Internacionales
“Me agarraron del cuello y me jalaron” el relato de una mujer tras ser víctima de acoso sexual
Los hechos se dieron a conocer en un audio donde se escucha a la mujer que relata lo que le sucedió al salir de un restaurante con una de sus amigas.
Posteriormente la versión fue confirmada por las autoridades que revisaron las cámaras del C5, Estos días en Hermosillo han sido de psicosis entre las mujeres y la sociedad en general, ante una serie de acontecimientos delictivos como acoso sexual, desaparición e intento de rapto.
Sin embargo, el único comprobado como delito ha sido el del intento de privación ilegal de la libertad este martes por la noche, en el estacionamiento de una plaza comercial, al norponiente de la capital sonorense. Todo comenzó cuando se hizo viral el audio donde se escucha a una mujer relatar lo que le sucedió al salir de un restaurante con una de sus amigas.
De acuerdo con lo que revela, los hechos sucedieron aproximadamente a las 23:00 horas, cuando se despidió de su amiga y ella se dirigió a su automóvil.
Fue en ese momento en el que se acercaron cuatro hombres, dos de ellos se subieron a su vehículo, uno por la parte trasera y el otro en el asiento del copiloto, el tercero se acercó con ella y la intentó sacar a la fuerza, mientras el cuarto vigilaba desde afuera.
«Yo empecé a gritar y a gritar y nomás escuchaba que decían: ¡apúrate, llévatela! ¡apúrate, llévatela. No querían obviamente la camioneta, me querían llevar a mí, yo nada más me acuerdo que forcejeé y empecé a patalear y patalear, gritaba y mordía», se escucha a la mujer con la voz entrecortada.
Detalló que ella no se dejó y siguió forcejeando, aún más cuando la lograron bajar de su auto e intentaron subirla a otro. En ese momento, un mesero del restaurante se asoma y grita para que la suelten, pero uno de ellos agresores le apunta con una pistola.
«En eso, vi que medio se asoma un mesero y gritó que me dejaran, pero uno de ellos le sacó una pistola y el mesero se regresa y más miedo me dio. Dije, a la madre, nadie me va a ayudar», cuenta.
La víctima agrega que el atacante principal la tomó del cuello con su brazo y la empezó a asfixiar, ella perdía fuerza cada vez más, pero no dejaba de luchar y comenzó a pegarle en la cara con una de sus manos.
Fue ahí cuando una pareja que se encontraba en el estacionamiento se bajaron de su automóvil y el hombre les comenzó a gritar que la dejaran en paz.
«Yo intento jalonearme más y el muchacho con su brazo me empezó a ahorcar, se los juro que yo sentía como perdía fuerza y con el puño de la otra mano empecé a pegarle puñetazos al morro, yo no sé si funcionó o no y en eso está una pareja adentro del carro, yo no me había dado cuenta, entonces se bajó un muchacho y le gritó: ¡suéltala, déjala! y ese le entra con todo, le vale madre que tengan pistola y en eso logro zafarme entre jalones», describe.
La joven logra zafarse de los sujetos y corre al interior del restaurante, donde las meseras ya le llamaban para que entrara a resguardarse.
«En eso logro zafarme entre jalones y demás y empiezo a correr y para eso me gritaban las meseras: vente, métete. Yo no sé qué pasó después, me metí y yo entré en shock. Horrible, fue muy horrible», cuenta la mujer.
Así logró no ser llevada por estas personas, pero sí le quitaron su bolsa, con sus pertenencias.
Este acontecimiento, por la forma en la que se compartió, vía WhatsApp podría haber quedado como en mensajes falsos que generan psicosis, tal como los mensajes de un presunto acosador que hizo viral una joven estudiante, pero que no resultó ser verdad.
O como la desaparición de la joven estudiante de la Universidad de Sonora, cuyos familiares confirmaron, una vez que fue localizada, que, de acuerdo con los relatos de la universitaria, nunca estuvo en peligro.
Sin embargo, el intento de rapto sí fue comprobado por la Policía Municipal de Hermosillo, quienes realizaron un Informe Policial Homologado, en poder de La Silla Rota.
El parte policiaco describe los mismos hechos que se escuchan en el audio de 13 minutos de duración, lo cual pudieron observar por las cámaras del Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i).
Al llegar al lugar encontraron a la joven, de quien aún se desconoce su identidad, en estado de shock, por lo que levantaron el reporte de lo ocurrido.
«Por medio de C5i se reportaba una privación ilegal de la libertad, llegando hasta el sitio, donde se entrevistaron con una mujer que había sufrido un hecho delictivo. La reportante dijo que al salir de un restaurante bar que se ubica en dicha plaza y subir a su vehículo, una camioneta de la marca Toyota, color gris, dos personas del sexo masculino la sorprendieron y le arrebataron el bolso, el cual contenía dinero en efectivo y tarjetas bancarias», cita el informe de los elementos.
