ENTREGA ESPECIAL
Elvis Presley, a 45 años de su muerte
Foto: Cortesía
Hoy se cumplen 45 años de la muerte de Elvis Presley, el cantante que provocó una revolución cultural a fines de los años ’50. Además de reediciones y películas nuevas como la reciente biopic de Baz Luhrmann, lo rodean infinidad de anécdotas, cifras de éxito y también teorías insólitas que aseguran que no murió sino que fraguó su propia muerte.
Una de las versiones que circula hace décadas se basa en el dato que pocos días después de ser enterrado al lado de su madre en el cementerio de Forest Hill hubo un hombre que tenía cierto parecido con Elvis que compró en el aeropuerto de Memphis un boleto de avión con destino a Buenos Aires.

Según se investigó, el misterioso personaje en cuestión se hacía llamar John Burrows, uno de los alias que el artista usaba en forma recurrente para registrarse en los hoteles. La leyenda cuenta que en suelo argentino fue recibido por una limusina que lo trasladó hasta el barrio de Parque Leloir, donde vivió el resto de sus días.
La referencia a estas teorías hasta se convirtió en una exitosa canción de Andrés Calamaro, que en 1997 compuso el tema Elvis está vivo, donde dice: «Elvis está vivo, me lo dijo un amigo. Está en el cuarto forrado de leopardo dorado. En Memphis lo saben todos, pero es gente muy discreta y no dicen nada, será mejor así. Elvis está vivos, se escribe cartas conmigo cuando el sol empieza a caer. Bob Dylan también lo sabe, pero Bob es muy discreto y no dice nada».
La teoría del testigo protegido

Una autora llamado Gail Brewer-Giorgio apuesta por la teoría de que el músico se vio en la obligación de inventarse su muerte por un motivo de fuerza mayor: ayudó al FBI a destapar una organización vinculada con la mafia llamada The Fraternity y pasó a convertirse en un testigo protegido del Departamento de Justicia estadounidense. Giorgio teorizó sobre todo esto en el libro Is Elvis Alive? editado en 1988.
La teoría de la figura de cera
Billy Mann, uno de sus primos, aceptó la propuesta de un diario sensacionalista de tomar una foto del cuerpo de Elvis durante el velatorio en Graceland a cambio de 18 mil dólares. Esa foto no solo convirtió al tabloide National Enquirer en el más vendido en la historia estadounidense (6.5 millones de ejemplares) sino que detonó otra teoría.

