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Científicos detectan siete variantes del coronavirus en Estados Unidos
A más de un año del registro de la pandemia del coronavirus, un grupo de científicos estadounidenses alertó sobre el hallazgo de al menos siete nuevas variantes del SARS-CoV2, y aunque no hay datos que revelen que estas mutaciones son más contagiosas, los especialistas temen que así sea.
De acuerdo a un estudio publicado en el diario estadounidense The New York Times, el grupo de científicos expresó su preocupación porque muchas de esas nuevas variantes parecen evolucionar en la misma dirección.
Lo que las convierte potencialmente en amenazas contagiosas por sí mismas.
Siete variantes del coronavirus
“Claramente, algo está sucediendo con esta mutación”, advirtió Jeremy Kamil, virólogo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana, en Shreveport y coautor del nuevo estudio, destaca NYT.
De acuerdo al testimonio del virólogo, conoció sobre las nuevas variantes durante el estudio que realizaba sobre muestras en Louisiana, a finales de enero, donde detectó una nueva variante del coronavirus, que hasta ese momento se desconocía.
“La mutación alteró las proteínas que tapan la superficie del coronavirus. Conocidas como proteínas de pico, son cadenas plegadas de más de 1,200 bloques de construcción moleculares llamados aminoácidos”, precisó Kamil, de acuerdo a la publicación del New York Times.
El diario estadounidense destacó que todos los virus estudiados por el especialista compartieron una mutación que cambió el aminoácido 677.
Kamil explica al NYT que la noche que descubrió la nueva variante, subió subió los genomas de los virus a una base de datos en línea utilizada por científicos de todo el mundo.
Expertos descubren la misma mutación en siete linajes
Para su sorpresa, a la mañana siguiente, el virólogo Daryl Domman de la Universidad de Nuevo México, le escribió a su correo electrónico para informarle que él y sus colegas también habían descubierto la misma variante en su entidad, de igual manera se registró la misma mutación 677 en las muestras estudiadas.
El estudio de los virólogos de Nuevo México, data de octubre de 2020.
Ante la coincidencia de los resultados de las muestras estudiadas, los especialistas realizaron un sondeo en la base de datos y descubrieron otros seis linajes que obtuvieron independientemente la misma mutación por sí mismos, destaca el estudio que fue publicado en NYT.
Para los especialistas aún es prematuro afirmar si esas nuevas variantes son más contagiosas y es difícil identificar dónde surgieron por primera vez en Estados Unidos, debido a que esos estudios se llevaron a cabo en las fiestas decembrinas, temporada en la que incrementan los viajes.
Aunque por la pandemia del COVID-19 los viajes disminuyeron, pero aún así se registró movilidad de las personas en Estados Unidos.
“Dudaría bastante en dar una ubicación de origen para cualquiera de estos linajes en este momento”, aseguró Emma Hodcroft, epidemióloga de la Universidad de Berna y coautora del nuevo estudio.
El equipo de especialistas precisó que es difícil afirmar si el aumento de las variantes del COVID-19 es porque son más contagiosas.
“Es posible que se hayan vuelto más comunes simplemente debido a todos los viajes durante la temporada navideña. O podrían haber explotado durante eventos de superprocesadores en bares o fábricas”, destaca el estudio de los especialistas.
Pero a pesar de que no tienen estudios que pongan en evidencia que esas mutaciones sean más contagiosas, los expertos expresaron su preocupación porque la mutación podría afectar de manera plausible la facilidad con que el virus ingresa a las células humanas.
Hasta el momento, en Estados Unidos es el país con el mayor número de contagios de COVID-19, al contabilizar 27, 652, 962 millones de contagios, y 485, 465 muertos, de acuerdo al reporte de la Universidad de Johns Hopskins.
Internacionales
Presidente saliente de Costa Rica fue designado superministro por su sucesora
El saliente mandatario de Costa Rica, Rodrigo Chaves, formará parte del gabinete de su sucesora Laura Fernández en un puesto con amplios poderes que además le garantizará inmunidad frente a eventuales procesos legales.
Chaves, quien entregará el mando a Fernández el próximo viernes, fue designado este martes ministro de la presidencia, encargado de las relaciones con los demás poderes del Estado, con los cuales el actual gobernante mantiene un duro enfrentamiento.
También tendrá a su cargo la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), señalada en el pasado por opositores de supuesto espionaje político, lo que ha sido rechazado por el gobierno.
Fernández ya había adelantado que le ofrecería el puesto a su mentor, de quien también fue ministra, lo que críticos del gobierno ven como una maniobra del presidente para mantener su influencia.
Internacionales
Irán intensifica sus amenazas por la operación de EE. UU. en Ormuz
Estados Unidos y la república islámica mantienen un pulso por el control de este paso estratégico, por donde solía transitar una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
«Sabemos perfectamente que la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía», advirtió Mohamad Baqer Qalibaf, el principal negociador iraní en un mensaje en X.
«La seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto amenazada por Estados Unidos», cuya «presencia maligna disminuirá», agregó Qalibaf, que también es presidente del Parlamento iraní.
Desde el inicio de la guerra emprendida el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, que ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, Teherán controla esta vía estratégica.
La situación ha disparado el precio del petróleo a niveles inéditos desde 2022.
Washington intenta por todos los medios presionar a Teherán y le reclama que abandone su programa nuclear.
El 8 de abril, coincidiendo con el inicio de la tregua con Irán, impuso un bloqueo a los puertos iraníes.