Además, con los testigos se logró identificar dos vehículos en los que huyeron los agresores: una camioneta Cherokee, color gris y un Toyota Camry, color guinda.
Un medio local también publicó el testimonio de una empleada del restaurante, quien presenció los hechos y confirmó lo sucedido esa noche.
«Yo estaba trabajando, escuché una camioneta pitar demasiado, se escuchaba mucho escándalo, salgo y vi que estaban forcejeando y veo que viene la muchacha corriendo y me dicen: métete que están armados. La muchacha entró y en estaba en shock, le dimos agua y llamamos a la policía», describe de manera anónima.
Estos sucesos también fueron narrados por una estudiante, amiga de la víctima, quien en un hilo de Twitter da a conocer lo ocurrido.
Hoy se engrandece mi rabia e impotencia a todo lo que está pasando. Ayer intentaron llevarse a una amiga, mi amiga que hace los pasteles fabulosos que a todos mis cercanos les he contado, si la ubican saben de quien hablo. Es súper cercana a mi por lo que sabrán que es real y…
Por su parte, la Fiscalía General del Estado no ha recibido la denuncia formal de los hechos, hasta el momento; sin embargo, en el mismo audio, la joven asegura que seguirá con todos los procedimientos para dar con los responsables.
La víctima también envió un mensaje a todas las mujeres a cuidarse entre ellas y procurar no salir solas, sino acompañadas de otra persona.
«Lo que les quiero compartir es que si está pasando, me tocó a mí, es muy horroroso, son vatos fuertes, no cualquiera se anima a ayudarte, entonces nos tenemos que cuidar nosotras, no sirve de nada tener gas pimienta, neta no te da tiempo de sacar eso, mañana voy a dar las vueltas para la demanda, voy a seguir el protocolo, tengo un chingo de miedo, no anden solas, ya sé que no se puede, pero pídanle a alguien que las acompañe. Cuídense mucho porque las quiero completas».
Internacionales
Presidente saliente de Costa Rica fue designado superministro por su sucesora
El saliente mandatario de Costa Rica, Rodrigo Chaves, formará parte del gabinete de su sucesora Laura Fernández en un puesto con amplios poderes que además le garantizará inmunidad frente a eventuales procesos legales.
Chaves, quien entregará el mando a Fernández el próximo viernes, fue designado este martes ministro de la presidencia, encargado de las relaciones con los demás poderes del Estado, con los cuales el actual gobernante mantiene un duro enfrentamiento.
También tendrá a su cargo la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), señalada en el pasado por opositores de supuesto espionaje político, lo que ha sido rechazado por el gobierno.
Fernández ya había adelantado que le ofrecería el puesto a su mentor, de quien también fue ministra, lo que críticos del gobierno ven como una maniobra del presidente para mantener su influencia.
Internacionales
Irán intensifica sus amenazas por la operación de EE. UU. en Ormuz
Estados Unidos y la república islámica mantienen un pulso por el control de este paso estratégico, por donde solía transitar una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
«Sabemos perfectamente que la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía», advirtió Mohamad Baqer Qalibaf, el principal negociador iraní en un mensaje en X.
«La seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto amenazada por Estados Unidos», cuya «presencia maligna disminuirá», agregó Qalibaf, que también es presidente del Parlamento iraní.
Desde el inicio de la guerra emprendida el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, que ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, Teherán controla esta vía estratégica.
La situación ha disparado el precio del petróleo a niveles inéditos desde 2022.
Washington intenta por todos los medios presionar a Teherán y le reclama que abandone su programa nuclear.
El 8 de abril, coincidiendo con el inicio de la tregua con Irán, impuso un bloqueo a los puertos iraníes.
Y el lunes lanzó la llamada operación «Proyecto Libertad» para permitir que los barcos bloqueados desde hace semanas puedan cruzar el estrecho.
Según varias empresas especializadas, más de 900 buques estaban en el Golfo a finales de abril, con cerca de 20,000 marinos.
En las últimas horas Irán replicó a la operación de Washington con lanzamientos de misiles y drones contra barcos militares estadounidenses en la zona, que fueron interceptados, según el Mando Central de los Estados Unidos (Centcom).
Corea del Sur informó de una «explosión» seguida de un incendio en un buque surcoreano en el estrecho.
Pese a los desmentidos iraníes, el Centcom asegura que dos buques mercantes con pabellón estadounidense, escoltados por el ejército, cruzaron «con éxito» el estrecho de Ormuz el lunes. «Marcha muy bien», se felicitó el presidente Donald Trump.
