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Protección Civil fortalece sistema de alerta temprana por lluvias
El Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial implementa acciones para contar con un sistema de alerta temprana ante riesgos por eventos naturales como las lluvias o inundaciones. El ministro de Gobernación, Juan Carlos Bidegain detalló que en la zona del bajo Lempa cuentan con un sistema de alerta cuando CEL realiza descargas.
Según dijo, en este proceso también colabora las comisiones municipales de Protección Civil avisando oportunamente a la población para que estén preparados. Otra de estas acciones de alerta temprana ha sido la marcación de un semáforo de riesgo en uno de los muros del río Acelhuate en la colonia La Málaga, el cual, indicará cuando el nivel del agua represente un riesgo para la población de acuerdo a los colores. Cuando el agua llegue a color verde significa que aún no existe mayor riesgo, sin embargo cuando se aproxime a la franja roja que se ha pintado en el muro significa que ya existe un peligro.

De igual forma, el Plan Invernal es una estrategia preventiva y de mitigación de riesgos que contiene acciones precisas para alertar a la población cuando suceden lluvias. La primera fase del Plan Invernal se enfocó en trabajos de prevención de riesgos en más de 100 puntos del país, los cuales fueron intervenidos a través de un mapa de calor donde se concentran los lugares donde históricamente se han registrados desastres naturales.
En estos lugares se trabajó con el Ministerio de Obras Públicas y FOVIAL desarrollando limpiezas, y mejoras en la infraestructura. «Se hizo una serie de trabajos en más de 100 puntos en el país para hacer obras de prevención y mitigación a través como parte de la primera fase de Plan Invernal», detalló el ministro de Gobernación, Juan Carlos Bidegain.
Con estas acciones se busca que los impactos por lluvias sean menores y que la población esté mejor preparada para cualquier evento natural. De igual forma, la segunda etapa del Plan Invernal se empezó a implementar en mayo, y aunque su enfoque es la atención de emergencias y riesgos, se mantiene el abordaje preventivo.
«La etapa dos se empezó a implementar con las primeras tormentas a inicios de mayo. Cuando se registran lluvias se activa toda la Comisión Nacional de Protección Civil para atender las Emergencias. Estamos también haciendo prevenciones», detalló Bidegain.
De igual forma, para fortalecer dicho sistema de alerta y respuesta por las lluvias, el ministro indicó que la Dirección de Protección Civil ya cuenta con Equipos Tácticos Operativos también están colaborando con las acciones de primera respuesta y están en servicio a las comisiones municipales y también son un complemento de las acciones del Cuerpo de Bomberos.
El lunes por la noche colaboraron con las emergencias que surgieron por las lluvias. Una de las atenciones se realizó en una casa inundada en San Marcos, y otras más en Santa Rosa de Lima. También se atendió un árbol que cayó sobre un vehículo en San José Villanueva.
«El desarrollo y la implementación de los equipos tácticos operativos ha sido para enfrentar la parte más fuerte del invierno. Vamos a desplegar los equipos en todo el territorio y de esa manera nos estamos preparando de forma integrada», señaló el ministro de Gobernación, Juan Carlos Bidegain.
ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
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Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
Principal
Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






