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Donnarumma y Neymar casi se van a los golpes tras la eliminación del PSG a manos del Real Madrid
Fue una serie inolvidable. Un partido que quedará en los libros de la Champions League como una de las grandes hazañas deportivas que un equipo logró en el máximo torneo de clubes del fútbol europeo. Después de perder 1-0 en el partido de ida que se disputó en el Parque de los Príncipes, y de estar 0-1 hasta los 16 minutos de la segunda etapa, el Real Madrid dio vuelta a la eliminatoria y eliminó al PSG en los octavos de final de la Champions.
Una ráfaga de goles de Karim Benzema, la figura estelar en el Santiago Bernabéu, autor de los tres tantos en 17 minutos, pusieron en jaque al conjunto parisino, que se había puesto al frente del marcador, al igual que sucedió en Francia, con una conquista de Kylian Mbappé. Pero cuando todo parecía estar bajo control para el París Saint Germain, una jugada fue la clave para que el desarrollo del juego se diera vuelta.
El arquero italiano Gigio Donnarumma recibió el balón de un compañero y controló mal ante la presión de Benzema cerca del arco. El portero alcanzó a rechazar, pero su despeje cayó en los pies de Vinicius Jr, que rápidamente habilitó al N° 9 de los Merengues y este definió para el empate parcial. El duelo siguió y el PSG sufrió dos goles más que le provocaron la eliminación de la Champions. La tensión por esta inesperada derrota fue en aumento y, al parecer, hubo reproches en el vestuario visitante.
Según indicó el diario deportivo Marca, de España, el propio Donnarumma y Neymar habrían tenido un fuerte cruce tras la derrota. Es más, el medio de Madrid aseguró que los compañeros tuvieron que separarlos para que evitar una agresión física.
¿Qué habría provocado la pelea? El delantero brasileño le habría recriminado al arquero campeón de Europa con la selección italiana por su fallo en el rechazo que terminó en el primer tanto del conjunto de Carlo Ancelotti que inició la remontada. Por su parte, Gigio le habría expuesto a Neymar todo su enojo porque el segundo tanto del Real Madrid vino tras una pérdida de pelota del ex Barcelona.
“El vestuario tuvo que separar a Donnarumma y a Neymar”, tituló el periódico madridista. “La discusión entre ambos se fue elevando de tono hasta que llegaron casi a las manos y los que estaban en ese momento en el vestuario intervinieron para evitar que la cosa fuera a mayores”, informó el periodista Polo.

Este incidente se suma a lo sucedido con los dos dirigentes de más alto rango que tiene el PSG, es decir el presidente Nasser Al-Khelaïfi y el director deportivo Leonardo acudieron al vestuario del juez para recriminar por la acción de Benzema y Donnarumma que derivó en el empate parcial del Merengue.
Según la prensa española, al finalizar el partido, el dirigente qatarí abandonó rápidamente su palco para bajar a la zona habilitada para los equipos visitantes, dando gritos e insultos. En el camino hacia los camarines, Al Khelaifi se encontró con el brasileño y entre los dos se dirigieron al vestuario del árbitro principal, el neerlandés Danny Makkiele, con el propósito de reclamar una eventual infracción del goleador francés sobre el arquero italiano en la maniobra previa al primer gol de los locales.
En relación a lo sucedido con la acción que puso la igualdad en el Bernabéu, uno de los que dio su visión ante los micrófonos fue Mauricio Pochettino. El entrenador argentino habló en la conferencia de prensa post partido y marcó su postura sobre la jugada que acabó en el primer tanto de los españoles.
“Sensación de mucha injusticia por el gol concedido, falta clara de Benzema, que ha hecho que a partir de ahí el estado emocional de todo haya cambiado. No gestionamos bien después del gol las emociones, hemos estado demasiados expuestos ante Real Madrid”, afirmó el DT del PSG.