El gigante danés del transporte Maersk anunció que uno de sus barcos, que transportaba vehículos y estaba bloqueado en la zona desde febrero, pudo atravesar el estrecho el lunes «acompañado de medios militares estadounidenses».
Las fuerzas estadounidenses también afirmaron haber destruido seis embarcaciones iraníes «que amenazaban la navegación comercial».
Irán negó cualquier daño en sus buques y acusó a Estados Unidos de haber matado a cinco civiles al atacar dos barcos que partieron de Omán rumbo a la costa iraní.
Internacionales
Ex niños soldado aprenden oficios para rehacer sus vidas en República Centroafricana
En un aula en Bria, en la República Centroafricana, ex niños soldado aprenden a coser. Una forma de ayudar a adolescentes de entre 14 y 17 años a superar la violencia que sufrieron a manos de los numerosos grupos armados del país.
«No es fácil enseñarles. Algunos todavía llevan esa violencia dentro. Otros siguen muy estresados», relata Christophe Yonaba, profesor de la organización benéfica Esperance en esta zona del este de la República Centroafricana.
«A veces se quedan sentados en silencio», cuenta sobre sus aprendices de sastre.
«De repente se inquietan, como si se bloquearan por dentro», añade.
El este de la República Centroafricana, cuyo subsuelo es rico en diamantes, se ha visto desgarrado por años de conflicto armado.
«Todos estos adolescentes fueron, en algún momento, capturados por grupos armados», afirma Yonaba, de 53 años.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), alrededor de 2,000 jóvenes centroafricanos siguen en manos de estas fuerzas combatientes.
En el punto álgido de la guerra civil que se prolongó de 2013 a 2018, unos 20 grupos operaban en el este. La cifra descendió ahora a 14 gracias a los acuerdos de paz y los programas de desarme.
Pero los grupos armados continúan controlando ciertas zonas del este, especialmente en la frontera con Sudán y Sudán del Sur.
Desde finales del año pasado los combates entre el ejército y los rebeldes se intensificaron en la región.
El conflicto desplazó a decenas de miles de civiles, en su mayoría mujeres y niños, dentro del país y hacia la vecina República Democrática del Congo.
Trauma del pasado
Awa —la AFP cambió los nombres de todos los menores en esta historia— tenía 14 años cuando fue secuestrada por la Unidad por la Paz en la República Centroafricana (UPC), uno de los mayores grupos rebeldes.
Estuvo retenida durante unos tres meses.
Sentada en la parte delantera de la clase de Yonaba, donde las máquinas de coser sustituyen a los pupitres tradicionales, evita hablar del pasado y prefiere centrarse en el presente.
«Hoy me siento bien. Me gusta lo que hago aquí. Hay otros niños que tuvieron experiencias similares a la mía. Nos ayudamos mutuamente con el trabajo», describe la joven.
También afirma estar contenta de vivir ahora «una especie de vida normal».
Amadou, de 16 años fue formado como panadero por la ONG y ahora hace pan y rosquillas cada mañana en un horno tradicional en su aldea. Pasó un año y medio en las filas de la UPC.
«No nos pedían que usáramos armas, pero estábamos allí, como sirvientes. Hacíamos todas las tareas ingratas y no descansábamos. Nos hablaban de manera grosera y dura», comenta, luchando con los dolorosos recuerdos que reaparecen.
Rachelle, que está aprendiendo sobre ganadería con Esperance, cuenta que fue utilizada como esclava sexual cuando tenía 14 años. La experiencia duró un año.
«Me obligaron a hacer cosas y tuve que hacerlo, de lo contrario habría habido consecuencias», confiesa con valentía pero negándose a decir más.
Pero los recuerdos la atormentan. Se pregunta por su madre, secuestrada al mismo tiempo que ella y de la que no volvió a saber nada desde entonces.
Esperance, financiada en parte por UNICEF, ayudó a 52 jóvenes a encontrar una vocación y un empleo el año pasado. Ofrece apoyo psicológico además de formación.
Los recientes programas de desarme contribuyen a un aumento de la demanda de sus servicios.
«Antes recibíamos una llamada al mes. Ahora es cada semana», relata Karl Malone, encargado de identificar nuevos casos de niños soldados en la región de Bria.
«Este año recibimos financiación suficiente para ayudar a 100 niños. Pero hay al menos 117 que necesitan ayuda. Y no podemos atenderlos», lamenta.
Como otras organizaciones de ayuda, Esperance se ve afectada por la disminución de la financiación internacional, especialmente de USAID, la agencia estadounidense de desarrollo, desmantelada por el presidente Donald Trump poco después de regresar al poder.




