las causas de la peor tragedia ferroviaria del país desde que en 2013 otro descarrilamiento causara la muerte de 80 personas poco antes de llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela.
La sucesión de tragedias puso en el punto de mira al servicio ferroviario español y al gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, que el lunes había prometido desde Adamuz dar con la verdad sobre un accidente del que todavía quedan muchos interrogantes.
El sindicato de conductores ferroviarios SEMAF anunció su intención de convocar una huelga general al considerar «inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril», según indicó en un comunicado.
«Esto es demasiado», escribió Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, principal partido de la oposición (PP, derecha), en X tras conocerse el accidente en Gelida, expresando su preocupación por lo ocurrido.
«Retrasos constantes, trenes llenos, averías, excusas y accidentes. Lo advertimos desde hace mucho tiempo. Ya basta», criticó de su lado la formación independentista catalana Junts per Catalunya en su cuenta de X.
El ministro de Transportes español, Óscar Puente, indicó que espera dialogar con los maquinistas para desconvocar la huelga y defendió que el accidente de Cataluña ocurrió por causas que «nada tienen que ver con el servicio ferroviario», sino más bien «meteorológicas».
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Japón reactiva la central nuclear más grande del mundo
La central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, reanudó el miércoles su actividad por primera vez desde la catástrofe de Fukushima de 2011 y pese a las persistentes preocupaciones de la población.
La puesta en marcha se llevó a cabo a las 19h02 hora local (10h02 GMT), indicó a la AFP Tatsuya Matoba, portavoz de la compañía Tokyo Electric Power (Tepco).
El gobernador de la prefectura de Niigata, donde se encuentra la central, había dado el mes pasado su visto bueno a la reanudación, pese a una opinión pública dividida: según una encuesta realizada en septiembre por la propia prefectura, el 60% de los habitantes se oponía al reinicio, frente al 37% que lo apoya.
El martes, varias decenas de manifestantes desafiaron el frío para protestar bajo la nieve cerca de la entrada de la central, a orillas del mar de Japón.
«La electricidad de Tokio se produce en Kashiwazaki, ¿y solo los habitantes de aquí deberían estar en peligro? No tiene ningún sentido», lamentó a la AFP Yumiko Abe, una vecina de 73 años.
La central de Kashiwazaki-Kariwa quedó detenida cuando Japón cerró todos sus reactores nucleares tras el triple desastre —terremoto, tsunami y accidente nuclear— de Fukushima, en marzo de 2011.
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Auroras boreales se verán en el centro de Estados Unidos por tormenta geomagnética
La tormenta es el resultado de «una erupción de material solar y campos magnéticos» que salieron del sol el domingo y se espera que lleguen a la Tierra entre el lunes y el martes, explicó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).
Advirtió que la severa tormenta geomagnética también puede causar problemas tecnológicos, incluyendo dificultades con el control de voltaje e impacto en las operaciones satelitales.
Funcionarios de la NOAA aseguraron que las personas en los estados del norte y del centro de Estados Unidos continental pueden ver la aurora en la noche si las condiciones climáticas lo permiten».
«Es posible que las auroras sean visibles en gran parte de la mitad norte del país y quizá tan al sur como Alabama hasta el norte de California», indicaron.
La severidad de esta tormenta geomagnética es «muy rara», señaló la NOAA.
Shawn Dahl, del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, dijo que la última vez que una tormenta de radiación solar de esta intensidad afectó la Tierra fue en 2003.