El día de su muerte, Elvis pesaba 113 kilos, pero la imagen para nada refleja dicho sobrepeso. Varios de los ahí presentes incluso comentaron que no lo reconocían porque una de sus patillas parecía falsa y sus manos lucían lisas. De inmediato se especuló que era una figura de cera, al estilo del Museo Madame Tussauds.
La teoría del seguro de vida
También hay quienes afirman que en marzo de 1977, apenas cinco meses antes de su muerte, Elvis firmó de su puño y letra un seguro de vida que ascendía a varios millones de dólares. Pero absolutamente nadie, ni su hija Lisa Marie, ni su novia Ginger Alden ni ningún familiar más o menos cercano reclamó un solo centavo. ¿Por qué? Porque no se puede falsear una muerte y encima cobrar por ello.
ENTREGA ESPECIAL
Niña Cata: Abuelita de 91 años que va por primera vez a la escuela y recibe su computadora
En el pequeño pueblo de El Congo, en Santa Ana Este, las aulas del Centro Escolar El Congo guardan historias que desafían el paso del tiempo.
Allí, entre pupitres compartidos y pizarras llenas de letras recién trazadas, una mujer de 94 años —Catalina Mendoza— dio sus primeros pasos formales en la escuela.
Nunca antes había cruzado el umbral de un aula como alumna; la vida, con sus labores del campo, la crianza de hijos y las necesidades diarias en un El Salvador de otras épocas, no le dejó espacio para ello.
Pero este 2026, algo cambió. Catalina se inscribió en primer grado de la modalidad flexible —esas clases sabatinas o dominicales pensadas para quienes el horario tradicional no les cabe en la vida—. Y no lo hizo sola. A su lado, caminando con la misma determinación, está su hija Teresa Tobar, de 71 años, quien cursa octavo grado en la misma institución.
Madre e hija recibieron juntas su paquete escolar 2026: cuadernos, lápices, libros adaptados a cada nivel y, lo más novedoso, una tablet cada una. Es la primera vez que el Ministerio de Educación incluye a los adultos de modalidad flexible en esta entrega masiva que beneficia a cerca de 1.2 millones de estudiantes del sistema público.
La ministra Karla Trigueros estuvo presente en la ceremonia, se acercó a Catalina, le entregó personalmente los materiales y la felicitó con visible emoción.
“Nunca es tarde”, le dijo, mientras la anciana sonreía con esa mezcla de timidez y orgullo que solo nace cuando se cumple un sueño guardado durante décadas.Teresa cuenta que todo empezó por su hijo, quien asiste a clases nocturnas. “Yo lo acompañaba, me sentaba a esperar… y poco a poco me picó el bichito del estudio”.
Decidió inscribirse ella también. Luego vino la conversación más tierna: le dijo a su madre que aún había tiempo, que la escuela no discrimina edades. Catalina, que siempre repetía “nunca conocí cómo era por dentro una escuela”, se animó.
Hoy comparte con su hija no solo el aula, sino las tareas, las dudas y las pequeñas victorias diarias.“Me encanta estudiar”, dice Teresa con voz firme.
“Que no se les cruce por la mente que la edad es una barrera”. Y sobre su madre agrega: “Se la pasa muy bien. A ella le encanta aprender. Cada día llega contenta, con su cuaderno lleno de letras nuevas”.
El director del centro, Daniel Monroy, lo resume con sencillez: “Es una satisfacción enorme tenerlas aquí. Nos recuerdan que la educación no tiene fecha de caducidad cuando hay voluntad y apoyo”.
En un país que también abre este año las puertas de la universidad a 17 mil jóvenes con becas y programas que buscan fortalecer la clase media, la historia de Catalina y Teresa muestra otra cara de la misma apuesta: que nadie se quede atrás, ni siquiera quien lleva casi un siglo de vida.
Madre e hija caminan juntas hacia metas que parecen imposibles: aprender a leer y escribir mejor, avanzar grados, dominar una tablet que les abre ventanas al mundo digital. Lo hacen tomadas de la mano, literalmente y figurativamente, demostrando que los lazos familiares se fortalecen cuando se aprende en equipo.Porque en El Congo, Santa Ana Este, la educación no pregunta la edad. Solo pide ganas. Y ellas las tienen de sobra.
ENTREGA ESPECIAL
Conmemoran décimo aniversario del fallecimiento del Dr. Armando Bukele
Este 30 de noviembre se cumplen diez años del fallecimiento del Dr. Armando Bukele, padre del presidente Nayib Bukele. Su partida causo tristeza en la población salvadoreña, que continúa recordando su legado.
Durante su vida, el Dr. Armando Bukele destacó en los ámbitos médico, social y político, ganándose el respeto de quienes lo conocieron. Su labor por el bienestar del país y su compromiso con la ciudadanía siguen siendo motivo de reconocimiento.
Igualmente, se le reconoce por las enseñanzas que dejó al pueblo salvadoreño a través de sus distintas profesiones: maestro, empresario y filántropo, así como por su papel como padre. Realizó un destacado trabajo en la crianza de sus hijos, especialmente con Nayib Bukele, quien, gracias a sus consejos y la educación recibida, formó la visión con la que sueña con un mejor El Salvador.
Entre sus mensajes, se cita la frase: “Lucha, gana y goza en esta vida y hazlo también para la otra. Busca el Reino de Dios y su justicia y lo demás te vendrá por añadidura”.
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Jovencita de la UES destaca con segundo lugar en concurso de la NASA
La NASA desarrolló recientemente un concurso que reunió a universitarios de diversas regiones, entre ellos Ángela Pineda, estudiante de tercer año de Ingeniería en Sistemas Informáticos de la Universidad de El Salvador (UES).
El proyecto de Ángela consistió en un sistema autónomo de drones con mini propulsores, con el que participó en el Programa Aeroespacial Internacional, obteniendo el segundo lugar en la base central de la NASA en Houston, Texas.

El evento se realizó entre el 8 y el 16 de noviembre, periodo en el que también recibió entrenamiento similar al de los astronautas, incluyendo simuladores de gravedad cero, vuelo de aeronaves Piper Archer y actividades de robótica bajo el agua.
El proyecto presentado por Ángela y otros estudiantes mexicanos fue nombrado «Hope» y consistió en un concepto de traje espacial con sensores incorporados en la tela.
“¡Segundo lugar! Un logro que destaca su talento, disciplina y el alto nivel académico de nuestra comunidad estudiantil. Felicitamos a Ángela por dejar en alto el nombre de la UES”, expresó la institución en sus cuentas oficiales.