“Creo que fuimos mejor equipo (en toda la serie), pero nos vamos con un tremendo golpe y la decepción de no haber pasado la eliminatoria”, agregó el ex Tottenham al ser consultado sobre el error de Gianluigi Donnarumma. “No puedo considerar un error cuando ha habido una falta y una falta clara. Hablo después de haber visto las imágenes mínimo entre 30 y 40 veces, con diferentes ángulos. No puedo calificar como un error. Esto es el fútbol, los pequeños detalles cuentan y que el VAR no haya visto esta falta fue determinante para lo que luego pasó”.

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Real Madrid gana al Rayo 2-1 con gol de Mbappé de penal en el descuento
Un tanto de penal de Mbappé en el tiempo de prolongación dio la victoria al Real Madrid que se impuso 2-1 al Rayo Vallecano este domingo en el Bernabéu, lo que permite al club blanco seguir el ritmo del líder FC Barcelona, que ganó el sábado al Elche (3-1).
Tras la derrota en Lisboa el pasado miércoles en Liga de Campeones, los hinchas madridistas recibieron a sus jugadores al salir a calentar y durante el anuncio de las alineaciones con una sonora pitada, con Vinícius y Jude Bellingham una vez más como protagonistas del descontento de la afición, como ya ocurrió en el duelo ante el Levante hace dos semanas, tras la derrota en la final de la Supercopa frente al Barça y el cese del entonces entrenador Xabi Alonso.
El brasileño Vinícius (15′) adelantó a los merengues, ventaja que contrarrestó Jorge Frutos (49′) y que Mbappé (90+10′) acabó por decantarlo a favor de los merengues en los últimos instantes.
El Real Madrid, que llegaba tras tras caer ante el Benfica (4-2) en la última fecha de Champions y quedarse fuera de los ocho primeros clasificados en la fase de liguilla, por lo que deberá jugar los playoffs de acceso a octavos, también ante el equipo de José Mourinho.
Con esta victoria, el club madrileño alcanza los 54 puntos en la clasificación de LaLiga, uno menos que el Barça.
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Trinidad y Tobago el muro que separa a la Azulita Sub-17 del Premundial
Hoy más que nunca la Sub-17 femenina urge de mantener su portería en cero. Las pupilas de Debbie Gómez están a las puertas de la antesala del cielo y un resbalón resultaría carísimo para los sueños de las chicas de la Azulita.
El representativo cuscatleco camina con paso de modelo en la pasarela del Clasificatorio al Premundial de Concacaf en Curazao: ha firmado dos victorias en dos salidas a la cancha, ocho goles a favor y cero en contra.
En su partido de estreno le pegó 0-6 a Barbados y la noche del viernes sirvió un 0-2 a costa del anfitrión. El esfuerzo, sin embargo, podría valer únicamente para las estadísticas si no firman este domingo al menos el empate ante Trinidad y Tobago que saldrá en plan de amenaza.
Las triniteñas acumulan por ahora cuatro puntos y son el equipo más goleador de este grupo: 10 dianas a favor y dos en contra, lo que le vuelve un rival peligroso sobre todo en ataque.
De ahí que si El Salvador consigue mantener su portería en cero automáticamente estaría conquistando su boleto para asistir al Premundial de Concacaf donde se repartirán los boletos a la Copa del Mundo Sub-17 Marruecos 2026.
El crucial encuentro de la Azulita será es domingo cuando se mida a las triniteñas a la 1:00 de la tarde.
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Mourinho saca los colores al Madrid
El Benfica de Mourinho colocó en cuarentena el efecto Arbeloa y frenó en seco el crecimiento del Madrid. Volvió la versión blanda y desconectada del equipo blanco, perdiendo todos los duelos, recordando los partidos del Metropolitano o Anfield. Fue de mal en peor en un partido que empezó ganando y que perdió con todo merecimiento, recibiendo incluso un gol del portero contrario, Trubin, en el 98′, cuando los madridistas ya estaban con nueve por expulsiones de Asencio y Rodrygo. En Da Luz, donde conquistó la gloria europea, y ante ‘O Glorioso’, el Madrid se despidió del top 8 mostrando todos sus defectos. Que no son pocos.
