Internacionales
Hombre se suicida y sus familiares se enteraron 10 días después
Un hombre que estaba desaparecido desde hace 10 días fue encontrado este jueves ahorcado en una vivienda y los investigadores sospechan que se trató de un suicidio, informaron fuentes judiciales.
Se trata de Emiliano Martín Etchegoyen de 40 años, un hombre que estaba siendo buscado por sus familiares, quienes solicitaron colaboración a la sociedad a través de redes sociales para encontrarlo.
El cadáver de Etchegoyen fue hallado colgado de una cuerda en un árbol en el fondo de la casa de su hermano, ubicada en partido bonaerense de Berazategui, Argentina. Personal policial fue alertado a través del 911.
La fiscal del caso, Silvia Borrone, se acercó al lugar para supervisar las tareas periciales y ordenará la autopsia correspondiente para determinar la data y las causas del deceso.
La madre del hombre, Ana María Cordero, había radicado una denuncia en la que relató que su hijo se ausentó el 12 de julio del domicilio de su hermano y desde ese momento se desconocía su paradero.
La denunciante agregó que se comunicó con los compañeros de trabajo de su hijo, que se desempeña en la Biblioteca Nacional hace cinco años, quienes le informaron que nunca llegó a ese destino.
Según la progenitora denunciante, su hijo se encontraba depresivo y el 1 de julio se fue a vivir a la casa de su hermano Eduardo a raíz de discusiones con su esposa, con quien tiene una hija de un año y cinco meses.
El domingo 11 de julio, hacia las 18, fue la última vez que Cordero vio a su hijo en la casa de Eduardo, donde aquél le comentó que al día siguiente iría a su trabajo en la Biblioteca Nacional Argentina, donde vería a un abogado para asesorarse con el tema de las visitas a su hija.
Internacionales
La cumbre global de Nueva Delhi aboga por una «IA segura, fiable y sólida»
Decenas de países, entre ellos Estados Unidos y China, abogaron por una inteligencia artificial «segura, fiable y sólida», en una declaración común emitida el sábado tras la cumbre sobre este tema celebrada en Nueva Delhi.
«Promover una IA segura, fiable y sólida es clave para construir confianza y maximizar los beneficios económicos y sociales», reza la declaración suscrita por 86 países y dos organizaciones internacionales.
El comunicado no incluye ningún compromiso concreto, pero destaca iniciativas voluntarias, como mancomunar capacidades de investigación en IA a nivel internacional.
«Creemos que la promesa de la IA se cumple de la mejor manera sólo cuando sus beneficios se comparten con la humanidad», afirma el comunicado, publicado un día después de lo previsto.
La Cumbre sobre el Impacto de la IA, a la que asistieron decenas de miles de personas en Nueva Delhi, incluyendo CEOs de grandes empresas del sector, fue la cuarta cita anual sobre la inteligencia artificial generativa.
Estados Unidos no firmó la declaración del año pasado, y en esta edición hizo saber el viernes que rechazaba «totalmente» cualquier gobernanza mundial de inteligencia artificial.
Horas antes de ese posicionamiento de Washington, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, había confirmado la constitución de una comisión científica destinada a «convertir el control humano en una realidad técnica» para la inteligencia artificial.
Entre los temas más candentes que se abordaron, se cuentan las ventajas que puede aportar la traducción multilingüe con IA, las amenazas que esa tecnología puede suponer para el empleo y el consumo energético de los centros de datos.
«Reconociendo las crecientes demandas de la IA en materia de energía, infraestructura y recursos naturales, destacamos la importancia de desarrollar sistemas de IA eficientes desde el punto de vista energético», indicó el comunicado.
Igualmente, alienta a adoptar marcos «apropiados» que «estimulen la innovación al tiempo que promueven el interés público».
Los analistas ya avisaron que era improbable esperar compromisos concretos, a tenor del amplísimo enfoque de la cita y la vaguedad de las promesas hechas en las anteriores cumbres en Francia, Corea del Sur y Reino Unido.