Y el lunes lanzó la llamada operación «Proyecto Libertad» para permitir que los barcos bloqueados desde hace semanas puedan cruzar el estrecho.
Según varias empresas especializadas, más de 900 buques estaban en el Golfo a finales de abril, con cerca de 20,000 marinos.
En las últimas horas Irán replicó a la operación de Washington con lanzamientos de misiles y drones contra barcos militares estadounidenses en la zona, que fueron interceptados, según el Mando Central de los Estados Unidos (Centcom).
Corea del Sur informó de una «explosión» seguida de un incendio en un buque surcoreano en el estrecho.
Pese a los desmentidos iraníes, el Centcom asegura que dos buques mercantes con pabellón estadounidense, escoltados por el ejército, cruzaron «con éxito» el estrecho de Ormuz el lunes. «Marcha muy bien», se felicitó el presidente Donald Trump.
El gigante danés del transporte Maersk anunció que uno de sus barcos, que transportaba vehículos y estaba bloqueado en la zona desde febrero, pudo atravesar el estrecho el lunes «acompañado de medios militares estadounidenses».
Las fuerzas estadounidenses también afirmaron haber destruido seis embarcaciones iraníes «que amenazaban la navegación comercial».
Irán negó cualquier daño en sus buques y acusó a Estados Unidos de haber matado a cinco civiles al atacar dos barcos que partieron de Omán rumbo a la costa iraní.
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Ex niños soldado aprenden oficios para rehacer sus vidas en República Centroafricana
En un aula en Bria, en la República Centroafricana, ex niños soldado aprenden a coser. Una forma de ayudar a adolescentes de entre 14 y 17 años a superar la violencia que sufrieron a manos de los numerosos grupos armados del país.
«No es fácil enseñarles. Algunos todavía llevan esa violencia dentro. Otros siguen muy estresados», relata Christophe Yonaba, profesor de la organización benéfica Esperance en esta zona del este de la República Centroafricana.
«A veces se quedan sentados en silencio», cuenta sobre sus aprendices de sastre.
«De repente se inquietan, como si se bloquearan por dentro», añade.
El este de la República Centroafricana, cuyo subsuelo es rico en diamantes, se ha visto desgarrado por años de conflicto armado.
«Todos estos adolescentes fueron, en algún momento, capturados por grupos armados», afirma Yonaba, de 53 años.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), alrededor de 2,000 jóvenes centroafricanos siguen en manos de estas fuerzas combatientes.
En el punto álgido de la guerra civil que se prolongó de 2013 a 2018, unos 20 grupos operaban en el este. La cifra descendió ahora a 14 gracias a los acuerdos de paz y los programas de desarme.
Pero los grupos armados continúan controlando ciertas zonas del este, especialmente en la frontera con Sudán y Sudán del Sur.
Desde finales del año pasado los combates entre el ejército y los rebeldes se intensificaron en la región.
El conflicto desplazó a decenas de miles de civiles, en su mayoría mujeres y niños, dentro del país y hacia la vecina República Democrática del Congo.
Trauma del pasado
Awa —la AFP cambió los nombres de todos los menores en esta historia— tenía 14 años cuando fue secuestrada por la Unidad por la Paz en la República Centroafricana (UPC), uno de los mayores grupos rebeldes.
Estuvo retenida durante unos tres meses.
Sentada en la parte delantera de la clase de Yonaba, donde las máquinas de coser sustituyen a los pupitres tradicionales, evita hablar del pasado y prefiere centrarse en el presente.
«Hoy me siento bien. Me gusta lo que hago aquí. Hay otros niños que tuvieron experiencias similares a la mía. Nos ayudamos mutuamente con el trabajo», describe la joven.
También afirma estar contenta de vivir ahora «una especie de vida normal».
Amadou, de 16 años fue formado como panadero por la ONG y ahora hace pan y rosquillas cada mañana en un horno tradicional en su aldea. Pasó un año y medio en las filas de la UPC.
«No nos pedían que usáramos armas, pero estábamos allí, como sirvientes. Hacíamos todas las tareas ingratas y no descansábamos. Nos hablaban de manera grosera y dura», comenta, luchando con los dolorosos recuerdos que reaparecen.
Rachelle, que está aprendiendo sobre ganadería con Esperance, cuenta que fue utilizada como esclava sexual cuando tenía 14 años. La experiencia duró un año.
«Me obligaron a hacer cosas y tuve que hacerlo, de lo contrario habría habido consecuencias», confiesa con valentía pero negándose a decir más.
Pero los recuerdos la atormentan. Se pregunta por su madre, secuestrada al mismo tiempo que ella y de la que no volvió a saber nada desde entonces.
Esperance, financiada en parte por UNICEF, ayudó a 52 jóvenes a encontrar una vocación y un empleo el año pasado. Ofrece apoyo psicológico además de formación.
Los recientes programas de desarme contribuyen a un aumento de la demanda de sus servicios.
«Antes recibíamos una llamada al mes. Ahora es cada semana», relata Karl Malone, encargado de identificar nuevos casos de niños soldados en la región de Bria.
«Este año recibimos financiación suficiente para ayudar a 100 niños. Pero hay al menos 117 que necesitan ayuda. Y no podemos atenderlos», lamenta.
Como otras organizaciones de ayuda, Esperance se ve afectada por la disminución de la financiación internacional, especialmente de USAID, la agencia estadounidense de desarrollo, desmantelada por el presidente Donald Trump poco después de regresar al poder.