El Benfica fue fiel al estilo Mourinho. Un equipo serio, agresivo, dejándose el alma en cada duelo. El ardor encarnado y la tormenta empequeñeció a un Madrid que recordó partidos pasados. Frágil sin balón, impreciso con él. En media hora acumuló el Glorioso un puñado de ocasiones, desde un tirazo de Prestianni que exigió un paradón de Courtois sobre el larguero a un rechace de Araújo tras un córner que casi acaba en gol. No entra en la cuenta el penalti señalado por Massa al ver derribo de Bellingham en lo que fue despeje. Lo anuló, VAR mediante, y Mou entró en combustión. Le tuvieron que sujetar sus asistentes.
El caso es que el Madrid amagó con salir por izquierda, en una aparición de Bellingham, pero golpeó por la derecha. Después de una posesión larga, superada la media hora de naufragio, la jugada desembocó en Asencio en el interior derecho. El central sirvió con rosca un balón medido para la entrada de Mbappé, que cabeceó a la red.
Así que llegó el gol antes que el juego, y durante un puñado de minutos, cinco, el Madrid pareció gobernar el duelo. Incluso desvió Trubin un buen cabezazo de Asencio tras un córner. Pero el Madrid no es equipo de Mourinho, y por eso con ventaja y posesión bastó una pérdida para detonar la contra a pares, se resbaló ante Pavlidis Asencio, dos veces, y el centro estupendo del griego encontró la cabeza de Schjenderup. El mismo que tuvo el 2-1 cuatro minutos después. Lo salvó Valverde bajo palos con el muslo. Y en el córner siguiente, Barreiro, completamente solo en el segundo palo, cabeceó al lateral de la red.
Merecía ir al descanso con ventaja el Benfica por fútbol. Con Vinicius castigado por la defensa intimidante de Dedic y Prestianni, y con Mastantuono desacertado con la pelota, pareció salvar el segundo Courtois de nuevo tras un remate de Dedic, a quien no persiguió nadie. Pero fue en otro córner donde Otamendi aprovechó toda su experiencia para sacar el penalti de Tchouaméni. Se agarraron ambos, se tapó bien el argentino y se dejó caer para que Massa, achicado por un partido áspero, cobrara el penalti. Transformó Pavlidis, y el Madrid se fue al descanso dando gracias de no irse goleado al vestuario.
No hizo cambios esta vez Arbeloa en la pausa, pero su equipo pareció entrar más centrado. De hecho, tuvo la primera en un centro pasado de Mbappé que Vinicius no pudo embocar de cabeza. Pero bastó que ajustara la presión el Benfica para retomar la iniciativa. Perdonó Pavlidis tras una pérdida de Mastantuono, exigido. Y en otra salida veloz del ataque benfiquista recibió Schjenderup en izquierda, midió Asencio y el noruego sorprendió con un tiro seco por el ángulo corto. El top 8, en serio peligro.
Es cierto que la respuesta del Madrid fue inmediata. Entraron Camavinga, con cabreo manifiesto de Tchouaméni, y Rodrygo, que combinó en el ataque por derecha con Arda Güler, retrasó el centro y Mbappé remató con limpieza. Quedaba media hora larga para arreglar el desaguisado. Pero era tarde. Cuando quiso igualar la intensidad, el Benfica ya volaba. Arbeloa hizo un triple cambio y se le revolvió Güler, que iba a lanzar el córner. Es imposible contentar a todos. Sumó algunas ocasiones el Madrid, es cierto, con un par de remates lejanos que sacó Trubin.
El duelo de Da Luz iba con claro retraso respecto al resto, por la tardanza en volver al campo de los dos conjuntos. Lo que sabe Mourinho. Salvó una a quemarropa Courtois, de Barreiro, y el Madrid se despeñó en los últimos minutos. Vio la segunda amarilla Asencio, se ganó otra doble Rodrygo por protestar, y Camavinga acabó el último ataque blanco con un absurdo centro frontal. En la vuelta, Massa pitó una falta inexistente de Bellingham, Mourinho mandó al portero a rematar y en el 98, Trubin batió a Courtois en la misma portería donde recibió el gol de Ramos. De cabeza. La historia es caprichosa. El escenario donde Arbeloa tocó la gloria vivió una pesadilla ante su maestro. El fútbol es pura épica.