Internacionales
Manifestantes indígenas ocupan una terminal fluvial de Cargill en Brasil
Un centenar de activistas indígenas ocuparon este fin de semana una terminal portuaria de Cargill en el norte de Brasil, para protestar contra la explotación de los ríos amazónicos para el transporte de granos.
Los manifestantes llevaban más de un mes acampados frente a la entrada de la terminal en la ciudad nórdica de Santarém.
Alegando responder a una orden judicial de desalojo, decidieron intensificar su acción el sábado, entrando en las instalaciones y ocupando, entre otros sitios, las oficinas que albergan los sistemas de vigilancia. La ocupación continúa este domingo.
En un comunicado enviado a la AFP, Cargill indicó que las operaciones de la terminal habían sido suspendidas a causa de «incidentes violentos derivados de una disputa en curso entre las autoridades gubernamentales (brasileñas) y las comunidades indígenas».
Los manifestantes exigen la derogación de un decreto firmado por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en agosto pasado, que designa los principales ríos amazónicos como zonas prioritarias para el transporte de carga y la expansión de puertos privados.
«Mientras no se derogue el decreto, nos quedaremos aquí», declaró a la AFP en la noche del sábado Alessandra Korap, líder del pueblo Munduruku.
Las comunidades indígenas brasileñas se oponen a la expansión portuaria y, en particular, al dragado de ríos, que consideran vitales para su modo de vida.
Hace dos semanas, el gobierno de Lula anunció la suspensión del dragado en el río Tapajós, un importante afluente del Amazonas, «en respuesta a la movilización de los pueblos indígenas y (…) como gesto de diálogo».
Korap consideró insuficiente esta medida. «El gobierno intentó engañarnos», dijo.
En una gran estructura metálica con vistas a la terminal, los manifestantes colgaron una pancarta con el mensaje «No al dragado».
En su comunicado, Cargill instó a «las partes directamente involucradas a priorizar la seguridad, a entablar un diálogo constructivo y a trabajar para lograr una solución que permita la reanudación de las operaciones».
«Si la gente de Cargill quiere que nos vayamos, que presionen a Lula», replicó Korap.
La multinacional estadounidense, con sede en Minnesota, opera logística agrícola en todo Brasil, donde emplea a aproximadamente 11.000 personas.
El viernes, activistas indígenas también se manifestaron frente a las instalaciones de Cargill en São Paulo (sureste).
«El dragado contaminará el río, que dejará de ser un bien común para toda la humanidad y se convertirá en un patrimonio privado», declaró a la AFP Thiago Guarani, uno de los manifestantes.
Brasil es el principal exportador mundial de soja y maíz, y el desarrollo de puertos fluviales en la Amazonia busca reducir el costo del transporte de estos granos.
Internacionales
Rescatistas recuperan el último cuerpo tras mortal avalancha en California
Rescatistas en California recuperaron el sábado el cuerpo de la novena y última persona fallecida en una fatal avalancha en las montañas de Sierra Nevada, informó la oficina del sheriff local.
Un alud impactó a un grupo de 11 esquiadores y cuatro guías el martes, cuando regresaban de un paseo de tres días en la región próxima al pico Castle, una montaña de 2.777 metros, popular destino turístico en la costa oeste de Estados Unidos.
Seis personas fueron rescatadas con vida por los socorristas el martes. Esta fue la avalancha más mortal en Estados Unidos desde 1981.
«Las nueve personas que perdieron la vida en la avalancha de pico Castle del 17 de febrero fueron recuperadas de forma segura de la montaña», señaló la oficina del sheriff del condado de Nevada en un comunicado.
«No hay palabras que realmente capten la magnitud de esta pérdida y nuestros corazones lloran junto a las familias de los afectados por este catastrófico suceso», declaró la sheriff Shannan Moon.
Las autoridades habían advertido el jueves que las operaciones de búsqueda se prolongarían durante el fin de semana por el mal tiempo en la zona.
Los sobrevivientes lograron pedir ayuda poco después de que se produjera el desastre, pero las condiciones de visibilidad nula y el riesgo de nuevos aludes de nieve hicieron que los equipos de rescate no pudieran llegar hasta ellos durante varias horas.


